Monografía realizada por Javier Ardouin, Claudio Bustos, P.Fernando Díaz
y Mauricio Jarpa.
El siguiente informe tiene como objetivo principal hacer una
reseña de las últimas investigaciones realizadas en torno al concepto de la
comparación social. En este informe se entregará, en primer lugar, un marco
conceptual y teórico que incluye los diversos modelos teóricos formulados al
alero del paradigma de la comparación social. En segundo lugar, se entrega una
breve reseña de doce investigaciones recientes, las cuales tratan,
principalmente, las consecuencias a nivel afectivo del proceso de comparación
social. Finalmente, en la tercera sección, se entregará una conclusión, donde
se entregará una síntesis del resultado de las diversas investigaciones y
sugerencias sobre posibles temas a investigar a futuro.
El concepto de comparación social, acuñado por Festinger
(1954, citado por Pyszczynski et al., 1985, p.196), hacia referencia a la
comparación que hacía el sujeto de sus opiniones y habilidades con respecto a
las de su grupo. Con el tiempo, el concepto se amplio para incluir la búsqueda
de información sobre las emociones de los otros y hoy el término no se limita
a describir las comparaciones que hace el sujeto con individuos similares a él
sino también las que realiza con otros de habilidades o características muy
dispares a las suyas, las cuales tendrían efectos muy importantes en la
autoevaluación del sujeto que las realiza. La investigación de los procesos
involucrados en la comparación social ha demostrado ser fundamental para
comprender múltiples aspectos de la vida del individuo, no sólo a nivel de la
cognición y conducta social explícita , como lo es el cambio de opiniones y
habilidades conductuales, sino también en los diversos procesos afectivos de la
vida psíquica del individuo, tales como la motivación, el bienestar subjetivo
y la autoestima.
El concepto de
comparación social nace con la formulación de la perspectiva de la
similitud de Festinger (1954, citado por Pyszczynski et al., 1985, p.196) ,
la cual señala que la gente estaría especialmente interesada en información
concerniente a las opiniones y habilidades de sus similares, la que le permite
al individuo evaluar su propio ajuste a las nuevas situaciones; la similitud
incrementa el valor de la información que se puede obtener a través de la
comparación . El individuo se compararía con personas que presenten similitud
con él en la dimensión bajo evaluación, o con aquellas que se encuentren en
un proceso de ajuste similar o con las que se sienta similar en algunas áreas,
para luego compararse con ellas en la dimensión evaluada. (Wood
et al., 1985, p.1170). Schachter
(1959, citado por Kulik et al., 1994, p.301), con su hipótesis de la
similitud emocional, extendió la teoría de la similitud de Festinger al
campo de la emoción proponiendo que la personas enfrentan la amenaza psíquica
experimentando un incremento en el deseo de afiliación, particularmente con
otros que enfrentan la misma amenaza, es decir, que experimentan un estado
emocional similar. El individuo se afilia con otros individuos amenazados para
evaluar de mejor medida la intensidad, naturaleza o propiedad de su estado
emocional actual.
Las dos perspectivas anteriores destacan la función de la
comparación social en la autoevaluación, ya sea de las propias emociones,
opiniones o habilidades. Ahora bien, el modelo SEM y las distintas
investigaciones acerca de la comparación ascendente y descendente buscan
determinar la relación entre los procesos cognitivos de la comparación social
y los efectos en el ánimo y autovaloración de las personas.
Según lo planteado por Tesser y otros (1988, p.49-50) en su modelo
de mantención de la autoevaluación (SEM), una de las metas del
comportamiento de las personas es la mantención o incremento de su autoevaluación
y las relaciones con otros tendrían un impacto substancial en ésta. En esta búsqueda
se verían involucrados dos procesos: un proceso reflexivo, en el cual se
produce un incremento de la auto-evaluacion cuando el objetivo de la atención
tiene un desempeño relevante en una tarea de baja relevancia para el yo y un
proceso de comparación, en el cual se produce un descenso de la
autoevaluación cuando el objetivo de la atención tiene un desempeño relevante
en una tarea de alta relevancia para el yo.
