DESDE VENEZUELA

“Es hora de tomar verdaderas medidas revolucionarias”

 

     Venezuela vive los más tensos enfrentamientos de América latina. La clave para los explotados pasa por construir un poder alternativo. Teniendo como eje la lucha en todos los terrenos contra los golpistas, los trabajadores tienen por delante el desafío de ganar la hegemonía en esa pelea. Hegemonía que hoy, todavía, permanece en manos de Chávez, y que en nuestra modesta opinión también exige tener una política hacia la tropa, los suboficiales y oficiales bajos no golpistas, incluyendo la formación de comités de autodefensa popular para impedir que los asesinos de abril puedan generar una carnicería aun mayor. Parece necesario tomar en cuenta también la existencia de los círculos bolivarianos para desarrollarlos junto a los comités de lucha que organicen al pueblo contra el hambre, el sabotaje y el desabastecimiento que, seguramente, orquestarán las patronales.

     En busca de acercar esta experiencia que se vive en el país hermano, Bandera Roja reproduce a continuación la proclama publicada por los compañeros de “La Chispa” de Venezuela.

 

j. g.

 

¡¡¡Frenemos la conspiración golpista con la movilización!!!

¡¡¡Cárcel a los golpistas!!!

¡¡¡Control social de los medios de comunicación!!!

¡¡¡Control de los trabajadores de toda empresa cerrada o quebrada!!!

¡¡¡Cese inmediato del pago de la deuda externa!!!

 

     El show que se escenifica en la Plaza Francia de Altamira en Caracas, y que pretende mantener en tensión a todo el país, debe servirnos de aprendizaje para las acciones que los trabajadores y el conjunto del pueblo venezolano debemos tomar de aquí en adelante.

     A pesar de haber sido derrocado su gobierno dictatorial en apenas dos días con una tremenda insurrección popular, la oligarquía ha seguido adelante con sus planes conspiradores. Cada vez que han convocado una manifestación, paro o marcha, ha sido derrotada por manifestaciones inmensamente mayores de las masas populares que se sienten protagonistas de una revolución… y con razón, pues derrocar una dictadura fascista como se hizo el 13 de abril no ocurre todos los días…

     Pero el fascismo criollo insiste en su conspiración abiertamente, a pesar de que está demostrado –y ellos lo saben– que son absoluta e irrevocablemente minoritarios. ¿Cuál es la razón? A la oligarquía no le importa lo más mínimo ser minoría… lo único que le importa es recuperar el control absoluto del poder que detentaban y derrotar la movilización revolucionaria que las masas venezolanas protagonizan, especialmente desde el 13 de abril pasado. Para ello están dispuestos a usar –y lo están haciendo–, todo su poderío, desde el monopolio capitalista de los medios de comunicación para desinformar, pasando por el financiamiento de las movilizaciones de sus bandas de hooligangs, por el sabotaje de la economía del país, hasta llegar a promover intervenciones internacionales a través de sus cómplices, como Toledo, quien es socio corrupto de Cisneros en una estafa en la compra de una cervecera peruana, o el archirreaccionario senador norteamericano Henry Hyde.

     Alimentar la esperanza de que la oposición se transformará en democrática de tanto insistirles en el diálogo y que cesarán en su conspiración contrarrevolucionaria y asesina, no sólo es ingenuo y absurdo, es criminal. Se expone la vida de decenas de miles de luchadores venezolanos, se expone el futuro del país y en alguna medida, del continente. He allí, para corroborar esta afirmación, las recientes declaraciones del general Enrique Medina Gómez, ex agregado militar de Venezuela en Washington y protagonista principal del golpe del 11 de abril. Este respondió a una pregunta de una periodista del diario El Nacional: “Le insisto: un escenario en el cual Chávez regresa no está planteado: Nos iríamos de este país. Nos rendiríamos. Si la decisión es que Chávez regrese, pues habría que cerrar las santamarías y decirle «Adiós Venezuela. Este no es el país que nosotros queremos»”. Y, ante la repregunta de la periodista “¿Se irían del país?”, enfatizó: “No. Cerraríamos el país. Es que no quedaría país. El país quedaría destruido…” (El Nacional, domingo 27 de octubre de 2002). ¿Qué mayor muestra de fascismo que esa afirmación? ¿Quién puede dudar de ser ésta una mente criminal y perversa? Este facho es irrecuperable para el ejercicio de la libertades democráticas y el respeto del estado de derecho.

     La intransigencia e inclemencia de los ataques y las conspiraciones de la oligarquía asentada en el poderío económico acumulado en décadas de explotación de los trabajadores, de especulación y de corrupción, con el respaldo de un sector de la alta clase media y de las “viudas” de la cuarta república no se detendrá si las masas movilizadas no los detenemos. Hoy la correlación de fuerzas nos favorece, no sólo por la inmensa capacidad y disposición de lucha demostrada por las masas venezolanas, por la claridad en la conciencia de millones de la necesidad del enfrentamiento contra la oligarquía y sus agentes, y por la creciente organización democrática en asambleas populares, círculos bolivarianos, etc., sino porque similar fenómeno está ocurriendo en otros países de nuestra hermana Latinoamérica, con Argentina a la cabeza… y con lo que puede despertar entre los trabajadores y en el Movimiento Sin Tierra, el triunfo de Lula en Brasil.

     Es hora de actuar enérgicamente, comenzando por las asambleas populares realizadas este domingo 27 en Caracas y, de allí en adelante, deben prepararse movilizaciones organizadas desde los círculos bolivarianos, sindicatos clasistas, asambleas populares revolucionarias y otros organismos de las masas populares aliados a los militares que defienden la democracia. Y todo este proceso para exigir: ¡Cárcel inmediata a los golpistas y conspiradores! ¡Basta ya de impunidad!

     Asimismo, debemos exigir la inmediata liberación de los detenidos por el video de Puente Llaguno. Es vergonzoso que los fascistas asesinos sigan conspirando libremente y los luchadores por las libertades democráticas del pueblo –equivocados o no en su acción– estén encarcelados.

     Ante la intensa e incansable campaña de calumnias y conspiraciones que los medios de comunicación mantienen, como parte de la conspiración en la que fueron y son protagonistas, la insurrección del 13 de abril dio la lección: Que se obligue de inmediato a todas las emisoras de radio y televisoras a transmitir en vivo durante mínimo cuatro horas diarias comunicados, programas y entrevistas de las organizaciones populares de los barrios, comités de desempleados, círculos bolivarianos, etc., coordinadas directamente por estas organizaciones ¡Garantías inmediatas para la libertad de expresión de los trabajadores y el pueblo! ¡Control social de los medios de comunicación!

     Para despojar a los golpistas de los medios que están usando para preparar y financiar la conspiración fascista y para detener el sabotaje económico, ¡que los trabajadores tomen el control y pongan a producir toda empresa que haya cerrado, pare o quiebre!

     Para fortalecer la revolución y ponerle un “parao” al sabotaje económico y la especulación financiera y monetaria de los grandes oligarcas nacionales y transnacionales hay que activar de inmediato un plan económico a favor de los trabajadores y el pueblo, que comience por la suspensión inmediata de los pagos de la deuda externa, congelación inmediata de los precios de los productos del mercado y control inmediato de cambio para frenar la fuga de capitales.

     ¡¡¡es hora de hacer avanzar la revolución. La contrarrevolución está dispuesta a derrotarnos si no lo hacemos!!!

 

“LA CHISPA” - Integrante de Opción de Izquierda Revolucionaria (OIR)

Venezuela, 28 de octubre de 2002

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