Informe realizado por Andrea Piña M.
En el presente trabajo, se abordará el
tema de Ansiedad; su concepto, distintas manifestaciones, posibles causas,
formas de afrontamiento, como también la posición de Sigmund Freud, teórico
psicodinámico, frente al tema.
Para esto, se hizo una revisión y análisis bibliográfico, con la finalidad de
elaborar un marco conceptual. Además se llevó a cabo una investigación
practica consistente en una entrevista a un sujeto que desde hace un año se
encuentra bajo terapia debido a que padece un trastorno de ansiedad.
Luego se realizó una reflexión, a fin de discutir e integrar lo teórico y práctico,
para terminar con una conclusión acerca del tema.
La Ansiedad se define como una emoción
caracterizada por sentimientos de anticipación al peligro, tensión, angustia y
por tendencias a evitar o escaparse. Consiste en una respuesta vivencial, fisiológica,
conductual, cognitiva y asertiva, caracterizada por un estado de activación
generalizada. Es una vivencia de temor ante algo difuso, vago, indefinido, que a
diferencia del miedo, tiene una referencia explícita.
La Ansiedad es una manifestación esencialmente afectiva. Esto quiere decir que
se trata de una vivencia, de un estado subjetivo o de una experiencia interior,
que se puede calificar de emoción. A esto se añade un estado de activación
neurofisiológico, que consiste en una puesta en marcha de los mecanismos que
controlan la vigilancia (fundamentalmente córtico- subcorticales, mediados por
la formación reticular) (Rojas, 1996, pág. 27).
Al mismo tiempo, esta ansiedad es adaptativa, ya que ayuda a enfrentarse ( si su
intensidad no es excesiva) a ciertos requerimientos y exigencias concretos de la
vida.
Las vidas humanas están llenas de ansiedades de diferentes clases: peligros,
cargas crónicas (pobreza, un hogar discordante, desempeño, etc.), cambios en
la vida (muerte de un hijo, por ejemplo) y conflictos (Davidoff, 1989, pág.
402).
La ansiedad se manifiesta de tres maneras: cognitivamente (en los pensamientos
de una persona), conductualmente (en sus acciones), y somáticamente (en las
reacciones fisiológicas o biológicas).
Las manifestaciones cognitivas pueden ir desde una leve preocupación, hasta el
pánico. las formas graves pueden llevar a la convicción de un destino
inminente (el fin del mundo o la muerte), una preocupación por los peligros
desconocidos o temores de perder el control sobre las funciones corporales. Las
manifestaciones conductuales implican la evitación de situaciones provocadoras
de ansiedad. Los cambios somáticos incluyen la respiración entrecortada,
resequedad de la boca, manos y pies fríos, micción frecuente, mareos,
palpitaciones cardíacas, elevación de la presión sanguínea, aumento de
transpiración tensión muscular e indigestión (Sue, 1996, pág. 156, 157).
A menudo los individuos perciben los factores de tensión como problemas que
tienen que resolver, evalúan la situación a nivel racional y elaboran una
solución. Algunas personas buscan ayuda o apoyo en otros. Sin embargo, hay
individuos que se retraen, escogen abstenerse de actuar, a menudo luego de
aceptar el problema y decidir que no se puede hacer cosa alguna al respecto.
También existen personas que simplemente evitan la situación que les produce
ansiedad, tanto física (retirarse físicamente de la situación amenazadora) o
mental, a través de lo que Sigmund Freud denominó Mecanismos de Defensa.
Para Freud, la ansiedad es producida por un desajuste en la estructura de la
personalidad (Id, Ego y Superego). Es así que él distinguió tres tipos de
ansiedad: Objetiva, Neurótica y Moral. En los tres tipos de ansiedad la víctima
es el Ego (Yo), ya sea que se deba a un impulso del Id que amenaza con arrollar
al ego (ansiedad neurótica), al superego, a través de su conciencia, que
condena al ego por pensar en los impulsos del id o entregarse a ellos (ansiedad
moral), o a la tensión abrumadora del medio ambiente externo (ansiedad
objetiva) (Dicaprio, 1989, pág. 61).Con el propósito de disminuir la ansiedad,
el ego utiliza distintos mecanismos de defensa, como represión, racionalización,
proyección, reacción formativa, desplazamiento, sublimación, negación
regresión, identificación.