El proceso de
comparación anteriormente nombrado también ha sido denominado celos por
comparación social (Bers & Rodin, 1984 ; Savoy & Rodin, 1984). Los
factores relevantes en la producción de estos celos serían que "(a)
contengan un feedback negativo sobre uno mismo (b) en un dominio particular
autodefinido (c) seguido por una comparación con otra persona que se ha desempeñado
bien en esta misma dimensión autodefinida más que en otra dimensión." (Salovey & Rodin , 1984, p. 782). Entre las consecuencias de los celos sociales
encontramos la depresión e infelicidad, el deseo de tener lo mismo que el
objetivo, ira y ansiedad. (Salovey & Rodin, 1984, p.
782).
La comparación
ascendente sería aquella que otorga "información acerca de los
individuos que se desempeñan excepcionalmente bien en la dimensión de la
habilidad. Resulta en una baja evaluación de la dimensión comparada." (Brewer
& Weber, 1994, p.268). Muchos
estudios de laboratorio indican que los sujetos a menudo se comparan con alguien
que presenta muchos atributos positivos o muy pocos negativos. Según
Lyubormirsky & Ross(1997), la excesiva importancia dada a la información de
la comparación social (especialmente del tipo ascendente) estaría
correlacionada con la infelicidad. Cuando la comparación ascendente se produce
en dominios importante para el yo, podrían producirse celos por comparación
social (Bers & Rodin, 1984 ; Savoy & Rodin, 1984). Según otras
perspectivas, la comparación ascendente tendría efectos positivos para la
autoevaluación, ya que es usada para confirmar que el individuo es tan bueno
como los mejores (Wheeler, 1996, citado por Collins,1996, p.53). Según Tesser
en su modelo SEM (1988, citado por Collins, 1996, p.55), la gente tiende a
"reflejarse" en la gloria de las personas superiores, sintiéndose
mejores y aumentando sus auto-evaluaciones cuando se consideran cercanos a
ellas. Según Taylor & Lobel (1989, citado por Collins,1996, p.56) la
comparación ascendente puede producir efectos positivos en la forma de
inspiración y optimismo, aun cuando la autoevaluación resulte negativa.
La comparación descendente constituiría "información
sobre el pobre desempeño de otros. Tiende a elevar las auto-evaluaciones"
(Brewer & Weber, 1994, p.268). Está relacionada con la preservación de la
autoestima. Las comparaciones con personas superiores son evadidas cuando se ve
perjudicada la autoestima; bajo estas condiciones, las personas pueden
compararse con otros que son inferiores o menos afortunadas (Wood et al., 1985,
p.1171). Según Gibbons (1986,p.141), el saber que otra persona está en una
peor situación que uno permite creer en un relativo éxito del propio ajuste a
los problemas, elevando el ánimo y la propia autovaloración.
Otros modelos buscaran explicar como la comparación social
cambiará de forma de acuerdo a las características del grupo en que se
encuentra el sujeto. De acuerdo a lo planteado en la teoría de la
autocategorización de Turner y otros (1987, citado por Brewer & Weber,
1994, p.268), existirían dos tipos de comparación social, dependiendo si ésta
se hace con individuos dentro del grupo de origen o fuera de éste. Cuando lo
importante para una situación es la evaluación de la propia persona, los
individuos valoran sus propias habilidades comparándolas con las habilidades de
individuos similares o del mismo grupo. Cuando lo importante es evaluar el
propio desempeño pero dentro del marco de la identidad social, los individuos
"prestan más atención a las metas de grupo y el interés cambia de la
comparación interpersonal a la comparación intergrupo" (Brewer &
Weber, 1994, p.268) y las autoevaluaciones se harán en base a la comparación
del grupo completo con los otros grupos más que de las características propias
del individuo. Ambos tipos de comparación tendrán un efecto diferencial sobre
la autoevaluación en relación al desempeño de los compañeros del grupo de
origen. Según lo planteado por Brewer (1991, citado por Brewer & Weber,
1994, p.270) en su teoría de la máxima distintividad , los individuos
tenderían a usar los procesos de comparación o de asimilación (reflexión),
en la medida que éstos le permitan crear una identidad social definida. En los
grupos mayoritarios se daría el deseo de contraste con los otros miembros del
grupo, por lo que el proceso de comparación social es más fuerte. En los
grupos minoritarios, al ya estar cumplida la tarea de distintividad con el solo
hecho de participar en ese grupo, se promueve la asimilación intragrupal y el
contraste intergrupal.
