APRENDIZAJE Y PROBLEMAS DE APRENDIZAJE
Liliana Hernández
En este artículo se parte de una caracterización
general del aprendizaje y a partir de allí se describen las diferentes etiologías
de los problemas de aprendizaje así como su relación con trastornos del
lenguaje, alteraciones psicomotrices, trastornos de la percepción y trastornos
del esquema corporal.
Según Pichon Rivière, el aprendizaje es un proceso de apropiación de la realidad para modificarla. Es un proceso de comunicación que involucra siempre dos personas: una que enseña y otra que aprende. Todo aprendizaje incluye un cambio: incorporación de algo nuevo, que se integra a lo que ya aprendimos anteriormente. Para este autor, el proceso de aprendizaje incluye tres elementos: el pensar, el sentir, y el hacer. Dice que hay tres tipos de ansiedad que se dan en el proceso de aprendizaje: 1) confusional, 2) persecutoria: temor a lo desconocido, y 3) depresiva: miedo a la pérdida de lo ya adquirido. Cuando el grado de ansiedad es muy elevado y predomina una de ellas, se hace difícil el aprendizaje.
Paín nos habla
de un aprendizaje en sentido estricto o sistemático y de un aprendizaje en
sentido amplio o asistemático.
La vida escolar
es una parte importante en la vida de un niño. Del estado de salud, de la
estructura de su personalidad y del ambiente va a depender que puedan lograr una
buena adaptación a la escuela. Por eso que consideramos factores que influyen
en las dificultades de aprendizaje. Estos coexisten, es decir que actúan sobre
sí, pudiendo existir el predominio de alguno sobre otro:
Factores orgánicos: Es fundamental la
integridad anatómica y de funcionamiento de los órganos del cuerpo.
Factores emocionales o psicógenos: Puede
observarse una inhibición, que se puede considerar como una restricción a
nivel yoico. Hay una represión de la operación de aprender, por predominio del
proceso primario. Esta inhibición puede ser global o parcial.
Factores socio-culturales: Aquí no hablamos de
trastornos de aprendizaje sino de problemas escolares. Estos se deben a la
institución escuela, al vínculo con la maestra, al método de enseñanza, etc.
Factores madurativos evolutivos: Se refieren a
las posibilidades innatas independientes del desarrollo y del medio.
En síntesis,
vamos a considerar las series complementarias de Freud. Según este, hay tres
series de causas que no actúan independientemente, sino que lo que actúa es la
resultante de la interacción entre ellas. Son:
Factores
hereditarios y congénitos, los que junto con las experiencias infantiles,
producen una cierta disposición que frente a un factor desencadenante produce
un efecto: el síntoma (dificultad en el aprendizaje).
Según Jorge
Visca hay tres grados de desviaciones del aprendizaje: 1) detenimiento global
del aprender: cuando se da en todas las areas, y es sincrónico; 2)
imposibilidad absoluta para el aprendizaje de un área. Por ejemplo: alexia; 3)
dificultad parcial. Ej: dislexia, disgrafia, etc.
Según Leo
Kanner, las causas de los problemas de aprendizaje se pueden englobar así: 1)
impedimentos físicos, 2) perturbaciones afectivas, 3) insuficiencia
intelectual, y 4) incapacidad específica: dislexia, etc.
Es importante
detectarlos a tiempo para poder encauzarlos. Los problemas de aprendizaje se
presentan como síntomas de cuadros psicopatológicos.
Discalculia:
Dificultad para calcular. En la etapa preescolar, el niño tiene que adquirir
los elementos que lo van a llevar a la nociones de número, unidad, cantidad,
pasando de los elementos figurativos a los no figurativos, de coordenadas
espaciales y temporales. Según Piaget: seriación, correspondencia y
clasificación. Es una dificultad parcial en el aprendizaje.
Trastornos del lenguaje
Debemos tener en
cuenta la etapa evolutiva: 2 a 6 años. Aparece el lenguaje interno y su
identificación con el lenguaje verbal.
Podemos dividir
los problemas del lenguaje en: 1) deficiencia en la integración del lenguaje;
2) deficiencia en la organización del lenguaje; 3) deficiencia del lenguaje ya
organizado. Quirós dice que puede haber fallas: a) psicológicas, b) neurológicas,
y c) neuropsicológicas.
