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En este segundo número no es posible dejar de hacer alguna referencia a la seguridad, dado los hechos de Cromagnon. Si bien no pretendo abrir una nueva fuente de polémica, creo necesario reflexionar en cual es nuestro rol como individuos activos que pertenecemos a esta sociedad. Y en esto tiene importancia que comencemos a preguntarnos cual es nuestro rol. En Estados Unidos el cambio mas importante en materia de lucha contra los incendios, se produjo luego de que un accidente terminara con mas de 200 vidas en una escuela secundaria. Dicha escuela era construida enteramente en madera con pasillos reducidos y sin salidas de emergencia. Luego se instauró un sistema contra incendios y una mentalidad en la prevención que es modelo para muchos especialistas. Es decir, aún en los países más avanzados, los errores, las impericias causan muertes. Por esto y más allá de las exigencias que es posible realizar a las autoridades, las colaboraciones que cada uno puede aportar en esta materia, me interesa pensar en que cosas tendríamos que tener en cuenta a los fines de evitar terminar en medio de un incendio o lo que es peor ser el causante de uno. Si bien no pretendo ser exhaustivo, creo que podemos pensar en algunos criterios básicos que debemos considerar: · Esté siempre alerta. La mejor manera de evitar los incendios, es la prevención. · Procure no almacenar productos inflamables. · Cuide que los cables de lámparas, aparatos eléctricos y motores de maquinarias se encuentren en perfectas condiciones. Modere y vigile el uso de parrillas eléctricas, ya que el sistema puede sobrecalentarse. · No haga demasiadas conexiones en contactos múltiples, para evitar la sobre carga de los circuitos eléctricos. Redistribuya los aparatos o instale circuitos adicionales. · Por ningún motivo moje sus instalaciones eléctricas. Recuerde que el agua es buen conductor de la electricidad. · Todo contacto o interruptor debe tener siempre su tapa debidamente aislada. · Antes de salir de su casa o trabajo revise que los aparatos eléctricos estén apagados o perfectamente desconectados; las llaves de la estufa cerradas y los pilotos se mantengan encendidos. · Después de usar fósforos o fumar un cigarrillo, asegúrese de que han quedado apagados. · Mantenga fuera del alcance de los niños velas, veladoras, fósforos, encendedores y toda clase de material inflamable. No deje que jueguen junto a la estufa ni les pida que cuiden flamas y objetos calientes. · Guarde los líquidos inflamables en recipientes cerrados y sitios ventilados. · Revise periódicamente que los tanques, tuberías, mangueras y accesorios del gas estén en buenas condiciones; coloque agua con jabón en las uniones para verificar que no existan fugas. En caso de encontrar alguna, repórtela a quien le provee el gas. · Si sale de viaje, cierre las llaves de gas y desconecte la energía eléctrica, al menos de los sectores que no son imprescindibles. · No sustituya los fusibles por alambre o monedas, ni use cordones eléctricos dañados o emparchados. Preferentemente instale llaves térmicas bipolares. · Tenga a la mano los teléfonos de los Bomberos, Cruz Roja y Brigadas de Rescate. · Recuerde: las tragedias ocurren cuando falla la prevención. José M. Barragán |
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Consejos
elaborados por FITAC – Federación Interamericana de Touring y Automóviles Club. Decisiones
preparadas
Al mejor conductor puede
presentársele en cualquier momento y súbitamente una situación de tan
peligrosa gravedad, que si no sabe reaccionar en la forma adecuada, las
consecuencias pueden ser irreparables. Ningún conductor está libre de
estos peligros, porque dependen en general de causas ajenas a él. Puede ser
la rotura de la dirección o de los frenos, la aparición frente a él de otro
vehículo o la caída al agua .Como ha de reaccionar en estas
situaciones?.¿Cuál ha de ser la maniobra conveniente?.Para muchos conductores
resultará difícil y comprometido decidir, con rapidez y eficacia, lo que
tienen que hacer en ese momento. La inminencia del peligro no
permite pararse a pensar sobre lo que se debe hacer. Los segundos pueden ser
decisivos, las situaciones de emergencia exigen, por regla general, la acción
rápida. No se puede pensar "lo que hay que hacer", Sencillamente,
hay que hacerlo y hacerlo a la misma velocidad que el peligro ha hecho acto
de presencia. La acción depende, más que de
una buena actitud refleja del conductor, de la prontitud con que se aplica
