INTRODUCCIÓN AL PSICOANÁLISIS
Indice
1. Sobre las lecturas de Freud
2. “Traducir Es Traicionar”
3. Criterios Para Las Lecturas
4. La Cronologia
5. El analisis de Freud
6. La obra freudiana como totalidad
7. Formación del inconsciente
9. De instituyente a instituido
Una introducción al Programa de la Asignatura.
Una asignatura que es una introducción.
Esta Asignatura es una Introducción al Psicoanálisis,
especialmente a la Obra Freudiana. Tiene como objetivo prioritario el comprender
sus Conceptos Fundamentales ensamblados en sus
Aplicaciones. El concepto esencial, fundador de este campo de
conocimiento es: El Inconsciente. Este concepto, articulado en sus
instrumentaciones se irá abordando desde distintas perspectivas, las que
corresponden a cada una de las unidades del programa.
Ustedes irán comprobando que en el estudio del mismo
atraviesan, en general por dos momentos. Una primera aproximación que resulta
especialmente dificultosa que consiste en el
aprendizaje de aspectos mas o menos aislados. A medida que transcurre el
tiempo, las lecturas y fundamentalmente las re-lecturas, las relaciones que se
van estableciendo le confiere un nuevo y diferente interés al material de
estudio.
Otro objetivo fundamental consiste en que en cada Unidad del
programa se propone una apertura de
aplicación a algún Campo de la Psicología.
El Psicoanálisis es siempre “Psicoanálisis Aplicado”, el
conocimiento de la Teoría es fundamental, pero esto es tan importante como la posibilidad de ir
articulando: Teoría, Método y Técnica en los más diversos ámbitos, campos y
fenómenos, tal como nos lo muestra Freud en su producción escrita. Si Ustedes
observan el Índice de la Obra Freudiana van a poder ver que lo que más llamó
su atención fueron cuestiones como las masas, la guerra, la cultura, el arte,
la religión y una gran diversidad de temas. Se cuestiona el concepto de
“persona” o “personalidad” (per-sonare, o prosophon, como se llamaba a
las máscaras en el teatro griego, que cumplían la función de los
amplificadores actuales) en tanto se concluye que es el epifenómeno de motivos
inconscientes (pulsiones, deseos, fantasías, etc.). Se produce así un
descentramiento de los fenómenos de conciencia, voluntad y personalidad. No hay
más centro. La elaboración por Freud del concepto de Aparato Psíquico se
relaciona más con una red, con un sistema abierto que con un nuevo centro.
Algunas concepciones actuales del Psicoanálisis tienden a colocar al
inconsciente como un nuevo centro.
Los “Psicoanalistas
tradicionales” consideran al Psicoanálisis solamente una cura médico –
psicológica, dentro de la Clínica Tradicional (Clinos: etimológicamente
quiere decir cama, al lado de la cama del enfermo). Los Psicoanalistas
tradicionales consideran que se trata de Psicoanálisis cuando hay: uso del diván,
atención flotante (por parte del analista) y asociaciones libres (por parte del
paciente). Esto conlleva la adhesión rígida a una escuela o autor con una
sacralización de la Doctrina Psicoanalítica.
Cuando nos enfrentamos a diferentes campos de problemáticas:
Jurídica, Educacional, Clínica, Victimológica, Sanitaria, Comunitaria, etc. veremos que ningún autor, corriente o
escuela psicoanalítica, por sí solos bastan para trabajar las diversas temáticas
y campos de aplicación. Esto no quiere decir “eclecticismo”, puesto que ecléctico
significa que todo da igual. Lo que nos interesa, en una asignatura en la
Licenciatura en Psicología es que
frente a diversos tipos de problemas y de búsqueda de respuestas y acciones,
deberemos seleccionar y categorizar de donde surjan los aportes más adecuados a
los mismos. Por este motivo haremos algunas, aunque breves menciones sobre
aportes posfreudianos. El sostener esta diferencia y ser coherente con ella ha
sido posible gracias al esfuerzo de un grupo de trabajo que constituye la Cátedra
de Psicoanálisis “B”.
Esta posición académica y profesional, me ayudó, además de
trabajar en la Clínica Tradicional, a hacerlo en problemas como el de la
violencia, educación, minoridad, etc. Pero debemos recordar que hay personas y
profesionales que no toleran las diferencias (Freud lo llamó el narcisismo de
las pequeñas diferencias). Esto ha sido, entre otras cosas, muy cuestionado por
el tribunal de concurso, constituido por psicoanalistas tradicionalistas,
llevado a cabo el año pasado para la Titularidad de esta asignatura.
Es difícil a veces diferenciar, que vamos a privilegiar, si el
mercado de trabajo, la oferta y demanda o el desafío de enfrentar nuevas
situaciones, problemas y proponer alternativas que pueden elaborarse desde la
perspectiva que presentamos.
En esto comenzaremos, además de las aplicaciones propuestas en
el programa, con las que hace Freud a los más diversos campos sociales de la
vida humana. Se trata, de una praxis, es decir de una compleja articulación teórico
– práctica. Frente a la adquisición de estos conocimientos no se plantea
solamente la opción de trabajar psicoanalíticamente, es decir ejercer la
profesión como psicoanalista (en el sentido tradicional, más relacionada con
la medicina clásica que mencionábamos). Se trata también, y fundamentalmente
a nuestro entender, que de él se tomen herramientas, instrumentos que tienen
importantes efectos, de comprensión y poder llevar a cabo acciones que se manifiesten en
transformaciones en los más
diversos ámbitos del quehacer del Psicólogo. Esta es una perspectiva que ha
caracterizado, por muchos años a la Escuela Argentina de Psicoanálisis, que ha
sido poco propensa al teoricismo o al practicismo.
Esto implica un desafío, un camino por recorrer, es solo un
inicio, porque aún hay mucho que hacer al respecto. Sus aportes pueden ser:
cuestionadores, en el sentido de “poner en cuestión” lo obvio, de
interrogación y de instrumentos de aplicación en los distintos campos de la
Psicología contemporánea.
Es muy frecuente la confusión entre Psicoanálisis y Psicología
Clínica. Veremos que la mayor parte de los textos de Freud tratan y aportan a
las temáticas más variadas de la vida social humana. Si bien Freud se interesó
como médico, muy tempranamente en la patología, cuando tiene que explicar,
transmitir lo que es el Psicoanálisis (Conferencias de Introducción al Psicoanálisis,
1915 - 1917) parte de los fenómenos de la vida normal, de la Vida Cotidiana.
Los sueños, chistes, lapsus, olvidos, etc. Por último aborda un campo: el de
la Psicopatología Psicoanalítica: La doctrina general de las neurosis. Esta
Psicopatología, parte fundamentalmente, también, de la vida cotidiana. Vamos a
encontrar en los textos como van surgiendo, como va construyendo sus conceptos,
apoyados siempre en lo cotidiano (lo “normal”) y la psicopatología. Freud
utiliza excepcionalmente el término anormal. En un solo texto: Tres Ensayos de
una Teoría de la Sexual (1905), intenta una explicación, en donde lo anormal
se diferenciaría de lo normal cuando cierto tipo de fenómenos considerados
“cuantitativamente”, por su monto o intensidad encuentran una expresión
“cualitativa” diferente. Lo hace con un interés específico, ir
diferenciando los problemas psicológicos de los conceptos de “degeneración
biológica” de la época, por un lado, y por otra parte tratar de ir
estableciendo ciertos procesos o mecanismos psíquicos básico para elaborar su
psicopatología, particularmente las diferencias entre las neurosis, las
perversiones y las psicosis. Algo comúnmente olvidado en este aporte freudiano
es que no solamente trabaja las diferencias, sino también los aspectos en común
entre las mismas. Diversos desarrollos posfreudianos privilegiarán uno u otro
de estos dos aspectos.
Existen muchas formas posibles de leer los textos freudianos.
De estas diversas modalidades de lectura se desprenden
diferentes corrientes del pensamiento psicoanalítico contemporáneo (o
posfreudianos). No hay una teoría sobre la lectura que nos permita afirmar cuál
es la correcta. Por este motivo creemos que es necesario explicitar la propuesta
de lectura que hacemos, así como fundamentarla.
Existen, además, muchos problemas de traducción, en tanto la
obra original fue escrita en alemán. El alemán moderno, lengua de grandes
pensadores y filósofos, tiene una cierta perfección, que le dio la genialidad
de Lutero al hacer una traducción de la Biblia. Presenta algo de construido,
inventado, que le confiere una precisión difícil de encontrar en otras lenguas
vivas y que en su tiempo cumplió la función de unificar diversos dialectos,
propiciando de forma importante la unidad del pueblo germano, desde una
perspectiva lingüística y religiosa (política).
Nosotros estudiamos “traducciones”, lo cual tomaremos en
cuenta en tanto consideramos que la equivocidad o multiplicidad de
significaciones posibles que caracteriza al lenguaje humano necesitan
precisiones, tanto con relación a los términos en sí mismos como en las
relaciones que se establecen entre ellos. Estos trabajos aportan precisiones a
la comprensión del pensamiento freudiano, en un sentido de rigurosidad
conceptual que consideramos necesario. Las diferencias de traducciones suelen
tener efectos inesperados en lo que entendamos por Psicoanálisis.
Freud decía que
“Traducir es traicionar” (“Traduttore – Tradittore!”), frase que
utiliza en El Chiste, 1905) y consideraba que sus obras, como por ejemplo: La
Psicopatología de la Vida Cotidiana, El
Chiste, La Interpretación de los Sueños y otras no podrían ser traducidas a otras lenguas. Los juegos de palabras, tan importantes en
el Psicoanálisis son prácticamente intraducibles. Por esto es también
necesario aclarar que nadie puede analizarse si no es en su lengua materna.
Los pueblos de habla inglesa cuentan con la Standard Edition (de
J. Strachey) llevada a cabo con una terminología muy impregnada por el
pensamiento médico de la época. Los franceses no han tenido una traducción de
las Obras Completas y las que existen han despertado muchas polémicas. En Español
existe desde hace muchos años la traducción de Lopez Ballesteros, prologada
por el mismo Freud, esta es una excelente traducción desde el punto de vista
del uso del lenguaje, pero en algunos aspectos carece de precisión en la
traducción de numerosos términos. La que utilizamos con frecuencia es la
editada por Amorrortu (varios traductores y asesores), que no tiene un
particular valor en el uso del lenguaje, pero pone especial énfasis en la
precisión de los términos. Esta edición toma como base la de las Obras
Completas en Alemán y la Standard Edition Inglesa.