Hay dos grados
diferentes de alteración: 1) el niño que no comienza a hablar: afasia dada por
una perturbación neurológica o psicosis: autismo precoz; 2) alteraciones del
lenguaje. Aquí encontramos:
Tartamudez: alteración del ritmo de
la emisión de la palabra.
Dislexia: dificultad para leer (omisión, inversión y
confusión de letras y palabras); disgrafia:
dificultad para escribir (omisión, confusión e inversión de letras y
palabras); disintaxia: dificultad en
la redacción; disortografía: errores
y fallas de ortografía; discaligrafía:
mala letra por dificultades psicomotoras.
Dislalia: deficiencia en la pronunciación.
Disartria: trastorno de los movimientos articulatorios de las
palabras, sin perturbación de los movimientos articulatorios aislados.
Cuando todas
estas perturbaciones van acompañadas por signos o síntomas psicomotores y
neurológicos, se las llama disfasia.
Pueden darse en forma pura, sin acompañamiento de otros síntomas, y obedecen
predominantemente a causas psicológicas y sociales. Pero cuando van acompañadas
de signos neurológicos, la causa más frecuente es la disfunción cerebral mínima.
Quirós las
denomina síndrome complejo, por
presentarse casi siempre en forma combinada. Cuanto mayor sea el compromiso
neurológico y motor, mayor es la deficiencia y la posibilidad de recuperación.
Según Leo
Kanner, el habla es una función compleja. El hecho de que se pueda hablar bien
depende: 1) de ciertas zonas cerebrales; 2) del aparato auditivo; 3) de los órganos
de la articulación y la fonación; 4) de la inteligencia; 5) de la comprensión
y factores afectivos que influyen en el ritmo, la sensibilidad y la simbolización.
Las perturbaciones de cualquiera de estas zonas estorba el funcionamiento del
lenguaje.
Según este
autor, una clasificación de estos problemas dependería de la etiología, y por
lo tanto sería imposible ya que hay defectos del habla que obedecen a varias
causas coexistentes.
Según Kanner,
se podrían clasificar en:
1) Falta de habla: mutismo. Se da en los
sordos, esquizofrénicos, idiotas, y si es temporario obedece a ataques histéricos.
2) Iniciación demorada del habla: niños
que tardan en hablar. Puede ser por retraso mental o por dificultad para aceptar
el crecimiento.
3) Trastornos de la articulación: es la
omisión o reemplazo de ciertos sonidos por otros: ceceo, rotacismo, etc.
4) Trastornos de la fonación: pueden
deberse a afecciones locales (cuerdas vocales), del sistema nevioso,
perturbaciones endocrinas o perturbaciones afectivas.
5) Trastornos del ritmo: tartamudeo. Son los
trastornos en el ritmo del lenguaje. La emisión de la palabra se desordena por
vacilaciones, repeticiones o prologaciones del sonido. El periodo en que se
inicia es de 2 a 5 años. En cuanto a su clasificación, puede ser nerviosa o
respiratoria. No hay concomitancia de trastornos neurológicos. La tartamudez
tiene una íntima relación con defectuosas adaptaciones y de la personalidad,
frecuentemente expresados por rasgos compulsivos y obsesivos.
6) Trastornos de la comprensión: afasia
auditiva, no comprende el lenguaje hablado.
7) Trastornos de la simbolización: se habla
de afasia motora. Afasia receptiva (no comprende a los demás), afasia expresiva
(dificultad para expresarse por medio de la palabra).
Alteraciones psicomotrices
Dupré fue el
primero en anunciar que hay un estrecho paralelismo entre el desarrollo de las
funciones motrices -del movimiento y acción- y las funciones psíquicas. Es por
ello que no vamos a hablar de motricidad sino de psicomotricidad. En general,
todos los autores asignan mucha importancia al desarrollo psicomotor en el
transcurso de los tres primeros años, ya que en ese lapso se adquieren todas
las coordinaciones neuromotrices esenciales. Basándonos en una línea
evolutiva, el desarrollo psicomotor va de movimientos incoordinados, a
movimientos coordinados y con una intencionalidad hacia un objeto.
