5. El cuento del tío

Ciudades gringas: Limpias, bonitas, arregladas... a la fuerza

DALLAS, Texas.- ¡Ah, el sueño americano! Tener un salario (ganando en dólares), vivir en el Primer Mundo (gastando en dólares), tener su casita propia (que costó MILES y MILES de dólares que luego uno no sabe ni de dónde va a sacar)...

Una casita con jardín, en los suburbios, donde los niños salgan a jugar a la calle; donde los vecinos se saludan por encima de la cerca mientras riegan las plantitas de sus jardines, y donde uno puede cocinar carne asada con los amigos los fines de semana. Eso es lo que la mayoría de nosotros, más o menos, piensa al emigrar a Estados Unidos, ¿o no?

 ¿Es un sueño o es una realidad torcida? Ni lo uno ni lo otro. Para muchos, es un sueño, sí (y nunca dejará de serlo). Para otros, en cambio, es un sueño realizable.
Muchos inmigrantes que provienen de ranchos con casas de adobe y suelos de tierra lo ven como la culminación de sus esfuerzos al llegar a este país: Su casita propia, bonita, arreglada, con jardín, limpia...

Es la imagen que todos tenemos, y confieso que es la imagen que yo tenía cuando compré mi casa, hace un año. Siempre me preguntaba, ¿cómo es posible que en Estados Unidos todos puedan tener su casa bonita, limpia, con jardín lindo, y en México sólo sea esto privilegio de los ricos? Aclaro: No se necesita tener dinero para tener una casa bonita y limpia en México. Pero cuando vemos una de esas viviendas (no en las colonias residenciales, sino en cualquier colonia común y corriente, “popular”) como que resalta entre las demás.

Es decir, una casa de ésas en muchas partes del mundo es la excepción, no la regla, al contrario que en Estados Unidos.  Vaya, si hasta Archi, el personaje de los cómics tenía su casa bonita. Igual que Torombolo, Betty y toda la pandilla, ¿se acuerdan? Puros jardines, cocheras y calles pavimentadas y limpias.
Y no era barrio de ricos el de ellos, porque siempre andaban quejándose de la lana (a diferencia de Verónica, claro). 

El caso es que cuando compré mi casa, pasaron apenas algunos días cuando me di cuenta por qué los suburbios gringos están siempre tan bonitos.
—Nos llegó una carta del municipio —declaró mi esposa, tras recoger el correo.
—¿Y eso? —pregunté al abrir el sobre. Ese día andaba todo socroso, sudado y cansado: Andaba tirando los palos de la cerca vieja que tiramos en el patio de atrás.
La cartita, con sello oficial y todo, decía más o menos así:
“En un esfuerzo por mantener nuestra ciudad de Garland, Texas, bonita como siempre, todos los habitantes necesitamos colaborar”.
—Claro que sí —pensé—. Es obvio. Totalmente de acuerdo.
“Por eso”, continuaba la carta, “CORTE EL PASTO DE ENFRENTE O SUFRA UNA MULTA DE 160 DOLARES”.

¡Órale! Con tanta bronca tras comprar la casa, con la pintada, la tirada de cerca, la cambiada y la recogida de basura, lo último que nos acordamos es en cortar el pasto.
Pero no al municipio. Alguna cuadrilla de inspectores había pasado por aquí y nos había echado un ojo. La carta continuaba:

“El pasto no debe sobrepasar las 12 pulgadas de alto, por regulación municipal”.
Y ahí me tienen con una reglita midiendo las hierbas. —¡Esta yerba mide 11 pulgadas, que no sean exigentes! —reclamé en voz alta. Pero no había a quién reclamar.
Sólo había tres opciones: rebatir a la ciudad (¡Já!), no hacer nada y que nos multaran o,... cortar el pasto.  160 dólares es mucha lana, pensamos. Podríamos invertirlos en comprarnos una podadora, que fue lo que hicimos.
Una vez que la estrené, todo el patio (de adelante y atrás) quedó limpiecito. Cortado al ras. Como en los cuentos de Archi.

A los dos días revisé el correo. Otra carta del municipio.
“¡Y ahora qué onda!”, me pregunté. La abrí y decía:

“En un esfuerzo por mantener nuestra ciudad de Garland, Texas, bonita como siempre, todos los habitantes necesitamos colaborar.”  Ajá, claro, eso ya me lo sé. Seguí leyendo:  “Por eso CORTE EL PASTO DE LA VEREDA DE LA COCHERA DE ATRÁS O SUFRA UNA MULTA DE 160 DOLARES”.

