Trastorno
Obsesivo-Compulsivo (TOC): una presentación del problema.
El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un trastorno caracterizado por
presentar pensamientos o rituales de ansiedad que usted siente que no puede
controlar. Si usted padece de TOC, como se le conoce, puede estar plagado de
pensamientos o imágenes persistentes indeseables o por la necesidad urgente de
celebrar ciertos ritos.
Usted puede estar obsesionado con los gérmenes o la mugre y en ese caso se lava
las manos una y otra vez. Puede estar lleno de dudas y sentir la necesidad de
reconfirmar las cosas repetidamente. Puede estar preocupado por pensamientos de
violencia y teme hacer daño a las personas que están cerca de usted. Puede
pasar largos períodos de tiempo tocando las cosas o contando; puede estar
preocupado por el orden y la simetría; puede tener pensamientos persistentes de
llevar a cabo actos sexuales que le son repugnantes; o puede afligirle tener
pensamientos que van contra su religión.
Los pensamientos o las imágenes preocupantes se llaman obsesiones y los
rituales que se celebran para tratar de prevenirlas o disiparlas se llaman
impulsos o compulsiones. No es placentero celebrar estos ritos que se siente
obligado a hacer; únicamente siente descanso temporal de la incomodidad causada
por la obsesión.
Muchas personas saludables pueden aceptar tener algunos de estos síntomas de
TOC, tales como revisar la estufa varias veces antes de salir de la casa. Pero
se diagnostica el trastorno únicamente cuando dichas actividades consumen
cuando menos una hora al día, son muy angustiosas o interfieren con la vida
diaria.
Muchos adultos con este problema de salud reconocen que lo que están haciendo
no tiene sentido pero no pueden evitarlo. Sin embargo, muchas personas,
especialmente niños con TOC, pueden no comprender que su comportamiento está
fuera de lo normal.
El TOC afecta a hombres y a mujeres aproximadamente en igual número y aflige a
más o menos 1 de cada 50 personas. Puede aparecer en la niñez, en la
adolescencia o en la edad madura pero como promedio se detecta en los jóvenes o
en los adultos jóvenes. Un tercio de los adultos con TOC experimentaron sus
primeros síntomas en la niñez. El curso que sigue la enfermedad es variable;
los síntomas pueden ir y venir, mitigarse por un tiempo o empeorar
progresivamente. La evidencia de que se dispone sugiere que el TOC puede venir
de familia.
Los pensamientos o las imágenes preocupantes se llaman obsesiones y los
rituales que se celebran para tratar de prevenirlas o disiparlas se llaman
impulsos o compulsiones. No es placentero celebrar estos ritos que sesiente
obligado a hacer; únicamente siente descanso temporal de la incomodidad causada
por la obsesión.
<B< al acompañar pueden ansiedad de trastornos otros u depresión>.
Además, algunas personas con TOC sufren de trastornos alimenticios. También
pueden evitar las situaciones en las cuales tengan que enfrentarse a sus
obsesiones. O pueden tratar, sin éxito, de usar alcohol o drogas para calmarse.
Si el TOC se agrava seriamente puede interponerse entre una persona y su empleo
o evitar que esa persona asuma responsabilidades normales en su casa, pero por
lo general no llega a esos extremos.
La investigación ha dado como resultado medicamentos y tratamientos de
comportamiento que pueden beneficiar a las personas con TOC. Una combinación de
los dos tratamientos casi siempre ayuda a la mayoría de los pacientes.
Algunos individuos responden mejor a una terapia y otros requieren una distinta.
Dos medicamentos que han probado ser efectivos en el tratamiento del TOC son la
clomipramina y la fluoxetina. Sin embargo, varios más parecen ser prometedores
y podrán obtenerse en un futuro cercano.
La terapia de comportamiento, específicamente una llamada prevención de
respuesta, también ha demostrado ser buena en el tratamiento del TOC. Consiste
en exponer a la persona a lo que causa el problema y luego ayudar al o la
paciente a hacer a un lado el ritual acostumbrado; por ejemplo, hacer que el o
la paciente toque algo sucio y después no se lave las manos. Esta terapia
frecuentemente tiene éxito en pacientes que completan un programa de terapia de
comportamiento, aunque los resultados han sido menos favorables en algunas
personas con TOC y con depresión.
(Esta información sobre trastornos Obsesivo-Compulsivos procede del National
Institute of Mental Health)
Algunas referencias para saber más
Vallejo, j. y Berrios,G.E.(1995).Estados obsesivos.Barcelona. Masson S.A.
Silva, P. y Rachman, S.(1995): Trastorno Obsesivo-Compulsivo. Los hechos.Bilbao:
Descleé De Brouwer.
Gavino, A.(2001)Deje atrás sus obsesiones. Ediciones Aljibe.
Marks,I.M.(1991a).Miedos, fobias y rituales: (1)Los mecanismos de la
ansiedad.Barcelona: Martínez Roca