Informe
realizado por Elena Lara Molina,
Cecilia Martínez Fernández, Karin Penroz Celis y Gabriela Pino Hidalgo.
Rogers se interesa en el estudio del individuo en sí mismo.
Desarrolló una teoría de la personalidad centrada en el yo, en la que
ve al hombre como un ser racional, con el mejor conocimiento de sí mismo y de
sus reacciones; además propone el autoconocimiento como base de la personalidad
y a cada individuo como ser individual y único.
A medida que el ser humano va madurando, el entorno impone lógica
y orden. El individuo se va haciendo consciente de esta lógica, el yo se
asoma y se diferencia del mundo fenoménico. Este hecho le permite al yo,
pasar a ser parte de consciente de su experiencia; evoluciona en relación con
el mundo, desea ser consistente y podría presentarse un cambio mediante las
interacciones que se producen. (Beltrán Llera; 1994; p. 295).
Rogers nos plantea el organismo como un todo organizado y
funcional, con una fuente central de energía que sería la tendencia a la
actualización, mantenimiento y mejora del mismo. Estos procesos conducirían al
organismo a la valoración, primer tema a tratar en el presente informe.
Esta valoración se entiende como la siguiente idea: las experiencias percibidas
como optimizadoras para el organismo, tendrían un valor positivo; por lo tanto,
las que no mantienen ni mejoran el organismo, tendrían un valor negativo.
El segundo tema que abarcaremos en este trabajo, es el de la incongruencia,
que es la oposición entre los dos sistemas propuestos por Rogers: el yo
(concepto de sí mismo) y el organismo. (Mischel; 1990; p. 209-210).
En relación al enfoque, este autor está ubicado dentro de las
teorías humanistas, las cuales destacan que el hombre posee una motivación
intrínseca para luchar por la autoactualización, que es la tendencia de la
evolución de potenciales espontáneos y naturales, de modo que mantengan o
acentúen el organismo. (Beltrán Llera; 1994; p. 294).
Para presentar este trabajo, denominado "Valoración organísmica
e incongruencia", desarrollaremos una elaboración de los conceptos
utilizados por Rogers, en relación a estos temas; estos conceptos serán
integrados durante el desarrollo de este informe; luego, elaboraremos una
discusión sobre estas ideas, basándonos en las ventajas o desventajas que
pueda presentar la teoría rogeriana, y finalmente presentaremos un resumen de
este informe.
Yo: es el concepto de sí mismo. Está integrado, por una
parte, por las percepciones del yo, y por otra parte, por la percepción
de las interacciones entre el yo y otros individuos, además de
vivencias, relacionadas a estas percepciones. El yo o concepto de sí mismo,
encausará la conducta y percepciones de la persona; es decir, influye en el
modo en que el individuo percibe el mundo externo.(Mischel,1990,p. 209)
Tendencia de
Actualización: tendencia
innata de crecimiento orgánico; es la fuerza que enfatiza el crecimiento y
mantención del organismo. (DiCaprio,1985,p. 355).
Tendencia a la
Autoactualización:
ligada a la tendencia de actualización innata e inherente al yo, que
promueve su expresión y evolución. (DiCaprio,1985,p. 355).
Valoración
Organísmica: aptitud innata para elegir un curso de acción,
mediante una cualidad afectiva positiva o negativa. Depende de la tendencia de
actualización, y es entorpecida por las condiciones de valía.
(DiCaprio,1985,p. 355).
Incongruencia: Rogers la define como divergencia entre el concepto
del yo y las experiencias reales del yo. El individuo que cae en incongruencia
puede presentar tendencias a emociones negativas, tiene un autoconcepto
distorsionado e incompleto en relación con su personalidad. (DiCaprio,1985,p.
328).
Si establecemos un paralelo, este proceso de incongruencia,
es conocido como alienación, en la teoría de Karen Horney.
(DiCaprio,1985,p. 332).
Condiciones de
Valía: Exigencias requeridas para obtener respeto. Impulsa
los valores de la introyección. Estas condiciones obstruyen la realización
del proceso de valoración orgánica. (DiCaprio,1985,p.
355).
Introyección: integración de normas y valores externos, a nuestro
concepto individual; es la principal causa de incongruencia.
Respeto
Positivo Condicional:
aceptación e interés hacia un individuo, sólo si cumple con las condiciones
de valía. Favorece el proceso de incongruencia. (DiCaprio,1985,p.
355).