Sabía que algo se me había olvidado. Seguí leyendo:  “El pasto no debe sobrepasar las 12 pulgadas de alto, por regulación municipal”. Ok, ok, fui y lo medí. Sí, apenas 12 pulgadas y cachito, qué exigentes. No problem. Busqué un azadón (la maquinota cortahierbas no pasaba por ahí) y lo corté.

Terminé con lumbago, pero eso sí: Un patio de atrás limpiecito. Me olvidé del asunto. A la semana llegó OTRA carta. “Es del munici...”, me comenzaron a decir.
—Ya sé, ya sé —dije mientras la abría, resignado.  De nuevo, la letanía: “En un esfuerzo por mantener Garland bonita... bla-bla-bla... NO VEHÍCULOS VIEJOS O DESCOMPUESTOS EN LA COCHERA DEL PATIO DE ATRÁS”.
!!!???
De inmediato vi atrás. Mi cuñado había dejado una Van vieja, que usaba para el trabajo, encargada mientras buscaba dónde llevársela. La cochera de atrás está casi oculta, se entra sólo por el callejón. Está en MI propiedad, no en la calle, a la vista de todos. Pero eso, aparentemente, hacía de Garland una ciudad “más fea”.
Esto es el colmo, pensé. Luego, vi la advertencia: “Si no mueve su carcacha, le darán 200 dólares de multa”.

¿Cuál fue mi reacción? Claro: De inmediato le dije a mi cuñado que moviera su camioneta.  Días después, por fin pudimos llevar todos los palos de la cerca vieja al patio de enfrente. Iba a pasar el camión de la basura, para llevárselos. Echamos todo lo que estaba en el garaje, de la familia anterior, pero dejamos una lavadora vieja por pesada, afuera: En MI garaje, sobre MI pasillo, dentro de MI propiedad. Oculta, fuera de las miradas de todos.

A la semana recibimos OTRA carta: “En un esfuerzo por mantener Garland bonita... ¡QUITE SU LAVADORA (vieja y fea, se leía entre líneas) DE LA COCHERA!”Multa: 150 dólares.

La lavadora desapareció como por arte de magia. Recuerdo que esa mañana la movimos mi cuñada y yo, a empujones, patadas y topes (estaba pesadísima). A pesar de que caía un diluvio. A pesar de mi hernia.
En mi agonía, recitaba en voz baja mi mantra de consuelo: “150 dólares... 150 dólares”.
Días después, me piqué la pata con un clavote oxidado, mientras sacaba más palos de la cerca de atrás. Corrimos al hospital, no fuera a darme tétanos. Anduve con el pie vendado varios días, hasta que me recuperé. Cuando quise volver a cortar el pasto, una piedrota rompió las cuchillas de la podadora y tuvimos que mandarla a reparar.
Cuando pude caminar bien, vi que nos había llegado al correo (¡qué cree!), OTRA carta de la ciudad. “En un esfuerzo por mantener Garland bonita...”.
Casi la rompo al verla, pero seguí: “CORTE LA HIERBA MALA DE LA COCHERA DE ATRÁS”.

Ya ni vi la multa a que me exponía. ¡Pero no tenía podadora! Me dieron dos semanas para cumplir. La podadora llegó, pero se descompuso de nuevo. Un día antes de que venciera el plazo, llovió a cántaros. “Lo corto mañana”, pensé, mientras me acostaba a dormir. “Seguro en la mañana mejorará el clima”.
Llegó la mañana. A las 5 de la madrugada me levanté, listo para cortar las hierbas aunque fuera a jalones. Seguía lloviendo. A cántaros. Peor que la noche anterior.
Ni modo: Ahí me tiene a las 5:30, tiritando de frío, en medio de la lluvia, tapado con impermeables y la cabeza envuelta en una bolsa de plástico, arrancando zacate, hierbas y hasta flores con las manos, y unas tijeras de jardinero.
No podé las hierbas, pero al menos las rasuré hasta que quedaran por debajo de las “12 pulgadas” mentadas. Y hasta con regla las medí.

