Docentes
bonaerenses
Derrota
e impasse
Se acaba de cerrar momentáneamente una parábola. La que comenzó en julio pasado, con el atraso en el pago de salarios y la aparición de los patacones. Y que terminó ahora, con todo eso consolidado, más una situación de gravedad inusitada: ley provincial que suspende la vigencia del Estatuto Docente, pérdida de beneficios por ruralidad, violación del régimen de licencias, poda presupuestaria general, cierre de cursos, no pago de las becas estudiantiles y su correlato, deserción escolar nunca vista, cierre de cursos, congelamiento de la antigüedad, etcétera.
Resultado: derrota aplastante a manos de los
capitalistas y sus gobiernos (Ruckauf, Solá), con la complicidad de la nefasta
conduccion Celeste de Ctera-Suteba.
En el medio ha quedado la histórica
movilización de decenas de miles en las jornadas de agosto-septiembre,
inundando virtualmente las asambleas gremiales, las marchas, las reuniones por
escuela, con padres y alumnos, losautoconvocados en distintos lugares de la
provincia. Eso culminó con la “retirada estratégica” del Suteba y el proclamado
“triunfo por puntos” para disfrazar una derrota por nocaut, tras el acuerdo
de 8 puntos (que nunca se cumplieron) firmado con el gobierno.
La confusión y desmoralización actual es
fruto exquisito de la pérdida masiva de conquistas y de la política Celeste,
que por lo menos ha quedado a la vista de la mayoría. Quedan al desnudo los que
apoyaron la Ley Federal en 1993, saludaron el triunfo de De la Rúa como “una
esperanza” para los trabajadores, y ahora proponen “consensuar la política
educativa” con Giannetassio, a la que han deseado públicamente “el mejor de los
éxitos en su gestión” (carta de Maffei).
Porque la derrota y la desorientación pesan,
es que el nuevo ajuste de Solá no ha recibido la oposición activa de las bases
docentes. Por eso, desde la Agrupación Violeta, en las pocas reuniones
generales llamadas por la dirección, y en las escuelas, nos hemos diferenciado
frontalmente de la Celeste, poniendo al desnudo su papel, su hipócrita
triunfalismo, y proponiendo retomar la lucha en forma progresiva, mediante
planes escalonados basados en reuniones por escuela, interescuelas, apoyando
las asambleas populares y la necesidad de un plenario provincial de delegados
con mandato para debatir cómo seguimos. A todo ello se opuso la conducción,
incluyendo la propuesta de que se votara “que renuncien todas las autoridades
educativas, los consejeros escolares, inspectores y el propio intendente
municipal de Mar del Plata”, responsable del violento ajuste a los compañeros
docentes dependientes de la comuna.
Se plantea ahora retomar el
diálogo y los mecanismos de discusión aletargados, de manera firme y paciente,
llamando a organizarse en forma totalmente diferenciada e independiente de la
Celeste, formando redes de docentes organizados, en la convicción de que este
violento ataque no se detendrá y de que no está para nada lejana una nueva
irrupción de la lucha docente, que nos tiene que encontrar mejor preparados que
el año anterior.
Jorge (desde
Mar del Plata)