Respeto
Positivo Incondicional:
implica la total aceptación de y hacia un individuo, sin basarse en el
cumplimiento de las condiciones de valía. Según Rogers, es una de las
tres características que un terapeuta exitoso debe poseer.(DiCaprio,1985,p.
355).
Ansiedad: condición de tensión, producida por el sentimiento,
no plenamente consciente, de inconsistencia entre el concepto propio y una
experiencia.(Mischel,1990,p. 211; DiCaprio,1985,p. 355).
La teoría de Rogers está enmarcada dentro de los modelos de
realización. Propone la existencia y desarrollo de una fuerza, la tendencia
a la actualización, cuya expresión indicará la eficacia del modo de vida.
Este modelo enfatiza el alcance de cualidades individuales internas. Las
exigencias de la vida individual y social son distintas, lo que implicaría
conflicto. Rogers aporta que cuando se presenta conflicto, es porque se existe
en un sistema social algo inhumano y castigador. Este conflicto amenazaría la
autoactualización y daría paso a un estilo de vida conformista.
Cuando Rogers habla de conflicto entre el individuo y su
contexto social, se embarca en el concepto de defensa o deformación de la
fuerza central, la tendencia a la autoactualización. El conflicto no es
inevitable y se define vida ideal como un proceso de trascender a la sociedad.
Las características que un individuo debe desarrollar son la espontaneidad,
autoconfianza, individualidad, apertura a la experiencia, imaginación y
profundo autoconocimiento. (Maddi,1972,p.151-153).
La vida existencial se presenta en un individuo que funciona de
manera integral. Rogers afirma que el yo y la personalidad nacen de la
experiencia, y que por ende, nos transformamos en participantes y observadores
de la experiencia organísmica.
La valoración organísmica sería una característica de
un individuo integral; abierto a su experiencia, lo que le permitiría
fundamentar su comportamiento en los datos percibidos en una situación. Estos
datos: exigencias sensoriales, sus complejas necesidades personales, recuerdos
de alguna situación previa, percepción, entre otros, le permitirán a todo su
organismo y a su consciencia participante, evaluar la situación. Luego de esta
complicada labor ,analizaría y descubriría la conducta que debería tomar,
tratando al mismo tiempo, de satisfacer todas sus necesidades. Por lo tanto, el
individuo debe incorporar sensaciones, memoria, aprendizaje previo y condiciones
viscerales, en el proceso de toma de una decisión con respecto de una curso de
acción. (Maddi,1972,p.281).
El ser humano procura percibir las experiencias de un modo
coherente con su concepto de yo; sirviendo este concepto como punto
referencial para valorar y revisar las experiencias organísmicas
reales.(Mischel,1990,p.210).
Rogers supone una necesidad de consideración universal
positiva, que se desarrollaría a medida que evoluciona la consciencia del yo.
Esta necesidad se traduce en el deseo de ser aceptado y querido por quienes se
considera importante en la vida.
A veces el individuo es aceptado de manera condicional y otras,
es aceptado por derecho propio y se le reconoce incondicionalmente. Además de
que todo individuo debe ser aceptado positivamente en su entorno, debe aceptarse
a sí mismo. Esta necesidad de autoconsideración, surge de la experiencias
individuales que se asocian con el requerimiento de respeto positivo
incondicional. Si se presenta esta situación, la necesidad de consideración
positiva y autoconsideración, no serán divergentes de la valoración organísmica.
Se daría así, un ajuste psicológico y funcionamientos plenos.
(Mischel,1990,p.210).
En el campo psicológico total, que abarca todas las
experiencias psicológicas, existe una fracción consciente y una inconsciente.
Por lo tanto la estructura conceptual del yo, puede que corresponda o no
al yo real. En el inconsciente, las experiencias psicológicas no se
encuentran simbolizadas, es decir, no se encuentran viables al yo
consciente. Si se da el caso de que todas las experiencias psicológicas se
presenten consistentemente, el individuo se encuentra en una condición de congruencia,
es decir, el individuo presenta una concepción del yo, congruente con su
yo real.(DiCaprio,1985,p. 323).
La valoración organísmica depende de la tendencia a
la actualización, de las experiencias concordantes afectivamente, ya sean
percibidas satisfactorias o no, placenteras o displacenteras. Si el proceso de valoración
organísmica funciona correctamente, el individuo promueve el bienestar
vivencial. Pero este proceso no es indudable, ya que podemos aprender a
disfrutar de algo que no nos hace bien. (DiCaprio,1985,p. 324-325).