Es necesario señalar que Jacques Lacan, Psicoanalista Francés,
fue quien en su primera etapa desarrolló lo que se conoce como un “retorno a
Freud”. En este período, además de proponer la lectura de Freud, que había
sido dejada de lado en esos años es quien señaló la importancia, los efectos
teóricos y prácticos que resultaban de traducciones erróneas de los textos
freudianos, particularmente de algunos conceptos. Esto no dejó, por supuesto de
tener importantes efectos en la Teoría, el Método y la Técnica psicoanalítica.
Iremos marcando parte de estos aportes en el desarrollo de las clases sobre las
diferentes unidades de la materia.
Posiblemente el mayor
desafío lo constituya la posibilidad de hacer una lectura psicoanalítica del
Psicoanálisis. Esto puede parecer una redundancia en este momento, aunque lo
iremos comprendiendo a medida que vayamos avanzando en las lecturas de los
textos.
3.
Criterios Para Las Lecturas
Considero, cualquiera sea la lectura que se efectúe, que
resulta imprescindible explicitar los criterios que la orientan.
Estos criterios constituyen las reglas de juego. Jugar un juego implica que hay
reglas que lo regulan y que las mismas están explicitadas y son compartidas por
los jugadores. No puede pensarse en un
Diccionario de Psicoanálisis. El texto de Laplanche y Pontalis en realidad
tiene como título: “Vocabulario del Psicoanálisis” (en su original, en
francés). Esto nos conduce a afirmar que el Psicoanálisis no es una ciencia en
el sentido clásico o académico del término. Es un conocimiento que tiene la
característica de que solo es generalizable en el ámbito de lo teórico, pero
que en su esencia es siempre “singular”. Cada “caso”, cada problema o
situación que trabajamos presenta aspectos que son únicos e irrepetibles. Por
esto Freud le llama psico – análisis (no: psicosíntesis). Veremos que una de
las características del Psicoanálisis es introducir el problema de la
subjetividad en la ciencia.
El Programa se organiza sobre algunos criterios que consideramos
fundamentales y que son el resultado de nuestras lecturas:
a) Tomamos en cuenta un orden cronológico en la producción –
construcción de los conceptos freudianos. Este orden no es en nada ajeno a la
producción de los mismos, pues estos van surgiendo de las dificultades,
fracasos, errores, paradojas, contradicciones y preguntas a las que se va
enfrentando en su trabajo. La manera en que busca resolverlas son parte
constitutiva de las nuevas formulaciones que emergen
El A – Posteriori Y El No - Sentido
b) La cronología no es el único modo lógico de lectura. En
Freud, acerca de la Temporalidad del Inconsciente encontramos un concepto
original: él “a posteriori”. Esto tiene sus efectos en las lecturas. Lo
comprenderemos mejor cuando estudiemos, entre otros, el mecanismo de formación
de síntomas. Este “a posteriori” rompe la linealidad causa – efecto, las
secuencias entendidas solamente en un sentido lineal. Lo que Freud llamará la
“atemporalidad” del Inconsciente introduce la posibilidad de las lógicas
paradojales, en donde no existe, por ejemplo, la contradicción. Una cosa puede
ser y no ser al mismo tiempo. La poesía y la literatura en general nos brindan
muchos ejemplos sobre esta lógica. Hemos utilizado en años anteriores la
lectura de Alicia en el País de las Maravillas, para ver como, por ejemplo
Alicia podía hacerse más grande y más pequeña a la vez. Como podía
acercarse y alejarse al mismo tiempo, como en Alicia a Través del Espejo.
Recomendamos la lectura de algunos de estos textos del matemático que firma con
el seudónimo de Lewis Carroll. De igual manera es imprescindible una lectura
atenta de la paradoja de Ulises y la Tortuga, del mismo autor. Que algo nos
resulte sin-sentido es angustiante, la conciencia inmediatamente tenderá a
cerrar el campo otorgando un sentido cualquiera. Esto es explicado por la
Gestalt. Este es el modo de trabajo de los procesos conscientes.
En esta modalidad de lectura ponemos en cuestión el concepto de
“sentido”, en tanto unidad no existente, no pre-existente, sino a producir.
A esto lo podremos ir comprendiendo, no solo atravesando nuestra propia angustia
frente a este nuevo material, sino y muy especialmente en el recorrido por los
sucesivos textos. En este punto ponemos el énfasis en las relecturas de los
mismos. En las relaciones, articulaciones, el devenir del estudio va produciendo
efectos de sentido que son nuevos y aún diferentes para cada uno de nosotros.
Podemos también hablar de significaciones y resignificaciones, que no son en
nada ajenas a nuestras experiencias de vida, nuestros prejuicios, nuestra
historia familiar y personal.
Hacer Una Arqueologia Posible
c) Este criterio de lectura nos lleva a iniciar el Programa con
algo que es el comienzo y a la vez lo más tardío, paradojalmente. Nos
referimos al análisis de Freud. En el año 1950 se publica por primera vez, en
inglés, parte de la correspondencia Freud – Fliess. Publicación censurada y
mutilada que confunde Psicoanálisis con morbosidad. Como dice Freud (en su
Escrito Autobiográfico): mi vida solo tiene interés en relación con el
Psicoanálisis. Nos interesa esta correspondencia, porque demuestra que el
propio análisis de Freud fue una de las fuentes más importantes en el
surgimiento de este nuevo campo de conocimiento y acción. Ningún concepto
psicoanalítico, ni lo que hace al método o la técnica fue ajeno a esta
experiencia fundante. Quién llamó la atención sobre este hecho de gran
importancia fue M. Schur (quien fue
médico personal de Freud y luego psicoanalista), en su libro: Sigmund Freud.
Enfermedad y muerte en su vida y en su obra., publicado en 1972. En el mismo se
pueden ir siguiendo los distintos momentos o etapas de la relación de Freud con
Fliess, entre otros importantísimos temas. Nos muestra también la
trascendencia del otro en el Psicoanálisis. Freud llama a Fliess “mi gran
Otro”. Se refería a él como a su único público. En algunas de las cartas
se puede apreciar, de manera muy clara la trascendencia de esta relación
transferencial tan ambivalente entre ambos personajes. El biologismo de Fliess
es trabajado arduamente como Psicología por Freud. Pero no obstante este
esfuerzo, dejará huellas permanentes en su obra posterior. Esto lo
encontraremos presente en algunos intentos explicativos biologistas del mismo
Freud. La ruptura de esta relación, producto del análisis de Freud, estuvo
relacionada con una serie de hechos complejos, que sintéticamente podríamos
resumir así: alejamiento de las concepciones biológicas, errores médicos
graves de Fliess (lo veremos en el sueño de la Inyección a Ema), la muerte del
padre de Freud, la escritura del Texto de La Interpretación de los Sueños
(publicado en 1889). ¿En ese momento era él mismo padre?. ¿Padre del Psicoanálisis?.
Además ya tenía un público más amplio, por la publicación de este texto
fundador del Psicoanálisis y el comienzo de las reuniones llamada de los miércoles.
Un grupo de amigos interesados en el Psicoanálisis se reunía ese día en casa
de Freud para discutir sobre Psicoanálisis.
Siempre encontraremos otro en los textos de Freud, incluyendo la
importancia de su muy numerosa correspondencia. Estos otros serán Rank, Adler,
Jung, etc. Este método polémico de escritura se nota también muy claramente
en el texto: Pueden los legos ejercer el análisis?. Esta posición de Freud
marca una diferencia notable con las corporaciones profesionales que se
atribuyen la exclusividad en el ejercicio del análisis.
6. La
obra freudiana como totalidad
d) En tercer lugar tomamos en consideración la Obra de
Freud como un Conjunto, como una estructura. Veremos que pocos autores
posfreudianos llevan a cabo esta condición. Aquí es nuevamente J. Lacan quién
pone el énfasis en la importancia de tomar esto en cuenta. Desgraciadamente
Freud no ha sido un buen compendiador o sintetizador de su propia obra, además
no tuvo tiempo. Su Esquema de Psicoanálisis, en este sentido es pobre y además
un texto inconcluso.
Como elemento de evaluación y autoevaluación, solicitamos casi
todos los años una relectura y reelaboración del Caso Isabel que estudiamos al
inicio del año para aproximar al estudiante a esta experiencia.
Acerca De Las Transferencias
e) En último lugar, aunque como dicen los ingleses "last
but not least" (lo último pero no por ello menos importante) introducimos
en relación con las lectura la cuestión de Las Transferencias. Una pequeña
digresión para ir diferenciando, cuando usemos conceptos en plural lo estamos
haciendo en un estricto sentido freudiano. Lacan es quien singulariza el
concepto, por ejemplo: Transferencia o Pulsión entre otros. Veremos que una
aproximación conceptual estricta de Transferencia se refiere a una “puesta en
acto del inconsciente”. En el sentido amplio que aquí le daremos pondremos
atención en dos aspectos. El primero de ellos, sus propias transferencias como
estudiantes en relación con los textos. Esto se expresará en facilitaciones o
dificultades en la lectura y por otra parte la relación de las transferencias
en lo que tiene que ver con el docente y el estudiante. Es decir, qué se
actualiza en cada uno de los actores de este proceso en el acto de enseñanza
– aprendizaje. Esto se articula con los procesos de influencia social, los
lugares en los que es colocado el docente por los estudiantes y a la inversa.
El psicoanalisis: “mueve a contradicción e irrita . . . “
Hablar de Psicoanálisis es tomar fundamentalmente en cuenta
“El Inconsciente”, usado en un comienzo por Freud como Sustantivo y “Lo”
Inconsciente que cualifica algo psíquico
como adjetivo. Psicoanálisis implica la pregunta por el tema de las causas, por
la cuestión de la razón. Desde Freud podemos afirmar que la sinrazón lo lleva
al proceso primario, al modo de trabajo del inconsciente, para producir efectos
de razón, de los que pueda apropiarse el proceso secundario, la conciencia. En
un sentido estricto dirá que “el sueño es una manera de pensar”
(Presentación Autobiográfica, 1924 – 1925). Esto se opone a la ciencia
conciencialista, llamada también razonable o racionalista. Iremos estudiando lo
inconsciente desde cada una de las unidades del programa: la formación de síntomas,
lo cotidiano, los sueños, la sexualidad infantil, la constitución de lo que
llamamos femineidad y masculinidad, desde la problemática de la Repetición y
lo de muerte de la Pulsión hasta llegar a la segunda tópica freudiana del Yo,
Ello y Superyó. Lo que tiene que ver con el aporte fundamental de Freud: lo
inconsciente, es justamente lo más cuestionado. Freud, en Contribución a la
Historia del Movimiento Psicoanalítico (1914) dice: Y como he reconocido que el
inevitable destino del Psicoanálisis es mover a contradicción a los hombres e
irritarlos . . ”. (Tomo XIV, página 8. Amorrortu).
