Arde
Colombia
Peligro de incendio en el continente
 p;
Finalmente estalló la guerra en Colombia. Y la excusa del cipayo presidente Pastrana para poner fin al proceso de paz fue el secuestro de un senador. Teniendo en cuenta que, desde hace décadas, los secuestros en Colombia son cosa de todos los días, debemos pensar que la decisión se tomó por razones muy distintas. Sin lugar a dudas el cambio de posicionamiento de Estados Unidos ante el conflicto colombiano (y ante el mundo) jugó un papel determinante. Y quedó demostrado lo que ya más de uno veníamos denunciando y muchos sospechaban: los armamentos, entrenamiento y tecnología entregados por Estados Unidos a través del Plan Colombia no eran para combatir al narcotráfico sino para preparar a las Fuerzas Armadascolombianas para el lanzamiento de una ofensiva final contra las Farc.
Semanas después de la declaraciión de guerra el congreso norteamericano
ya está definiendo el envío de otra partida de millones de dólares con el mismo
fin. Han aprobado el envío de tropas para defender un oleoducto de bandera
yanqui que más de una vez ha sido objetivo de las Farc. Organismos no
gubernamentales están denunciando que los efectivos estadounidenses en Colombia
ya serían alrededor de 2.000. El avance del intervencionismo norteamericano se
asemeja al llevado a cabo en Vietnam y, aunque se diga lo contrario, no hay que
descartar una intervención directa en el combate en caso que el conflicto se
torne incontrolable. Hay indicios de ello en la caída de un helicóptero
tripulado por yanquis en la zona de guerra.
La fuerte intervención yanqui een Colombia no es un hecho aislado, sí es
hoy su máximo exponente. Hay una larga lista de lugares donde el ejército
norteamericano se ha ido instalando. Hay bases militares en Manta (Ecuador), en
Aruba, en Curaçao; hay tropas asentadas en la selva boliviana. Y en la
Argentina, hay tropas entrenándose en los tres extremos del país. En Salta, a
donde llegaron a través del operativo Cabañas 2001, en Tierra delFuego, de
donde llegan denuncias de ciudadanos reclamando difusión de este hecho, y en la
selva misionera donde se entrenan para una posible intervención en el conflicto
colombiano dadas las similitudes del terreno.
La aplicación del neoliberalismmo como manera de avanzar en la
colonización de América latina no dejó un saldo favorable a quien parecería ser
el dueño y jefe de la región. La torta de empresas estatales y nacionales
vendidas al extranjero quedó repartida a medias entre el imperio del norte y
Europa. Al no haberse podido adueñar plenamente de lo que llaman su patio
trasero a través de la ofensiva económica neoliberal, Estados Unidos tomó como
estrategia la ofensiva política-militar. Los objetivos son quedarse con el
control absoluto del negocio de la cocaína, controlar una de las principales
cuencas de agua dulce del planeta y, más a largo plazo, terminar de derribar
las ya muy bajas barreras aduaneras implementando el Alca y desplazar así a su
competidor europeo.
Colombia, hoy
 p;
El 10 de marzo hubo elecciones legislativas. Todas las miradas estaban
puestas en los resultados ya que servirían para tener un panorama de lo que
podrían llegar a ser las próximas presidenciales. Lo más importante que ocurrió
es que no votó más del 50% de la población en condiciones de hacerlo. Al igual
que lo que sucedió en la Argentina, el clásico recambio bipartidista llegó a su
fin como consecuencia del total descrédito de la política. Años de corrupción,
aplicación de medidas impopulares y sufrimientos por parte de un Estado
represor semejante al de cualquier dictadura, son motivos más que suficientes
para entender este fenómeno.
El próximo gobierno será electoo por una minoría votante. El liberal
Alvaro Uribe Vélez, la opción de derecha, es partidario de llevar adelante una
“ofensiva final” contra las Farc. El discurso guerrerista, aparentemente está
prendiendo entre gente que, saturada por décadas de luchas armadas, desea ver
el día en que tanta sangre derramada deje de ser algo cotidiano. Este hartazgo
se hizo escuchar con la silbatina que obligó a Pastrana a suspender su discurso
ante una multitud de 300.000 personas que asistieron al funeral del asesinado
arzobispo Isaías Duarte Cancino.
Uribe Vélez, que tiene el apoyoo de los paramilitares, tomará las
medidas que se requieran para intensificar el ataque a las Farc. Lo que no
significa éxito asegurado: miembros del Departamento de Estado afirman que en
lasactuales condiciones las Fuerzas Armadas colombianas no pueden garantizar un
final satisfactorio de esta guerra. Señalan como principal falencia el bajo
número de combatientes, y no mencionan que están carcomidas por el
narcotráfico, lo que merma su capacidad de acción.
Si bien han tomado las ciudadess más importantes de la zona ocupada por
la guerrilla, la batalla se está librando en la selva y en el campo y, por el
momento, no se han registrado nuevos avances.
La situación ha
llevado a personalidades como Henry Kissinger a alertar sobre el peligro de que
se “vietnamice” Colombia. Y el hecho de no tener un panorama favorable hace
poner en duda a más de un congresista norteamericano sobre el avance de la
intervención en el conflicto.
Creemos necesario manifestarnos en contra de la intervención militar de Estados Unidos en Colombia, ya que es el máximo exponente del plan que vienen implantando en toda Latinoamérica. La Argentina no está excluida de este salto en la militarización de la región y, más temprano que tarde, nos terminará afectando.
Relaciones carnales
 p;
Hace pocos días, el actual pressidente Eduardo Duhalde ofreció
participar del conflicto colombiano entrenando pilotos de las Fuerzas Armadas
colombianas en el manejo de helicópteros. El fin de este alineamiento con el
guerrerismo norteamericano es, según sostienen las autoridades, el de conseguir
un acuerdo con el FMI para destrabar la ayuda financiera.
Este anuncio muestra en qué térrminos se negocia y a quién responde el
FMI. El ofrecimiento nada tiene que ver con liberar más la economía o elevar
los impuestos, clásicas exigencias de dominio público de este organismo. Tiene
más que ver con que Estados Unidos busca, desde hace tiempo, que el conflicto
colombiano se regionalice. El fantasma de Vietnam sobrevuela Colombia, y
Estados Unidos no quiere volver a sufrir bajas significativas. El sueño del
Departamento de Estado es que la carne de cañón la pongan los ejércitos de la
región.
Hasta el momento los países de Latinoamérica le han negado apoyo en
tropas. Pero, si bien el anuncio hecho por el estado argentino no es para
enviar hombres, es una manera de ir tanteando el terreno, y un mensaje de
consonancia con la política guerrerista estadounidense.
Duhalde aspira a que quien maneeja los hilos del FMI libere la ayuda
financiera que le daría unos minutos más de aire al pulmón de la moribunda
economía argentina. Es importante manifestarse en contra de este ofrecimiento.
Si no se siente la protesta, podrían ofrecer, en un futuro cercano, el envío de
argentinos a la guerra.
En resumen, también la guerra een Colombia nos da una razón más para
enfrentar el conjunto de la política “lamebotas” del ilegítimo y provisorio
Duhalde.
fedon