Evaluación de una función canina adecuada



RESUMEN

 Se analiza la función lateral de 181 jóvenes y se determina la prevalencia de cada una de ella; fue más frecuente la función canina, con respecto a la función en grupo. Se estudia la relación existente entre los requisitos para una función canina adecuada y las interferencias oclusales en lateralidad y se concluye que la relación de neutro en caninos no es indispensable para la oclusión funcional. Se debe brindar más atención a la presencia de contactos caninos en PMI para lograr una función adecuada con nuestros tratamientos.


INTRODUCCIÓN

Uno de los principios básicos y más importantes de la Escuela Gnatológica o de Oclusión Orgánica es la desoclusión posterior inmediata durante las excursiones mandibulares, para lo cual es necesario una completa y correcta guía anterior, o sea, que el acople de los dientes anteriores determine que una vez iniciados los movimientos, sean ellos quienes rijan el trayecto y reciban las fuerzas generadas por los músculos.1

La guía anterior está integrada por la guía incisiva y por las guías caninas: derecha e izquierda, y tiene una función prominente en la estomatología, debido a que son esenciales para la estética, la fonación y la masticación, además de su importancia funcional al proteger los dientes posteriores durante los movimientos mandibulares (oclusión mutuamente protegida).

La labor de la guía anterior en la actividad funcional del aparato masticatorio es de notable importancia, como lo es también durante los episodios de actividad parafuncional, que puedan presentarse en un individuo, al disipar las fuerzas excesivas generadas y que pueden llegar a dañar los distintos eslabones del sistema. Esta función protectora se basa en mecanismos físicos y biológicos. Al ubicarse los dientes anteriores más lejos del punto de generación y aplicación de las fuerzas musculares, por las leyes físicas de palanca de tercer grado, les será más fácil recibir y disipar éstas; además existen mecanismos biológicos que determinan que la propiocepción de estos dientes desencaden un reflejo protector con supresión de la actividad de los músculos elevadores principales (maseteros y temporales anteriores), lo que ha sido demostrado por varias investigaciones.

Willianson y Lundquist 2 al colocarle a 5 mujeres, férulas oclusales con guía anterior sin contactos posteriores y a otra con contactos, obtuvieron que en los casos sin contactos posteriores la actividad muscular fue mucho menor. Riise y Scheikholeslam3 al crear una interferencia oclusal en los molares de 11 estudiantes, observaron en 7 de ellos un inmediato incremento de la actividad muscular con aparición de dolor y fatiga 1 hora después de insertada la interferencia y necesitaron 7 días aproximadamente para la remisión de los síntomas.

Otros autores han descrito varios procedimientos terapéuticos para establecer una correcta guía anterior, como son Ehrlich 4 y Kerstein 5. Debe destacarse que este último autor logró eliminar los síntomas de dolor miofacial crónico en casi todos sus pacientes en intervalos sumamente cortos 6, 7 (aproximadamente un mes) mediante un procedimiento oclusal basado en el establecimiento de una guía anterior completa y esto lo llevó a describir una técnica de ajuste oclusal conocida como: tratamiento con reducción del tiempo de desoclusión y desarrollo inmediato de una completa guía anterior

La guía incisiva desempeña su trabajo funcional en el movimiento protrusivo y las guías caninas en lateralidad, pero como los movimientos sagitales puros son pocos frecuentes, la atención se ha centrado en el estudio de las guías laterales y se ha demostrado que existen varios tipos de oclusiones laterales funcionales, por ejemplo: la función canina, la función en grupo, que puede ser anterior o posterior,  continua o discontinua, la oclusión balanceada bilateral, etcétera. De todas ellas, la función o protección canina y la función grupal son las mas frecuentes.

Se define como protección canina el contacto solamente en los caninos del lado funcional 8, 9 y la función grupal implica contactos entre dientes antagonistas en un segmento o grupo.10,11 La que más aceptación ha tenido en los últimos tiempos para mantener la salud del sistema gnático y también para recuperarla en los casos afectados por desórdenes temporomandibulares es la función canina.1,5,9,10,12,13

Se considera que una función canina es adecuada si la ubicación de los caninos es tal que cumple los siguientes requisitos:14

1.-Relación de neutro.
2.-Contacto en posición de máxima intercuspidación (P. M . I ).
3.-Sobrepase mayor que el de los incisivos.
4.-Resalte menor que el de los incisivos.