Cuando hablábamos de lo razonable, de la razón, Freud dirá
que su descubrimiento implica una herida narcisista al ser humano. Ya no se
trata de la voluntad, la conducta o una caja negra del psiquismo. Ni siquiera de
un proceso de aprendizaje ni cognitivo. Ni siquiera de3 ensayo y error. Se trata
de una lógica diferente. Cuando algo no da en el blanco, algo no funciona se
pasa a otra cosa.
Se trata de que existe una causalidad compleja,
sobredeterminada. Interrogando esta causalidad inconsciente es como llegaremos a
los para qué, los porqué. Otra manera de expresarlo freudianamente es
preguntarse, por ejemplo el desde dónde y el hacia donde de las formaciones
sintomáticas.
7.
Formación del inconsciente
La Transferencia es una de las que llamamos Formaciones del
Inconsciente, como casi todas las que organizan el programa. Se trata también
de efectos, una actualización de lo inconsciente que se manifiesta tanto en un
tratamiento psicoanalítico como en la docencia y en todos los aspectos de
nuestra vida cotidiana. Recorremos un camino que va de los efectos a las causas.
¿Qué se actualiza, por ejemplo cuando trabajamos con un niño que es abusado o
maltratado?, ¿Qué lugar pasa a ocupar en la familia?, ¿Qué conduce a una
mujer a vivir largos años de insultos amenaza y golpes, a tolerarlos y aún a
veces a justificarlos?. ¿Cómo se expresa lo que sentimos cuando en nosotros
mismos se producen reacciones cuando trabajamos con la violencia?, ¿Cómo
comprenderlas?, ¿Es posible que esto que sentimos nos lleve a actuaciones, a
hacer en vez de poner en palabras, si no podemos trabajar, elaborar lo que nos
está pasando en esa situación?. ¿Cuándo trabajamos con alguien que pasa al
acto o produce actos sintomáticos como los golpes?. ¿Cuál es la constelación
familiar, de deseos o identificatorias inconscientes, las cuestiones que hacen a
los lazos entre un hijo y lo que es o llamamos padre o madre, por ejemplo?, ¿Porqué
un niño atrae sobre sí, por ejemplo, todas las acusaciones de lo que ocurre en
su grado en la escuela?, ¿Porqué el poder autoritario se sustenta en ser amado
por quien se somete a él?, ¿Por qué algunas Instituciones tienden a excluir,
segregar a cierto tipos de miembros de las mismas?, ¿Cómo los eligen?. ¿Cuáles
son las razones, los motivos?. Estos son inconscientes.
De lo que se trata es de la posibilidad de comprensión para que
puedan producirse cambios. El viejo chiste que dice: ahora sé porqué me pasa
pero me sigue pasando, quiere decir que allí no hubo acceso a lo inconsciente
causal. Por esto insistimos en la búsqueda
y el trabajo de poder transformar esa situación. No es una comprensión en el sólo
sentido intelectual o una racionalización.
Veremos que tiene que ver con la posibilidad de hacer consciente lo
inconsciente. Lo que estudiaremos como interpretación, elaboración y
perlaboración. Lo anterior basado en la posibilidad del recuerdo. Cuando esto
es imposible, cuando Freud se pregunta acerca de la cura y los recuerdos. Cuando
no hay mas asociaciones, cuando se encuentra que a pesar de las interpretaciones
se "repite" (Recordar, repetir y reelaborar. 1914) se verá llevado a
pensar, como en el hombre de los lobos, que es necesario construir. Las
construcciones en el análisis tienen que ver con algo que “nunca fue
consciente”, algo que no puede ser recordado.
Ustedes traen inevitablemente
información previa sobre el Psicoanálisis, de signo positivo o
negativo. Por otra parte nada de lo que estudiemos en esta materia va a ser
ajeno a nosotros, de una u otra manera nos sentiremos “tocados” en
cuestiones personales. Recordemos que nada de lo humano puede sernos totalmente
ajeno. Al estudiar los primeros textos freudianos y las “interpretaciones”
que en ellos encontramos pueden hacernos olvidar un aserto psicoanalítico que
expresa claramente que cualquier interpretación que hagamos fuera de contexto
es una agresión. En esto no hay diferencia si la hace un alumno o un docente.
Consideraremos, con Octave Mannoni (1899-1989), refiriéndonos
especialmente a su texto: Un comienzo que no termina (Paidós). Barcelona.
1982), a la correspondencia Freud – Fliess como el "análisis
originario" o el origen del análisis. Si bien hay publicaciones
importantes que se refieren a la construcción o génesis de los conceptos
freudianos, estas tienen un enfoque orientado hacia los conceptos, la Teoría
psicoanalítica, fundamentalmente epistemológico. Podríamos citar por ejemplo:
Génesis de los conceptos freudianos, de Paul Bercherie, 1996. Paidós.
Argentina; Introducción a una epistemología freudiana de Paul- Laurent Assoun.
1982. Siglo XXI. México.
Elegimos la línea de trabajo del análisis freudiano, sus
avatares y vicisitudes, considerando que el modo de construcción tiene una
relación intrínseca, aunque no necesariamente superponible en su totalidad,
con los constructos teóricos.
El libro que Octave Mannoni titula "Un comienzo que no
termina. Transferencia, interpretación, teoría" (Paidós). España.
1982), puede orientarnos en el tipo de lectura que proponemos sobre el tema del
descubrimiento del inconsciente, partiendo de la transferencia, continuando con la interpretación y concluyendo con la
teoría. Indagaremos acerca de estos conceptos puesto que trabajamos con el
supuesto en el cual la transferencia se toma como punto de partida y cierre de
nuestras indagaciones. Cierre que conducirá a nuevas aperturas. Este autor
recalca que la originalidad del Psicoanálisis esta íntegramente dada ya desde
las oscuridades del origen mismo. "Este mismo origen es el que los
psicoanalistas siempre reproducen, a saber, la situación (de transferencia) en
que Freud se encontró inmerso en 1887" (Las citas corresponden al texto
mencionado supra de O. Mannoni).. Le fue necesario enfrentarse a esta,
imprescindible, sin otra preparación que lo que había visto con Charcot (en
París) y (en Nancy) con Bernhein.
El mismo Freud le dijo a Ferenczi, hacia 1910, que estaba aun
ocupado en aclarar ese período de su pasado, cuyo comienzo se remontaba a 23 años
antes. Llamaremos Psicoanálisis, planteándolo como un estudio introductorio,
al trabajo de Freud de ir descifrando, delimitando, definiendo las hipótesis
que le fue necesario inventar.
Podemos decir que es como si hubiese dos Freud: uno que descubrió
el Psicoanálisis y otro que lo patentó para su beneficio. Quizá esto tenga
que ver con lo que él le dijo a Kardiner, después de la primera guerra
mundial: que el trabajo con sus pacientes, para él, había perdido todo interés;
que no pensaba en otra cosa que en perfeccionar su teoría y asegurarle su
expansión en el extranjero. Esto ha influenciado a los movimientos analíticos
fundados por él, o sobre él, que suelen valorizar con mayor frecuencia los últimos
trabajos de Freud, que buscaban consolidar su poder, su autoridad, su paternidad
en este nuevo campo de conocimiento. La lectura que proponemos, si bien tiene
una cierta organización cronológica, como lo hemos mencionado en la primera
parte de este trabajo, no nos engañamos en el sentido de que sus últimos
perfeccionamientos teóricos serían los más importantes o pretender
transformarlos en un cierre de la teoría analítica.
Nuevamente La Temporalidad
En el modo de lectura que compartimos con varios autores, además
de la cronología tenemos que considerar otra lógica temporal. Esta lógica
temporal propuesta por Freud, con relación al trabajo del inconsciente la
llamamos con él: a posteriori (après coup). Cuando Freud afirma que los
procesos del sistema inconsciente son intemporales se han producido una fuente
de equívocos. Uno de ellos es el de alentar la concepción de la
unidimensionalidad del tiempo, en el que puede medirse su duración. Pienso que
con esta afirmación Freud quiere decir que los procesos inconscientes no sufren
el desgaste del tiempo, que el deseo es indestructible.
Para definir la estructura temporal de la indestructibilidad del
deseo inconsciente, es necesario tomar en cuenta otras dimensiones del tiempo.
La cuestión de los dos tiempos necesarios en la formación del síntoma, con un
intervalo variable de separación, puede ser un ejemplo de cómo una escena
actual entra en conexiones asociativas con una escena anterior, produciendo un
efecto de resignificación del cual pueden partir la formación de síntoma. La
primera escena puede no haber sido patógena en sí, pero transformarse en tal
por efecto de la segunda escena. Esto
se refiere a la estructura temporal de los síntomas, es decir, a la formación
de síntomas en dos tiempos, separados por un intervalo. Lacan abre una nueva vía
al intentar articular la lógica y el tiempo. Pero no solamente acerca de la
temporalidad sino también una lógica paradojal de lo superficial y lo
profundo.
Este modo de lectura nos permite considerar la importancia de un
Freud, incorrectamente publicado como pre-psicoanalítico, dejando de lado que
lo esencial de su pensamiento se sitúa en las primeras de sus intuiciones.
Incluimos en esto aun de lo que ellas conservan de no analizado.
Este es uno de los aspectos en que el Psicoanálisis se
diferencia radicalmente de las "ciencias positivas".
Los analistas que toman distancia de su origen y de sus
oscuridades fundadoras, se dedican mas
a una actividad de racionalización, lo cual puede simplificarse aun con
aparentes complicaciones doctrinales. Así se puede funcionar mas fácilmente
pero al precio de lo que se pierde.
Si hay algo que es realmente Otro al Psicoanálisis es el campo
de la biología con todos sus desarrollos actuales. Debemos reconocer que no hay
en Freud un solo hilo lógico para su lectura, puesto que también nos puede
conducir al callejón sin salida de biologizar lo estrictamente psicoanalítico.