Exhausto, cansado, agotado, me fui a trabajar. Ahora es invierno. El pasto no crece. La máquina sigue descompuesta, pero por lo menos no hay preocupaciones.
La bronca es que en primavera llegarán de nuevo las cartitas. Las amenazas de multa, “para mantener a Garland bonita”... y de nuevo la batalla de todos los días.
¿Se preguntaban por qué la mayoría de los barrios de Estados Unidos se ven limpios, arreglados, bonitos? He aquí la respuesta. No es porque los gringos hayan sido diseñados genéticamente para ser limpios, arreglados y bonitos, ni que esa sea su cultura. No, en buena medida, es porque los OBLIGAN. Porque los multan si son dejados. Porque hay inspectores que vigilan que todos esos barrios se vean como en un cuento de Archi. Y sobre todo que se mantengan así.
Estas inspecciones no incluyen solamente el pasto, ni los carros o las lavadoras de la cochera, se fijan en todo: Que la decoración de las casas no desentone con el barrio, que no se construya más o menos, que no se dejen latas de aceite, que no se contamine con llantas o metales abandonados... 

Suena estricto. Suena fascista. Pero es el precio que se tiene que pagar si uno quiere un barrio bonito. Creo que aquí hay una gran lección: Si en México queremos ciudades limpias, arregladas y bonitas (¡como en los cuentos de Archi!), nos van a COSTAR.  No es cosa de magia, ni de Primer Mundo, ni de tener dinero. Es cosa de OBLIGARNOS a mantener nuestras colonias limpias, bonitas y arregladas. Y si no lo hacemos, que alguien nos meta fuertes multas.
Las ciudades lindas no caen del cielo, ni brotan espontáneamente. Son el resultado del esfuerzo de todos los que viven en ellas, sean gringos, europeos o latinoamericanos. Sean ricos, pobres, primermundistas o tercermundistas.
Son el resultado del esfuerzo de todos. Incluidos los que rezongamos por ello.

 Fuente: César Fernando Zapata

Cita: Marcelo Perazolo

Por qué vamos a ir al cielo ?

NR: Debe leer la nota anterior para que esta cobre sentido

Esta es una nota trágica y dolorosa y lo que me impulsa a escribirla (paradójicamente) es una nota simpática y risueña.

Es que, al leer la nota "simpática y risueña" tomé conciencia de lo MAL QUE VIVIMOS aunque a veces cerremos los ojos y bajemos los brazos en una actitud que puede ser tanto cínica, hipócrita o simplemente de resignación ante la imposibilidad de producir cambios en la dirección correcta sólo con nuestro esfuerzo.

NUNCA tenemos que rendirnos y con nuestra acción conseguiremos que las cosas cambien !!

Pero... si no le explico el tema no va a saber de qué estamos hablando !!

- Sabe por qué los que vivimos en esta región del mundo (Iberoamérica) vamos al ir AL CIELO casi sin trámites intermedios ?

Porque ya pasamos el PURGATORIO EN VIDA !!!

No puedo transcribir completo el artículo del diario mexicano "La Crónica" -aunque lo merece- porque sería largo para el Newsletter.

Lo que si le sugiero ENFATICAMENTE que LO LEA !!

Básicamente cuenta (muy graciosamente) la historia de un mexicano que tras mucho trabajo se compra su primera casa en Garland (pequeño pueblo de Texas, EE.UU. suburbio integrado a Dallas).

El tipo está recién llegado a su nueva casa y con todos los temas de la mudanza, cuando la esposa le dice:

- Querido, nos acaba de llegar una carta del Municipio.

Sorprendido de recibir tan pronto correspondencia de la ciudad (y pensando que era un impuesto) la abre para encontrarse con un mensaje oficial (con sello y todo) donde le dicen:

- Estimado nuevo vecino de Garland, bienvenido a nuestra ciudad. Esta es una ciudad limpia y deseamos mantenerla de este modo, nuestros inspectores han detectado que el césped de su casa supera las 12 pulgadas -límite máximo permitido- y, para el caso que en 48 horas no haya cortado el césped se le aplicará una multa de 160 dólares.

La historia sigue y sigue porque el pobre tipo corta el césped, pero luego le llega otra carta porque ha dejado una lavadora vieja a la vista de todos (multa 150 dólares) y luego otra porque había dejado un auto viejo y feo en el callejón de atrás (multa 200 dólares) y luego otra porque ahora el césped del patio de atrás estaba alto (otros 160 dólares).