Rogers presupone que una individualidad saludable, lleva a cabo
sus elecciones basadas en sentimientos positivos o negativos; es decir, debiéramos
ser capaces de basarnos en nuestras intuiciones y presentimientos para tomar una
decisión. El teórico denomina esta situación confianza de tipo orgánico.
El individuo debe confiar en sus tendencias de crecimiento, las que en todo caso
y a pesar de todo, no son infalibles. En algunas oportunidades, la evaluación
racional supera a la organísmica. (DiCaprio,1985,p. 325). En otras palabras, un
individuo integral creerá en su propio organismo, en sus impulsos e intuiciones
hacia la acción que desarrolla, ya que no evolucionó bajo condiciones de
valía. Por el contrario, una persona inadaptada y confusa, desarrolla una
vida truncada por la necesidad de satisfacer las normas impuestas por las
condiciones de valía (Maddi,1972,p. 416-417), es decir, desarrollará conceptos
de evaluación acerca de, modos de su comportamiento que sean o no meritorios.
(Maddi,1972,p. 500)
La introyección obstaculiza el proceso de valoración
organísmica. La estructura individual se desarrolla en base a valores y
normas externos. La introyección influye al individuo al momento de
tomar una decisión , la cual podría ser incongruente con sus necesidades organísmicas.
La valoración organísmica se ve restringida por las introyecciones
inconsistentes con las necesidades reales del individuo, proceso que puede
conllevar a anormalidades. Para subsanar esto, se debe conseguir que el concepto
de yo sea congruente con el yo real. (DiCaprio,1985,p. 325).
Si los sentimientos hacia experiencias reales son incongruentes
con el valor de la introyección, con la finalidad de mantener el
concepto propio, el individuo debe rechazar o deformar sus verdaderos
sentimientos para ser verosímil. Si en alguna ocasión las defensas decaen, el
individuo experimentará sus sentimientos verdaderos, resultando un estado de ansiedad.
Desarrollo y función de la personalidad se ven restringidos, ya que el
individuo no puede moverse libremente cuando su concepción del conocimiento
propio no se aproxima a la realidad. (DiCaprio,1985,p. 329).
Las condiciones de valía pueden ocasionar una deformación
del concepto del yo y favorece la incongruencia entre el yo real y
el concepto de yo. Están siempre presentes y en muchas situaciones se
consideran señal de buen ajuste. Es decir, tratando de amoldarse a las condiciones
de valía, un individuo puede obviar su espontaneidad y deseos personales, y
restringirse a un patrón que puede no corresponder a su verdadera naturaleza;
limitando el funcionamiento de su personalidad. (DiCaprio,1985,p. 330).
El individuo que cae en incongruencia posee un concepto
propio distorsionado, y si no es congruente con las necesidades reales del yo,
puede conllevar frustración, comúnmente relacionada con emociones negativas y
comportamiento antisocial. Frecuentemente, padres y maestros, transmiten a los
niños la idea que no están bien o que no les gusta el modo en que éstos se
comportan, enfatizando una autoevaluación negativa, que terminaría por
desalentar sentimientos positivos hacia el yo, al evaluarse como malo o
inferior, el niño interpreta y distorsiona las interpretaciones externas sobre
su conducta, desarrollando una concepción propia negativa. Cuando una persona
trata de expresar un sentimiento verdadero, generalmente es reprimida y obligada
a obviar este sentimiento, lo que implica quitar algún aspecto vital de la
personalidad. (DiCaprio,1985,p. 328-329).
Las reacciones más superficiales a la incongruencia, son
los sentimientos de restricción, cautela y estancamiento. Las más profundas y
serias pueden ser sentimientos de ficción, superficialidad y de ausencia de
personalidad, vacío. La negación y distorsión empeoran cualquier situación.
(DiCaprio,1985,p. 332).
Cuando las experiencias están de acuerdo con las condiciones
de valía adquiridas por la persona, son percibidas conscientemente; en
cambio. Las que no son consistentes con las condiciones de valía, pueden
ser distorsionadas y negadas en la consciencia. Entonces, cuando la incongruencia,
entre el concepto de sí mismo y su consideración de una situación, es
excesiva, puede presentarse un mal funcionamiento de las defensas. Rogers
plantea que una consciencia inquisitiva de las experiencias puede ser
conflictiva para el yo, por ende puede ser evitada, para no hacerla consciente y
eliminar una potencial fuente de ansiedad,(Mischel,1990,p. 210) o de
colapso psicológico. Un individuo bajo incongruencia debe restringir sus
experiencias vitales ya sean interiores o exteriores. Si se traspasan las
barreras defensivas, deberá enfrentarse a una situación que contradice su
concepción del yo y no podrá negarla. Pero podría reaccionar mejorándose de
la impresión y aumentando sus defensas, con la consecuencia de aumentar la
distorsión de su personalidad. (DiCaprio,1985,p. 333).