Freud, uno de los padres del positivismo, hizo lo posible para
que sus descubrimientos fueran considerados científicos en el ambiente
intelectual y académico de su tiempo. Esto tiene cierta relación con el
biologismo freudiano al proponer el Psicoanálisis como una ciencia de la
naturaleza. Lo que descubre supera ampliamente los marcos de las ciencias llamadas positivas.
Veremos, posteriormente, como el cuerpo es redefinido desde lo erógeno. No se
trata de que pierda importancia o se produzca una descorporalización del
sujeto. Por ejemplo: cuando Dora sube una montaña, jadea, se agita, tiene
disnea y esto entra en conexión asociativa con una serie que tiene que ver con
el asma como síntoma, con el jadeo de la masturbación, con la prohibición que
tiene su padre de subir montañas, con la escena primaria que espía con los
oidos (coito parental).
Tomemos en cuenta que en el estudio del Psicoanálisis, y en
tanto pertenezca al campo del mismo, siempre nos va a quedar un
"resto", un punto de fuga, un punto de perdida. Veremos que el objeto
como perdido ( Tres Ensayos . . , Interpretación de los sueños.) nos permite
recorrer la compleja trama de la pulsión, del deseo, de la fantasía, del
narcisismo y la castración.
9. De instituyente a instituido
A medida que el Psicoanálisis pasa de Instituyente a
Instituido, tiende a perderse este origen algo oscuro, que nos confronta tanto
ayer como hoy al problema del límite de lo no analizable. La transferencia
siempre tiene algo de no analizable, de manera que como formación del
inconsciente nos guiará de una manera particular en el recorrido de los textos
freudianos. Lo Instituido estará, como con Freud, desde las reuniones de los miércoles
hasta la creación de una Asociación Psicoanalítica Internacional, mas
dedicado a propagar sus ideas. Concentrará sus esfuerzos en defender su
propiedad contra los competidores y su originalidad contra las falsificaciones.
Por otro lado, así también como en Freud, la Institucionalización del Psicoanálisis
puede ser visto también como un modo legítimo de asegurar una autoridad. Nuestro objetivo no es hacer una biografía de
Freud. Él cuestionó de manera notable las biografías que exaltan las virtudes
de los muertos. Comentaremos algunos puntos relevantes de su análisis con
Fliess y el lugar que este ocupó en el origen del Psicoanálisis. Como Freud
decía: "Mi vida sólo tiene interés en relación con el Psicoanálisis".
La influencia de Charcot y Breuer no es comparable a la que
sostuvo con Fliess. Charcot y Breuer tienen que ver con la historia de las ideas
de Freud, con la fundación de interrogantes, de preguntas que se inician a
partir de sus aportes. En cambio a Fliess, con quien hace su análisis lo llamó
"mi otro yo.....".
Es conveniente no olvidar también que la investigación se
puede utilizar como resistencia. En el caso de Freud podemos considerar que un
último esfuerzo de la resistencia fue una carta a Fliess, de un inmenso trabajo
teórico y que interrumpe bruscamente: El proyecto de una Psicología para neurólogos. (Año 1895). En este Proyecto explica
con precisión y detalle la constitución y los modos de trabajo de lo que en La
interpretación de los sueños llamará Aparato Psíquico. Si sustituimos en la
lectura del Proyecto la palabra neurona por representación tendremos un efecto
notable de lectura.
El otro proyecto, que se superpuso aproximadamente al mismo
tiempo es el de La interpretación de los sueños. No envía a Fliess este
manuscrito, pero constituye en 1899 la presentación en público del Psicoanálisis.
La publicación de La interpretación de los sueños, que si bien pasa bastante
desapercibida durante algunos años, constituye un acto simbólico de búsqueda
de un publico más amplio. Ya no será Fliess "su único público".
Cuando le envía a Fliess El proyecto para neurólogos es el
momento en que renuncia a él. Llama la atención de que nunca más hablará del
mismo. Conoceremos de su existencia
muchos años después, al rescatarse la correspondencia con Fliess. Esto, como
otros aspectos ya mencionados en la primera parte de este trabajo, es lo que
podríamos llamar un estudio arqueológico del pensamiento freudiano. Recurre a
las fuentes escritas, no publicadas, olvidadas, perdidas de sus trabajos.
En relación con la declinación de su relación con Fliess
comenzarán las reuniones del grupo de los miércoles. Las Actas de estas
reuniones se extienden desde 1906 hasta 1915, período durante el cual Otto Rank
ejerció funciones de secretario oficial (rentado) de la Sociedad. Al tener que
cumplir Rank su servicio militar, en 1915, abandona Viena. El tomo I de las
Actas de la Sociedad Psicoanalítica de Viena abarca desde 1906 a 1908. La obra
se comenzó a publicar en 1974 por Ediciones Nueva Visión. A partir de 1918 hay
protocolos fragmentarios y casi ininteligibles de algunas reuniones y hay
registros hasta fines de 1933. En estos últimos no se transcriben las
discusiones científicas que tuvieron lugar en ellas. ¿Ha sido suficientemente
considerado, estudiado este material?. ¿Podríamos pensar que la
institucionalización del Psicoanálisis significó el cierre de las polémicas y discusiones? ¿Podríamos
establecer una analogía con los Seminarios de Lacan, en los cuales según las
transcripciones que hemos consultado muestran una menor participación del
publico en forma progresiva?
Las Actas que mencionamos permitirán al lector seguir la
evolución que transformó al grupo de asistentes a las "reuniones de los
miércoles" - un conjunto heterogéneo de intelectuales de distintas
disciplinas que se reunían semanalmente en casa de Freud - en una Sociedad de
Psicoanalistas. Pero a pesar de su valor indiscutible como crónica del
nacimiento y posterior desarrollo del Psicoanálisis, la importancia de las
Actas no es meramente histórica. Como lo señala el Dr. Nunberg en su
introducción, las discusiones desarrolladas en el seno de la Sociedad revelan
quizá con mayor claridad que sus libros y ensayos, el método de trabajo
intelectual de Freud. Muestran también como los hombres que participan en ella
- Freud, Adler, Deutsch, Rank, Stekel,, Steiner, entre otros - se influían
mutuamente, como aceptaban o rechazaban las sugerencias que se les formulaban.
El valor documental de las Actas es muy importante, pero también a través de
su lectura podemos aprender mucho, aun hoy, sobre la teoría y la técnica del
Psicoanálisis.
10. ¿ Ciencia o
conocimiento?
Con relación al tema de la cientificidad del Psicoanálisis,
Fliess reprochaba a Freud por interesarse excesivamente en los acertijos y los
juegos de palabras. Estos le parecían poco serios y nada científicos, incluso
chistosos. ¿Nació aquí el interés de Freud por el chiste?.
Freud en cambio, le va otorgando cada vez mas importancia y va
descubriendo también que las intuiciones o las interpretaciones que pueden
ocurrírsele deben ser organizadas por medio de ciertas imposiciones teóricas.
Si leemos el Proyecto de una Psicología científica para neurólogos veremos
que en los presupuestos neurológicos encontramos ya, por ejemplo, una topología,
lugares, sin los cuales no habría desplazamientos, condensaciones ni
interacciones. También encontraremos un equivalente de energía y una
"economía imaginaria". Se trata entonces de una "neurología
imaginaria", de gran elaboración abstracta que se convertirá en la base
de la teoría analítica. Existía el antecedente del trabajo de Freud sobre el
problema de las afasias, en el que toma una clara posición sobre la causalidad
psíquica de las mismas. Desde ese momento queda planteado además, el trabajo
del Sistema Nervioso central como una estructura a la que se subordinan las
localizaciones. Estructura o localizaciones es aún una polémica actual en las
Neurociencias.
No podemos dejar de señalar que uno de los muchos puntos de
interés del Proyecto (1895), a diferencia de lo que ocurre por ejemplo en el Yo
y el Ello (Obra de 1923), consiste en desantropologizar (no ontologizar) el
Aparato Psíquico. Esto tiene importancia en tanto nos permite representaciones
espaciales, sin considerar al hombre como teniendo un hombrecillo (Homúnculo)
en su cabeza. Desestima también cualquier teoría de lo profundo, en tanto no
se trata de sacar petróleo. Encontraremos la materialidad de lo inconsciente en
el discurso asociativo, en las palabras que se pronuncian. No en algún supuesto
ente abismal, profundo. En El Tratamiento Psíquico (o tratamiento del alma)
(1890), queda ya establecido el privilegio que Freud le otorga al trabajo con la
palabra. El valor de ensalmo de la palabra. Si bien en esa época aún no había
ni siquiera utilizado el término transferencia, queda claro que la palabra
forma parte de un lazo afectivo inportante, se sostiene en él para producir
efectos. Se refiera al shaman y al paciente o a las curas milagrosas. Luego
recorrerá el camino de la hipnosis a la sugestión, a la abreaccion y de ésta
a la transferencia.
La cuestión de la espacialidad, de lo superficial y lo profundo
será mejor comprendida si construimos un objeto topológico como el de la banda
o cinta de Möebius. Si cortamos una cinta de papel y hacemos un giro en uno de
sus extremos y la volvemos a unir, observaremos un fenómeno muy interesante: Si
trazamos una línea con un lápiz veremos que el punto de llegada es al mismo
tiempo el punto de partida. Por lo tanto una cinta que tenia dos caras pasó a
tener una sola cara. Para que este efecto se produzca y pasar de una cinta de
dos caras a una de una sola cara, el numero de torsiones que realicemos con uno
de sus extremos debe ser impar. Si el numero de torsiones es par la cinta
continuará teniendo dos caras. Si atravesamos con algún objeto, por ejemplo,
en algún punto a esta banda de Möebius, veremos que hay una superficie de
entrada y una superficie de salida. Es decir, allí en ese punto hay dos caras
en la cinta. Pero cuando tomamos el conjunto de la banda hay una sola
superficie. Esto implica articular superficie y temporalidad, la temporalidad es
el tiempo que transcurre en el recorrido de la cinta. Como recordábamos en
Dora, la agitación y jadeo actualizaban, por conexiones asociativas u una serie
de representaciones que conducía al pasado. Este pasado le otorgaba a ese
sentimiento, vivencia actual un sentido patológico que se expresaba en crisis
asmáticas o de angustia.
De este objeto topológico Lacan saca numerosas conclusiones
interesantes. Por ejemplo: si cada punto tiene dos caras y el recorrido de la
banda tiene una sola cara quiere decir que el todo no es igual a la suma de las
partes. Este objeto puede aproximarnos, con sus variadas y curiosas
particularidades a una representación témporoespacial del Aparato Psíquico.
