3. Caminos

La Calma y El Silencio

En aquel tiempo eran muchos los que se retiraban a la soledad de los montes a meditar. Y eran muchos los que en el silencio de los volcanes nevados y de los pequeños valles ocultos, se buscaban a sí mismos.

Pero Quetzacóatl les decía: Aquellos que buscan el Silencio en la calma nunca lo encontrarán desnudo. Para desnudarlo hay que buscarlo entre el bullicio.

Díganme: ¿De qué sirve a un corazón tener calma en medio de la soledad?, ¿A poco no es como la calma que tiene un lago estancado en un valle?

Mas, ¡Que grande es un corazón cuando en medio de las dificultades y los problemas conserva la calma y se viste con el Silencio! Es como el torrente que resbala sereno por la ladera de la montaña.

Algunos van a lugares donde lo más que les molesta es el canto de un pajarillo, o el sonido que arranca el viento a las hojas de los árboles. Y piensan: Estoy tranquilo y sereno en este lugar, ya he alcanzado la calma y el Silencio es amigo de mi corazón.

Pero cuando vienen al bullicio, sus pulsos se agitan y sus corazones se alteran, y sus pensamientos chocan con violencia en sus frentes, y yo les preguntaría: ¿Dónde guardaron la calma?, ¿Qué morada le prepararon en sus pechos que tan pronto se les fue?

Sepan que aquel que busca el Silencio interior debe encontrarlo en medio de los ruidos y de las voces y de los gritos, y tomándolo debe sentarlo en su corazón, y al escucharlo ya no oirá hacia afuera sino hacia dentro.

Y en verdad les digo, que ni cien tormentas, ni la explosión de mil volcanes podrían ya nunca separarlo de él.

Para buscar pues, la calma Interior, no vayan adonde todo es calma sino adonde no hay paz, y sean ustedes la paz. De esta forma la encontrarán al darla, y la tendrán en la medida en que vean que otros necesitan de ustedes para calmarse.

 

 Fuente: Vidapositiva.com

El potencial del pensamiento positivo.

Los pensamientos positivos son los únicos que nos permiten acumular fuerza interior y nos capacitan a ser constructivos. Los pensamientos positivos son los que siempre dan beneficio en todas las situaciones sin atraparnos en la apariencia externa de una situación. Pensar positivamente no significa que ignoremos la realidad a nuestro alrededor y pretender vivir en lo irreal o pretender ser otro. Por ejemplo: cuando paseamos por la calle y hay mucha basura por todas partes, el decir que no lo veo, que no huelo nada, es irreal, o cuando estamos enfermos y nos repetimos una y otra vez: estoy sano, estoy sano, esto no es lo que queremos decir con pensamiento positivo. Pensar positivamente significa ver los problemas y reconocer su realidad, pero al mismo tiempo ser capaces de encontrar soluciones a ese problema.

Gracias: Silvina

Creer en el amor

Llegamos a la vida sin haberlo pedido. Cada uno se encuentra con una realidad, no siempre agradable, ni fácil de llevar: un país, una cultura, una familia con unas características, una identidad, y un proyecto de vida por delante. Unos antes, otros después, somos tocados por el sufrimiento, sea físico, sea moral. Se presenta de forma imprevista, tiene mil rostros diferentes: una amistad traicionada, una enfermedad dolorosa, un fracaso profesional, el propio carácter difícil de sobrellevar… pero no hay sufrimiento lo suficientemente grande que logre arrancar del corazón humano el deseo infinito de ser felices. Por eso, cada día se emprende la aventura de la vida con la esperanza de alcanzar un pequeño triunfo. Somos seres para triunfar. Y aunque probamos a menudo el sabor amargo de la derrota, el ser humano anhela ganar. El triunfo es la meta de las acciones humanas. 

Millonarios, afamados, modelos de belleza, hay muchos, y parece ser que cada vez son más, pero ¿son todos felices? Sus miradas revelan a menudo frialdad. Si han triunfado ¿por qué sólo sonríen cuando los ven, y en la soledad guardan silencio y evitan su misma mirada? Han conquistado triunfos vistosos: la fama, el poder, el dinero… pero así como son de vistosos, así dejan de vacía la vida, y el alma seca. ¿Eso es todo en la vida? Si estamos hechos para triunfar ¿Cuál es realmente el Triunfo, con mayúsculas, que todos anhelamos? 

La felicidad es la recompensa esperada, y el camino que conduce a ella, es el mismo para todos: aprender a amar y ser amados. No le busquemos tres pies al gato. Caminos hay muchos, pero sólo uno nos hace felices. El amor, fundamentalmente se ejercita cuando se lucha para que sea el otro quien triunfe, entonces… también gano yo. Es el esquema opuesto a cualquier dialéctica barata. Ganamos ambos, si yo ayudo a que tú ganes, incluso más y mejor que yo.

Nuestra sociedad necesita recuperar la fe en el amor. De tanto vendernos uniones pasajeras, divorcio, la eliminación del que estorba, la sexualidad cerrada a la vida, el placer como meta de la existencia, la violencia como medio de imposición… los hombres y mujeres de nuestro tiempo están dejando de creer que el amor existe, que la fidelidad es posible, que gana más quien más ama.

