Por un movimiento político anticapitalista, antimperialista,
antiburocrático, democrático y socialista
Resolución aprobada por el Congreso Extraordinario de la Liga
Socialista Revolucionaria (marzo de 2002)
Visto:
Que el proceso de rebelión popular expresado desde el 19-20 de
diciembre ha cambiado el marco social y político del país y abierto las
posibilidades de surgimiento de un movimiento masivo que tenga como componentes
esenciales su definición anticapitalista, antimperialista, antiburocrática y
socialista.
Que este movimiento, cuyas características las irá definiendo la lucha de clases y política, sólo puede asentarse en la construcción paciente y tenaz de una nueva cultura política, basada en el respeto de las diferencias, en el combate al burocratismo y al dogmatismo y en una práctica democrática y fraterna, opuesta al burocratismo inquisidor impuesto por el stalinismo en el mundo y por el peronismo en la Argentina, la base material que impregnó de esas prácticas repudiables a buena parte de la izquierda durante décadas.
Considerando: Que el principal problema que plantea el desarrollo revolucionario en
la Argentina es la contradicción flagrante entre la maduración de las
condiciones de putrefacción capitalista y el desarrollo de fuerzas
revolucionarias de masas, con presencia real en la vida política del país y en
la vida cotidiana de los explotados y oprimidos, y capaces de impulsar todas
las formas de democracia directa que embrionariamente se está dando el pueblo,
desenmascarando el accionar burocrático y castrador que en ese proceso juegan
corrientes como la CTA y también organizaciones de izquierda que se mantienen
en un aparatismo y dogmatismo que es cada vez más antagónico con el desarrollo
de un organismo político que responda a las necesidades revolucionarias que
tiene planteadas el pueblo trabajador.
Que es necesario desarrollar una política
que busque ensamblar a las viejas corrientes de vanguardia no aparatistas y en
lucha contra sus resabios sectarios, con los nuevos y muchos más numerosos
sectores de vanguardia que están surgiendo.
Que para ello es necesario trabajar para
reconstituir sobre nuevas bases la confianza entre la militancia más antigua,
organizada o no, y conquistar la confianza de los nuevos compañeros, justamente
reacios a las prácticas burocráticas y aparatistas habituales.
El Congreso de la LSR resuelve:
1) Dar pasos
prácticos a fin de explorar la posibilidad de trabajar en común, inicialmente
en forma federativa, con los compañeros de Autodeterminación y Libertad, del
MAS y de Convergencia Socialista. En la posibilidad de realizar esta actividad,
sus combinaciones y modalidades, estamos abiertos a conversar, avanzar en los
puntos de acuerdo y aprender a convivir democráticamente con las diferencias.
2) Esto, lejos de
excluir, requiere la creación de comités (o el nombre que adopten) que permitan
la integración masiva de compañeros independientes que quieran seguir siéndolo
o que formen nuevos agrupamientos distintos a los de quienes convoquemos inicialmente
a poner en marcha este movimiento anticapitalista, antimperialista,
antiburocrático, democrático y socialista.
3) Esta política
no excluye en el futuro acuerdos tácticos con la izquierda que se reclama
anticapitalista, antimperialista y socialista, por más precisos y limitados que
ellos sean.