Cuando Freud habla de "El Inconsciente", como
sustantivo, indica fundamentalmente un lugar (topos). Cuando habla de "Lo
Inconsciente" como adjetivo califica aquello que como resultante del
conflicto psíquico podemos pesquisar.
El Psicoanálisis Se Apoya En Hipotesis
El Proyecto implicaría, según dice Lacan, una Psicología sin
sujeto, así como el habla científica es sin sujeto, o con un sujeto que
siempre hay que investigar, siempre hay que fundar. Es entonces con relación a
la cuestión del sujeto que el Psicoanálisis se va a definir con relación a
las ciencias positivas. El planteo consistiría en que la “objetividad”
puede solamente lograrse atravesando la “subjetividad”. Esta es, como
plantea George Devereux en su libro De la Ansiedad al Método en las Ciencias
del Comportamiento (Siglo XXI, México). 1977)
Podríamos establecer una analogía interesante entre El
Proyecto como una "neurología imaginaria" y la "lingüística
imaginaria" de Lacan. En este último se repite la dificultad de Freud y
tiene la significación de una verdadera prueba, como dice Octave Mannoni (obra
citada): " El Psicoanálisis no puede apoyarse mas que sobre hipótesis
<despositivizadas>, es decir, sobre ficciones". Si bien todas las
teorías no son mas que ficciones, hay ficciones positivistas que no son
utilizables por los analistas. Si el Psicoanálisis subvierte algo, no lo hace
del lado de los conocimientos positivos. Las ciencias lógicamente se siguen
desarrollando y gozan de buena salud. Una diferencia esencial es que estas
ciencias positivistas (ciencias duras) funcionan reprimiendo algo, el momento
mismo del descubrimiento. Habíamos citado a Freud en la capacidad de
“irritar” que tiene el Psicoanálisis.
Si Fliess pudo ser tan útil a Freud es porque nunca logró
replegarse, de alguna manera borrarse o desaparecerse, que es lo que permite
pasar a la verdad científica. Dicho en términos sencillos se quería demasiado
a sí mismo para dar el lugar al otro.
Duhem decía de las hipótesis científicas: "ellas nacen
en nosotros, sin nosotros". Por la imposibilidad de Fliess para
desaparecerse, su ciencia siguió siendo una construcción delirante. En
realidad el `problema de Fliess no consistía en un delirio, como está de moda
afirmar. Según su hijo, psicoanalista, fue un abusador sexual de niños,
padeciendo él mismo este abuso por parte de su padre. Hago este comentario
porque las modas tienden a encuadrar todo, de manera excesiva en marcos
demasiado rígidos, que a veces llaman estructuras.
Freud tiene la gran suerte, por razones transferenciales, de
creer en Fliess. En los casos de Freud, por ejemplo: Juanito, Dora, el Hombre de
los Lobos, se manifiesta la dificultad de Freud para borrarse, puesto que en las
transferencias de Freud los padres de Juanito y de Dora eran colegas y amigos.
En el caso del hombre de los lobos, así como respecto del tema de las pulsiones
y del narcisismo, privilegió la confrontación y diferenciación de Jung y de
Bleuler. Estos son ejemplos de análisis en los que hay una transferencia
tercerizada, que lleva al analista a colocarse mas como personaje que como
lugar,
(a este lugar Lacan lo llama: sujeto supuesto al saber).
11.
El psicoanalisis como búsqueda permannte de apertura de campo
La presencia de terceros significativos, con fuertes lazos
transferenciales, se transforma con frecuencia en un obstáculo en el
tratamiento. Por ejemplo los tratamientos con control o supervisión. Lo que es
imprescindible en los comienzos.
Lacan sabe, aun si a veces sus discípulos lo olvidan, que no es
necesario, por "ninguna verdad", cerrar la búsqueda de la verdad.
Lo que se nos hace difícil con relación al pensamiento analítico
es que nos vemos conducidos por dos caminos: uno es el de la transferencia, el
otro el de la teoría. La teoría en el Psicoanálisis tiene una cierta
autoridad, que tal vez no sea ajena a la teoría de la autoridad. No deberíamos
descuidarnos de esta connivencia de teoría y de autoridad, porque puede ser
fuente de posiciones dogmáticas. Podríamos mencionar como ejemplo las intensas
transferencias a Lacan (personaje) en Francia. Estas han tenido un peso que no
se ha manifestado de la misma manera en nuestro país.
Nos falta mucho por investigar acerca de las relaciones de la
teoría con la transferencia. Podríamos aun avanzar mas y considerar que ni
siquiera tenemos una buena teoría de la transferencia en sí misma.
Cuando estudiamos Psicoanálisis nos encontramos con juicios ya
establecidos, prejuicios acerca del tema de estudio. Reflexionar sobre este
punto, si bien aun limitadamente desde una perspectiva más fenomenológica,
puede enseñarnos algo acerca de los lazos que establecemos durante el estudio
del Psicoanálisis.
Si bien Transferencia es definida por Freud de diversas maneras,
como un obstáculo y un facilitador de la cura, constituye un aporte esencial
para pensar el "involucramiento" del investigador en el proceso de
investigación. Remitimos a numerosos ejemplos sobre este tema al libro de
Devereux. "De la ansiedad al método en las ciencias del
comportamiento", ya mencionado.
En Devereux esto tiene que ver con el anhelo de una supuesta
ciencia objetiva, que no toma en cuenta las variables que introduce el
investigador. Cualquier instrumento que elaboremos para restarle
"subjetividad" agregará nuevas distorsiones a la observación, que se
buscarán resolver con nuevos instrumentos, que agregarán nuevas distorsiones a
la misma. Devereux sostiene, freudianamente, que para alcanzar la objetividad se
debe inevitablemente atravesar la subjetividad.
Las relaciones transferenciales con los textos de Freud se
expresan de muy diversas maneras.
Es un ejercicio interesante leer las citas del mismo que hacen
los distintos autores psicoanalíticos contemporáneos. Esto nos orientará
acerca de los momentos de las construcciones freudianas en que apuntalan sus
desarrollos. Encontraremos diferencias notables que pueden incluso llevar a
concepciones psicoanalíticas muy diferentes entre sí. No da los mismos
resultados leer a Freud para superarlo como hace por ejemplo Kohut, que llevar a
cabo un trabajo de "retorno a Freud" como hace Lacan. Esto le permite
poner en cuestión las lecturas, traducciones, interpretaciones y
conceptualizaciones a partir del conjunto de la obra freudiana.
Privilegiar el estudio de los textos freudianos implica sostener
la propuesta de que las lecturas pueden llevarse a cabo con traducciones e
interpretaciones diversas.
12. Un
Freud aventurero y conquistador
No tenemos, como habíamos mencionado, una teoría de la lectura
que garantice que solamente haya una correcta. La polisemia de las palabras
produce innumerables juegos posibles de sentidos. En lo que hace al
descubrimiento y avatares del pensamiento freudiano se puede afirmar que no
existe un hilo lógico unívoco, ni un Freud al que podamos enfocar desde una
sola perspectiva. Veremos por ejemplo que el Freud de los comienzos nos va a
revelar un espíritu aventurero y conquistador. El rescate del conocimiento de
algunos aspectos de estos comienzos fue algo muy difícil y trabajoso. La
primera publicación de la correspondencia Freud- Wilhelm Fliess se produjo en
el año 1950. Una publicación de particular importancia de Max Schur "Sigmund Freud - Enfermedad y
muerte en su vida y en su obra", constituye la primera versión creíble,
por ser menos mutilada que la primera edición de la correspondencia
Freud-Fliess. La primera edición
de este texto en inglés se publica en 1972 y la primera edición en español en
1980. Paidós - Studios. El texto de Schur trata, entre otros temas, de los
distintos momentos de la relación Freud-Fliess. Plantea que Freud declaró - a
regañadientes- que "las aspiraciones de la biografía son legitimas".
Freud se refirió también a este problema en otro contexto. Arnold Zweig, con
quien mantuvo intensa correspondencia durante la ultima época de su vida estaba
preocupado, desde 1930, con la idea de escribir un estudio que comparara y
contrastara la obra y las personalidades de Freud y Nietzsche. En 1934 Arnold
Zweig envió a Freud un primer borrador de lo que él llamaba "novela"
centrada en el trastorno mental de Nietzsche. En una serie de cartas le presentó
entonces a Freud un bosquejo de su plan que era, esencialmente, ficción biográfica.
Freud le respondió con una meditada carta en la que discutía el "problema
de la licencia histórica versus realidad histórica". Freud concedió que
donde hubiera una brecha insalvable entre la historia y la biografía, el poeta
estaba justificado al llenar ese vacío con su imaginación. Freud citaba
ejemplos como Macbeth de Shakespeare, Don Carlos de Schiller, y Egmont de
Goehte. No obstante, empleando la metáfora de un retrato, postulaba que en el
caso de una persona como Nietzsche, que aun ejercía tanta influencia, que el
autor que escribiera un estudio biográfico debía poner énfasis en crear un máximo
de parecido (Carta de Freud a Zweig del 12 de mayo de 1934). La principal objeción
de Freud al plan de Zweig era la falta de información sólida. Especialmente la
falta de conocimiento de la "constitución sexual" y la paresia (parálisis)
general de efectos destructivos padecidos durante los últimos doce años de
vida, por Nietzsche.
Considero que esto nos debe hacer reflexionar sobre el modo en
el que se trabaja sobre las producciones mas recientes en el campo psicoanalítico.
Este es un mensaje freudiano de prudencia en la consideración de la producción
de una obra y las vicisitudes pasionales que inevitablemente afectan a los
lectores y/o discípulos. Nuevamente nos encontramos aquí con la manera en que
las transferencias facilitan y/o obstaculizan la formación en Psicoanálisis.
Freud expresó la opinión mas objetiva y científica sobre la
relación entre el Psicoanálisis y la biografía, en su discurso cuando recibió
el premio Goehte (1930): "Si el Psicoanálisis se pone al servicio de la
biografía, tiene, el derecho a no ser tratado con mayor dureza que ésta misma.
El Psicoanálisis puede proporcionar información que no es posible alcanzar por
otros caminos, revelando así nuevas tramas en el "magistral tejido"
que se extiende entre las disposiciones instintivas, las vivencias y las obras
de un artista”.