"una decisión preparada" de antemano. El conductor que no tiene
estas "decisiones preparadas", reaccionará probablemente de manera
inadecuada e incluso contraproducente, cuyas consecuencias pueden ser
irremediables. Se puede y se debe conducir
"alerta" para enfrentarse con el peligro. Para ello basta: aceptar
la posibilidad del accidente, conocer las situaciones más graves que pueden
presentarse y saber cuál es la maniobra adecuada a cada situación. En una
palabra: CONDUCIR SABIENDO QUE HACER, CUANDO HACERLO Y COMO HACERLO Para lograr la eficacia
indispensable, el conductor debe practicar estas normas
"mentalmente" hasta que lleguen a formar parte de su repertorio de
hábitos, de tal manera que a cualquier "acción" de peligro se
oponga la "reacción" adecuada, con el mismo automatismo con que en
su conducción normal cambia la velocidad del vehículo o gira el volante. Las decisiones preparadas"
deben constituir la base fundamental de la idiosincrasia del buen conductor. 1. Si sus frenos fallan Bajando una cuesta, su vehículo
empieza a ganar velocidad. Usted pisa el pedal del freno a fondo, sin que
ejerza el menor efecto en la acción del frenado. El vehículo adquiere mayor
velocidad cada vez. Lo que se debe hacer: Accionar intermitentemente el
pedal del freno. Hacerlo rápida y frecuentemente. Con el freno de mano,
actuar de manera progresiva y rápida, pero NO violentamente. Cambiar enseguida a una
velocidad menor, para aprovechar la acción frenadora del motor, acelerando
incluso brutalmente. Si es absolutamente preciso,
desvíese con el coche fuera de la carretera, hacia el lugar que le parezca
más blando. Es preferible dañar el coche que
dejarlo rodar sin frenos, exponiéndose a un grave accidente. 2. Si un neumático revienta Está circulando usted a gran velocidad en línea recta. De pronto oye un estallido, seguido de un fuerte tirón del volante. Es casi seguro que un neumático ha reventado. Lo que se
debe hacer: Calma, no se asuste, no apriete los frenos. Sujete firmemente el volante con las dos manos y gire lo necesario para mantener recta la dirección del vehículo. Continúe con el pie en el
acelerador, pero levántelo con suavidad. No lo retire bruscamente. Deje que el motor vaya
reteniendo el coche y cuándo este haya perdido velocidad, accione el freno
poco a poco. Apártese de la carretera, si es posible, para cambiar el
neumático. 3. Si su coche patina Por una carretera de pavimento
húmedo, Usted conduce a gran velocidad(cosa que no debe hacer). Observa un
bache y gira el volante para evitarlo. Su vehículo empieza a patinar. Lo que se debe hacer: No toque el pedal del freno, ni
levante el pie del acelerador. Gire en seguida el volante en la misma
dirección en que se mueven las ruedas traseras al deslizarse (sí la parte
trasera del vehículo patina hacia la izquierda, gire el volante también hacia
la izquierda). Tan pronto como el coche empiece
a enderezarse, gire el volante en dirección opuesta, para evitar un nuevo
patinazo en sentido contrario. Afloje ligeramente el acelerador, pero no
retire el pie bruscamente. Cuando haya corregido el patinazo y asegurado la
tracción, disminuya la velocidad frenando suavemente. Si entonces le patinaran las
cuatro ruedas del vehículo, suelte el freno para permitir la rotación de las
mismas. Aplique después del freno con
presión gradual, para evitar el blocaje. 4. Si un coche en dirección contraria
viene a su encuentro Conduce Usted por una carretera de doble circulación. Otro coche que viene en sentido contrario, hace un zigzag y se proyecta directamente hacia su automóvil. Posiblemente el conductor se ha dormido o está embriagado. Lo que se debe hacer: Pulse fuertemente el claxon y
encienda sus faros. Si el otro conductor no reacciona ante estas señales,
gire rápidamente a su derecha, aunque se salga fuera de la calzada. Cualquier maniobra, aún
peligrosa, es preferible a un choque frontal, especialmente si el otro
vehículo es más potente. Si se ve precisado a ello, oriente su vehículo hacia
la cuneta, aunque vuelque o dé lugar a una colisión menor. Habrá evitado el
peligro mayor. 5. Si su coche se incendia Va conduciendo Usted por una carretera cualquiera. Está bien cuidada y no tiene dificultades, por lo que lleva la media de velocidad a la que está acostumbrado. De pronto, un olor característico y, luego, el humo o las llamas: su coche se ha incendiado. Lo
que se debe hacer: Corte inmediatamente el
encendido del motor y apártese a un lado de la carretera, frenando el coche.
