LOS METODOS DE ESTUDIO PSICOSOCIOLÓGICO DE LA VIDA SOCIAL
Primeramente, tenemos que tener en cuenta que cada persona es un ser “social”, esto es, que convive diariamente con otras personas y en especial con grupos reducidos llamados diadas, que son personas muy próximas a el y con las que se identifica en un grado mayor. Y es precisamente en la relación del cada persona con su medio social en lo que se enfoca el estudio psicosociológico.
A
diferencia de otras ciencias sociales, la psicosociología no se enfoca en el método
experimental, pues esto implicaría trabajar con una cantidad mayor de gente; se
enfoca en cambio con otras técnicas que si bien son muy diversas, tienen en común
que primero “recogen las huellas de la práctica social”, y luego proceden a
analizarla mediante distintos modos de investigación.
Al
igual que en otras ciencias sociales, los métodos de investigación utilizados
son la observación, el cuestionario y la entrevista; que se aplican mediante
los procedimientos de observación participante, técnicas de encuesta, formas
particulares de entrevista, escala de actitudes, técnicas de observación de
los grupos, técnicas sociométricas, etc.
Hay
que tener muy en cuenta, que los dos pasos principales de estos métodos
(recolección de datos y análisis) no se pueden separar, es decir, al
recolectar los datos hay que tener en cuenta el fin de la investigación, al
igual que al analizarlos. Existen dos tipos de métodos de investigación; los
cerrados, que hacen uso de un instrumento de investigación fuertemente
estructurado y constrictivo, y los abiertos, que permiten la libertad de
investigación al observador y la de expresión al sujeto.
Tanto
el método cerrado como el abierto, tienen sus pros y sus contras; por una
parte, el método cerrado define el marco de referencia externo al sujeto, de
una limitación del campo de investigación y de hipótesis respecto a un modelo
de comportamiento de respuesta, que no puede ser pertinente, también facilita
la ordenación de los datos individuales y su tratamiento estadístico. Por su
parte, el método abierto no impone un marco de referencia al sujeto y permiten
una exploración ramificada, pero surgen las dificultades en la explotación de
las observaciones, debidas a la heterogeneidad de los marcos de referencia y a
la necesidad de utilizar tramas de análisis obtener un sistema homogéneo de
interpretación.
La
observación, como método de estudio, puede ser practicada directamente, cuando
el campo de estudio de la vida social es de poca extensión; permanecer exterior
a la vida del grupo, en los casos de grupos institucionalizados, o asumir el
estatuto de observador participante de modo explícito o permaneciendo de incógnito,
en el caso del estudio de grupos naturales sobre el terreno.
Al igual que en los métodos de investigación, al momento de observar
nos podemos encontrar que la observación incógnita limita las posibilidades de
investigación, pero permite descubrir fenómenos que no podrían ser captados
por observación manifiesta. Por otra parte, también es posible seguir la
observación inspirándose en esquemas teóricos e incluso para testimoniar hipótesis
precisas. Es también importante mencionar que la observación sistemática
puede necesitar, igualmente un contraste de las unidades de observación, cuando
el campo de investigación es muy extenso o si su duración es muy amplia. Por
su parte, la observación directa de las conductas, en el curso de un largo
periodo es poco practicable al menos que haya una participación constante en la
vida de los grupos, lo cual limita el área de observación,
En
la mayor parte de los terrenos de estudio de las manifestaciones de la relación
del individuo con su ambiente social y de las mediaciones por las que se
constituye el sujeto social, el lenguaje o el discurso es de una parte el método
obligado de la investigación, y de otra, en el discurso de retorno, el motivo
clave del objeto de investigación.
Las
formas elementales de cuestionarios no plantean problemas metodológicos
fundamentales; cuando el objeto de investigación es fácilmente definible, solo
intervienen dificultades de concordancia de las definiciones respectivas de
formulación y de comprensión de las cuestiones, eventualmente de memorización.
Cuando
el objeto de la investigación es fácilmente definible solo pueden presentarse
dificultades respecto a la concordancia de las definiciones, comprensión y formulación de las cuestiones, esas
dificultades son fáciles de solucionar exponiendo el ámbito propio de la
investigación, fase de pre-encuesta por entrevista libre y por ensayo del
cuestionario, que permiten ajustar la formulación de las cuestiones.
El
problema es cuando se trata de alcanzar fenómenos sociopsicológicos complejos,
en estos casos el cuestionario tipificado las captará pero solo parcialmente o
imperfectamente. El cuestionario de respuesta libre puede aminorar la
dificultad, pues permite al sujeto definir el marco de su respuesta. Sin embargo
por la naturaleza misma del cuestionario de respuesta libre, este queda
restringido a usarse cuando es un número reducido de sujetos.
Para
el estudio de objetos psicosociales muy específicos, especialmente las
actitudes que consideran las predisposiciones que reaccionan ante ciertos
objetos la elaboración previa al interrogatorio. Para el tratamiento de estos
objetos es importante la construcción de escalas de actitudes, el
establecimiento de cuestionarios destinados a la construcción de escalas de
actitudes a posteriori.
