Muchos de nosotros sentimos como propia la alegría de muchos compañeros del MIJD que conocieron el mar en oportunidad de su reciente congreso en la supuesta "feliz" Mar del Plata, la ciudad que tiene el mayor índice de desocupación del país.
El punto de partida de nuestras opiniones, es la solidaridad incondicional con los compañeros del MIJD y con Raúl Castells frente a la arremetida antidemocrática y fascistizante contra su congreso y los desocupados que participaron de él, a los que se acusó de poner en peligro a los veraneantes.
Desde esta ubicación, queremos opinar sobre las principales resoluciones del congreso.
Éste se inscribe en un momento difícil de la lucha de clases signado por dos elementos clave: 1) los relativos cambios en el gobierno -así sean sólo cosméticos- y las expectativas de grandes sectores de masas en él; 2) el reflujo, por lo menos relativo, del movimiento piquetero. Nos interesa abordar este segundo aspecto, por lo menos en lo que respecta al MIJD, el nucleamiento que alcanzó mayor notoriedad en el último período.
Cuando una situación es difícil, incluso adversa, el deber de una dirigencia que se reclama revolucionaria es definir su política a partir de reconocer esas dificultades. Uno puede aparecer en todos los medios a partir de acostarse a dormir sobre una puerta del Ministerio de Trabajo. Pero si luego de una semana, simplemente se va con las manos vacías, la aparición en los medios no es un boom sino un boomerang. Ese tipo de comportamiento, ese doblar la apuesta en condiciones desfavorables, no es propio de direcciones obreras sino aventureras.
Ese hecho fue el anticipo del Congreso de Mar del Plata y, en un sentido, anticipó el carácter de lo que allí se resolvió.
Las dos resoluciones centrales fueron:
1) llamar a la desobediencia civil y a dejar de pagar ya impuestos como el IVA (que es una confiscación del 21% sobre todos los productos que se consumen); 2) levantar la candidatura presidencial de Raúl Castells para las elecciones del 2007.
Estas dos resoluciones constituyen, en sí mismas, una contradicción. Si fuera posible dejar de pagar ya el IVA -y otros impuestos- significa que estaríamos en una situación de doble poder donde los explotados tenemos tamaña fuerza que nos permite cuestionar, y violar, las reglas del enemigo de clase y de su Estado como parte de la lucha por su destrucción revolucionaria a manos del pueblo trabajador.
Si existiera esa situación, cosa que desde la LSR no vemos en absoluto, sería absurdo simultáneamente estar pensando en una candidatura presidencial a más de tres años vista. Hay algo que no "cierra".
Dejando de lado que Castells y sus compañeros tienen todo el derecho de convertirse en organización política -bajo la forma que entiendan más conveniente y con sus propios candidatos para las elecciones burguesas-, lo que queda claro es que el llamado a la desobediencia civil frente al Estado es hoy una mera bravuconada verbal, parte del ultraizquierdismo lingüístico que domina a buena parte de la izquierda argentina.
El frente opositor es un camino al despeñadero
Castells propone "conformar un Movimiento Nacional -no un partido político- con el fin de coordinar, centralizar y orientar la lucha popular por un programa de reivindicaciones que rompa la dependencia colonial" (El trabajador, Nº 57, enero de 2004). Por definición, ese frente o movimiento sería policlasista y podrían integrarlo, en consecuencia, también sectores capitalistas. La propuesta es una especie de reedición de los frentes pergeñados por Stalin y por el revolucionario más admirado por Castells, Mao Tse Tung. Este último incluso teorizó acerca de la alianza de cuatro clases (obreros, campesinos, intelectuales y burgueses "nacionales"), que explotó poco después de que el PC chino triunfara en la guerra civil contra el imperialismo y la burguesía, el 1º de octubre de 1949.
Este tipo de frentes significan la subordinación de los trabajadores y explotados a la burguesía, con el cuento que sea, para tratar de cambiar de collar y no de perro (siendo esto último lo que está planteado como necesidad imperiosa).
La burguesía argentina de hoy tiene de "nacional" tanto como la china de hace más de medio siglo. La lucha contra el imperialismo es inescindible del combate anticapitalista. Es propio de ciegos creer que el combate contra los imperialismos yanqui y europeos se pueda dar en colaboración con los Pérez Companc, Rocca, Fortabat o Macri, que están orgánicamente integrados en el régimen capitalista internacional y que son los capitales que mandan de verdad en la economía "nacional".
