Socialización:
Proceso mediante el cual el individuo adopta los elementos socioculturales de su medio ambiente y los integra a su personalidad para adaptarse a la sociedad. En psicología infantil, es el proceso por el cual la persona humana, en especial el niño, aprende a diferenciar lo aceptable de lo inaceptable en su comportamiento. La psicología social está interesada en cómo los individuos aprenden las reglas que regulan su comportamiento social. En antropología, es el proceso por el cual se transmite cultura de una generación a otra.
La primera infancia es el periodo en el que tiene lugar el proceso de socialización más intenso, cuando el ser humano es más apto para aprender. Sin embargo, la socialización del niño durante la infancia no constituye en sí una preparación suficiente y perfecta, sino que a medida que crece y se desarrolla su medio ambiente podrá variar exigiéndole nuevos tipos de comportamiento. Procesos de socialización de adultos pueden ser provocados por la movilidad social o geográfica, que implican la adaptación a nuevos modos culturales, sociales o profesionales.
El psicólogo suizo Jean Piaget estudió la influencia de la herencia biológica y del medio externo en el desarrollo psíquico e intelectual del niño, y señaló la existencia de diferentes etapas en su evolución. Los antropólogos comienzan a interesarse por el aspecto cultural de la socialización a partir de la publicación de la obra Tótem y tabú (1913), de Sigmund Freud, aunque algunos reaccionan en contra de la intromisión del psicoanálisis en el campo de la antropología. Sin embargo, en la década de 1920 esta influencia se hace patente en las investigaciones de algunos antropólogos como Margaret Mead, quien estudió las prácticas de crianza como única forma de asegurar la supervivencia de una cultura. En el campo de la sociología, George H. Mead y Talcott Parsons estudiaron el proceso de socialización y destacaron la importancia de los roles sociales que cumple el individuo en la sociedad.
Jean Piaget
En sus trabajos, Piaget distinguió cuatro etapas en el desarrollo intelectual del niño. En el estadio sensoriomotriz —desde el nacimiento a los dos años—, el niño se ocupa de adquirir control motor y conocer los objetos del mundo físico, pero aún no forma símbolos de estos objetos. Después, en el periodo preoperacional, de los dos a los siete años, el niño se ocupa de adquirir habilidades verbales y empieza a elaborar símbolos de los objetos que ya puede nombrar, pero en sus razonamientos ignora el rigor de las operaciones lógicas. Será después, en la etapa de las operaciones concretas, de los siete a los doce años, cuando el niño sea capaz de manejar conceptos abstractos como los números y de establecer relaciones. El niño trabajará con eficacia siguiendo las operaciones lógicas, siempre que lo haga con símbolos referidos a objetos concretos y no abstractos, con los que aún tendrá dificultades. De los doce a los quince años (edades que se pueden adelantar por la influencia de la escolarización), desarrolla la etapa operacional formal, si es que alcanza esta etapa, porque según Piaget, no toda la población llega a este nivel, y operará lógica y sistemáticamente con símbolos abstractos, sin una correlación directa con los objetos del mundo físico.
El nivel
senso-motor
Puede llamársele periodo senso-motor por que, a falta de función simbólica,
el lactante no presenta todavía pensamiento ni afectividad ligada a
representaciones que permitan evocar las personas o los objetos ausentes. El
desarrollo metal durante los dieciocho primeros meses es rápido y de
importancia especial porque el niño elabora un conjunto de subestructuras
cognoscitivas que servirán para construcciones perceptivas e intelectuales.
La inteligencia senso-motora
La inteligencia no deja de resolver un conjunto de problemas de acción
(alcanzar objetos alejados o escondidos, etc) construyendo un complejo sistema
de esquemas de asimilación. Ahora bien, la falta de lenguaje y de función simbólica,
esas construcciones se efectúan apoyándose exclusivamente en percepciones y
movimientos mediante una coordinación senso-motora de las acciones, sin que
intervenga el pensamiento o la representación.
1. estímulo-respuesta y asimilación.- los estadios señalan un progreso
parcial, hasta el momento en que las conductas alcanzadas presentan caracteres
reconocido por los psicólogos por "inteligencia. De los movimientos espontáneos
y del reflejo a los hábitos adquiridos y de éstos a la inteligencia hay una
progresión continua, a este mecanismo se le llama asociación. La asimilación
consiste en que toda relación nueva está integrada en una estructura anterior.
El asociacionismo concibe el esquema estímulo- respuesta, mientras que la
asimilación supone una reciprocidad .
2. estadio I.- este es el estadio de los reflejos, en el recién nacido se
presenta una importancia particular para el porvenir (los reflejos de succión o
el reflejo palmar que será integrado en la prehensión intencional ulterior)
dan lugar a lo que uno de nosotros ha llamado "ejercicio reflejo", es
decir una consolidación por ejercicio funcional.
3. estadio II.- en este modelo se construyen los hábitos, que dependen
directamente de una actividad de sujeto, se podría decir que son impuestos por
el exterior como "condicionamientos". Los hábitos son las conductas
adquiridas tanto en su formación como en sus resultados automados.
4. estadio III.- hay coordinación entre la visión y la aprehensión (el niño
coge y manipula todo lo que ve en su espacio próximo.