Se triunfa en la vida cuando se ama. Tenemos que creer en el amor para no morir de tristeza. Todos tenemos alas de águila para volar muy alto, aunque nos hagan creer que somos gallinas de corral. El vuelo se emprende cuando se apuesta por el bien del otro. No se necesitan actos heroicos, sino hacer heroico lo cotidiano, amando en lo concreto. Ceder un asiento en el autobús a alguien más cansado que yo, sonreír al dar los buenos días cada mañana en la oficina, escuchar con atención a quien me cuenta sus problemas, invitar a un café a quien tiene frío, o regalar con agrado el propio tiempo a los seres queridos, para hacer… lo que ellos quieran. Amar no es complicado. Está alcance de todos.

Los medios de comunicación no hablan de toda la realidad, pero existe mucho amor en el mundo, aunque se venda como noticia sensacionalista. Hay matrimonios enamorados después de 60 años juntos, hombres que apoyan a su mujer en la búsqueda de un buen trabajo profesional, mujeres que alaban a su marido cuando educa a sus hijos, e hijos que se levantan más temprano para que sus padres encuentren preparado el desayuno.

A veces, sólo se necesita que uno comience, para que los demás dejen de vivir el esquema de “yo gano si tú pierdes”, y se decidan a elegir el “yo gano sólo si tú ganas”. Cuando se ama, se gana siempre y ganan todos. Amar puede ser que no resulte rentable económicamente, que produzca desgaste físico y emocional, que complique la vida y nos quite tiempo, pero da paz de conciencia, nos hace felices, nos permite vivir en un estado habitual de optimismo, dibuja una sonrisa sincera en nuestros labios e ilumina la mirada con un brillo nuevo. 

Un adagio hindú reza: “Todo lo que no se da, se pierde”. Triunfa en la vida, quien derrota al yo, para que gane el tú. Triunfa en la vida, quien cree en el amor, y se atreve a vivirlo, con todas sus consecuencias.

Fuente: Nieves García

Gracias: Mensajes para el camino

Vacuidad

Las ideas pueden resultar necesarias para vivir, a la vez que un estorbo en la pacificación cuando se convierten en una creación del ego, conflicto del deseo, búsqueda, elección, parcialidad, limitación, ilusión, discrepancia, identificación, inmutabilidad, etc..

Deberíamos deconstruir, derribar, si queremos edificar algo desde la libertad.

Pero para desactivar las ideas hace falta localizarlas primero, valorarlas dentro de la temporalidad donde se mueven, observarlas en los límites del espacio, buscar su tipificación, adivinar el arquetipo al que se orientan; adentrarse en las creaciones de la mente antes de llegar a la no-idea.

Descubriendo como no nos pertenecen tampoco estas fantasías, que forman parte con la persona de un universo más vasto.

La mente desaferrada ha perdido el ego, como ola tragada por el mar.

Vive en la no dualidad yo/el otro, 'El yo que se vacía a sí mismo y así permite ser a todo' (Nishitani).

Vacuidad budista o 'la unidad con el Tao que anula el pensamiento' (Zhuang Zi) expresan lo mismo. 'La vacuidad es la extirpación de todas las visiones' (Nagarjuna).

La acción surgida de la vacuidad es acción no reactiva, no busca referencias en el pasado porqué sabe que la memoria es engañosa, todo recuerdo es una realidad irrecuperable, una parodia del original. No busca en la biografía personal excusas para una respuesta a la contra, de odio, venganza, rencor, resentimiento.

Entretener la memoria en el daño recibido por una acción del pasado será siempre una valoración parcial, tendenciosa. El pasado está lleno de momentos mejores o peores a los que queremos fijar. La mente que discrimina, particulariza, distingue, destaca, sigue un movimiento interesado, en la dirección egoísta del yo. La acción virtuosa es indiferente al beneficio personal.

Solo de la mente serena surge la plenitud del presente, en el no-yo. ' Vive eternamente quien vive el presente' (Wittgenstein). En ausencia de todo pensamiento la memoria se torna olvido, entonces puede conseguir la calma.

La necesidad que el hombre tiene de las relaciones interpersonales para poder vivir es lo suficientemente básica y elemental coma para ocupar la actividad mental hasta ocultar otras posibilidades o menospreciar las manifestaciones 'improductivas' de la mente, calificándolas de individualistas, insolidarias o delirantes, pero son precisamente estas manifestaciones socialmente inútiles las que situándonos en una posición no subordinada nos liberan de las exigencias ambientales.

Cuando la mente abandona las coordenadas en las que vive inmersa por la acción del pensamiento, sin sumisión ni sujeción de ningún tipo, es libre. Vacuidad es la ausencia de condiciones, es el no-viento, el no-rumor, la no-turbación.

Fuente: Jordi Vilanova

Gracias: Gustavo

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La energía atómica no creó un nuevo problema. Sólo hizo más urgente, la necesidad de resolver uno ya existente.

Albert Einstein