CONFERENCIA 16: PSICOANALISIS Y PSIQUIATRIA
Artículo: Freud S,
Conferencia 16: Psicoanálisis y psiquiatría, en Obras Completas, Tomo II,
Madrid, Biblioteca Nueva, 1968.
En las conferencias 16 y 17, incluídas en
"Introducción al Psicoanálisis" (1916-1918), Sigmund Freud muestra
porqué la teoría psicoanalítica afirma que los síntomas obsesivos, en
contraposición a la psiquiatría clásica, tienen un sentido que es preciso
encontrar a través de su interpretación.
Toma como
ejemplo un acto sintomático que había observado en muchos pacientes: al entrar
al consultorio dejaban la puerta abierta. En este acto, inconcientemente están
manifestando su desprecio por el psicoanalista ("total, no tiene pacientes,
no hay nadie en la sala espera y nadie nos va a escuchar").
Este acto admite
un paralelo con otra observación clínica: una señora había recibido un anónimo
donde le decían que su marido la engañaba, pero luego descubrió que el anónimo
era falso y había sido enviado por una criada envidiosa. Desde entonces y a
pesar de lo infundado del mensaje, esta señora entra en crisis cada vez que oye
hablar de la cuestión, como si en el fondo no hubiese quedado convencida de la
falsedad del anónimo. Se trata de un caso de celos obsesivos, al lado del cual
el acto de no cerrar la puerta del consultorio puede parecerle al psiquiatra un
acto insignificante y desprovisto de interés.
La psiquiatría
explicaría los celos obsesivos a partir de una predisposición hereditaria,
pero el psicoanálisis busca una mejor explicación, y que consiste en lo
siguiente: de alguna forma esta señora provocó el anónimo, ya que el día
anterior había confesado a su criada sus temores acerca de recibir un anónimo.
Esto significa que su obsesión existía ya antes de recibir el mensaje, en
forma de temor o de deseo. Interpretando algunas manifestaciones de esta
paciente, Freud concluye que ella rechaza el amor erótico hacia su yerno, y la
forma de no sentir remordimiento por este amor es creer que su marido la engaña.
Hubo así un mecanismo de desplazamiento sobre el marido: éste, y no ella,
pasaba a ser el engañador.
Existen también
otras razones para estos celos obsesivos: la señora en cuestión estaba próxima
al climaterio y por ello exaltaba todo lo sexual, sintiendo además que su
marido ya no la satisfacía como antes.
La psiquiatría,
a diferencia del psicoanálisis, no busca causas más próximas, intentando
enlazar algo a la obsesión, pero tiene razón en lo referente al factor
herencia, sólo que para Freud este factor causal es uno de los varios que hay,
pero no el único. Además, la cura en psicoanálisis no pasa por dar recetas
hidroterápicas, sino por comprender el origen próximo de la obsesión.