Sobre todo actúe con calma. Haga salir a todos los ocupantes del vehículo.
Levante el "capó" (un poco no todo)y con el extintor de incendios
(que debe llevar siempre), con una manta, ropas, tierra o arena, trate de
sofocar las llamas. No eche nunca agua. Si el fuego se acerca al
depósito de gasolina, aléjese rápidamente del coche, para evitar los peligros
de la explosión. 6. Si durante la noche se ve obligado a
detenerse Hay conductores que prefieren
viajar de noche. Es Usted de éstos?. Tal vez le haya ocurrido más de una vez
que en plena oscuridad se ha visto obligado a detenerse. Lo que se debe hacer: Procure tener a mano, debajo de
su asiento, un triángulo reflectante plegable, pues si lo lleva en la maleta
del coche, perderá unos segundos preciosos, mientras lo busca. Haga lo posible para apartar su
coche al margen de la carretera, para repararlo o esperar la llegada de
auxilio. Proceda de la siguiente forma:
sitúe el triángulo delante de su cuerpo, para protegerse, mientras va a
colocarlo en el suelo, 30 o 40 metros detrás del coche. 7. Si el parabrisas de su coche se rompe Desconfíe de la grava o de los
guijarros pequeños, pues si, lanzados por las ruedas de otro vehículo, dan
contra su parabrisa, pueden cuartearlo y volverlo opaco, quedándose usted sin
visibilidad alguna en décimas de segundo. Este fenómeno suele ir acompañado
de un fuerte ruido de explosión, similar al de un disparo, que puede además
asustar al conductor y ocasionar un accidente. Lo que se debe hacer: Dé rápidamente, con las debidas
precauciones, un fuerte puñetazo al parabrisas, abriendo así una ventana que
le permita ver la carretera. 8. Si un perro se cruza en la carretera El mejor amigo del hombre es,
sin embargo, enemigo de los automovilistas. Muchas personas se han matado o
han resultado heridas a consecuencia de un viraje o frenazo, tratando de
esquivar a un perro Lo que se debe hacer: Como regla general, no se debe
maniobrar ni frenar bruscamente para evitar a un perro u otro animal pequeño
que se cruce en el camino. Mire a lo lejos a fin de localizar al animal con
la mayor antelación posible y toque la bocina. 9. Si mientras un coche intenta
adelantarlo a Ud. otro automóvil viene en sentido contrario. Un coche viene en sentido
contrario al suyo en una carretera de doble dirección y entretanto, un conductor
alocado e impaciente, con desprecio del Código y de su propia vida, intenta
adelantarlo sin tener vía libre. Lo que se debe hacer: Hágale señales con el brazo o
con el intermitente, para que no continúe la maniobra. Si no obedece, puede
usted hacer dos cosas: disminuir la velocidad o aumentarla. Si está Usted
seguro de que el conductor que viene por detrás va a pasarlo, disminuya
resueltamente la velocidad y apártese al margen derecho de la carretera, pues
el automovilista que lo adelante tendrá tendencia a ponerse precipitadamente
delante de Usted con inminente peligro de choque de los tres vehículos. Si no
ha terminado de adelantarlo y el coche de enfrente se acerca con rapidez,
entonces lo más aconsejable es que Usted pise el acelerador para dejarle
espacio detrás de su vehículo. 10. Si ha entrado Ud. a demasiada
velocidad en una curva Viajando rápido de noche en una
carretera desconocida sin señal que le prevenga se ve Usted metido de pronto
en una curva cerrada. Lo que se debe hacer: Pise el freno varias veces,
Mientras toma la curva acelere ligeramente. Si ve que su coche empieza a
patinar, al mismo tiempo que mantiene el pie derecho en el acelerador, pise
el freno ligeramente con el pie izquierdo. Manténgase en su banda. De noche
disminuya siempre su velocidad, circulando a una media que le permita frenar
siempre dentro del espacio visible. Esto es particularmente importante en las
curvas, ya que sus faros alumbran en línea recta. |