 

Como la mayoría de los tratamientos ortodónticos implican movimientos de los dientes anteriores, y en gran medida de los caninos, estos 4 requisitos deben ser considerados desde la planificación del tratamiento para lograr una oclusión, que además de cumplir con los requerimientos estéticos del paciente, sea funcionalmente saludable. Claro que esto no siempre resulta fácil, pues en determinadas maloclusiones no es probable lograr todos los requisitos y si fuera imposible obtener una función canina adecuada, debemos optar por otro tipo de función lateral funcional.

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó un riguroso examen clínico de la oclusión de 181 jóvenes del municipio Santa Clara, desde el punto de vista morfológico y funcional, donde centramos nuestra atención hacia los caninos y los movimientos de lateralidad. Se realizó una descripción de la frecuencia con que aparecen los diferentes tipos de función lateral y se comparó la prevalencia de las interferencias oclusales laterales en casos con guía canina adecuada (que cumplan las condiciones enumeradas anteriormente) y en casos con guía canina pero sin incluir la condición de neutro de caninos.

RESULTADOS

Iniciamos la caracterización de la función lateral en nuestra muestra y en la tabla 1, se observa, que la función grupal se presentó en 62 casos (52 unilateral y 10 bilateral), mientras que la función canina se presentó en la mayoría de los casos, para un total de 142 (62 unilateral y 80 bilateral). Para evitar malas interpretaciones de la tabla debe aclararse que al analizar 181 individuos se examinaron 362 funciones laterales (izquierda y derecha), por lo que los totales de la tabla serán sobre la base de esta cantidad. El total en sentido horizontal sería 62 + 142 = 204 y podríamos pensar que existe función lateral en esa cantidad de jóvenes, pero ésta se combinó en 39 casos, por lo que la función lateral se presentó en un total de 165 casos. Resumiendo, observamos 39 casos con función canina en un lado y grupal en el otro, 36 casos con función lateral (canina o grupal) en un sólo lado, 10 con función grupal bilateral y 80 con protección canina bilateral. Como vemos, la función canina apareció con más frecuencia que la grupal, sobre todo la bilateral (80 contra 10).

Ya se expusieron 4 condiciones para que la función canina sea adecuada, y que existan 142 casos con función canina, no necesariamente implica que en todos sea correcta. 

Puede presentarse una guía canina con sobrepase menor o resalte mayor que los incisivos y a pesar de ello existe la función canina, pero que no es adecuada de acuerdo con los criterios ya comentados, e incluso puede llegar a ser funcional en casos determinados, por la interrelación con los demás factores oclusales. También puede suceder que en PMI no exista contacto, y esto determine que al inicio del movimiento otro u otros dientes guíen la mandíbula, pero una vez establecido el contacto canino, este tome la encomienda de guía. En este caso, la función canina no es adecuada y nunca llegará a ser funcional de no establecerse el contacto; pero existe. Deseo destacar que el contacto en PMI es el primer requerimiento para que exista una correcta guía anterior y su presencia es indispensable para que se produzca la desoclusión posterior inmediata.5,15

Si clasificamos los pacientes en aquellos que tienen una función canina adecuada o inadecuada en cada lado y analizamos la relación con las interferencias en lateralidad, deberíamos obtener una diferencia significativa de la proporción de casos con interferencias entre los grupos.

Para facilitar la comprensión de la tabla explicaremos el caso de las interferencias laterales derechas en LATERALIDAD. Así tenemos que el 48,8 % de los casos con función canina inadecuada tenía este tipo de interferencia mientras que en el grupo de función canina adecuada sólo el 31,3 % la presentaba. En efecto, la tabla 2 muestra que en todas las interferencias la proporción de casos dentro del grupo con función canina adecuada es menor que en el otro grupo, pero la diferencia de estos porcentajes no es todo lo significativa que se esperaba.

Es nuestro criterio que en la definición de una función canina adecuada la condición de neutro es la de menor importancia. Para demostrar esto, reclasificamos la función canina de los pacientes en categorías de adecuada e inadecuada con un criterio de evaluación similar al anterior, pero sin incluir la primera condición.