Si
deseas una copia de los resúmenes a partir de los cuales fue realizada esta
sección, presiona
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La mayoría de las investigaciones encontradas apuntaban , en
mayor o menor grado, a la relación existente entre los procesos de comparación
social, la autoevaluación , los estados de ánimo estables y el ajuste a
situaciones nuevas; para ordenar su exposición , se ha realizado una división
en tres grandes áreas temáticas, de acuerdo a la mayor relevancia de uno de
los temas ya nombrados en los artículos específicos: la comparación social en
el ajuste a situaciones de enfermedad o amenaza, la comparación social y su
relación con la autoevaluación y la relación entre comparación social y la
felicidad.
Se investigaron 4 perspectivas teóricas relacionadas con el
ajuste al cáncer de mama en 78 mujeres judías de clase alta en base al
paradigma de la comparación social, con el objeto de verificar cual de los
modelos predecía mejor el comportamiento de las pacientes. La perspectiva de
comparación ascendente con personajes famosos fue desconfirmada, ya que el
contacto personal con otros pacientes de cáncer de mama se da más
frecuentemente de lo planteado por esta perspectiva. Los resultados contradicen
y en otros son similares a lo planteado por la perspectiva de la similitud y la
comparación ascendente con individuos similares, ya que raramente las personas
se comparaban con otras para verificar su ajuste, aunque si lo hacían era con
pacientes de cáncer. Finalmente, se descubrió que las comparaciones
descendentes son abrumadoras en los pacientes con cáncer de mama; se sugiere
que las comparaciones se hacen de forma selectiva para elevar la autoestima.
En este estudio, realizado con estudiantes universitarios
depresivos y no depresivos, se observó que las personas depresivas tienden a
realizar un mayor número de comparaciones descendentes que las personas
normales. Una razón de porque las personas depresivas eligen la comparación
descendente en la dimensión del afecto es porque les permite sentirse menos
deprimidas, ya que cuando se sienten mejor no tienden a hacer comparaciones
descendentes. Parece ser que la comparación descendente es un hábito de
personas que están infelices.
Este estudio examina la hipótesis de similitud emocional, que
predice una mayor afiliación en situación de amenaza con las personas que van
a sufrir la amenaza que con aquellos que ya la han sufrido. Los resultados del
experimento se muestran, con respecto a la afiliación verbal (búsqueda de diálogo),
inconsistentes con la hipótesis de similitud emocional, ya que los que esperan
la amenaza prefieren hablar con aquellos que ya la han sufrido. El deseo de
comparación emocional no sirve para explicar estos hechos y se postula que el
rol de la búsqueda de claridad cognitiva parece ser el relevante en esta
situación, ya que la afiliación verbal se hace sobre el tema de la amenaza;
esto posiblemente se deba al deseo de buscar información que les permita
enfrentarse de mejor manera a la amenaza.