A continuación, presentaremos un cuadro comparativo
(DiCaprio,1985,p. 343), en donde se muestran algunas de las características de
los yo integrales y de los incongruentes, con la finalidad de un
entendimiento más cabal sobre la incongruencia:
|
Yo integral |
Yo incongruente |
|
Autoconocedor |
Fuera de
contacto con el yo |
|
Firme sentido
de identidad. |
Falta sentido
de la identidad |
|
Creativo.
Espontáneo.Libre de restricciones |
Impulsos
frustrados |
|
Abierto a la
experiencia |
Emociones
negativas |
|
Evita las
apariencias.Se aleja de la introyección. |
Estructura
propia distorsionada |
|
Completa salida
de potenciales |
Comportamiento
antisocial |
|
Confía en su organismo. |
Apreciación
irreal de potenciales |
Para superar la incongruencia o no caer en ella, y
alcanzar una personalidad y vida ideales, Rogers propone como clave el
descubrimiento del yo real, en base al conocimiento de experiencias
sensitivas y viscerales; ya que este conocimiento le permite a un individuo
saber qué ocurre en su entorno y en sí mismos; un alejamiento de apariencias y
obligaciones, evitando cualquier situación que no sea consistente con su yo
real; participar en la experiencia, ya sea interna o externa; seguir los caminos
que se sienten bien; ser auténtico, real y genuino; confiar en nuestro
organismo (valoración organísmica), sentimientos, intuiciones,
emociones y motivos; actuar sin demasiadas represiones. (DiCaprio,1985,p.
335-339)
"La
persona que está abierta a todas sus experiencias puede considerar todos los
componentes porque al menos están disponibles". (DiCaprio,1985,p.
339)
·
Su método
centralizado en el cliente (paciente), se ha difundido ampliamente a campos tan
distintos a la psicología, como lo son: negocios, industrias, ministerios y
enfermería, entre otros. (DiCaprio,1985, p. 344).
·
Rogers
ha sido criticado y tachado como "ingenuamente optimista", debido a su
planteamiento de un yo benigno que no se desdobla, y que sólo necesita ser
aceptado. (DiCaprio,1985,p. 345).
El concepto propio es la base intrínseca de la conducta. Los
individuos poseen una tendencia innata a la actualización con el
fin de mantener y desarrollar el organismo. Cuando comienza a surgir el yo, nace
con él la tendencia de autoactualización. La valoración organísmica
es la tendencia a la evaluación de las experiencias por medio de una cualidad
afectiva negativa o positiva; este proceso de valoración, se puede ver
obstruido por las condiciones de valía o exigencias impuestas para
obtener respeto. Cuando el concepto del yo es inconsistente con el yo real, se
produce la incongruencia, cuya principal causa en la integración de
normas y valores de otros individuos, a nuestro concepto individual, o introyección.
Si la incongruencia fuese demasiado grande, podría presentarse una falla
en las defensas y caer en un estado de ansiedad al verse enfrentado a los
verdaderos sentimientos.
El niño tiene la necesidad de un respeto positivo. Si este
pequeño individuo es cuidado y aceptado incondicionalmente, se da un respeto
positivo incondicional. En cambio, si se le trata respecto de su
cumplimiento de las condiciones de valía, se presenta un respeto
positivo condicional, que favorece el proceso de incongruencia. Si el
individuo adquiere condiciones de valía para obtener respeto positivo de
sí mismo y de otros, podría presentarse una distorsión de del concepto del yo,
y entorpecer el proceso de valoración organísmica.
Rogers plantea que el yo es la principal fuente de la conducta,
entonces una distorsión del concepto del yo podría conllevar
anormalidades o reacciones de distinto grado frente a la incongruencia;
ya sean sentimientos de cautela, restricción, o si son más graves,
sentimientos de ficción y superficialidad. Para alcanzar una personalidad
ideal, Rogers propone una serie de tareas, entre la que se encuentran:
descubrimiento del yo real, valoración organísmica, vivir la
experiencia, ya sea interna o externa, alejarse de las apariencias, entre otras.