Objeto y espacio trancisional
Para comprender los
conceptos de objeto y espacio trancisional, es indispensable tomar en cuenta,
por una parte, la segúnda tópica del psicoanálisis, en la que se nos habla de
tres esferas de la personalidad, el yo (Proveniente de la ruptura de la diada,
es decir, del narcisismo primario en donde la madre funciona como un alter-ego,
también conocido como edipo Lacaniano), el super yo (Proveniente de la ruptura
del edipo Freudiano), y el ello (que viene de las pulsiones, es decir, los
institntos permeados por la cultura).
Por otra parte,
tenemos a Sosiur, que da la base de que la lingüística nos sirve para conocer
el origen de la lengua, es decir, las palabras sostienen a las palabras, y el
lenguaje posee lógica y estructura matemática; idea que permite al antropólogo
Levistros plantear que las relaciones de parentezco sostienen a la cultura y a
las sociedades, es decir, que dentro de las relaciones de parentezco también
existe una estructura matemática, es decir, con quién sí y con quién no te
puedes casar, y encuentra que la única relación universal en el hombre a parte
del lenguaje, es el incesto.
Así pues, Lacan viene
a proponer que cuando un hijo se casa con su madre se genéra psicosis, es
decir, que la prohibición del incesto no solo es en términos de relaciones
sexuales, sino en términos de pareja, siempre es prohibido entre madre e hijos.
Entonces, podemos
decir que la represión primaria o edipo Lackaniano, se da cuando el hombre
exige sus derechos sobre la madre, no solo ante ella, sino ante el hijo mismo;
si no hay quién exiga los derechos, la represión primaria queda porosa y y
genera psicósis, en este sentido, si los poros son pequeños, solo tendrémos síntomas
(sueño, olvido, etc). De esta manera, Lackant es quien explica la represión
primaria de la cual Freud no había dado una explicación.
Por lo tanto, podemos
decir la estructura del yo se forma con ayuda de el objeto transicional (“no
yo”) y los cuidados de la madre suficientemente buena.
De esta forma podemos
definir al objeto trancisional como la experiencia entre la realidad interior,
el deseo y la realidad exterior, que hace las veces de pecho materno (cuidados
de la madre), y es importante considerar que debe de haber un respeto de la
madre hacia ese objeto, ya que es el bebé quien lo escoge, y el único
responsabe de cambiarlo o dejarlo, ya que este objeto es lo que dá seguridad al
bebe.
Entonces, podemos
decir que el objeto trancisional no se olvida, sino que pierde significación y
se vá convirtiendo en otras cosas por la cultura, un ejemplo de esto es el
arte, los talismanes, la religión, etc. Llegando así a la conclusión de que
hay objetos transicionales durante toda la vida.
Por otra parte, el
objeto trancisional se recrea cuando eres madre, cuando te enamoras mucho o
cuando tienes relaciones intensas.
Y es de esta forma,
que el periodo o zona (espacio-temporal) en la que se da la experiencia del
objeto trancisional, recibe el nombre de espacio trancisional, que va de los
cuatro a los seis meses, que es cuando el bebé cuenta ya con todas las
estructuras orgánicas para realizar este proceso.
Así pues, podemos llegar a la conclusion de que en las relaciones objetales, el objeto trancisional representa a la madre y ayuda al bebe a pasar de un universo diluído, a una realidad exterior