A las patadas y bajo una lluvia de cartas del Municipio el pobre tipo tiene que planchar, cortar, bordar, pintar, hermosear hasta que su casa se parece a todas las del vecindario !! (bonita, pintada, planchada, acomodada, y con el césped siempre abajo de las 12 pulgadas). Léala, imperdible:

Pues bien... hete aquí que vengo de Texas y EFECTIVAMENTE todas las ciudades son así, limpitas y planchadas.

La gente es tan "maravillosa" ? y el tema es "cultural" ?

- NOP !!

El Municipio tiene INSPECTORES y los inspectores se fijan en todo (hasta que el césped tenga 12 pulgadas y no haya lavadoras viejas a la vista de los vecinos) y le MANDAN CARTITAS a la gente y la gente sabe que si no acomoda las cosas LES COBRAN MULTAS !!

Es un sistema bastante sencillo (no hay basura ni siquiera en las rutas Multa = U$S 1000)

- Y por qué esta nota tan graciosa me puso mal ?

Porque vivimos en un lugar que también tiene inspectores, pero que, por algún misterio del TERCER MUNDO, los inspectores NO HACEN LO QUE TIENEN QUE HACER !!

- Y no le hablo de que el césped tenga 12 pulgadas !!

Le hablo -por ejemplo- de que el 29 de Diciembre de 2001, 453 personas buenas y normales se MURIERON QUEMADAS en Lima (Perú) en el Centro Comercial de "Mesa Redonda", porque "alguien" no controlaba las medidas de seguridad para la venta de fuegos artificiales (pirotecnia).

Luego de que 453 peruanos buenos y normales, comunes y corrientes MURIERON, se prohibió en Perú la comercialización de pirotecnia.

- Se cumple la prohibición ?

POR SUPUESTO QUE NO !!!, años después se siguen vendiendo artilugios explosivos pero ahora de modo MAS clandestino y MAS peligroso que antes.

Le dejo la nota del Diario "La República" si le interesa el tema de la venta ilegal de pirotecnia en Perú.

Pero, luego de eso, el 1ro de Agosto de 2004, todo el mundo quedó paralizado de estupor al enterarse que en un incendio ocurrido en el Centro Comercial de "Ycuá Bolaños" en Asunción (Paraguay), murieron calcinadas 464 personas !! (tan buenas y normales como las peruanas).

Aquí la causa de la muerte quizás NO FUE la falta de inspección sino que las autoridades del centro comercial, para evitar robos CERRARON las puertas y, de este modo, condenaron a muerte a cientos de inocentes que no pudieron salir.

No me quejo aquí de los inspectores (que quizás en este caso no tuvieron nada que ver), pero en este HORRIPILANTE hecho ocurrió una cosa aún MAS HORRIPILANTE y que abona mi tesis de que iremos DIRECTO AL CIELO ya que sufrimos el PURGATORIO EN LA TIERRA.

- Los bomberos que estaban a cargo del salvamento se dedicaron a robar a las víctimas !!!!

Esto no es digno ni de zopilotes carroñeros !!

Y saben cómo se supo ?... porque las CAMARAS DE SEGURIDAD que no se habían quemado siguieron filmando y REGISTRARON EN PELICULA el momento en que los bomberos revisaban las cajas, las carteras tiradas en el suelo, los bolsillos de la gente y se guardaban cosas en los bolsillos.

Los rescatistas oficiales robaban a las víctimas !!

- Seguro que ya están presos !!!! (dirá ingenuamente Usted pensando que el césped tenía más de 12 pulgadas de altura)

- NOP !!

Pese a que las cintas fueron entregadas a los fiscales, poco y nada se hizo sobre esto. Una nota del Diario "ABC" de Asunción sobre el hecho.

Y, como Dios no quiere que el purgatorio se parezca a un Club de Campo, poco tiempo después -el jueves 30 de Diciembre de 2004-, 192 personas buenas y normales (como los peruanos y los paraguayos) morían envenenados y quemados en el incendio ocurrido en un Salón de Recitales de nombre Cromagnon en Buenos Aires (Argentina).

- La causa de tan trágicas muertes ?

a) El salón era una trampa mortal preparada para el desastre, violando las normas habían insonorizado el local con poliuretano expandido (telgopor), muy bueno y barato para insonorizar, pero altamente inflamable y, al combustir elimina CIANURO.

b) En una sala con capacidad para 1000 personas había 4000.

c) Las puertas de emergencia estaban CERRADAS CON CADENAS !!! (de haber estado abiertas quizás no moría nadie)

Y los inspectores ?... dónde estaban ?... acaso revisando que el césped de las casas porteñas estuviesen a 12 pulgadas ?