De este modo fundamenta Schur que basa su trabajo de
interpretación en las propias revelaciones de Freud en sus cartas, sus
comunicaciones personales, la interpretación de sus sueños, sus escritos
autobiográficos, sus obras, algún material biográfico y otros datos
registrados, publicados posteriormente. Parafraseando a Freud en una carta a
Witels: La probabilidad no siempre es la verdad, pero puede serlo. Esto debe ser
tomado en cuenta muy cuidadosamente.
La investigación de Schur, que se basa también en la historia
clínica de Freud le fue proporcionada a Jones como material para su clásica
biografía. Schur dice que presentará la historia in toto. Freud fue quien
"perturbó el sueño del mundo exponiendo el aspecto pavoroso de nuestra
vida pulsional, poniendo al descubierto la ilusión que abrigamos sobre la
inmortalidad y explicando nuestra incapacidad de penetrar el pensamiento de
nuestra propia muerte". Siempre insistió en conocer toda la verdad por
dolorosa que fuese.
Los trabajos que podemos considerar más autobiográficos son:
"Los recuerdos encubridores" (1899) y la "autobiografía"
(1925). "Un trastorno de la memoria en la Acrópolis" (1936), es también
básicamente parte de su autoanálisis. Hay dos obras indirectamente autobiográficas
como "La interpretación de los sueños" (1899) y "Psicopatología
de la vida cotidiana" (1901). Además de los trabajos mencionados, algunos
de los "fallidos" en sus textos y citas de otros autores, las cartas
de Freud han sido de primordial importancia. La correspondencia con Fliess
demostró que, en muchos casos, sus cartas eran más reveladoras que sus obras.
Schur se ocupa en el volumen I de su libro de datos muy
interesantes de la historia de Freud, principalmente con relación a las
dificultades económicas de su familia y de él mismo y a los problemas de la
comunidad judía de la Europa Oriental de su época. Atraviesa la lucha de Freud
contra su adicción a la nicotina y sus avatares con los estudios y usos de la
cocaína.
Nos interesa con relación al tema que tratamos, la amistad de
Freud con Fliess, la historia de un Freud en soledad, aislado, exponiéndose al
rechazo de sus colegas y arriesgando la seguridad económica de su familia.
Freud se acerca a Breuer a raíz de sus problemas cardiacos,
quien tenia la experiencia y conocimientos necesarios para su tratamiento. Fue
Fliess quien luego se convirtió en su médico de confianza, en el
"curador", en el "hechicero" (cartas del 20 y 26 de abril de
1895). Fliess era médico especialista en otorrinolaringología, pero con
intereses de más amplio alcance. Se hizo cargo afirmando con plena autoridad
que Freud no padecía de una miocarditis, sino que solo sufría de
hipersensibilidad nicotínica. En una carta del 9 de junio de 1901, cuando su
amistad estaba finalizando, como un equivalente a un adiós, Freud escribió:
"me has recordado aquella época hermosa y difícil en que me vi obligado a
creer en que se acercaba el fin de mi vida, y fue tu confianza la que me
sostuvo".
A pesar de los errores diagnósticos de Fliess, su confianza
como curador y su fe en el mismo nunca se tambalearon. La relación con Fliess
posiblemente tuvo que ver con el alejamiento de Freud con Breuer y con sus cada
vez mayores diferencias de opinión.
El mismo Freud, sin embargo, relacionó posteriormente los
aspectos, tanto positivos como los negativos y hostiles de su relación con
Fliess - con toda la ambivalencia que esto le creaba - con las experiencias de su primera
infancia. Estos lazos constituyen uno de los principios fundamentales del
Psicoanálisis.
El autoanálisis no comenzó hasta 1897. Se encontraba en el
umbral de extraordinarios descubrimientos. Lo que había comenzado como un método
de tratamiento de la histeria lo sumergió en una búsqueda, en la que
gradualmente fue comprendiendo que había dado con uno de los grandes misterios
de la naturaleza. Dice Max Schur (Tomo I, página 118) "cuando más se
acercaba la solución del enigma, mayores eran los obstáculos, los progresos
eran dolorosamente lentos y se lograban mediante el sistema de tanteo. Dependía
de la comunicación de sus pacientes pero se veía obligado a reconocer que algo
dentro de sí mismo no le permitía enfocar el enigma a través de los métodos
que había aprendido en el laboratorio".
13. El “autoanálisis” de Freud
¿Qué llevó a Freud a su autoanálisis? Lacan habla
directamente del análisis de Freud. Este último se había dado cuenta que
tampoco estaba libre de síntomas neuróticos o (histerias), como las designó
en su correspondencia con Fliess. Pensó que los fenómenos que observaba en sus
pacientes solo podían ser distorsiones y exageraciones de fenómenos característicos
del funcionamiento psíquico de todos los hombres. Es notable y debemos remarcar
la permanente implicación de lo normal y lo patológico en sus búsquedas.
Esto se acentuó notablemente cuando sus pacientes empezaron a
relatarle los sueños. Se necesitaba ser una persona muy especial, de una
integridad muy especial para observarse a sí mismo como uno de los modos de
comprobación de sus hipótesis. Fue también un paso lógico que Freud
comenzase a investigar sus propios sueños. Tuvo también mucha importancia el
hecho de que cada vez que creía haber encontrado la clave de la evolución de
sus síntomas, se veía obligado a reconocer la existencia de otro nivel que
permanecía oculto. Esto explica dos cosas, el constante cambio de sus
formulaciones y su comprensión de que las experiencias "traumáticas"
debían buscarse en épocas cada vez mas tempranas de la vida. Mucho antes de
definir represión y resistencia comenzó a apreciar el poder de los mismos, dándose
cuenta que quizás él mismo estaba sujeto a esos fenómenos. La tradición dice
que el primer análisis sistemático de un sueño fue: "La inyección de
Irma (Ema)". Este pudo ser fechado gracias a una carta a Fliess (del 12 de
junio de 1900): <¿ Crees que en esta casa habrá una placa de mármol con la
siguiente inscripción: "Aquí, el 24 de julio de 1895, se le reveló al
Dr. Sigmund Freud el enigma de los sueños"?>.
Veremos al comentar La interpretación de los sueños que este
fue el primer sueño publicado, pero no el primero analizado. El primero
analizado corresponde a lo que Freud llama "Informes mierdológicos"
(carta Nº 153 del 4 de enero de 1988), que decide no contar a Fliess.
Podríamos pensar que el trabajo con el análisis gradual de los
sueños llevó a Freud a un autoanálisis mas planificado y sistemático.
El 14 de noviembre de 1897 escribió: "Mi autoanálisis
sigue interrumpido. Solo puedo analizarme a mí mismo mediante el conocimiento
adquirido objetivamente (como sí yo fuese un extraño); El autoanálisis es
imposible, pues de lo contrario no existiría la enfermedad". Si bien la
situación de Freud por ser el primer psicoanalista fue excepcional, Fliess tuvo
el papel de un "otro". Los fenómenos de tipo transferencial, la
relación de tipo transferencial con Fliess comenzaron a aparecer durante el año
1893. En las cartas encontramos una sobrevaloración extrema acerca de Fliess
que dificulta la evaluación critica de sus cualidades, obras, logros científicos,
etcétera. Se nota una exagerada necesidad de aprobación y elogio; la tendencia
a negar todo sentimiento negativo; una alternancia entre el sometimiento y el
desafío que indican la ambivalencia inevitable en cualquier análisis.
Esta ambivalencia se puso notablemente de manifiesto con el
episodio de Emma (la Irma del sueño), que estaba en tratamiento con Freud.
Frente a ciertos problemas médicos que presentaba, Fliess sugiere una
intervención quirúrgica. La evolución postoperatoria tuvo muchas
complicaciones. Por una consulta a otro especialista se descubrió que Fliess
había dejado inadvertidamente una tira de medio metro de gasa yodada en una
cavidad producida por la cirugía de la sinusitis. Cuando le fue extraída la
gasa, la paciente sufrió una grave hemorragia y entró en coma durante algunos
segundos. Se produjeron con posterioridad numerosas y graves complicaciones,
siendo declarada fuera de peligro después de muchas semanas de tratamiento.
Esto afectó profundamente a Freud.
Le costó mucho escribir sobre este episodio a Fliess y en un
primer momento desplazó la culpa del mismo al hecho de que el accidente había
ocurrido debido a que la gasa había sido extraída en casa de la paciente y no
en un hospital.
Recién en cartas posteriores como corresponde a la temporalidad
en Psicoanálisis (aprés-coup), Freud pudo darse cuenta que su confianza en
Fliess se había visto profundamente perturbada.
En este período de tiempo, bastante dramático, se encontraba
dedicado a escribir sus contribuciones a Los estudios sobre la histeria (el Caso
Ema es uno de los tratados en este Estudio), lo que solamente significaba poner
por escrito lo que venia trabajando aproximadamente desde dos años antes.
Ni este estudio ni el ensayo sobre la neurosis de angustia
representaban sus intereses fundamentales. En dos cartas, del 27 de abril y del
25 de mayo de 1895 (si no hacemos otra aclaración, las cartas citadas
corresponden a la publicación de Amorrortu), observamos un conjunto de ideas
importantes, el conflicto y la angustia mental que las mismas engendraron.
Estaba haciendo su primer intento por llegar a una Psicología general. En la
primera de las cartas citadas, todavía se refería modestamente a La Psicología
para neurólogos. Si bien este trabajo corresponde a su tentación de formular
su hipótesis dentro del marco de la neurofisiología, se transformará en lo
que llamaremos una carta "perdida", que verá la luz muchos años
después. Retomaremos posteriormente este trabajo en el contexto del concepto de
Aparato Psíquico en Freud. Por otra parte tenía la creciente convicción de
que tendría que desarrollar sus conceptos dentro de un marco puramente psicológico.
Con respecto a la primera línea de pensamiento, neurológica, produce en el otoño
de 1895 "El proyecto de una Psicología para neurólogos"; la segunda
línea, cuatro años después (1899), culmina en el capitulo VII de La
Interpretación de los sueños. (Capitulo IX en la edición inglesa de
Stratchey). Es común encontrar en Freud líneas de trabajo que coexisten
durante cierto tiempo, aun siendo divergentes. Transitó de la patología psíquica
al funcionamiento psíquico normal, en tanto comprendió que el estudio de la
psicopatología podía aportar a una mayor comprensión del funcionamiento
mental normal. Se produce una ruptura en la dicotomía salud-enfermedad al
fundamentar La psicopatología en la vida cotidiana. Una línea de sus trabajos
tiende a buscar las diferencias fundamentales entre Neurosis "represión",
Perversión "renegación" y Psicosis "rechazo, repudio".