5. estadio IV.- en este estadio se observan actos más completos de inteligencia
práctica. Es decir si a un sujeto se le impone una finalidad previa,
independientemente de los medios que vaya a utilizar, por ejemplo alcanzar un
objeto demasiado lejano o que a desaparecer bajo una sábana. En este estadio si
la coordinación de los medios y de los fines es nueva y se renueva en cada
situación imprevista (sin lo cual no habría inteligencia en ello), los medios
empleados solo se toman de los esquemas de asimilación conocidos.
6. estadio V.- comienza hacia los once o doce meses, se añade a las conductas
precedentes una reacción esencial: la búsqueda de medios nuevos por
diferenciación de los esquemas conocidos.
7. estadio VI.- este señala el término del periodo senso-motor y la transición
con el periodo siguiente: el niño se hace capáz de encontrar medios nuevos ya
no solo por tanteos sino por combinaciones interiores que desembocan en el insight
.
La construcción de lo real
El sistema de los esquemas de asimilación senso-motores desemboca en una
especie de lógica de la acción, que implica poner en relaciones y en
correspondencias (funciones), ajustes de esquemas, estructuras de orden y
reuniones que constituyen la subestructura de las futuras operaciones del
pensamiento. La inteligencia senso-motora conduce a un resultado en lo que
concierne a la estructuración del universo del sujeto, organiza lo real,
construyendo, por su funcionamiento mismo, las grandes categorías de la acción
que son los esquemas del objeto permanente, del espacio, tiempo y causalidad.
El objeto permanente.- el universo inicial es un mundo sin objetos, que solo
consiste en "cuadros" móviles e inconsistentes que aparecen y
desaparecen pueden reaparecer en forma modificada. La conservación del objeto
es, principalmente, función de su localización. Este hecho muestra que la
construcción del esquema del objeto permanente es solidaria de toda la
organización espacio-temporal del universo práctico así como de su
estructuración causal.
El espacio y el tiempo.- se comprueba que al principo no existe ni un espacio único
ni un orden temporal que engloben los objetos y los acontecimientos, como el
continente engloba lo contenido. Solo se da un conjunto de espacios heterogéneos,
centrados todos en el cuerpo propio: espacio bucal, táctil, visual, auditivo,
posicional.
La causalidad.- el sistema de los objetos permanentes y de sus desplazamientos
es, por otra parte, indisociable de una estructuración causal, porque lo propio
de un objeto es ser la fuente, el lugar o el resultado de acciones diversas
cuyas relaciones constituyen la categoría de causalidad.
Desarrollo Moral
Kohlberg L. en su libro "La Psicología del Desarrollo Moral" (1992),
basándose en los estudios de Jean Piaget, elabora un modelo ampliamente
aceptado de desarrollo moral. Según él, los seres humanos pasan a través de
las siguientes etapas: el juicio moral preconvencional, convencional y
postconvencional.
En el Juicio Moral Preconvencional, donde la moral es externa y antes de los
siete años el niño se encuentra en el Estadio I, en el cual la moralidad
depende de la autoridad que manda, es heterónoma, es decir externa. En el
Estadio II (entre los 7 y los 11 años), la moralidad se hace cognitiva y el niño
puede ver las cosas desde una perspectiva a distancia y lógica (reversible),
entendiendo el punto de vista de la autoridad. Adquiere gradualmente la noción
de justicia, la cual significa que todo el mundo debe recibir lo mismo (la misma
cantidad de torta), que se debe devolver a otro el mal que éste ha hecho
(devolver al otro el golpe que le dio), también para él la ausencia de castigo
implica la ausencia de falta.
El Juicio Moral Convencional, donde la moral es externa-interna, ocurre el
Estadio III, es la moralidad del preadolescente y adolescente, donde se asume la
perspectiva de los intereses del grupo, se vive de acuerdo a lo que los otros
esperan de uno como miembro del grupo o de la sociedad; hay tendencia al
conformismo, se forjan ideales de buena conducta y lo convencional es hacer lo
que la mayor parte de las personas hacen.
El Juicio Moral Postconvencional, donde la moral es interna, ocurre con el
Estadio IV, consiste en asumir el punto de vista de los demás, pero
generalizado: la institución, la religión, la sociedad, la ideología, etc.
Las cuales hacen la norma. Las normas dejan de ser individuales, la ley empieza
a volverse universal, el comportamiento se mide de acuerdo con lo que aporta al
grupo o a la institución, comienza a actuar el concepto de lo legal, se
defiende la necesidad de cumplir con las leyes, prevalecen los intereses del
sistema. En el Estadio V, se cumple la etapa del contrato social y de la defensa
de los derechos individuales, las reglas o normas son observadas por el bien común
y no porque son impuestas por el sistema, las normas son parte de un contrato
que une a los miembros de una sociedad y a las sociedades entre sí. En el
Estadio VI, se alcanzan los principios morales universales, superiores a
cualquier grupo o institución. Es el nivel más elevado, estas normas obligan a
todos sin excepción, porque son universales y ni las normas de los grupos
pueden violarlas. Se considera a las personas como fines en sí mismas y no como
medios, y como tales deben ser tratados.
Internalización:
Desde mi punto de vista puedo decir que la internalización es cuando todos las
ideas que te llegan del medio exterior, tus sentimientos, pensamientos están
dentro de tí, es decir, interiormente. No se bien como explicarlo pero es
cuando lo que esta a tú alrededor, toda la información que recibes la
interiorizas, y así se da otro proceso de pensamiento y aprendizaje dentro del
mundo interior del niño.