El
uso de técnicas inspiradas en métodos psicométricos tiende a ser abandonado
en psicología social. Pero es la técnica usada para la construcción de es
utilizada para la construcción de escalas a posteriori.
La
técnica que consiste en presentar a los sujetos proposiciones relativas al
universo de la actitud considerada, frecuentemente se presentan en forma de
afirmaciones con las que el sujeto debe mostrar su acuerdo o su desacuerdo. Pero
al usar estas técnicas se corre el peligro de abstraer así un objeto
particular de su contexto social para hacerle revelador de una actitud. Es
importante no ignorar el contexto social en el que para cada sujeto está
incluido el objeto de la actitud.
Los
cuestionarios de respuestas cerradas donde el principal interés es la
organización de las respuestas más que
su significación en la comunicación interrogador-encuestado. Hacer
elegir las proposiciones con las que el sujeto no está de acuerdo o los que
tienen su preferencia, preguntar si se acepta o se rechaza un enunciado, hacer
que se señale el grado de acuerdo o de desacuerdo con una afirmación son
procedimientos de elección o de evaluación que se encuentran en el marco de la
experimentación en la mayor parte de los terrenos de la investigación y de
aplicación de la psicología social.
Los modos de tratamiento consideran la investigación de ordenes
sobre los sujetos o conjuntamente sobre éstos y los objetos cuando se admite la
unidimensionalidad del universo explorado. Pero estos procedimientos suponen que
estén bien definidos los objetos que se someten a evaluación y que los sujetos
no se diferencien más que por su grado de aceptación o rechazo con relación a
los objetos. El carácter exacto de estos métodos no los hace aptos cuando se
trata de aspectos muy delimitados del ambiente.
Hay
otras técnicas que pueden utilizarse para explorar las relaciones del individuo
con los objetos de su universo, en términos de actitud o en términos de
significación.
El
método de las categorías personales de M Sherif y C.V. Sherif: consiste en
hacer operar sobre un conjunto de objetos una partición de clases de
equivalencia y hacer ordenar estas clases. El número de categorías, los
objetos considerados como equivalentes y el orden de las clases dan indicaciones
sobre la manera en que el individuo organiza un determinado universo.
También está el diferenciador semántico de Osgood Suci, y
Tannebaum. Es un instrumento construido para estudiar la significación
connotativa de los conceptos y puede ser aplicado a numerosos objetos de la vida
social. Consiste en una serie de pares de adjetivos anónimos, estando situados
los adjetivos contrarios, de cada par, cada uno en el extremo de una escala de
siete puntos y con ayuda de la cual el sujeto debe traducir la impresión que
suscita en el la palabra estímulo; y las marcas sobre el conjunto de los pares
determinan un perfil semántico. Sin embargo el estatuto del diferenciador semántico
es incierto. Porque cuando la respuesta mediata es de carácter afectivo, varia
según los individuos mientras que la significación denotativa debería ser la
misma para todos los individuos. Pero esta técnica puede considerarse un método
de asociación verbal dirigida. Sin embargo si puede ser utilizado en las
investigaciones sociales sobre las actitudes o para la evaluación de las
modificaciones actitudinales o cognoscitivas consecutivas de las acciones terapéuticas.
El
test de formación de las impresiones, es un ejemplo de procedimiento para
explorar las organizaciones cognoscitivas establecidas a partir de percepciones
sociales. Se presenta a los sujetos un conjunto de estímulos incongruentes solicitándoles describir
una persona que posea tales características. Según las respuestas es posible
inferir el nivel de la estructura conceptual y distinguir los sujetos
cognoscitivamente complejos.
El
estudio de la imagen de si mismo se aborda mediante técnicas que se acercan a
los procedimientos de asociación libre. El Twenty Statement Test plantea al
individuo una sola pregunta: ¿qui suis je?, a la que se le pide que responda
veinte veces seguidas sin utilizar los mismos términos, las respuestas son
analizadas y repartidas en respuestas consensuales (que sitúan al individuo en
el sistema social) y subconsensuales ( que se acercan a atributos cuyos
criterios son más individualizados). Esta técnica s emplea en el estudio de la
identidad social, especialmente en los casos de cambio de medio cultural y de
existencia de minorías. Pero es insuficiente para explorar las relaciones entre
la representación de si mismo y las múltiples pertenencias sociales.
Zavalloni
propone par a suplir esta carencia los métodos de asociación libre como
material para una introspección focalizada. En un principio se utilizan los
principales grupos de pertenencia de un sujeto
como estímulos de asociaciones libres constituyendo los grupos de nación,
sexo, origen religioso, profesión , clase social, filiación política, edad y
estado civil.
Esta
tentativa de exploración de la identidad social pone de relieve las
dificultades del interrogatorio cuando se busca alcanzar la relación de
componentes individual, interindividual y social que el sujeto mantiene consigo
mismo, con otros y con su entorno.