- NOP !!

Todas las autoridades de Buenos Aires hoy se pasan alegremente la pelota: "Yo señor ?, no señor !!, él señor ?, no señor !!, quién señor ?, no sé señor !!"

Bueno, lo cierto es que los legisladores de Buenos Aires tomaron el tema y ahora se desgarran las vestiduras frente a las cámaras de televisión para ver quién es el más puro e impoluto.

- Pues quieren que les de una noticia ?

Son unos chantapufis !!, viven de fiesta !!, no son idóneos !!

La ciudad de Buenos Aires es un verdadero "queso gruyere" lleno de huecos jurídicos y trampas para incautos y los legisladores NO HACEN ABSOLUTAMENTE NADA !! (al menos cuando no están las cámaras de televisión al frente para hacerse los bonitos). (claro, si hiciesen algo no estaríamos en el purgatorio !!, quizás viviríamos como en Garland)

Voy a contarles UNA (entre muchas) trampas mortales que le depara la ciudad de Buenos Aires a sus ciudadanos mientras sus legisladores se rascan las entrepiernas (hay otra expresión más directa para esta acción pero voy a obviarla para que las monjitas de la censura no me la tachen).

- Historia de terror para porteños (*) que viven en el Purgatorio (Sucursal Buenos Aires).

(*) Se le dice "porteños" a los habitantes de Buenos Aires porque es un PUERTO.

Juan, hombre humilde y trabajador -un ciudadano decente como cualquiera- conducía su vehículo comprado con mucho sacrificio por la Av. San Juan, de repente un ómnibus (colectivo les dicen en Buenos Aires) se cruza de carril y lo choca dejándole el auto destruido -y fuertes heridas sin llegar a matarlo de milagro-

Tan molesto como cualquiera al que le ocurra esto puede estar, Juan se dispone a realizar el reclamo en la compañía de seguros que cubre a la línea de buses que ha cometido la tropelía.

Al llegar a la compañía una atractiva señorita le dice:

 A cuánto estima que ascienden sus daños, señor ?

- Y... me reventaron el auto, me quebraron un brazo, serán como $ 15.000 (unos U$S 5000)

- Ohhh... lo siento mucho, nosotros sólo cubrimos los daños MAYORES a $ 40.000 !! (unos U$S 14.000), por montos menores tiene que cobrarle a la compañía de buses.

Juan incrédulo, se dirige a un abogado para averiguar si en la sucursal del purgatorio donde hizo el trámite no lo han engañado.

- En efecto -le comenta el abogado sabiendo que Juan acaba de subir un peldaño más rumbo al paraíso-, como las compañías de buses en Buenos Aires están QUEBRADAS, pero pese a eso siguen funcionando, el único seguro que las compañías les venden es uno con una FRANQUICIA de $ 40.000. En los hechos esto significa que casi todos los accidentes NO SON CUBIERTOS por la compañía de seguros ya que "franquicia" significa que ellos NO CUBREN ningún daño menor a $ 40.000.

- Bueno, entonces le hagamos juicio a la compañia de buses !! -dice Juan con la inocencia de quien vive en la prolija ciudad de Garland, Texas, en donde el Municipio cuida que no haya lavarropas sucios y viejos a la vista de los vecinos y que el césped no tenga más de 12 pulgadas de alto.

- Jajajaja !!! (la risa del abogado suena satánica, como corresponde a un guardián del purgatorio) Amigo mío !!, como todas las compañías de buses están en QUIEBRA (o Concurso algunas para ser más preciso), cualquier reclamo que hagas irá a la masa concursal y sólo cobrarás cuando las liquiden y eso si queda un peso luego de que cobren los otros acreedores.

- Y cuando será eso ? (pregunta Juan aún incrédulo y quizás creyendo que vive en Garland, Texas)

- Nunca !!, o te crees que las liquidarán ?, en qué iría la gente a sus trabajos si liquidan las compañías de buses ?

- Y yo ?... y mi auto ?... y mis daños ?... y mi Alcalde (Intendente) ? y mis inspectores ?... y mis legisladores ?... y la LEYYY ???