En los países atrasados no hubo, no hay y no habrá una burguesía nacional no asociada a los imperialismos. Subordinar a millones de explotados a pequeños desechos burgueses, llámense pymes, cámaras de comerciantes, o algo por el estilo, nada tiene que ver con una necesaria política de alianzas de la clase trabajadora con otros sectores explotados. Por el contrario, es ponerse una soga al cuello. Y el proyectado "frente opositor" de Castells se parece, a priori, a un nudo corredizo para los explotados.
Su unidad, bajo las formas que sea, es vital. Pero de ella, hay que excluir a los verdugos.
Pontaquarto y la mano en La Lata: En voz baja
Le propongo un ejercicio al lector: ¿Sabe usted en cuánto dinero se otorgó una extensión por diez años para la explotación de Loma La Lata? ¿Se enteró de que la prórroga se hizo 17 años antes de que venciera el contrato? ¿Conoce cuánta plata ganará la empresa beneficiaria, y cuál es? Finalmente, ¿sabe usted dónde queda Loma La Lata?
Si no supo responder alguna de estas preguntas, no se preocupe: el saqueo escandaloso que se ha hecho en Loma La Lata es uno de los secretos mejor guardados por los medios de información, funcionarios y gobernantes.
Loma La Lata-Sierra Barrosa es un yacimiento gasífero ubicado en la provincia de Neuquén, que había sido otorgado a YPF por Domingo Cavallo en 1992 hasta el 2017.
A pesar de la lejanía del vencimiento, a mediados del 2000, el entonces presidente De la Rúa, negoció con Repsol-YPF la extensión por diez años más de la explotación del yacimiento más rico del país. ¿El precio?: US$ 300 millones quedaron para el Estado. ¿La ganancia que se calcula embolsará Repsol en esos diez años?: US$ 40.000 millones. O sea, Repsol pagará menos del 1% del valor real y, además, le han otorgado un plan de cómodas cuotas. Como no podía ser de otra manera, en pocos meses Repsol triplicó el precio de sus acciones.
En diciembre del año pasado el diputado nacional Mario Cafiero presentó un proyecto de ley para que se derogue el decreto presidencial (1.252/2000, Boletín Oficial del 2/1/2001) porque "carece de transparencia y lesiona los intereses nacionales" (Diario de Río Negro 9/12/2003). El ex integrante del ARI planteó como uno de sus argumentos "la gran negligencia de los funcionarios involucrados y el sospechoso apuro por renovar el contrato, a pesar de que la ley solicita sólo un plazo no menor a seis meses". ¿Por qué, salvo Diario de Río Negro, ningún medio le dio bolilla a esta presentación judicial de Cafiero?
Cuando se habla de Loma La Lata se lo hace en voz baja. Caso contrario quedarían jaqueados por el escandaloso negociado una inmensa cantidad de funcionarios. Empezando por los dos presidentes anteriores (Menem, De la Rúa), pasando por el petro-gobernador de Neuquén Jorge Sobisch y la mayoría de los funcionarios de su provincia, hasta Kirchner y sus lazos históricos con las petroleras. El propio K firmó el año pasado un decreto (el 546/03) para facilitar que las petroleras puedan explorar áreas secundarias que, en conjunto, concentran un volumen de producción en gas similar al de Loma La Lata.
Casi en simultáneo al saqueo de Loma La Lata, Carlos Chacho Alvarez renunciaba a la vicepresidencia por el escándalo de corrupción en el Senado. Los ladronzuelos de la cámara alta, estaban acusados de haber recibido unos $-US$ 50.000 por cabeza para aprobar la reforma de la ley Laboral, más conocida como Ley Banelco. Aunque es difícil saberlo, el total de la estafa rondaría los $ 5 millones.
Alvarez renunció, "se investigó hasta las últimas consecuencias", la ley se aprobó y los senadores siguen siendo casi todos los mismos. Pero nadie habló de Loma La Lata, a pesar de que significaba un hecho de corrupción muchísimo mayor (8.000 veces mayor, para ser precisos).
Actualmente, con las declaraciones del arrepentido Pontaquarto y sus valijas cargadas de dinero, se ha reeditado un escándalo similar. Con un agravante: pasaron tres años del decreto de De la Rúa, y existieron presentaciones pidiendo la nulidad. Kirchner, al igual que el tero, que pone los huevos en un lugar pero grita en otro, y al igual que De la Rúa y el escándalo del Senado, intenta desviar la atención de uno de los negociados más corruptos y escandalosos del país. De eso no se habla, los medios no lo difunden y las voces de denuncia se acallan. Porque se ha visto, cuando se habla de Loma La Lata, hay que hacerlo en voz baja.