Una vez reconocida la imposibilidad de tratar las
verbalizaciones de los sujetos en respuesta a las cuestiones, como datos cuya
significación fuera inmediata, sin que sea necesario referirse a las
condiciones y las instancias de su producción, la psicología contemporánea
intenta alcanzar lo que es subyacente al discurso. Limitada por los métodos de
investigación traslada el estudio del análisis de contenido la tentativa de
comprensión de las condiciones psicosociológicas de la producción de un
discurso, que nunca es enteramente individual sino tributario de elaboraciones colectivas a las que el sujeto se
adhiere, o transige o se contrapone.
El
estudio de la vida social frecuentemente tiene que recurrir a encuestas para llegar a poblaciones relativamente extensas y como medio de coordinación de los
diversos medios de investigación psicosocial. El individuo es considerado como
elemento de conjuntos más amplios y como agente de relaciones mas generales que
las interpersonales. Recurrir a una encuesta es unir el interés por lo social
con el interés por lo psicológico, reunidos en la psicología social. Lo
característico de la encuesta psicosociológica es la busque da de las
condiciones de constitución del sujeto social, o sea de las relaciones entre el
individuo o el grupo y las condiciones sociales de su existencia o de sus
conductas y producciones. Aunque no podemos decir que cumpla plenamente su
objetivo. No es el estudio completo de una totalidad. Generalmente está
focalizada sobre una cierta clase de fenómenos y explora en ellos tan sistemáticamente
como le es posible el contexto, solo retiene muy pocos elementos del contexto
individual y social en que se manifiesta la opinión.
El
primer problema de la encuesta es la definición de la clase de los fenómenos,
, debe hacerse primero el estudio de las dimensiones hipotéticas del terreno
por explorar y no se puede evitar cierto apriorismo, es decir necesariamente se
adoptan ciertos puntos de vista sin que sean claramente explícitos.
No
existen planes de observación típicos de la encuesta. Pero hay que tener claro
que el interés no va a la individualidad sino a lo que es susceptible de
constituir mediaciones entre instancias de la vida social y comportamientos
individuales. La dificultad para logra este objetivo es que la única fuente de
información es el individuo y este
tiende a dar manifestaciones psicológicas que le son más fáciles de expresar
pero que tienen poca utilidad en la investigación psicosociológica.
Primero deben buscarse indicadores de las relaciones que el individuo mantiene
con los objetos y actores de su universo, y se puede encontrar indicadores que
lleven a escalas de actitud. Lo que predomina sobre lo vivido en la encuesta
psicosociológica es lo relacional
ya sea en el ámbito de las prácticas
sociales o en el de las ideologías. Los aspectos léxicos y sintácticos se
toman como rasgos psicosociológicos reveladores de los comportamientos sociales
de la actividad individual.
Sin
embargo el estudio psicosociológico de la vida social se encuentra frente a una dificultad
metodológica importante: que el método aplicado tendía a constituir un
colectivo de individuos separados
de su contexto social y por ello arrojaba datos sin significación psicosociológica.
La principal dificultad es
determinar el estatuto que conviene atribuir a la totalización de las opiniones
individuales, pero se espera que tengan un cierto valor de generalidad y a esto
contribuyen las técnicas de muestreo.
La preocupación más importante en la elección de las
poblaciones para el estudio sociológico es disociar lo menos posible al
individuo de los ambientes donde se elaboran sus relaciones, sus
representaciones y sus conductas. Pero el estudio de la vida social no puede
limitarse a las constantes descriptivas sin faltar a su objetivo. Los métodos
de estudio de la vida social están aún
poco normalizados científicamente; y el papel del analista continúa siendo
preponderante en este terreno de la psicología.
El
esquema habitual de análisis de
los procesos concierne al tratamiento de los datos recogidos en el tiempo, estos
puede venir de documentos, de observación continua o a intervalos repetidos. En
repetidos casos la recogida de información se efectúa por entrevista,
cuestionario, o test etc.
Los
métodos de análisis de tendencia relativos a series monológicas largas, son
de poco uso en psicología social. Los fenómenos de difusión por el contrario
tienen el carácter de generalidad que les confiere un gran interés en psicología
social para el estudio de los
procesos de adopción de las innovaciones.
Los
datos más accesibles relativos a los procesos sociales y psicosociales,
provienen de encuestas por panel, aunque el número de las realizadas con esta
perspectiva no sea considerable, excepto para el estudio de los cambios de
actitud o para la evaluación de los efectos de una intervención.
Los
métodos de comparación de sistemas complejos, siguen siendo en realidad muy empíricos, procediendo por
descripciones globales o por confrontaciones sucesivas de elementos oponiendo
tipos a falta de poder caracterizar procesos, los estudios se llevan mas a
menudo sobre los factores de cambio de facilitación o de resistencia que sobre
los procesos mismos.