Se realizaron 3 estudios sobre una muestra de 92 individuos,
para recopilar información empírica comprobatoria del modelo SEM; en ellos, se
le dio a los sujetos retroalimentación sobre su desempeño y el de sus compañeros
y el de extraños en tareas de alta y baja relevancia para el sujeto. Se observó
que el grado de excitación dependía más del grado de cercanía del compañero
a comparar que de la relevancia de la tarea , que los resultados empíricos se
acercan al SEM para tareas de baja relevancia y que la expresión facial se
encuentra en una compleja relación entre la cercanía al objetivo, la
relevancia de la tarea y el desempeño relativo. Los resultados, además,
indican que cuando la relevancia de la tarea es baja para el que compara , un
mejor ánimo es asociado con un mejor desempeño de un amigo que un desempeño
igual al del comparador o uno mejor de un extraño. En conclusión, los
resultados son consistentes con el modelo SEM.
Doce historias fueron leídas a 72 niños; los protagonistas
fallan en sobresalir en alguna de seis áreas y puede existir o no un rival que
lo supere. Los niños evalúan la importancia de las áreas para ellos, se les
administran test de medición de autoconcepto y se miden los componentes de
celos por comparación social.
Los índices de celos por comparación social aparecen
fuertemente en los niños a los que se le hizo evaluar situaciones de falla en
la cual otro niño fue superior en alguna forma al protagonista. Estas
respuestas no emergen cuando se le hace evaluar una situación en la cual un niño
falla en acertar y no hay un éxito de otro niño superior. Como conclusión,
las comparaciones sociales espontáneas y la mayor especificidad de reacción
frente a las dimensiones relevantes del yo aumentan con la edad y todos los
afectos expresados asociados con los celos por comparación social comienzan a
descender con la edad, lo que puede resultar de un incremento de la sensibilidad
a la conveniencia social y a una mayor selectividad para reaccionar frente a
cualquier situación.
A ochenta estudiantes universitarios se les asigna al azar una
de ocho condiciones experimentales en las que reciben ya sea un feedback
positivo o uno negativo de su desempeño en un test de personalidad falso,
seguido por la información de un exitoso desempeño de otra persona en el test,
ya sea en características consideradas relevantes o no para la persona que
compara. Como resultado, se observó la existencia de tres factores predictores
de los celos por comparación social: feedback negativo, información relevante
y un rival similar y exitoso. Los celos son mas manifiestos cuando las tres
condiciones están presentes y cuando alguna de las condiciones está ausente no
se pueden predecir los celos. Generalmente, los sujetos identificaron esta
situación como generadora de envidia y rabia, y hay evidencias que los celos
sociales engendra sentimientos de depresión y de ansiedad.
Dos estudios testearon la hipótesis de que la meta de la
comparación social diferirá si la comparación social se hace a un nivel
interpersonal o a uno intergrupal. Se comprobó que los grupos de mayoría exhibían
efectos de contraste en sus autoevaluaciones cuando se mostraba un miembro del
grupo propio con un alto o un bajo desempeño. Las autoevaluaciones de los
grupos minoritarios revelaron asimilación en respuesta a comparación dentro
del grupo y contraste en respuesta al grupo externo. Estos resultados estarían
de acuerdo con las teorías de la autocategorización de Turner y la de máxima
distintividad de Brewer. Un hecho importante es que la búsqueda de contraste o
asimilación para los grupos mayoritarios o minoritarios parece tener más
importancia en la elección de comparación ascendente y descendente que la
protección de la autoevaluación.
Como parte de una prueba colectiva , 319 participantes
completaron un cuestionario tipo Lickert que medía actitud hacia el sexo casual
y actitudes hacia la responsabilidad sexual; primero lo hicieron con sus propias
actitudes , después con las de sus amigos cercanos y finalmente con las del
universitario típico . Como resultado se encontró que los individuos tienden a
evaluar a sí mismos, a sus amigos y a los demás universitarios en una escala
descendente de responsabilidad sexual. Esta comparación descendente de los
extraños tendría como fin proteger la autoevaluación a través de un
mecanismo autodefensivo ("me porto mejor que los otros").