Wallon describe
cómo el niño pasa por diversos estadios, mostrando la imbricación de lo psíquico
con lo motor. Estos estadios son:
1) Estadio de impulsividad motriz: son actos
reflejos o automatismos, simples descargas (nacimiento).
2) Estadio emotivo: las primeras emociones
se manifiestan por el tono muscular o la función postural.
3) Estadio sensomotor: se dan las
coordinaciones de las primeras percepciones (ojo-mano, etc.), y corresponde al
primer año de vida.
4) Estadio proyectivo: actividad intencional
orientada hacia un objeto (un año).
Según Piky Vair
se pueden distinguir tres tipos de manifestaciones de la actividad en el niño:
1) Conductas
motrices que son más o menos instintivas.
2) Conductas
neuromotrices ligadas a la maduración del sistema nervioso central.
3) Conductas
perceptivo-motrices ligadas a la conciencia y la memoria.
El desarrollo
psicomotor está ligado a la organización del esquema corporal, la lateralidad,
la percepción, el control del propio cuerpo, la estructuración
espacio-temporal y el dominio del equilibrio.
Según Piky
Vair, las alteraciones psicomotrices más evidentes las podemos clasificar en:
1) Debilidad
motriz: profunda, media y ligera.
2) Inadaptación
social y escolar en niños de inteligencia normal: a) alteraciones en la actitud
postural y la coordinación manual, b) alteraciones perceptivas o
sensoriomotrices: disgrafia, etc., c) alteraciones psicoafectivas:
inestabilidad.
3) Disminuídos
físicos: a) deficientes sensoriales sordos, ciegos, etc., b) motóricos:
afecciones neurológicas: epilepsia, parálisis cerebral, etc., y c) disminuídos
de orden diverso: cardiopatías, asma, etc.
Dentro de los
trastornos psicomotores vamos a ver algunos que no pueden ser considerados como
cuadros aislados sino como síntomas que pertenecen a varios cuadros: debilidad
motriz, inestabilidad psicomotriz, inhibiciones psicomotoras, torpezas y
dispraxias.
Debilidad
motriz: Algunos la llaman paratonía,
y se da cuando es imposible relajar voluntariamente un músculo. En vez de
relajamiento se produce una contracción. Serían movimientos rígidos,
involuntarios. Ej: las sincinesias.
Según Dupré,
la debilidad motriz va acompañada de ciertos estigmas neurológicos. Para este
autor, se trata de un estado de
insuficiencia o imperfección de las funciones motrices.
Inestabilidad
motriz: Tiene como características extrema movilidad, desequilibrio afectivo,
excesiva manifestación de las emociones, ambivalencia en las reacciones
afectivas, falta de inhibición y de atención, es decir, incesante necesidad de
movimiento y cambios (hiperkinético). Se da entre dos polos, el orgánico y el
afectivo, con mayor o menor compromiso de ambos.
Kiener habla de:
1) inestabilidad adquirida: dada por lesiones y traumatismos psicológicos, e 2)
inestabilidad constitucional, que obedece a una disposición innata y
hereditaria.
La inestabilidad
motriz trae trastornos de conducta graves, se detecta con facilidad al ingresar
a la escuela por el nivel de agresión, y como consecuencia altera el proceso de
aprendizaje, aunque los niños sean inteligentes.
Trastornos de la
realización motora: Hay torpeza motriz dada por un retraso en la evolución
motora e inmadurez psicomotora. Los orígenes pueden ser diversos, siendo el más
común el retraso mental.
Leo Kanner hace
una clasificación de los tipos psicomotores patológicos: 1) el tipo atlético,
hipertónico, y 2) el tipo asténico, hipotónico.
Apraxia:
Dificultad en representar y copiar formas. Los tipos de apraxias infantiles son:
1) Apraxia de realizaciones motrices:
falta de coordinación de movimientos elementales. Se las llama apraxias
utilitarias, y son actos lentos y torpes. 2) Apraxia constructiva. Ejemplos: imitación en gestos, en las copias
de dibujos, etc. 3) Apraxias
especializadas: son las que afectan a una parte del cuerpo o una función de
la actividad gestual. Encontramos: a) apraxia facial, b) apraxia postural (ej.
comportamiento), c) apraxia colectiva (ej. vestirse), d) apraxia verbal (no hay
concordancia entre acto y palabra).