Esta tripartición la encontramos fundamentalmente retomada y desarrollada por
Lacan. Por otra parte también trabajó las articulaciones posibles entre estas
estructuras y su relación con aspectos cuantitativos y cualitativos. Abre así
una concepción de cierta "continuidad". Esta vía es desarrollada
fundamentalmente por Melanie Klein.
Estaba naciendo el postulado de que el Psicoanálisis tenía que
ser parte integral de una Psicología general. Para Freud siempre lo esencial
fue la vida cotidiana, siendo a mi entender el paradigma freudiano esencial el
de la "Psicopatología de la vida cotidiana". Freud desmistifica la
enfermedad mental, la locura relacionándola con situaciones que nos ocurren
todos los días. Esta desmitificación significó y continua significando
enfrentarse a prejuicios pseudocientíficos sobre el origen de estos problemas.
Algunos autores consideran la obra de Fliess como un delirio
científico referidos a temas como la periodicidad, en la cual no solamente esta
el proceso menstrual de 28 días, existiría otro tipo de fenómenos periódicos,
como un ciclo de 23 días, al que se encuentra sujeta gente de todas las edades
y de ambos sexos. Esto resulta coherente con lo que considera la constitución
bisexual del ser humano.
Lo que probablemente atrajo a Freud de la hipótesis de la
neurosis nasal refleja fue que Fliess relacionaba muchos de los síntomas,
presuntamente vinculados con la patología nasal con trastornos de origen sexual
que trataba, y afirmaba curar, mediante aplicaciones locales de cocaína. Esta
era una forma de terapia basada en la investigación de Freud sobre la acción
cocaína.
Resulta interesante pensar que las especulaciones de Fliess
sobre la influencia de ciertos períodos en las fechas de las enfermedades y de
la muerte, como "juego de números", tenían una relación con la
preocupación obsesiva (tan semejante a la superstición) de Freud con respecto
a su propia muerte y a la fecha en que se produciría.
Anna Freud destacaba en 1947 el carácter excepcional de la
relación con Fliess: "mi padre jamas tuvo con un amigo una relación
semejante" aun después de la ruptura, como lo dice Lacan, persevera
"ese vasto discurso a Fliess que permanece en toda la obra de Freud".
Vamos a encontrar en Freud la problemática de la bisexualidad y de la repetición
relacionada a la periodicidad.
Freud concibe el Psicoanálisis como una ciencia de la
naturaleza y no como una ciencia del espíritu. Si esto fuera totalmente así ¿
Cómo concebir entonces un texto tan temprano como Tratamiento psíquico o
tratamiento del alma? Esto nos muestra claramente que podemos realizar distintas
lecturas de Freud, el que mantendrá siempre la esperanza de sustentar la
Metapsicología sobre bases orgánicas y químicas. Por otra parte un Freud que
funda un nuevo campo de conocimiento que se ocupa de lo inconsciente.
Aclaremos que Freud llamará metapsicológico a un concepto,
cuando este puede ser explicado desde las tres perspectivas: tópica (lugar),
dinámica (conflicto) y económica (investiduras).
Tanto Freud como Fliess tendrán problemas con el tema del
"robo de ideas" o de plagios. Particularmente Fliess dirá que fue
plagiado por Freud y algunos de sus discípulos.
Esto ocurrió, entre otras, con la concepción de la
bisexualidad, que en Freud no es la misma que la de Fliess. Este ultimo
introduce una nueva palabra para designar su concepción: la doble sexuación.
En 1896 Freud tenía cuarenta años y su padre estaba gravemente
enfermo. En su prefacio a la segunda edición de La Interpretación de los sueños,
Freud escribiría: "Durante mis largos años de trabajo en los problemas de
la neurosis, muchas veces he vacilado y, en ocasiones, he dudado de mis
convicciones. En esos momentos, La interpretación de los sueños me ha devuelto
siempre la seguridad ..... este libro encierra para mí,
personalmente, una importancia subjetiva adicional que solo alcancé a
comprender cuando lo concluí. Descubrí que se trataba de mi autoanálisis, de
mi reacción ante la muerte de mi padre, es decir, ante el acontecimiento más
significativo, ante la pérdida más dolorosa de la vida de un hombre”. (página
26 del prefacio a la Interpretación de los Sueños).
Una introducción a: Escena, Trauma y Fantasía en Freud
Lo que
se refiere a la Teoría de la Seducción corresponde a una polémica actual,
parcialmente resuelta. . . Freud nos refiere que de las asociaciones de “mis histéricas”
surgía siempre el trasfondo de un adulto que cometía un abuso sexual con la
paciente. Si bien esto se presentaba siempre desfigurado como algún pariente
adulto masculino, Freud comprendió que se trataba de algo que refería al
padre.
Me parece importante mencionar aquí una cita de Freud: “Todas
las modificaciones que Jung ha emprendido en el Psicoanálisis emanan del propósito
de eliminar lo chocante en los complejos familiares a fin de no reencontrarlo en
la religión y en la ética. La libido sexual fue sustituida por un concepto
abstracto que, hay derecho a aseverarlo, permaneció como algo misterioso e
inasible para sabios y para necios por igual. El complejo de Edipo se entendió
solo “simbólicamente”; en él la madre significó lo inalcanzable a lo cual
debe renunciarse en aras del desarrollo de la cultura; el padre, a quien se da
muerte en el mito de Edipo, es el padre “interior” del que es preciso
emanciparse para devenir autónomo.
. . . . En realidad no fue sino esto: de la sinfonía del acaecer universal se
alcanzaron a escuchar solo un par de acordes culturales y se desoyó de nuevo la
potente, primordial melodía de las pulsiones”. (Contribución a la historia
del movimiento psicoanalítico. Página 60. 1914). Esto se ha llevado en la
actualidad a una antropologización del Psicoanálisis. Este problema referido a
lo simbólico se muestra claramente en el abuso del término La Cultura, que
impide pensar en las culturas, en las singularidades psicosociales de las
diversas modalidades edípicas. Esto lo podemos notar también en como “el
nombre del padre” borra al padre “real”, reduciéndolo a un
espermatozoide.
Es notable aún la dificultad de “escuchar” sobre esto en
los psicoanalistas actuales. Un caso, por ejemplo, como el de las hermanas Papin
(J. Lacan) no toma en ningún momento en consideración situaciones de golpes,
abandonos, abusos sexuales en relación con el delirio.
En el Concurso por la Titularidad de la Cátedra, el año
pasado, el honorable tribunal consideró que mis trabajos sobre estos problemas,
llevados a cabo a partir de experiencias clínicas en el Centro de Asistencia a
la Víctima del delito eran “victimológicos”. Léase no-psicoanalíticos.
¿Qué es un padre?
Pero continuemos con lo que verdaderamente importa: la pregunta
acerca de ¿qué es un padre? es una pregunta muy temprana en los interrogantes
freudianos. Sigue teniendo el valor de una interrogación, de una puesta en
cuestión. En la carta Nº 129 del 31 de mayo de 1897 se refiere a un sueño que
había tenido anteriormente "con sentimientos hipertiernos hacia
Mathilde" pero en el sueño se llamaba Hella. El nombre corresponde a una
sobrina norteamericana de Freud. Este lo refiere a Mathilde puesto que su hija
se entusiasma con la mitología de la antigua Hélade y por esto ve como héroes
a todos los griegos. Este sueño, le muestra además de sus deseos incestuosos,
su deseo de encontrar un padre como
causante de la neurosis. Es decir, un padre perverso. Este seria un modo de
poner termino a las dudas
incesantes que lo acosaban respecto al origen de las neurosis. Freud empieza a
mencionar la seducción a partir de 1893 pero le concedió un lugar importante
entre 1895 y 1897, la cual es posteriormente abandonada en forma parcial. Fue un
descubrimiento clínico basado en los recuerdos de los pacientes en tratamiento.
Mencionaremos un ejemplo del texto Nuevas puntualizaciones sobre las
neuropsicosis de defensa de 1896, colocado a pie de página: "Daré un
ejemplo entre muchos. Un chico de once años había instituido compulsivamente
el siguiente ceremonial antes de irse a la cama: No se dormía hasta no haberle
contado a su madre presente, con los mínimos pormenores, todas las vivencias
del día; sobre la alfombra del dormitorio no debía haber por las noches ni un
papelito ni ninguna otra clase de basura; la cama tenia que arrimarse por
completo a la pared, debía haber tres sillas delante de ella y disponerse las
almohadas de una manera precisa. Y él mismo, antes de dormirse tenía que
entrechocar sus piernas cierto numero de veces y luego ponerse de costado --
Esto se esclareció de la siguiente manera: Años antes había ocurrido que una
sirvienta, encargada de llevar a la cama al bello niño, aprovechó la
oportunidad para acostársele encima y abusar sexualmente de él. Después,
cuando este recuerdo fue despertado por una vivencia reciente" recordemos
los dos tiempos de la formación de síntoma
"se anuncio a la conciencia a través
de la compulsión al ceremonial descrito, cuyo sentido era fácil de
colegir y fue establecido en detalle por el Psicoanálisis: Sillas delante de la
cama, y esta arrimada a la pared . . . para que nadie mas pudiera tener acceso a
la cama; almohadas ordenadas de cierta manera... para que estuvieran ordenadas
diversamente que aquella noche; los movimientos con las piernas . . . echar fuera a la persona acostada sobre él; dormir de
costado... porque en la escena yacía de espaldas; detallada confesión ante la
madre... pues le había callado esa y otras vivencias sexuales, por prohibición
de la seductora; por ultimo mantener limpio el piso del dormitorio... porque el
principal reproche que hasta entonces había debido recibir de la madre era que
no lo mantenía así". Otro caso de ceremonial del dormir se puede leer en
un trabajo de 20 años después en la 17ª Conferencia de Introducción al
Psicoanálisis (1916-1917).