Nuevamente aparecen las diferencias significativas en las proporciones de casos con interferencias en uno y otro grupo de pacientes (tabla 3), pero ahora sí todo lo significativo que se esperaba, lo cual es un respaldo a nuestro criterio para evaluar y lograr una correcta función canina. Nótese que la correlación con las interferencias en LT llegan a ser significativas en el orden del 0,1 % y para las interferencias en LB, aunque menos marcadas en el lado izquierdo, también logran niveles altos de significación.

Este análisis se hizo para cada una de las 4 condiciones por separado, pero los resultados no fueron significativos.

CONCLUSIONES

Podemos concluir que en nuestra muestra la condición de neutro de caninos fue la de menos importancia en el logro de una función canina adecuada. Por tanto, se puede inferir que el establecimiento de una correcta función lateral en nuestros pacientes, que en muchos casos resulta sumamente difícil de lograr, no necesariamente implica el logro de una relación de neutro a nivel de caninos, lo cual no quiere decir que esto pueda ser descuidado, pero en muchos casos resulta difícil obtenerla bilateralmente por desplazamiento de las líneas medias que no se puedan corregir, por pérdidas de dientes anteriores debido a traumas, o por marcadas diferencias en los diámetros mesiodistales de incisivos superiores e inferiores, y si somos capaces de lograr las otras 3 condiciones de la clásica función canina, lograremos una función correcta y disminuiremos el riesgo de aparición de las interferencias oclusales, que realizan una importante función en la aparición de signos y síntomas de DCM.

              REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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  2. Williamson EH, Lundquist DO. Anterior guidance: its effect on anterior temporalis and masseter muscles. J Prosthet Dent 1983;49:816-23.
  3. Riise CM, Scheikholeslam A. Influences of experimental interfering occlusal contacts on postural activity of the anterior temporalis and masseter muscles in young adults. J Oral Rehabil 1982;9:419-25.
  4. Ehrlish J, Yaffe A, Hochman N. Various methods in achieving anterior guidance. J Prosthet Dent 1989;62(5):505-9.
  5. Kerstein RB. Disocclusion time-reduction therapy with immediate complete Anterior Guidance Development to treat chronic myofascial pain-dysfunction syndrome. Quintessence Int 1992;23(11): 735-47.
  6. Westling L, Mattiasson A. Background factors in craniomandibular disorders: reported symptoms in adolescents with especial reference to joint hypermobility and oral parafunctions. Scan J Dent Res 1991;99(1):48-54.
  7. Long JH Jr. Diagnostic test used in determining the role of the occlusion in temporomandibular joint disorders. J Prothet Dent 1991;66(4):541-4.
  8. D' Amico A. The canine teeth: normal functional relation to the natural teeth of man. J South Calif Dent Assoc 1958;26:194-208.
  9. . Functional occlusion of the natural teeth of man. J Prosth Dent 1961:11:899-915.
  10. Beyron HL. Characteristics of functionally optimal occlusion and principles of occlusal rehabilitation. J Am Dent Assoc 1954;48:648-56.
  11. Krogh-Paulsen WG, Olsson A. Management of the occlusion of the teeth. En: Schwarz L, Chayes CH, eds. Facial pain and mandibular dysfunction. Philadelphia: WB Saunders, 1969.
  12. Kess K, Bakopulos K, Witt E. Temporomandibular joint function with and without orthodontic treatment. Eur J Orthod 1991;13(3):192-6.
  13. Thornton LJ. Anterior guidance: group function / canine guidance. A literature review. J Prosthet Dent 1990;64(4): 479-82.
  14. Abjean J, Konbendau JM. Oclusión: aspectos clínicos, indicaciones terapéuticas. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1984;58-60,79.
  15. Dawson PE. Evaluation, diagnosis and treatment of occlusal problems. 2 ed St Louis: CV Mosby, 1989.

Dr. Rolando Castillo Hernández. Apartado Postal No. 2, Camajuaní, Villa Clara, Cuba.