Siguiendo con el enfrentamiento de la ansiedad, un factor importante es el apoyo
social que reciba un individuo, el cual se refiere a una serie de ventajas
ofrecidas por seres humanos, de manera formal o informal, como individuos o como
grupos. El apoyo social depende en cierto grado de las características de la
personalidad de un individuo y de sus habilidades sociales. Los adultos alegres
y sociales, así como los niños, tienen más probabilidades de reunir a otros
en torno a ellos y, a su vez, beneficiarse de su apoyo.
Diversas investigaciones indican que existen cualidades de personalidad y
maneras de enfrentar las tensiones que protegen a las personas, como por
ejemplo, una buena disposición, extroversión, pensamiento positivo, el
optimismo, como también el ver una situación estresante como un desafío.
La investigación práctica que se
realizó consistió en una entrevista hecha a una joven de diecinueve años,
estudiante universitaria de tercer año, a quien hace un año, se le diagnosticó
un trastorno de ansiedad, específicamente Fobia social; desde entonces se
encuentra bajo terapia psiquiátrica y psicológica.
Para elaborar la entrevista, se analizó un texto acerca de trastornos de
ansiedad, a fin de conocer más sobre las manifestaciones cognitivas, fisiológicas,
conductuales, y consecuencias que acarrea a los individuos tanto en el aspecto
personal, como social.
La actividad se realizó el día 27 de Marzo, en presencia sólo del
entrevistador y el entrevistado; el encuentro duró aproximadamente una hora y
media.
Antes de pasar a la entrevista en sí, se definirá en breves palabras el
concepto de fobia social.
La fobia social, es un temor intenso y excesivo de ser expuesto a la observación
en una o más situaciones sociales. El temor se deriva de la ansiedad de que, en
compañía de otros, ejecutará una de estas actividades de una manera que es
embarazosa o humillante (Sue, 1996, pág.186).
1.¿En qué situaciones sientes ansiedad?
Siento ansiedad cuando debo exponer delante de mis compañeros, cuando me
preguntan en clase o cuando tengo que dar una opinión, por lo cual trato en lo
posible de evitar esas situaciones, en ocasiones faltando a clases.
2.¿Qué sientes, físicamente,
en esas situaciones?
Me sudan las manos, me da calor, me tiemblan las piernas, siento picazón en
todo el cuerpo, deseos de vomitar, pestañeo mucho, hago sonar los dientes, me
da taquicardia y me cuesta respirar.
3. ¿Cambias mucho de
postura, por ejemplo al estar sentada?
Sí, por lo general me balanceo en el asiento, cruzo las piernas y estoy todo el
tiempo tratando de acomodarme.
4. ¿Te preocupa el que
los demás se den cuenta de tu tensión?
Sí, porque me avergüenza ser diferente , ya que para el resto es más fácil
expresarse.
5. ¿Te cuesta tomar una
decisión?
Sí, porque no me gusta comprometerme con lo que diga o lo que haga, por temor a
equivocarme.
6. ¿Te resulta difícil
expresar a los demás tus verdaderas opiniones y sentimientos?
Sí, tanto con personas conocidas como desconocidas, aunque a veces me es más fácil
con personas desconocidas, ya que no saben cómo soy.
7. ¿Te cuesta iniciar una
conversación ?
Sí, aunque sea con personas que conozco hace mucho tiempo.
8. ¿Prefieres pasar
totalmente desapercibida en reuniones sociales?
Sí, porque así no tengo la atención de los demás y no se dan cuenta de que
estoy ahí. Sin embargo, a veces, cuando no expreso mi opinión, me molesta el
que los demás presuman de saber cómo opinaré creyendo que me conocen.
9.Con tu familia, ¿te
ocurre lo mismo?
La mayoría de las veces me cuesta expresar mis sentimientos y me da vergüenza
o miedo de que sepan lo que pienso.
10.En algunas ocasiones, ¿sientes algún miedo sin saber el motivo que lo
produce?
Casi siempre. Es un miedo a que me suceda algo malo a mí o a otras personas.
Las respuestas otorgadas por la joven muestran claramente las manifestaciones
fisiológicas, conductuales y cognitivas de la ansiedad. Algunas de estas
manifestaciones, específicamente las conductuales, a parte de ser explicitadas
por el sujeto, pudieron ser observadas por el propio entrevistador, ya que en el
transcurso de la entrevista, ella se balanceó repetidas veces en el asiento,
cambió varias veces de posición, jugaba con las manos y se rascaba los brazos.