(música triste, la cámara se aleja, fondo negro, primer plano del rostro de Juan con lágrimas en sus ojos por haber perdido todo lo que tiene y cruce con el rostro del abogado que adquiere un extraño brillo rojizo... fin)

Si amigos... en efecto, el 99% de los pobres habitantes de Buenos Aires (y seguramente del resto de las ciudades en Argentina que puedan estar en la misma situación con sus buses -Córdoba?-) IGNORAN que si un bus los choca JAMAS COBRARAN SU DAÑO porque, en la hipocresía con la que se vive en el purgatorio TODOS SABEN que eso está mal (tan mal como el local de Cromagnon) pero NADIE HACE NADA.

- Es o no el purgatorio ?

- Iremos o no al cielo ?

Y cierro... no mencioné los españoles porque mal que mal las cosas se hacen "bastante bien" hoy día allí y desde 1983 no se registra ningún hecho de esta naturaleza, pero, no olviden que en aquel año de 1983, la Discoteca "Alcalá" se incendió por LAS MISMAS CAUSAS TERCERMUNDISTAS de los casos que acabo de reseñar y 82 españoles tan buenos y normales como los peruanos, paraguayos y argentinos murieron calcinados en una trampa para ratones.

Insisto, eso fue en 1983 y no han vuelto a darse casos tan patéticos por aquellos lados (hoy quizás les toca morir por exceso de automóviles en las rutas), lo que demuestra que ya no viven en el purgatorio. Actualmente parece que el purgatorio sólo nos toca a nosotros. Quien quiera un resumen de los mayores incendios en el mundo, cliquee en el link.

Ahhh... y si quiere vivir en un lugar donde los inspectores SI CONTROLAN (incluso que el césped no supere las 12 pulgadas), su ciudad es Garland, Texas. Olvídese de Lima, Asunción, Buenos Aires y casi con seguridad el 90% del resto de las ciudades de la región.

Pero NO podemos dejarnos vencer !!, si Garland puede, NOSOTROS PODEMOS !!

Perdón por amargarlo, pero estaba enojado culpa de una nota "graciosa" y tenía que desquitarme con alguien.

(le repito que DEBE leer la nota sobre Garland que le cito arriba, tiene un elevado nivel formativo)

Fuente: Dr. Marcelo Pablo Perazzolo

Gracias: Marcelo

Navegaciones y Regresos(1959) – Pablo Neruda

El Barco

Pero si ya pagamos nuestros pasajes en este mundo

por qué, por qué no nos dejan sentarnos y comer?

Queremos mirar las nubes, queremos tomar el sol y oler la sal,

francamente no se trata de molestar a nadie,

es tan sencillo: somos pasajeros.

Todos vamos pasando y el tiempo con nosotros:

pasa el mar, se despide la rosa,

pasa la tierra por la sombra y por la luz,

y ustedes y nosotros pasamos, pasajeros.

Entonces, qué les pasa?

Por qué andan tan furiosos?

A quién andan buscando con revólver?

Nosotros no sabíamos

que todo lo tenían ocupado,

las copas, los asientos,

las camas, los espejos,

el mar, el vino, el cielo.

Ahora resulta

que no tenemos mesa.

No puede ser, pensamos.

No pueden convencernos.

Estaba oscuro cuando llegamos al barco.

Estábamos desnudos.

Todos llegábamos del mismo sitio.

Todos veníamos de mujer y de hombre.

Todos tuvimos hambre y pronto dientes.

A todos nos crecieron las manos y los ojos

para trabajar y desear lo que existe.

Y ahora nos salen con que no podemos,

que no hay sitio en el barco,

no quieren saludarnos,

no quieren jugar con nosotros.

Por qué tantas ventajas para ustedes?

Quién les dio la cuchara cuando no habían nacido?

Aquí no están contentos,

así no andan las cosas.

No me gusta en el viaje

hallar, en los rincones, la tristeza,

los ojos sin amor o la boca con hambre.

No hay ropa para este creciente otoño

y menos, menos, menos para el próximo invierno.

Y sin zapatos cómo vamos a dar la vuelta

al mundo, a tanta piedra en los caminos?

Sin mesa dónde vamos a comer,

dónde nos sentaremos si no tenemos silla?

Si es una broma triste, decídanse, señores,

a terminarla pronto,

a hablar en serio ahora.

Después el mar es duro.

Y llueve sangre.

Fuente: Pablo Neruda

Gracias: GoSeguro

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana, y de lo primero no estoy totalmente seguro.

Albert Einstein