Fobia Social: una presentación del problema
La fobia social es un miedo intenso de llegar a sentirse humillado en
situaciones sociales, especialmente de actuar de tal modo que se coloque uno en
una situación vergonzosa frente a las demás personas. Frecuentemente es
hereditaria y puede estar acompañada de depresión o de alcoholismo. La fobia
social frecuentemente comienza alrededor del principio de la adolescencia o aún
antes.
Si usted sufre de fobia social tiene la idea de que las otras personas son muy
competentes en público y que usted no lo es. Pequeños errores que usted cometa
pueden parecerle mucho más exagerados de lo que en realidad son. Puede
parecerle muy vergonzoso ruborizarse y siente que todas las personas lo están
mirando. Puede tener miedo de estar con personas que no sean las más allegadas
a usted. O su miedo puede ser más específico, como el sentir ansiedad si tiene
que dar un discurso, hablar con un jefe o alguna otra persona con autoridad, o
bien aceptar una invitación. La fobia social más común es el miedo de hablar
en público. En ocasiones, la fobia social involucra un miedo general a
situaciones sociales tales como fiestas. Menos frecuente es el miedo de usar un
baño público, comer fuera de casa, hablar por teléfono o escribir en
presencia de otras personas, como por ejemplo, escribir un cheque.
Aunque este trastorno frecuentemente se confunde con timidez, no son lo mismo.
Las personas tímidas pueden sentirse muy incómodas cuando están con otras
personas, pero no experimentan la extrema ansiedad al anticipar una situación
social y no necesariamente evitan circunstancias que las haga sentirse
cohibidas. En cambio, las personas con una fobia social no necesariamente son tímidas.
Pueden sentirse totalmente cómodas con otras personas la mayor parte del
tiempo, pero en situaciones especiales, como caminar en un pasillo con personas
a los lados o dando un discurso, pueden sentir intensa ansiedad. La fobia social
trastorna la vida normal, interfiriendo con una carrera o con una relación
social. Por ejemplo: un trabajador puede dejar de aceptar un ascenso en su
trabajo por no poder hacer presentaciones en público. El miedo a un evento
social puede comenzar semanas antes y los síntomas pueden ser muy agotadores.
Las personas con fobia social no necesariamente son tímidas. Pueden sentirse
totalmente cómodas con otras personas la mayor parte del tiempo, pero en
situaciones especiales pueden sentir intensa ansiedad.
Las personas con fobia social comprenden que sus sensaciones son irracionales.
Sin embargo, experimentan una gran aprensión antes de enfrentarse a la situación
que temen y harán todo lo posible para evitarla. Aún cuando puedan enfrentarse
a lo que temen, generalmente sienten gran ansiedad desde antes y están muy incómodas
todo el tiempo. Posteriormente, las sensaciones desagradables pueden continuar
con la preocupación de haber sido juzgados o con lo que los demás hayan
pensado u observado respecto a ellos.
Aproximadamente el 80 por ciento de las personas que sufren de fobia social
encuentran alivio a sus síntomas cuando se les da tratamiento de terapia
cognitivo-conductual, de medicamentos, o una combinación de ambos. La terapia
puede involucrar aprender a ver los eventos sociales en forma diferente;
exponerse a una situación social aparentemente amenazadora de tal manera que
les sea más fácil enfrentarse a ella; además, aprender técnicas para reducir
la ansiedad, adquirir habilidades sociales y practicar técnicas de relajación.
(Esta información sobre Fobias procede del National Institute of Mental Health)
Algunas referencias para saber más
Cervera,S.; Roca,M.y Bobes, J.(1998). Fobia Social. Barcelona:Masson S.A.
Echeburúa, E. (1995). Evaluación y tratamiento de la fobia social. Barcelona:
Martínez Roca