Santiago del Estero: ¿Caerán los Juárez?
Hace más de 50 años que los Juárez gobiernan Santiago del Estero. A pesar de las puebladas de 1993 -cuando quemaron la Casa de Gobierno, la Legislatura, la Corte Suprema, e incluso la casa de los Juárez- y de la posterior intervención de Schiaretti, hubo de nuevo elecciones y los Juárez volvieron al poder. Aunque en la última votación, en la que Nina Juárez fue elegida gobernadora, hubo un 52% de abstenciones.
La base de la permanencia de los Juárez a lo largo de medio siglo, es el terrible atraso económico-social y, por ende, político de la provincia. Sobre esa plataforma de pobreza fue edificándose el poder de los Juárez: clientelismo y "caridad" por un lado y, por el otro, emigración forzosa de un gran número de santiagueños hacia Córdoba, Rosario o Buenos Aires. En los últimos tiempos, el gobierno de los Juárez se sostuvo sembrando el terror en la población de la mano del represor y torturador Musa Azar, que era el jefe de una Side paralela a escala provincial. Pero a raíz del crimen de la Dársena, las cosas empezaron a cambiar. La gente empezó a perder el miedo y a exigir justicia. Las primeras detenciones por el crimen no convencieron a nadie. Las marchas continuaban y acusaban directamente a Musa Azar, a los Juárez y a los "amigos del poder". Esta actitud valiente del pueblo logró que empezara a quebrarse el pacto de silencio entre el círculo gobernante y se empezara a investigar a Musa Azar, sobre el cual caían todas las acusaciones.
Se encontraron huesos humanos en el zoológico privado de Musa Azar, que fue luego detenido. Los Juárez buscaron con esto calmar los ánimos de la gente y desprenderse de la responsabilidad por los crímenes, pero lograron lo contrario: por un lado Musa Azar empezó a hablar y acusó a los Juárez de diferentes crímenes, entre ellos algunos cometidos bajo las Tres A y durante la última dictadura militar; por el otro, las marchas por el esclarecimiento del crimen continuaron y cada vez eran más multitudinarias. La bronca de la gente se empezaba a sentir con más fuerza y apuntaba cada vez más hacia los Juárez.
Sectores de centroizquierda y la Iglesia se sumaron al reclamo; esta última siempre dispuesta a ponerse a la cabeza con tal de evitar que las cosas pasen a mayores. A los reclamos de justicia se unieron reclamos salariales, en especial de docentes (en Santiago del Estero las clases no comenzaron) y trabajadores de diferentes municipios, como así también de campesinos del MoCaSE. La gente ya no sólo reclamaba justicia: reclamaba que se fueran los Juárez. En la última marcha la gente rompió el primer vallado policial y se dirigió a la casa de los Juárez, pero sectores de la Iglesia y de centroizquierda se lo impidieron reforzando el segundo vallado para evitar una pueblada.
La alianza de poder se siguió quebrando. Parte del bloque del PJ en la Legislatura le negó el apoyo a los Juárez. Pero a pesar de eso Nina se mantuvo en su cargo, ya que contó todavía con el apoyo de varios legisladores del PJ, como así también de tres diputados radicales que votaron en contra de su desafuero. La Iglesia y la centroizquierda pidieron la intervención de la provincia, pero el gobierno nacional no quiere intervenirla. Tal vez porque los Juárez fueron de los pocos gobernadores que apoyaron la candidatura de Kirchner en las últimas elecciones nacionales.
Carlos Juárez viajó a Buenos Aires para buscar el respaldo de Duhalde y de Kirchner, pero no lo recibió; a la vez que se descubrieron expedientes ilegales de 40.000 personas. Entonces se hizo nombrar ministro para tener fueros y así no caer preso.
Una intervención no solucionará los problemas del pueblo de Santiago del Estero, sólo cambiará los nombres de los gobernantes en el mejor de los casos (si no, recordemos la experiencia de 1993). El hambre, el desempleo, la pobreza, la represión, la injusticia seguirán existiendo.
¡Fuera los Juárez y sus cómplices de Santiago del Estero! ¡Que se pudran en la cárcel!
Llamamos al pueblo de Santiago del Estero a retomar las jornadas de 1993, cuando se hartó y salió a las calles sin importarle aquellas instituciones corruptas que sólo le garantizan cosas que no necesita: más hambre, más miseria y más represión. Para lograr la derrota de los Juárez, al calor mismo de la lucha hay que ir creando un poder independiente del estado capitalista y sus cómplices, un poder obrero y popular que sea un ejemplo que se derrame como la lava por todo el país.
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