La primera teoría de la seducción en Freud se corresponde con
una experiencia o escena traumática, que lo es por ser prematura y que
presupone siempre una vivencia de seducción. En esta etapa de su pensamiento
"escena" corresponde a algo real y efectivamente ocurrido. Luego abrirá
la dimensión de la fantasmática al conceptualizar la realidad psíquica pero
siempre continuará sosteniendo la importancia y la existencia en el trabajo
analítico de las escenas de seducción. Podemos citar como ejemplo el caso del
Hombre de los lobos. Lo traumático consistiría en lo prematuro del
acontecimiento en donde se produciría una experiencia con demasiado placer
(neurosis obsesiva) o demasiado poco placer (histeria). Los personajes
seductores, abusadores, serán siempre como figura masculina un tío o un
hermano mayor. Freud encuentra que en realidad las asociaciones conducen al
padre. En relación con la madre, tomará siempre como ejemplo abusos llevados a
cabo por niñeras. La pregunta fundamental es si estas escenas de seducción,
reales y efectivamente vividas por el sujeto son la causa de su neurosis. Freud
desestimará parcialmente esta concepción tal como podemos leerlo en Las Nuevas
puntualizaciones de las neuropsicosis de defensa en una nota agregada a pie de
pagina en 1924 "Esta sección está bajo el imperio de un error que después
he admitido y rectificado repetidas veces. Por aquel tiempo yo aun no sabia
distinguir entre las fantasías de los analizados acerca de su infancia y unos
recuerdos reales". , Se está refiriendo a escenas. "A consecuencia de
ello, atribuí al factor etiológico de la seducción una sustantividad y una
validez universal que no posee. Superado este error, se abrió el panorama de
las exteriorizaciones espontáneas de la sexualidad infantil, que describí en
tres ensayos de una teoría sexual (1905).
Sin embargo, no todo lo contenido en este texto es desestimable: la seducción
conserva cierta significatividad para la etiología y todavía hoy considero
acertados muchos de los desarrollos psicológicos aquí expuestos" El
subrayado es mío.
Freud dará ejemplos a cerca de lo que comenta en este pie de página
en el historial clínico del Hombre de los lobos (1918) y volvió a hacer un
comentario de esta índole en Inhibición, síntoma y angustia (1926). Considero
de fundamental importancia que es totalmente pertinente al Psicoanálisis pensar
en el abuso sexual de niños, tanto en los que tienen características
incestuosas porque el abusador se articula a la serie paterna; como cuando quien
perpetra el abuso es alguien extraño al ámbito familiar (lo que es mucho más
infrecuente).
Insisto en este tema dado que vulgarmente se habla por parte de
Freud del abandono de la teoría de la seducción. En realidad no se trata de un
abandono, sino de reformulaciones y de una profunda decepción (depresión)
puesto que con esta teoría creía haber encontrado la causa de las neurosis
histéricas. Hoy nos resulta comprensible que este tipo de problemas produzca en
realidad otros efectos: como prostitución, adicciones, suicidios, por ejemplo.
Si bien el abuso sexual incestuoso de un niño puede con
frecuencia producir trastornos psicológicos más graves que la neurosis, no
aparece, salvo como estrategia freudiana excluido, como posibilidad de escenas o
situaciones realmente vividas. En relación con la estrategia cobrará
relevancia progresiva en el pensamiento freudiano el estudio de las teorías
sexuales infantiles, del campo de la fantasía. Este es un esfuerzo
imprescindible para sostener el concepto de realidad psíquica. Recordemos que
las reformulaciones freudianas tienden a redefinir un concepto o noción articulándolos
a nuevos descubrimientos y produciendo nuevos interrogantes.
16. La realidad, las realidades
Realidad no es, como vemos, unívoca en Freud: Hemos mencionado
las escenas realmente acaecidas y las teorías que los niños elaboran para
responder a sus preguntas a cerca de ¿Donde vienen los niños?, ¿Cómo nacen
los niños? y las diferencias entre los niños y las niñas. En francés se
utiliza frecuentemente el termino fantasma (fantasme) puesto que de otra manera
se usaría fântome que seria como decir el fantasma Benito, casi una
caricatura. En español no ocurre lo mismo de manera que podemos usar el termino
Fantasía. Veremos que corresponde a una escenificación imaginaria en la que se
halla presente el sujeto y que representa de una manera mas o menos deformada
por los procesos defensivos la realización de un deseo que es siempre en ultima
instancia inconsciente.
Recapitulando entonces, Freud problematiza el criterio de
realidad refiriéndose a él en el tema de las escenas y de las fantasías.
Veremos en la interpretación de los sueños que también podemos hablar de una
realidad traumática, que podemos diferenciar de las anteriores.
Podemos decir que Freud fue uno de los descubridores del abuso
sexual en los niños, dividiendo en el texto de la Etiología de la histeria
(1896) en tres grupos de acuerdo con el carácter de la persona que los había
estimulado. Mencionemos al pasar que es en este texto la única vez en la que
Freud emplea el termino "forzamiento" ("rape" en ingles que por lo general se traduce
como "violación") continuando con los grupos mencionados diremos que
la primera categoría es el ataque perpetrado por extraños en actos aislados de
abuso sexual. "En tales casos no contó para nada la aquiescencia de los niños,
y como secuela inmediata de la vivencia prevaleció el terror" ( Íbid, página 207). La tercera categoría
consiste en las seducciones de niños por otros niños, y aquí Freud dicta la
regla de que esto solo puede ocurrir si uno de ellos ya a sido seducido antes
por un adulto, y repitiendo exactamente con esta escena la seducción original.
Aquí es importante diferenciar los juegos sexuales de los niños de lo que
caracteriza un abuso sexual en donde una característica esencial es una
diferencia de edad, para hablar de abuso esta tiene que ser significativa (en los niños pequeños al menos una diferencia de dos o
tres años). La categoría más importante es la segunda, que resulta mas
frecuente que el abuso por parte de extraños; en este caso un adulto que se
encarga del cuidado del niño es "quien introdujo al niño en el comercio
sexual y mantuvo con el una relación amorosa formal -- plasmada también en el
aspecto anímico -- a menudo durante años. ( Íbid página 207)
Freud tiene que sortear la posición de disgusto moral,
reemplazar el asombro y la repulsión con la comprensión y no con la indignación.
De esta manera Freud pudo describir el abuso sexual como una relación
importante y compleja entre el adulto y el niño o (entre dos niños.). En el
texto mencionado en la página 213 Freud dice: "todas las raras condiciones
bajo la desigual pareja lleva adelante su relación amorosa - el adulto que no
puede sustraerse en la reciproca dependencia que necesariamente surge de un
vinculo sexual
17.
Acerca del supuesto abandono, es una reformulación
Freud debe "abandonar" la idea de la existencia de un
padre perverso-pervertidor como causa de las neurosis.
La mujer aparece en estas épocas fundamentalmente como la niñera
encargada - cuidadora del niño, como la nana. Su pregunta acerca de la
femineidad se formulará muchos años después cuando plantee la asimetría en
el complejo de Edipo y de Castración en el varón y en la niña, al modificar
las fases del desarrollo de la libido en el año 1923 en el texto: Una adición
a la teoría sexual, con el estadio o fase falico-castrado.
Además de los textos previos a la Interpretación de los Sueños
se pueden seguir estas vicisitudes en la correspondencia con Fliess que abarcan
todas las problemáticas mencionadas y aun la exceden.
El derrumbe de la perversión paterna como causa de la histeria
provoca una fuerte depresión en Freud quien pensó que había encontrado la
clave de las neurosis. Se enfrenta a un problema que tiene un antecedente
enojoso: El descubrimiento de que la electroterapia no descansaba sobre nada. Si
bien Freud comenzó a comprender sus propios sueños en 1895 se lamentaba con
Fliess de: "¡ Qué lastima que la interpretación de los sueños no
alcance para hacer vivir a su autor!". Como hemos dicho no renunciará
nunca completamente a la idea de trauma y más tarde intentará nuevamente
anclar la fantasía en la realidad de la primera infancia incluso en la
prehistoria. Recordemos que Freud era Lamarquiano, es decir, pensaba que los
caracteres adquiridos podían transmitirse hereditariamente. La teoría del
trauma es verdaderamente paradojal puesto que facilita y obstruye el avance en
la teoría psicoanalítica. Facilita puesto que nos aproxima a la idea de la
sexualidad infantil implantada desde otro, es decir, con una raíz exógena. No
se trata de algo que surge espontáneamente en el niño. El obstáculo lo
podemos percibir en las dificultades que se
plantean en la formulación del campo de las realidades psíquicas, como
el de la fantasía.
El
complejo de Edipo se reveló el 15 de octubre de 1897, fecha cercana al
aniversario de la muerte de su padre (Jacobo Freud murió el 23 de octubre de 1896).
La teoría del trauma puede ser vista como hemos dicho
paradojalmente como una resistencia que protegía a Freud del conocimiento de
los deseos edípicos inconscientes, entonces así como nos muestra la implantación
de la sexualidad en el niño desde otro adulto sexuado deseante, excluye al
mismo niño de su actividad sexual esencial pulsionante-deseante.
La cuestión de la sexualidad infantil es muy cuestionada,
rechazada por quienes defienden o trabajan con los niños víctimas de abusos
sexuales. Esto es comprensible puesto que son trabajos fundamentalmente empíricos,
asistencialistas, que rechazan las concepciones teóricas. Sin las
conceptualizaciones freudianas no podríamos diferenciar cuando se trata de
deseo inconsciente, anhelo preconsciente y consentimiento consciente. No podemos
entonces confundir los tres términos puesto que por ejemplo podemos desear
algo, al mismo tiempo no quererlo y no consentirlo. Por ejemplo puede haber
fantasías de deseo de violación lo cual no implica en absoluto que una persona
quiera ser violada o consienta ser sometida a un acto sexual violento. El
trabajo social con niños abusados, de tipo pedagógico que es el mas entendido
en U.S.A. considera que aceptar la existencia de deseos incestuosos implica
culpabilizar al niño del abuso al que es sometido por un mayor. Esto es la
expresión de la falta de teorización que impide articular los sistemas o
instancias inconsciente, preconsciente y consciente. Lo mismo ocurre con la
violación, puesto que para la ideología psicológica pragmática aceptar que
existe un deseo escenificado en una fantasía de ser violado o violada implica
culpabilizar a la víctima de violación. Un reciente fallo judicial en Italia
afirma que una mujer que usa jeans no puede ser violada
Dedicado a los alumnos de la Licenciatura en Psicología y a los
amigos que me apoyaron.
Ruben Musicante
[email protected]
Profesor Titular de Psicoanálisis “B”.
Ex Profesor Asociado de Corrientes Psicoanalíticas
Universidad Autónoma Metropolitana de México.
Universidad
Nacional de Cordoba
Facultad
de Psicología
Cátedra de Psicoanálisis “b”