La apraxia, en
comparación con la agnosia y la afasia, es un desorden organizativo
significativo de la función simbólica.
La apraxia va
acompañada de trastornos neurológicos, trastornos en el esquema corporal, en
la lectura, cálculo, escritura, etc.
En la apraxia el
niño conoce bien lo que ha de hacer, pero lo que no puede hacer es realizarlo,
representarlo. En la apraxia no coinciden el espacio interno y exterior, y por
eso lleva a la confusión de las distintas partes del cuerpo.
Hay que tener en
cuenta que las dispraxias evolutivas responden a una alteración del sistema y
no a la función, es decir no está desintegrada la función. Generalmente, los
niños apráxicos plantean problemas en matemáticas, en escritura, y no tanto
en lectura. La dispraxia tiene como consecuencia mucha dependencia en la
realización de los actos. Apraxia es la incapacidad total, mientras que
dispraxia es la alteración. La disgrafia es una dispraxia cuando va acompañada
de signos neurológicos.
Trastornos de la percepción
Hasta la edad
preescolar, hay trastornos casi normales, apareciendo como más o menos
aislados. Los trastornos perceptuales, principalmente auditivos y visuales,
provocan deficiencias en la atención. Atención y percepción son dos fenómenos
psicológicos que guardan estrecha relación entre sí, se complementan.
En lo que se
refiere a la memoria, ésta también guarda estrechas relaciones con las
respuestas perceptuales, principalmente cuando dichas respuestas son referidas
al lenguaje, el aprendizaje y la adaptación. Estas funciones no están
relacionadas con la inteligencia. Por atención entendemos la capacidad para
centralizar la percepción en un estímulo escogido y la prescindencia de otros
estímulos que puedan distraer.
Se pueden señalar
los siguientes grupos de anormalidades psicosensoriales:
1) Modificación de la cantidad de percepción,
es decir, cambios cuantitativos de la percepción. Puede darse una pérdida, una
disminución o una exageración. Puede ser temporal, y entonces se habla de
mayor influencia de los factores psicológicos. Ejemplos: ataques de asma, de
histeria, estados alérgicos, psicosis, etc. Cuando es total, se habla de lesión
orgánica, deficiencia sensorial genética, etc.
2) Errores de interpretación de las
percepciones sensoriales: el problema es una mala interpretación. La
sensación de los objetos percibidos puede ser deformada por: a) Parestesia: es
una sensación tergiversada, como las impresiones de entumecimiento, hormigueo,
picazón, quemadura, ardor. Aparece en niños histéricos e hipocondríacos. b)
Ilusión: es la percepción desfigurada o errónea de objetos reales. En los niños
pequeños son normales las ilusiones ópticas, como no distinguir claramente el
palo del caballo con el cual están jugando, pero a partir de los 5 años, con
la pérdida del pensamiento mágico se tiene que lograr la discriminación clara
de la fantasía (juego) de la realidad. La ilusión es frecuente en estados de pánico.
c) Sensación de irrealidad: es muy rara en los niños. Al enfermo le aparecen
cosas irreales, distintas de las que percibe. Se da cuenta de ello y por eso va
acompañada de angustia.
3) Percepción de objetos inexistentes:
alucinaciones. Son impresiones sensoriales sin estímulo externo, como por
ejemplo voces, visiones, etc. El niño en el juego se podría decir que alucina
cuando cree que maneja todo (pensamiento mágico). Los niños normales se dan
cuenta de la irrealidad, pero los psicóticos no logran diferenciarla de la
fantasía.
Gnosia: Es la
facultad de percibir y reconocer, tanto en lo relativo a objetos externos como
al propio cuerpo. Agnosia es la dificultad en esta facultad. Hay diferentes
tipos de agnosias, siendo las que han merecido más atención las digitales y
las manuales.
Trastornos del esquema corporal
La noción de
esquema corporal tiene su origen a principios de siglo con Henry Head, quien
introdujo el concepto de modelo postural o imagen. El entiende que todo
individuo tiene un modelo postural, dado por los cambios posturales y las imágenes
visuales. Los cambios posturales informarían básicamente sobre el cuerpo, y la
visión daría información sobre el espacio circundante y las relaciones del
espacio con el cuerpo. Schilder, basándose en Head, agrega que la imagen
corporal es la representación mental del propio cuerpo, y dice que no se trata
de una mera percepción, como decía Head, sino de la integración de diferentes
gestalten. Schilder habla de una gestalt biológica y de una gestalt en continua
modificación.