En algunas respuestas, demoraba y dudaba mucho en responder, lo cual dejaba ver
su inseguridad.
Por otro lado, con respecto a las manifestaciones cognitivas, en varias
preguntas se puede apreciar pensamientos que van más allá de una simple
preocupación, como el miedo de que en cualquier momento algo malo le ocurra a
todas las personas o la vergüenza de que los demás sepan cómo piensa o
siente.
A lo largo de la conversación, manifestó que el problema de la ansiedad, si
bien le fue diagnosticado hace un año, lo padece desde muy pequeña (ocho años
aproximadamente). lo cual se tradujo en problemas de relación social, tanto en
la escuela como en su familia; la fobia que le producía el verse expuesta a la
observación de otras personas, la llevaba a no hablar durante las clases, ni en
ninguna circunstancia en donde hubiese más de dos personas presentes,
especialmente si eran hombres.
Ella piensa que uno de los factores que influyó en el continuo del problema,
fue la poca exigencia de participación e incentivo por parte de sus profesores.
Al entrar a la universidad, este problema se fue acrecentando y haciendo cada
vez más evidente, motivo por el cual decidió acudir a un terapia psicológica
y más tarde, psiquiátrica, las cuales, según su apreciación, la han ayudado
en gran medida, al igual que el apoyo de su familia.
La ansiedad, como se definió
anteriormente, es una emoción que se caracteriza por la presencia de un
sentimiento de anticipación al peligro, tensión y angustia y por tendencias a
escaparse, la cual involucra manifestaciones de tipo fisiológicas, conductuales
y cognitivas. Un aspecto importante es que la ansiedad en su justa medida, actúa
como un mecanismo de ayuda para la adaptación al ambiente, pero cuando ésta
llega a niveles muy altos, deja de ser un mecanismo de adaptación, ya no es el
individuo el que maneja la ansiedad, sino que es esta última la que de una u
otra forma pasa a manejar al individuo, produciendo su desadaptación.
Según el planteamiento de Freud, existirían tres tipos de ansiedad, la neurótica,
la objetiva y la moral; si se aplica esta clasificación al caso de la joven que
fue entrevistada en la actividad práctica, quien padecía de Fobia social,
estaríamos en presencia de una ansiedad moral, desde el punto de vista de su
inseguridad, o de su miedo a la crítica social, al ir contra la norma si se
dice o hace lo que realmente quiere (seguir los impulsos de Id), pero se
necesitaría más información para poder afirmar categóricamente tal juicio.
Por otro lado, lo que sí es más evidente es la utilización de mecanismos de
defensa, como quedó bastante claro en la respuesta a la pregunta uno, donde la
joven manifestó evitar las situaciones que la exponían ante varias personas
faltando a clases.
Queda claro también que el usar excesivamente estos mecanismos de defensa, si
bien se logra disminuir la ansiedad, esta disminución es solo temporal, y no
ayuda a eliminar la fuente de tensión.
Cabe destacar la magnitud del problema de la ansiedad y los diversos ámbitos
que puede afectar cuando se convierta en un trastorno, como es en este caso la
fobia social. Es increíble la manera cómo este trastorno puede afectar la
adaptabilidad de un sujeto a su ambiente, dificultando el entablar relaciones
interpersonales con pares, establecer un compromiso amoroso, sin contar los
desajustes en la autoestima y autoimagen.
No se puede dejar de mencionar la importancia de apoyo social en el
afrontamiento de la ansiedad, mientras más personas sienta a su lado el
individuo que enfrenta esta situación, mejores expectativas de superación
tiene.
La ansiedad
es una emoción que se caracteriza por la presencia de un sentimiento de
anticipación al peligro, tensión y angustia y por tendencias e evitar o
escaparse, como también por manifestaciones de tipo conductual, cognitivo y
fisiológico.
Todos sentimos ansiedad en algún momento, lo cual es bueno y necesario, ya que
ésta nos hace darnos cuenta del peligro y con esto contribuye a nuestra
adaptación.
Muchas veces usamos diferentes mecanismos de defensa sin darnos cuenta para
disminuir la ansiedad que nos produce algún acontecimiento, lo cual es
positivo. Sin embargo, lo mejor sería aprender a enfrentar las situaciones que
nos producen tensión a fin de superarlas.
La mejor o peor manera de enfrentar la ansiedad dependerá en gran medida de las
características de personalidad que tenga un individuo, como también del apoyo
social que sienta que tiene.