INTRODUCCION

 

En todo tratamiento de ortodoncia es indispensable arribar a un diagnóstico certero y confiable, sobre el cual se planeará la terapeútica a aplicar.
Los métodos usados en la  actualidad se basan en los estudios clínicos y cefalométricos del paciente, siendo éste último un método corriente de aplicación de los ortodoncistas, donde arriban al conocimiento de posiciones esquelelates, dentarias y de los tejidos blandos. Hoy en día se propone incorporar como método previo para llegar al diágnóstico, la relajación muscular
Antes de comenzar un tratamiento, el ortodoncista debe considerar a las disfunciones músculoesqueletales como una posible causa de uno o más de síntomas, o como potenciales presinmtomáticos de flituras disfunciones(7,8,9). Hoy en día un diagnóstico idóneo puede cubñr e interceptar las enfermedades asintomáticas músculoesqueletales que pueden llegar a ser agudas y sintomáticas bajo el stress provocado por los procedimiento ortodóncicos.
Los modernos instrumentos que rastrean los movimientos de la mandíbula, pueden mostrar claramente que hay una dominancia propioceptiva de la oclusión sobre la musculatura(8,2). No importa cuan mal posicionada está la oclusión, o cuánto torque o torsión necesitan los dientes para ocluir, los músculos propioceptiva e instantáneamente, se acomodarán para llevar a la mandíbula a una posición oclusal, y mantenerla(5)
El hecho de que un paciente pueda llevar a los dientes a una máxima intercuspidación con suma facilidad, no debe llevar al tratamiento de ortodoncia a una posición muscular preexistente, porque esa posición puede perpetuarse, siendo en vez de correcta, una disfunción musculoesqueletal irreconocida.
La posible existencia de disfúnciones musculoesqueletales en el paciente de ortodoncia provee la necesidad de un diagnóstico luncional adicional, para complementar el uso de radiografias laterales y de ATM.

 

 

2) La existencia universal de diferentes grados de acomodación muscular, y tensión sostenida, para              lograr una oclusión intercuspídea, hace entender el mayor uso de los electromiógrafos y kinesiógrafos en la clínica práctica.

 2.a- Desarrollo del TENS del Kiesiografo comutado

El Consejo de Asuntos Científicos de la American Dental Asociation otorgó el sello de aceptación a dos instrumentos que miden la actividad muscular por medio de la Electromiografia de superficie: el BíoEMG ( Bio Reserch INC) y el K6 I/EMG Electromyograph (Myotronics Inc)(3). Estos productos cumplen con las Pautas del Consejo para instrumentos como ayuda en el diagnóstico de los trastornos temporomandibulares.
La electromiografia de supeficie (3,7,8,10,14,15), o EMS, se utiliza en Odontología para evaluar el estado de los músculos de la masticación. Permite al clínico evaluar la actividad de reposo de los músculos y determinar si se observan espasmos musculares. En particular los instrumentos para EMS miden la actividad muscular estática y funcional, incluyendo la hipertonicidad postural y la contracción muscular continua.

Esfimulación electrica neural trariscutánea bilateral. TENS
La rápida expansión que ha tenido la estimulación eléctrica en medicina, se ha convertido en una modalidad en la práctica diaria en neurología, cardiología y medicina fisica(3,7).
Existen varias modalidades de Estimuladores Neurales Eléctricos transcutáneos (TENS).
-TENS convencional de alta frecuencia
-TENS de baja frecuencia, que utiliza de 00.5 a 10 Hz. Esto produce una contracción muscular, slow onset, (20 mm o más), largo efecto terapéutico, y produce una pequeña molestia aferente y una estimulación en las fibras motoras eferentes. El TENS de baja frecuencia permite una recuperación muscular entre pulsos, con una estimulación realizada por electrodos superficiales. Este tipo de estimulador es el usado en este trabajo.
Existe un tercer tipo de TENS, que es un estimulador electrogalvánico.

Cuando existe una maloclusión los dientes son guiados hacia el cierre intercuspídeo, aunque esto demande una modificación en la postura de los músculos de la mandíbula. Esto traerá como consecuencia una tensión crónica de los músculos citados. Los dientes son el sistema duro, la musculatura y el sistema nervioso central el sistema blando.
Si tratamos nuestro paciente bajo estas condiciones, la patología muscular se perpetuará. Sabiendo que estamos corrigiendo posiciones dentarías que han ocasionado éstas patologías musculares, dejaríamos a éstas sin tratamiento alguno (],2, 6,7,9).
El uso del miomonitor, hace que los músculos pierdan el efecto propioceptivo, siéndo el resultado una contracción  isotónica. La contracción isotónica es de una importancia primaria terapéutica porque permite establecer un balance neuromuscular oclusal sobrepasando las inhibiciones fisiológicas y psicológicas.

