Fobia Social: Criterios Diagnósticos según las Clasificaciones Internacionales
Para efectuar el diagnóstico de Fobia Social, los especialistas se basan en los
criterios diagnósticos del DSM-IV o del CIE-10, dos
clasificaciones de las enfermedades consensuadas por especialistas de diferentes
nacionalidades y reconocido prestigio.
Recuerde, no obstante, que usted no puede, ni debe, auto-diagnosticarse. Sólo
un profesional de la salud experto está en condiciones de hacerlo con rigor y
fiabilidad. Cuando una persona está preocupada por su salud o normalidad
suele identificarse con sintomás o enfermedades que no tiene, o confundirlos
con otras posibles.
CRITERIOS DEL DSM-IV PARA EL DIAGNÓSTICO DE LA FOBIA SOCIAL.Fuente
AMERICAN PSYCHIATRIC ASSOCIATION
A. Temor acusado y persistente por una o más situaciones sociales o actuaciones
en público en las que el sujeto se ve expuesto a personas que no pertenecen al
ámbito familiar o a la posible evaluación por parte de los demás. El
individuo teme actuar de un modo (o mostrar síntomas de ansiedad) que sea
humillante o embarazoso. Nota: En los niños es necesario haber demostrado que
sus capacidades para relacionarse socialmente con sus familiares son normales y
han existido siempre, y que la ansiedad social aparece en las reuniones con
individuos de su misma edad y no sólo en cualquier interrelación con un
adulto.
B. La exposición a las situaciones sociales temidas provoca casi
invariablemente una respuesta inmediata de ansiedad, que puede tomar la forma de
una crisis de angustia situacional o más o menos relacionada con una situación.
Nota: En los niños la ansiedad puede traducirse en lloros, berrinches, inhibición
o retraimiento en situaciones sociales donde los asistentes no pertenecen al
marco familiar.
C. El individuo reconoce que este temor es excesivo o irracional. Nota: En los
niños puede faltar este reconocimiento.
D. Las situaciones sociales o actuaciones en público temidas se evitan o bien
se experimentan con ansiedad o malestar intensos.
E. Los comportamientos de evitación, la anticipación ansiosa, o el malestar
que aparece en la(s) situación(es) social(es) o actuación(es) en público
temida(s) interfieren acusadamente con la rutina normal del individuo, con sus
relaciones laborales (o académicas) o sociales, o bien producen un malestar clínicamente
significativo.
F. En los individuos menores de 18 años la duración del cuadro sintomático
debe prolongarse como mínimo 6 meses.
G. El miedo o el comportamiento de evitación no se deben a los efectos fisiológicos
directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o de una enfermedad médica
y no pueden explicarse mejor por la presencia de otro trastorno metal (p. ej.,
trastorno de angustia con o sin agorafobia, trastorno de ansiedad por separación,
trastorno dismórfico corporal, un trastorno generalizado del desarrollo o
trastorno esquizoide de la personalidad).
H. Si hay una enfermedad médica u otro trastorno mental, el temor descrito en
el Criterio A no se relaciona con estos procesos (p. ej., el miedo no es debido
a la tartamudez, a los temblores de la enfermedad de Parkinson o a la exhibición
de conductas alimentarias anormales en la anorexia nerviosa o en la bulimia
nerviosa).
Especificar si:
·
Generalizada: si los temores hacen referencia a la mayoría de las situaciones
sociales (considerar también el diagnóstico adicional de trastorno de la
personalidad por evitación)
CRITERIOS CIE-10 PARA EL DIAGNOSTICO DE FOBIA SOCIAL.
Fuente: ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD
Las fobias sociales suelen comenzar en la adolescencia y giran en torno al miedo
a ser enjuiciado por otras personas en el seno de un grupo comparativamente
pequeño (a diferencia de las multitudes) y suelen llevar a evitar situaciones
sociales determinadas. Al contrario que la mayoría de las fobias, las fobias
sociales se presentan con igual frecuencia en varones y en mujeres. Algunas de
las fobias sociales son restringidas (por ejemplo, a comer en público, a hablar
en público o a encuentros con el sexo contrario), otras son difusas y abarcan
casi todas las situaciones sociales fuera del círculo familiar. El temor a
vomitar en público puede ser importante. El contacto visual directo puede ser
particularmente molesto en determinadas culturas. Las fobias sociales suelen
acompañarse de una baja estimación de sí mismo y de miedo a las críticas.
Puede manifestarse como preocupación a ruborizarse, a tener temblor de manos,
nauseas o necesidad imperiosa de micción y a veces la persona está convencida
de que el problema primario es alguna de estas manifestaciones secundarias de su
ansiedad. Los síntomas pueden desembocar en crisis de pánico. La conducta de
evitación suele ser intensa y en los casos extremos puede llevar a un
aislamiento social casi absoluto.
Pautas para el diagnóstico
a) Los síntomas psicológicos, comportamentales o vegetativos, son
manifestaciones primarias de la ansiedad y no secundarias a otros síntomas como
por ejemplo ideas delirantes u obsesivas.
b) Esta ansiedad se limita o predomina en situaciones sociales concretas y
determinadas.
c) La situación fóbica es evitada, cuando ello es posible.
Incluye:
Antropofobia.
Neurosis social.