El principal
representante de esta perspectiva, Abraham Maslow, identificó una jerarquía de
necesidades que motivan el comportamiento humano. Según Maslow, cuando las
personas logran cubrir sus necesidades básicas pueden buscar la satisfacción
de otras más elevadas.
La jerarquía propuesta
por Maslow, se compone de las siguientes necesidades, en orden ascendente:
Necesidades fisiológicas:
hambre, sed, sueño, etc.
Necesidades de
seguridad: sentirse seguro y protegido, fuera de peligro.
Necesidades de
pertenencia a un grupo y amor: agruparse con otros, ser aceptado y pertenecer al
grupo.
Necesidades de estima:
lograr el respeto, ser competente, y obtener reconocimiento y buena reputación.
Necesidades de
autorrealización: utilización plena del talento y realización del propio
potencial.

El ideal de Maslow es
la persona autorrealizada, que muestre altos niveles de las siguientes características:
percepción de la realidad; aceptación del yo, de los otros y de la naturaleza;
espontaneidad; capacidad de resolver problemas, autodirección; identificación
con otros seres humanos; aislamiento y deseo de privacidad; serenidad de
apreciación y riqueza de reacción emocional; frecuencia de experiencias máximas;
satisfacción y cambio en la relación con las demás personas; estructura
democrática de carácter, creatividad y sentido de valores.
El punto de vista humanístico
ofrece un modelo positivo y optimista de la humanidad, opuesto al planteamiento
negativo freudiano, y profundiza más que la teoría del aprendizaje al
considerar factores internos, como sentimientos, valores e ilusiones