El Myomomtor

El uso de estimulación eléctrica para la terapia y rehabilitación lleva ya varios años. El primer Myomonitor (Fig Nol) file desarrollado por Jankelson, creado para acercar la propuesta neuromuscular a la oclusión(7). La teoría neuromuscular, está basada en que la relajación es un prerrequisito para obtener una posición oclusal que debe ser sostenida por una musculatura relajada, y que el nivel de tensión residual, dentro de una musculatura voluntariamente inactiva es inversamente proporcional a la salud global y a la eficiencia filncional del sistema entero.
El Myomonitor es un generador electrónico, digital pulsátil, específicamente optimizado para la   estimulación nerviosa bilateral transcutánea del sistema estomatognático. La estimulación del Myomonitosr es de 500 microsegundos con una amplitud continua pero variable desde O a 25 miliampers como máximo. La pulsación de la onda es bifásica con un cátodo (negativo) es su fase inicial, seguida por una fase de descarga realizada por el ánodo (positivo).
El Myomonitor está diseñando para adaptar los TENS de baja frecuencia a los requerimientos de la relajación bilateral y control del complejo muscular que envuelven las funciones de la masticación.
El propósito más importante del Myomonitor es establecer un equilibrio de los músculos de la masticación hacia sus posiciones de reposo, permitiendo establecer una posición de reposo de la mandíbula. Esta posición proviene de una posición inicial neutral, desde donde las contracciones isotónicas de la musculatura mandibular, llevarán a la mandíbula a través del espacio libre hacia el contacto miocéntrico.

Con el Kinesiógrafo Computado,(Fig No2), (2,6,7,9) se permite registrar la posición de reposo, que ha sido obtenida con el TENS milimétricamente, en la pantalla de una computadora conectada a un cabezal que el paciente tiene sujeto en su cabeza. En la misma se pueden analizar los diferentes movimientos que posee la mandíbula partiendo desde la posición de reposo, hacia su oclusión habitual

2.b- Ortodoncia Trídiniensional.

El hallazgo más importante en los últimos tiempos ha sido la naturaleza tridimensional de la relación esqueletal de la mandíbula con el cráneo, como dictante de una posición oclusal (3,7,15).
Los cambios en la relación vertical inevitablemente alteran las relaciones horizontales de la mandíbula con el cráneo. La prevalencia de distorsiones esqueletales en la población se hacen aparentes cuando la musculatura está desacondicionada; y la posición oclusal relajada, es comparada con la existente oclusión céntrica neuromuscular.
Los datos establecen claramente que en la práctica ortodóncica estamos comúnmente tratando con los músculos que bajo stress acomodan a la oclusión, influyendo en su torque, inclinación, posición mandibular en todas las direcciones.
Los hechos enfatizan la necesidad de datos precisos, objetivos y cuantitativos, para cada paciente ortodóncico, donde se observan disfunciones músculoesqueletales de la cabeza y el cuello que contienen a una oclusión en malposición(3, 4,6)
La relación entre la mandíbula y el cráneo es alterada, tridimensionalmente cuando los músculos son relajados hacia sus largos en reposo. Si los músculos están liberados de las tensiones y relajados de las  restricciones fisicas de la oclusión existente en malposición, la clasificación de Angle es usualmente cambiada.
Con la relajación muscular hay una resultante de aumento en la relación vertical, donde la posición oclusal neuromuscular, automáticamente provee el espacio requerido para los movimientos dentarios, reduciendo notablemente la necesidad de extracciones(1,2,8).