La investigación se realizó en una muestra de 41 individuos, a
los cuales se le informó que se le iba a aplicar una prueba sobre sensibilidad
social , tras lo cual iban a tener retroalimentación acerca de su desempeño.
Después se les instó a observar las respuestas de otras personas. Se hipotetizó
y confirmó que la búsqueda de información de comparación social después de
haber realizado un evento es llevada para proveer evidencia consistente en una
autoevaluación favorable. De acuerdo a esto, los sujetos que habrían tenido
baja calificación buscarían activamente información sobre calificaciones
inferiores para mantener la autoestima; los sujetos que pasaron la prueba con éxito
mostraron poco interés en esta información adicional.
94 estudiantes universitarios registraron situaciones de
comparación social de su vida . Los resultados de mayor importancia fueron : la
dirección de la comparación varía con la relación con la relación con el
objetivo ,o sea, las comparaciones ascendentes y descendentes se realizarían
con extraños y la comparación de similitud(auto-evaluativa) se haría con los
amigos cercanos; el ánimo negativo precomparación lleva más a menudo a la
comparación ascendente más que a la descendente; la comparación ascendente
disminuye el bienestar (aunque puede aumentar la motivación) en tanto la
comparación descendente lo engrandece ; los individuos con alta autoestima se
involucran en más comparaciones autoincrementadores. Como conclusión, en este
informe se encontraron dos inconsistencias de la teoría de comparación
descendente: el ánimo positivo , más que el negativo, lleva a comparación
descendente y la alta autoestima esta relacionada a con alta frecuencia de
comparación descendente.
Este estudio fue realizado para determinar la preferencia de los
individuos hacia una comparación ascendente o descendente en una situación de
comparación de desempeños. Los resultados arrojaron que la mayoría de los
participantes (87%) prefirieron la comparación ascendente; y más aún, el 75%
de ellos que se compararon ascendentemente asumieron que eran más similar al
que estaba por sobre ellos, que el que lo estaba por debajo.
Si bien la comparación social ascendente es considerada como
debilitadora del ego , la gente continuamente se compara con aquellos cuyas
habilidades y atributos son mejores que los de ellos. La comparación ascendente
no está en conflicto con el deseo de una consideración personal positiva ya
que de hecho la ayuda indirectamente , a través de la motivación por el
automejoramiento, y a veces directamente , al través de procesos de reflexión.
. La evidencia revisada sugiere que la comparación ascendente será devastadora
para el ego cuando las expectativas de superación sean más débiles que las
fuerzas que promueven el contraste y la persona que se compara estaría forzada
a concluir que el o ella es parte de una categoría inferior .
Se realizaron dos estudios en una muestra de 100 mujeres para
comprobar la hipótesis de que las personas que se autocalifican como infelices
tienden a ser más receptivos a la información proveniente de la comparación
social que la gente feliz. En los dos estudios se observó que en los
autocalificados como infelices el afecto y la autoapreciación estaban
fuertemente ligados a un desempeño positivo como negativo del objetivo de la
comparación, en tanto los felices sólo se veían afectados en el último caso.
La hipótesis de trabajo se vio confirmada y como posible causa del hecho se da
la poca relevancia de la información de la comparación social para las
personas felices debido a las fuertes convicciones acerca de su autoeficacia y
la menor certeza en los infelices, lo que los lo lleva a buscar información
accesoria en la comparación social. El estudio parece indicar que el ignorar la
información de la comparación social tiene influencia en la estabilidad y en
la autoestima; de esta manera, las personas que basan sus juicios
autovaloradores en información interna u objetiva y no ocupan la de la
comparación social, se protegen de las variables de la realidad externa de las
cuales tienen poco control, y resulta así un estado de ánimo y un autoconcepto
más estable, lo que brinda felicidad.