La gestalt biológica
sería estable: depende de factores hereditarios y genéticos, mientras que la
gestalt en continua modificación depende de las impresiones sensoriales y
motrices y de los factores sociales-ambientales y libidinosos. Entiéndase bien
que la imagen corporal schilderiana es una resultante de todos estos factores;
no una suma, sino la conformación de una nueva gestalt, unitaria, integral y
personal para cada individuo.
La formación
del esquema corporal lleva implícita la noción de relación con el exterior,
en un doble sentido: espacial y temporal. Por eso decimos que el conocimiento
del cuerpo y el conocimiento del espacio se llevan a cabo, a través de la
postura, de los movimientos y de las percepciones propio y exteroceptivas. Hay
una coexistencia de las perturbaciones: en el esquema corporal, en las
relaciones espacio-temporales, en las alteraciones psicomotrices y en las
deficiencias en el lenguaje. Todas estas llevan a las dificultades en el proceso
de aprendizaje.
Sólo las
separamos para un análisis artificial. Los trastornos del esquema corporal no
se presentan como un síntoma aislado, sino dentro de un cuadro completo con
fallas motrices y perceptuales. Recién después de los 18 meses de vida se
pueden evaluar los trastornos del esquema corporal.
Hay diferentes
maneras de analizar y concebir el esquema corporal, según desde el punto de
vista que se lo mire. Nosotros vamos a tratar de integrar el neurológico, el
fenomenológico y el psicológico.
Por ello vamos a
clasificar los desórdenes del esquema corporal en dos grupos:
1) Desórdenes
motivados por una mala organización del conocimiento corporal.
Hay diversas
causas que impiden el conocimiento del cuerpo.
Alteraciones en
la percepción propio y exteroceptiva, especialmente la visual y táctil. Varios
autores coinciden que los ciegos de nacimiento tienen alterado su esquema
corporal. En las parálisis cerebrales hay una discriminación táctil disminuída.
Los retrasados
mentales tampoco llegan a integrar todas las partes de su cuerpo. Diversos
autores hicieron una correlación entre el coocimiento de los dedos como la base
de la noción de número que el niño adquirirá.
En la psicosis
las diferentes partes del cuerpo adquieren distinta significación.
Todas las fallas
en el conocimiento del cuerpo están relacionadas con una mala organización
espacial, trastornos en la lateralización y en la representación, es decir, no
se puede situar el cuerpo como un objeto en un campo, en un espacio en relación
con otros.
2) Desórdenes
de la conciencia del cuerpo y de las vivencias corporales.
Estos trastornos
son polimorfos, y lo que tienen en común es el hecho de referirse al cuerpo.
Encontramos: a) Alucinosis de cuerpo
completo: se da en niños que han sufrido amputaciones tempranas de un
miembro o de nacimiento; tienen la ilusión de tener el cuerpo completo. Es una
experiencia subjetiva y se la llama 'miembro fantasma'. b) Hemiasomatognosia: se da en niños con parálisis, donde hay una
indiferenciación entre los miembros enfermos y sanos. c) Trastornos corporales ilusorios: se caracterizan por sensaciones de
hinchazón o reducción del cuerpo o de ausencia de algún miembro o cambio erróneo.
Se da en los estados epilépticos, bajo efectos de drogas, en estados tóxicoinfecciosos
y estados de pánico o ansiedad. d) Falseamientos de las necesidades corporales: se caracterizan por el
rechazo a los estímulos corporales como el hambre, el cansancio, etc. Aparece
en los estados de psicosis. e) Fenómeno
de despersonalización: se caracteriza por el no reconocimiento de la
persona en su totalidad, forma y límites, y va acompañado de sentimientos de
desintegración y trastornos en la identidad, dándose en casos de psicosis y
perversión.
Liliana Hernández Lic en Psicología y Lic en
Psicopedagogía
Buenos Aires, Mayo 1998