3-OBJETIVOS

Por lo anteriormente mencionado, se puede observar que la posición de oclusión habitual del paciente, podria no considerarse confiable para la realización de un correcto diagnóstico en un paciente de ortodoncia, dado que la misma posee piezas dentarias en malposición, que llevan a la musculatura a adoptar posiciones que no son las reales. Si se realizara un diagnóstico a partir de una musculatura que se encuentra en una posición patológica, el resultado podría no ser confiable.
El objetivo del trabajo consiste en evaluar un grupo de pacientes con distintas patologías  dentarias,  tomarles  una  teleradiografia  del  cráneo,  relajarlos electromiográficamente, realizar una Ortosis y tomarles otra radiografia posterior a la confección de la Ortosis y verificar:
-Si la posición de reposo así obtenida, coincide o no con la posición de oclusión habitual del paciente; determinar el valor de la relajación muscular, llevando al paciente a una posición más fisiológica; establecer silos valores cefalométricos se mantienen o sufren alguna variación luego de la relajación muscular.
-Esto llevará o no a determinar la importancia de la relajación muscular, previa a un diagnóstico de un paciente de ortodoncia.

RESUMEN

El presente trabajo pretende mostrar la importancia de la relajación muscular antes de determinar un plan de tratamiento ortodóncico. Un grupo de pacientes jueron relajados electrónicamente pudiendo verificar las variaciones que sufrian ciertas medidas cefalométricas, cambiando notablemente el rumbo del tratamiento. Si los pacientes 5011 tratados con la musculatura desinflamación éste problema se perpetuará, corrigiendo posiciones dentarias que han ocasionado éstas patologías musculares

 

4-MATERIAL Y MÉTODO

4.a) MUESTRA DE PACIENTES

Se analizaron 30 pacientes provenientes de la práctica privada. Los mismos no eran poseedores de ningun tipo de aparatologia y no habían sido tratados previamente con fuerzas ortodóncicas fliertes.

4.b) RECOLECCION DE DATOS

En esta etapa se realizaron cuatro procedimientos:
1-Radiología previa,2-Desprogramación muscular: En esta etapa se determinó y se regístró
la posición muscular de reposo,3-Confeccion de la Ortosis, 4-Radiología posterior.

1-Radiología Previa

A los pacientes sometidos al estudio, les fileron realizadas radiografias laterales del cráneo, las mismas fueron tomadas con el paciente ubicado según la horizontal de Frankfort, paralela al piso, con la vista puesta en el horizonte. Las placas fúeron tomadas por el mismo profesional y con el mismo equipo radiológíco para minimizar los cambios que pudieran surgir por el uso de diferentes equipos o métodos en la toma de radiografias.
Se obtuvieron así 30 placas radiográficas de perfil.

2-Desprogramación muscular

Una vez relajado el paciente con el TENS, se determinó la posición de reposo de los músculos en su correcta longitud, con esto se obtuvo la posición ideal inicial a partir de la cual se debe realizar la trayectoria de cierre. Con el kinesiógrafo se midió la cantidad de mm que se desvía la mandíbula desde la posición inicial de reposo, hasta la oclusión habitual, anteroposterior y verticalmente. Restando 2mm de espacio libre normal, se confeccionó la placa de acrilico, que compensa la altura y la posición anteroposterior alterada.

3-Radiología posterior.

Con la ortosis colocada en boca, a los pacientes se les realizó nuevamente una placa radiográfica de perfil, siguiendo las normas que se tomaron para la toma de las primeras radiografias.
Luego de la toma de las telerradiografias con la ortosis en boca, se realizaron los calcos correspondientes a las mismas y se digitalizaron los contornos y puntos cefalométricos a fin de obtener una superposición de imágenes con los datos obtenidos de la primer toma radiográfica. Se realizó el análisis cefalométrico de Ricketts(16) para evaluar las posiciones de las bases óseas y de las piezas dentarias

5-RESULTADOS

De cada paciente se pudieron obtener 19 datos cefalométricos antes de realizar la relajación los cuales fileron comparados con los 19 datos correspondientes al mismo paciente, con la ortosis colocada en boca.
Los resultados fueron los siguientes:

-De lOS 30 pacientes evaluados con la ortosis en boca, todos sufrieron vanaciones cefalométricas de importancia con respecto a la teleradiografia tomada en posición habitual.

-La posición de rama mandibular, ángulo formado por la línea CF-Xi, con el plano de Frankfort, cuya determinación en el diagnóstico es de suma importancia, dado que valores bajos indican una posición distal de la rama, asociado a Clases II posturales mandibulares y valores altos son indicadores de un prognatismo mandibular. Este dato cefalométrico varió en 24 pacientes siendo esto el 80% de los casos analizados.