En general, las comparaciones no evaluativas de desempeño
(entre individuos disímiles) tendrían importantes repercusiones a nivel de la
autoevalución, lo que repercutiría en un aumento del bienestar. De este modo,
la comparación descendente, que se realizaría con aquellos individuos que
presentan un bajo desempeño en una determinada área, provocaría un efecto
positivo en la autoestima del sujeto que realiza la comparación, haciéndolo
sentir mejor; desde este punto de vista, la comparación descendente tendría
una función auto-protectora del yo en situaciones de amenaza a la autoevaluación.
Esto se ve apoyado por estudios de ajuste a la enfermedad (Wood et al., 1985;
Gibbon, 1986), en experimentos donde directamente se ve afectada la autoevaluación
del sujeto (Pyszczynski, 1985) y en los estudios de la presencia de comparación
social en la vida cotidiana (Wheeler & Mikaye, 1992; Lyubomirsky & Ross,
1997). Si bien los primeros estudios acerca de la comparación descendente parecían
indicar que esta era más frecuente en individuos con baja autoestima, las
investigaciones actuales nos señalan algo distinto, ya que incluso una de ellas
plantea que los sujetos con alta autoestima serían los que realizarían con más
frecuencia comparaciones descendentes (Wheeler & Mikaye, 1992). La situación
que desencadenaría la comparación descendente sería, como ya lo habíamos señalado,
una amenaza a la autoevaluación, a la cual el sujeto se enfrenta comparándose
con otros inferiores a él, mejorando su propia autopercepción. Un posible tema
de investigación, sugerido por el informe de Lyubomirsky & Ross (1997), es
que efectos a largo plazo podría tener una tendencia a la comparación social
descendente en el bienestar de la persona y en la calidad de sus relaciones
interpersonales; es difícil creer que la continua protección de la autoestima
basada en la disminución de la valoración del resto pueda traer consecuencias
positivas.
En relación a la comparación ascendente, generalmente se asume
que provocaría efectos negativos en el estado de ánimo y podría dañar la
autoestima; se han encontrado correlación entre la abundancia de comparaciones
ascendentes y la infelicidad autoevaluada(Lyubomirsky & Ross, 1997). De
todos modos, las investigaciones muestran que la comparación ascendente es
bastante utilizada por los individuos, ya que brinda información y motivación
para mejorar habilidades (Collins, 1996) y, en los casos en que el área
comparada no es relevante para el yo, incluso puede generar satisfacción a través
de procesos de reflexión, según lo postulado por el modelo SEM (Tesser et al.,
1988). Además, es importante señalar que la comparación ascendente, aunque
provoque una disminución en el bienestar, puede entregar la motivación
suficiente para lograr una mejora del desempeño de las personas. Un posible
campo de investigación a explorar sería la relación entre las distintas
variables de la personalidad del individuo y su visión de la comparación
social ascendente : fuente de amargura o de inspiración para el
auto-perfeccionamiento.
Una variable poco desarrollada en los estudios fue la
importancia que tenía el grupo en los procesos de comparación social. Un
resultado bastante sorprendente del estudio de Savoy y Rodin (1984) fue que por
sobre la búsqueda de incremento de la autoevalución primaba la necesidad de
crear una identidad individual o de grupo , aunque esto fuese en desmedro de la
autoevaluación. Esta variable, la de la saliencia de la identidad personal o
grupal, merece ser objeto de una mayor atención para determinar hasta que punto
los resultados de las investigaciones precedentes has podido verse afectadas por
este factor.
Tal vez por la fecha de los estudios investigados no encontramos
demasiada información sobre los efectos de la comparación social en la
autoevaluación de desempeño, ligada a variables cognitivas más que a
variables afectivas. Sería interesante realizar una investigación sobre los
trabajos realizados en la década de los 50 y 60, donde se abordaba el tema de
la comparación social desde una perspectiva más centrada en lo cognitivo, para
tener una visión más amplia de este importante concepto de la psicología
social.