Anna Freud
1895-1982
Dr. C. George Boeree
Traducción al castellano: Dr. Rafael Gautier
Parece ser que cada vez que Freud ya había
escogido su sucesor, el nominado le abandonaría. Por lo menos, esto ocurrió
con Jung y Adler. No obstante, mientras tanto, su hija Anna iba leyendo sus
obras, se embarcaba en análisis con su padre y perfilando su carrera como
psicoanalista tardíamente. Anna también se convirtió en su cuidadora desde el
momento en que su padre desarrolló un cáncer en 1923. Más tarde se convertiría
en su sucesor simbólico.
Psicología del Yo
A diferencia de Jung y
Adler, Anna se mantuvo fiel a las ideas básicas de su padre. No obstante, se
preocupó más de la dinámica mental que de su estructura y estuvo
particularmente fascinada por el lugar del Yo en todo esto. Después de todo,
Freud dirigió la mayor parte de sus esfuerzos al Ello y a la parte inconsciente
de la vida psíquica. Como acertadamente afirmó, el Yo es el “lugar de
observación” desde el cual observamos el trabajo del Ello y el Superyo, así
como del inconsciente en general. Por esta razón, Anna se merece un estudio
aparte.
La autora es probablemente
mejor conocida por su libro El Yo y los Mecanismos de Defensa, en el cual
presenta una descripción particularmente clara de cómo funcionan las defensas,
incluyendo además una atención especial al uso de las defensas en
adolescentes. La sección sobre las defensas en el capítulo de Freud de este
libro está basada casi en su totalidad tanto en el trabajo de Anna como en el
de Sigmund.
Este énfasis sobre el Yo
empezó un movimiento en los círculos psicoanalíticos llamado psicología
del Yo que representa en la actualidad, de manera discutible, la mayoría de
los freudianos. (Se podría decir que la tendencia actual en psicoanálisis
americano es ésta. En Europa, existen muchos seguidores de esta corriente,
aunque todavía perviven extensivamente las “viejas escuelas”. N.T.).
Esta surge y se apoya en
los trabajos tempranos de Freud, pero se complementa con una visión más
actual, ordinaria y práctica del mundo del Yo. En este sentido, la teoría
freudiana puede aplicarse no solo a la psicopatología, sino también a campos
relacionados como lo social y evolutivo. Erik Erikson es el ejemplo mejor
conocido de la psicología del Yo.
Psicología infantil
Pero Anna Freud no era
primordialmente una teórica. Sus intereses eran más prácticos y mucho de su
esfuerzo fue dirigido hacia el análisis de niños y adolescentes, logrando
perfeccionar la técnica. Después de todo, su padre se había dedicado
exclusivamente a pacientes adultos. ¿Qué podemos hacer con un niño que sufre
en el presente las crisis y traumas, así como las fijaciones no son meras
recolecciones del pasado?.
En primer lugar, la relación
del niño con el terapeuta es distinta. Los padres de éste constituyen una gran
parte de la vida de él; una parte que el terapeuta no puede usurpar. Pero, el
terapeuta no puede convertirse en otro niño. Sigue siendo una figura de
autoridad para el paciente. Así que Anna ideó una técnica para manejar este
problema de “transferencia”, utilizando la forma más natural posible:
siendo un adulto cuidadoso, no un nuevo compañero de juegos, no un padre
sustituto. Actualmente, su acercamiento al paciente puede considerarse todavía
un poco autoritario, pero tiene más sentido que otros.
Otro problema del análisis
de niños es que sus habilidades simbólicas no están tan desarrolladas como en
los adultos. De hecho, los más jóvenes, tienen problemas a la hora de
verbalizar sus dificultades emocionales. Incluso los más mayores tienen
problemas para esconder sus conflictos tras símbolos complejos, como hacen los
adultos. Después de todo, los problemas de los chicos se establecen en el
“aquí y ahora”; no hay mucho tiempo para construir defensas. Por lo tanto,
los problemas están más cercanos a la superficie y tineden a expresarse de
manera más directa, menos simbólica, en términos conductuales y emocionales.
La mayoría de sus
contribuciones la estudio de la personalidad proceden de su experiencia en el Hamstead
Child Therapy Clinic (Clínica de Terapia Infantil Hamstead) en Londres que
ella misma ayudó a construir. En este lugar, Anna se percató de que uno de los
mayores problemas era la comunicación entre terapeutas: mientras que los
problemas adultos se comunicaban por medio de etiquetas tradicionales, los de
los niños era imposible.
Dado que estos problemas
de los niños son más inmediatos, Anna los reconceptualizó en términos de
movimientos del niño en una línea temporal de desarrollo. Un niño se
desarrolla y crece relacionándose con sus progenitores a través de sus
comportamientos alimentarios, higiene personal, estilos de juego, relaciones con
otros niños y así sucesivamente. Estos comportamientos son considerados como
sanos.
Cuando un aspecto del
desarrollo es bastante más duradero que otros, el clínico puede asumir que
existe algún problema, describiendo el área particular de atención.
Investigación
La mayoría del trabajo de
Anna Freud se encuentra en The Writings of Anna Freud, consiste en un
compendio de siete volúmenes de sus libros y artículos, incluyendo El Yo y
los Mecanismos de Defensa, así como sus trabajos sobre análisis de niños
y adolescentes.
Es una gran escritora, no
se envuelve en tecnicismos en la mayoría de sus trabajos y presenta muchos
casos clínicos como ejemplos.