-De los 19 datos analizados por paciente existió máxima de 18 valores en un paciente y una variación mínima de 05 valores en otro paciente

-Otro resultado de relevancia es que el eje facial y la altura facial total variaron en un 60 % de los pacientes.

-La altura facial inferior vario en 23 pacientes, casi en un 80 % de la muestra, siendo esto importante dado que variaciones en este factor, pueden llevar a interpretaciones erróneas en el plan de tratamiento.

-La convexidad facial varió en un 60 %, 18 pacientes.

6)DISCUSIÓN

El uso de la electromiografia, como instrumento de diagnóstico, se ha incrementado en los últimos tiempos, para arribar a una correcta búsqueda de datos, en pacientes que se encuentran con su musculatura en disfunción. Los datos obtenidos por la electromiografia, proveen al investigador y al clínico, las bases reales para la evaluación exacta de los datos del paciente( 1,2,3,6,7).
La identificación de la posición de reposo de la mandíbula sirve como punto de referencia para la selección de una posición oclusal basada neuromuscularmente. Principios fisiológicos ergonómicos indican que los músculos funcionan mejor en sus longitudes de reposo. Por lo tanto ha sido postulado que una posición fisiológica oclusal debe existir cerca de la posición de reposo(6,7,8)
Una oclusión creada cerca de la posición de reposos y a lo largo de una trayectoria estimulada nerurmuscularmente, requerirá menos actividad acomodaticia muscular por parte de los músculos, actividad que se la asocia con algunos trastornos de la ATM. Con la oclusión neuromuscular, la posición de reposo de la mandíbula permanció relativamente estable.
Todos los valores analizados son de suma importancia en el momento de tomar decisiones para encarar un correcto diagnóstico, por ello las variaciones presentadas deben ser bien tenidas en cuenta, dado que las teleradiograflas de perfil evaluadas en posición habitual no estarían reflejando datos valederos sobre el estado del paciente
No podría considerarse a la posición habitual como una posición confiable para la toma de radiografias laterales del cráneo, variando de éste modo los pasos a seguir para el correcto enfoque en el diagnóstico de un plan de tratamiento.
 

7-CONCLUSIONES

Los ortodoncistas del último milenio no están sólo restringidos a la evaluación de los dientes y sus estructuras de soporte, sino que incluyen todas las unidades funcionales del sistema masticatorio. Por eso, hoy en día el análisis funcional constituye una parte del exámen clínico. No es sólo ímportante para la etiología de la maloclusión sino también para determinar el tipo de terapéutica a indicar y brindar estabilidad a los casos( 1,2,7)
Sin embargo, cada paciente de ortodoncia, es un paciente neuromuscular. El alivio de los dolores de cabeza y cuello causados por disfunciónes músculoesqueletales, harán que los pacientes se sientan más satisfechos por los resultados obtenidos, pudiendo ser una adecuada y fuerte motivación para los ortodoncistas, como profesionales en cuidado de la salud.
Con los avances tecnológicos, se ha progresado sobre el diagnóstico bidimensional, de las escuelas clásicas aproximándose más hacia un diagnóstico más comprensivo y realista como los es el diagnóstico tridimensional, y encarar los tratamientos con una oclusión funcional muscularmente balanceada.
La filosofia terapéutica específica de intervención, y la decisión de implementar un tratamiento siguen siendo una elección del profesional. La capacidad de medir trasciende las filosofias de tratamiento y provee un lenguaje común para los clínicos e investigadores mediante el cual se pueden evaluar y comparar diferentes estrategias de manejo, resultados, y la necesidad de continuar, modificar o discontinuar el tratamiento. Un tratamiento exitoso incorpora mejoras fisiológicas y mejoras de síntomas subjetivos y objetivos tal como han sido descriptos por los pacientes.
Los datos obtenidos respaldan la hioótesis que la oclusión tiene un rol fundamental en la etiología y manejo de las disfunciones orales. El establecimiento de una oclusión neuromuscular utili:ando instrumentos electrónicos ha dado por resultado, el inicio de mejores posibilidades terapéuticas en el manejo de los problemas que afectan la salud de los pacientes,  como  lo es por ejemplo los trastornos de la articulación temporomandibular.
Sería de suma importancia realizarles a los pacientes que van a recibir un tratamiento ortodóncico, una relajación muscular previa a la toma de radiograflas laterales del cráneo para la confección del diagnóstico y determinación del plan de tratamiento.

