ANORMALIDAD EN PSIQUIATRIA -
DSM IV
La pregunta ¿Cuándo
alguien es anormal en psiquiatría? Ha sido sumamente difícil de aplicar, en
parte debido a que en la psiquiatría no se pueden aplicar muchos de los
principios estadísticos de anormalidad que determinan buena parte de la
discriminación entre anormal y normal en las otras ramas de la medicina.
Para comprender la clasificación actual de las enfermedades
mentales, es imporatnte recordar la evolución de los conceptos de anormalidad
en psiquiatría. Desde 1960 hasta la fecha, por diversos motivos la psiquiatría
se acerca más a la medicina. Entre los hitos más importantes tenemos el desarrollo de la farmacoterapia, que
introdujo una serie de fármacos con mayor selectividad de efectos en las
patologías mentales. Apareció la clorpromazina,
las sales de litio, la imipramina y las benzodiazepinas que con mucha mayor eficacia y especificidad tenían
efectos antipsicóticos, antimaníacos, antidepresivos y ansiolíticos
respectivamente. En segundo lugar tenemos el llamado problema US-UK en el cual se llegó a la conclusión de que no existían
en la psiquiatría los criterios diagnósticos adecuados para la batería de fármacos
específicos que estaban apareciendo. En virtud de esto se vio la necesidad de
instaurar un concepto claro de anormalidad (patología) mental y un clasificación
adecuada de las enfermedades mentales.
Desde 1965-70 que en EEUU se estudió este problema apareciendo
en 1972 el RDC (research diagnosis criterios) que derivó de los criterios de
Faghner de la Universidad de Washington. Posteriormente, apareció una nueva
edición en 1978, para que luego de dos años y con el apoyo de la Asociación
de Psiquiatría de EEUU se publicara en 1980 el DSM-III (Los anteriores DSM-I y
DSM-II corresponden a estudios de una generación antes a la del DSM-III, con lo
cual éste último significó un cambio significativo). El DSM-III (Diagnosis
Statistic Manual) fue revisado en 1987 (DSM-IIIr) y por último en 1994 apareció
el actual DSM-IV.
Clasificación de las enfermedades mentales
según el DSM-IV.
Niveles de Clasificación
Signos y síntomas.
Síndromes
Etiología
Unidades
nosológicas (Conjunto de signos, síntomas, etiología, patogenia, evolución,
tratamiento y desenlace determinado). Son excepciones en psiquiatría. No se
puede utilizar como nivel de clasificación.
Clasificación categorial (Síntomas y signos con
cierta configuración que los lleva a ser entidades concretas que la hacen
distinta de otras categorías)
Clasificación dimensional (Describe ciertas dimensiones
básicas y fundamentales del sujeto, que están presentes en todos los seres
humanos, y por lo tanto la diferencia entre anormal y normal no existiría en
forma rígida sino que sería un contínuo. Ejemplo, personas que tienen unos más
que otros ciertos rasgos esquizofrénicos, algunos serán anormales y otros no.
En
psiquiatría no se puede hacer una clasificación basada en categorías o
dimensiones únicamente. Es por esto que en algunas patologías del DSM-IV se
utiliza clasificación categorial y en otras clasificación dimensional.
Ejemplo. Esquizofrenia (categorial) y angustia (dimensional).
Es por
este motivo que se buscó hacer una clasificación de lo no categorial y no
dimensional, la cual se basa fundamentalmente en signos y síntomas y no tan
basado en etiología.
Bases de la clasificación del DSM-IV
Ateorético: El DSM-IV no se basó en
ninguna teoría previa, sino sólo se basa en descripción. En virtud de esto, nuchos términos de la antigua
nomenclatura fueron desechados: histeria, psicosis endógena o exógena,
neurosis.
Operacional: El DSM-IV trabaja con
elementos que deben ser confiables y validados con tal de que sea útil como
herramienta objetiva que aune criterios en torno al diagnóstico de las
enfermedades mentales. Esto incluye criterios
de inclusión y criterios de exclusión.
Jerarquía diagnóstica: Existen ciertos diagnósticos
que “pesan” más que otros en cuanto a prioridad en tratamiento y control.
En primer tenemos cualquier daño orgánico,
luego trastornos del ánimo, seguido
de la esquizofrenia y por último
todo el resto de patologías de otra índole.
Diagnóstico multiaxial: En el DSM-IV se busca que el
diagnóstico abarca al paciente en su totalidad, por lo cual se trabaja con
cinco ejes que deben ser revisados en
todos y cada uno de los pacientes.
Eje I: Diagnóstico descriptivo y sindromático (Esquizofrenia,
fobia, etc)
Eje II: Diagnóstico de personalidad del sujeto.
Eje III: Consignar
enfermedades médicas relevantes.
Eje IV: Estresores
sociales. (clasificados en leve, moderado, severo, catastrófico)
Eje V: Grado de función adaptativa del sujeto en
sus distintos niveles de vida (social, estudios, trabajo)
Diagnósticos diferidos: Los diagnósticos pueden
obviarse por algún tiempo hasta que sea más adecuado realizar una hipótesis
diagnóstica certera. Por este motivo también se acepta que un mismo paciente
tenga dos o más diagnósticos.
Código 5: El DSM-IV permite que se
consideren dentro de los diagnósticos a situaciones propias del paciente (no
enfermedades) que son importantes al considerar el plan de estudio o el
tratameinto del sujeto (Ej. Falta de adherencia al tratamiento, problemas
familiares muy importantes, etc.)