 

El presente estudio, al continuar una línea de investigación en oclusión, tiene como propósito determinar si existen diferentes morfológicas y radiográficas, en individuos con características oclusales distintas, según tengan desoclusión canina y guía anterior o no, con respecto a:
  1. Posición condilar dentro de la cavidad glenoidea del temporal, observadas tanto en el plano sagital como en el frontal.
  2. La angulación de la eminencia articular del temporal en el plano sagital y la relación que exista con la angulación de los dientes anteriores superiores.
  3. La concavidad de la eminente articular del temporal en el plano sagital y la relación que exista con la concavidad palatina de los incisivos superiores.
  4. Forma condilar observada en plano horizontal, sagital y frontal.
  5. Distancia intercondilar y la relación que exista con la concavidad de los dientes anteriores superiores.
  6. Angulación de la pared interna de la cavidad glenoidea de temporal en el plano frontal y la relación que exista con la concavidad de la superficie palatina del canino superior.
  7. Angulación en el plano horizontal de los cóndilos derechos e izquierdo con respecto a una misma línea de referencia en dicho plano.
  8. Forma mandibular, determinada mediante diferentes planos radiográficos de referencia óseos y dentoalveolares.

 

Se ha descrito que cuando los dientes están en oclusión, los cóndilos pueden asumir una posición acomodada en la fosa, incluyendo un desplazamiento posterior o superior. Se propone entonces que cuando esta situación se hace permanente puede haber una disminución en el grosor e incluso perforación del disco articular, generalmente asociado con pérdida de dientes posteriores. Esta observación se relaciona con el concepto de que los dientes protegen la articulación. Se supone que cuando la oclusión causa desplazamiento condilar de su posición de su posición óptima en el centro de la fosa articular, ocurre frecuentemente un imbalance muscular; esta es la razón por la cual algunos clínicos realizan ajustes de oclusión buscando reducción en la sintomatología. Se considera entonces que los dientes ayudan a proteger el disco articular de las cargas que debe soportar, al igual que ellos determinan en gran medida, la posición del cóndilo en la fosa articular, siempre y cuando los músculos estén en condiciones de normalidad (86).
La presencia de contactos en los dientes posteriores durante los movimientos mandibulares definió los grupos CON GUIA y SIN GUIA basados en la existencia de desoclusión canina y guía anterior o la ausencia de ambas características.

Los registros utilizados para medir las variables fueron:

  1. Telerradiografía de perfil en oclusión habitual.
  2. Telerradiografía de perfil en posición de máxima protrusión mandibular.
  3. Radiografía submentalvertex.
  4. Tomografía condilar axial corregida, en oclusión habitual derecha e izquierda.
  5. Tomografía condilar media frontal.
  6. Modelos de estudios superior e inferior.
  7. Fotografías de modelos dentales.

 

CONCLUSIONES

  1. El grado de centricidad condilar en los planos sagital y frontal es muy variable en individuos con buena oclusión.
  2. Los individuos con guía anterior y desoclusión canica presentan un grado de centricidad condilar en el plano sagital y frontal similar a los individuos que No presentan guía anterior ni desoclusión canica, por lo tanto No hay asociación entre el grado de centricidad condilar y la presencia o ausencia de guía anterior y desoclusión canina.
  3. No hay una asociación significativa entre el grado de centricidad condilar en el plano sagital y frontal con las demás características morfológicas observadas.
  4. Particularmente no se encontró asociación entre el grado de centricidad condilar y la morfología de la cavidad glenoidea y tampoco se encontró asociación entre el grado de centricidad condilar y la morfología o angulación de los dientes anteriores.
  5. La presencia de guía anterior y desoclusión canica parece estar definida por una mayor inclinación de los incisivos superiores y de la trayectoria condilar en el plano sagital, por una mayor angulación de la superficie palatina de los incisivos y caninos superiores y No presentan asociación significativa con otras variables morfológicas observadas.

 

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