“Lo que sabemos sobre el Antrax”
Con este título, las autoridades del Hospital Alemán de Buenos Aires (HABA), hicieron llegar a todos los afiliados a su prestación médica, una cartilla que intenta llevar tranquilidad acerca de esta “fantasmagórica” nueva amenaza lanzada desde el imperio norteamericano. El último engaño montado por las autoridades de Estados Unidos para sembrar el terror entre las “mayorías silenciosas” destinadas a respaldar sus inmundas guerras, fue de los más efímeros. Hace pocos días la organización ecologista Greenpeace publicó, en la edición alemana de su revista, informaciones de delegados del gobierno estadounidense a la conferencia mundial sobre armas químicas realizada en Ginebra –así como de científicos independientes– que revelan que la difusión del virus sería obra de un destacado microbiólogo del programa de armas químicas de Estados Unidos. Si bien la identidad no fue revelada, se trataría de un intento de llamar la atención para aumentar el presupuesto del Estado federal dedicado a la investigación sobre armas bacteriológicas. Avalan estas afirmaciones la bióloga Bárbara Rosenberg, consulora del ex presidente Bill Clinton, y el experto en armas químicas de Hamburgo, Jan van Aden. (Ver Clarín, 29/11/2001, pág. 31.) Los socios-competidores europeos del Estado norteamericano no parecen muy satisfechos con este proceder –que entre otras cosas afecta los intereses de sus propios laboratorios– y hasta en estas lejanas tierras se han ocupado de desmitificarlo. A continuación reproducimos extractos del texto del trabajo publicitado por el HABA (con la firma del Dr. Ricardo Durlach) para conocimiento de nuestros lectores.
“Claves para entender la
enfermedad
En nuestro país se llama
carbunco, muy conocida por los médicos y la gente de campo y nunca fue una
amenaza para nadie. Actualmente en los medios existe el ántrax que es el
vocablo inglés de la enfermedad, producido por la misma bacteria y que ha
tenido una repercusión inusitada, fundada en el miedo, el efecto “noticia” en
un país donde no existe y en una aparición intencional. El microorganismo
productor puede vivir en su estado natural, enfermar animales, muy
ocasionalmente a las personas, y sobrevivir a las inclemencias del tiempo en
forma de esporas resistentes.
En un laboratorio con gran
sofisticación en seguridad tecnológica puede emplearse este bacilo, como arma
con fines de guerra biológica, por parte de quienes puedan producirlo. Hasta
ahora no hay ninguna evidencia de que esto esté ocurriendo. Lo rudimentario del
transporte hacen pensar que se trata de una iniciativa personal.
¿Qué es el ántrax?
Antrax es una enfermedad
infecciosa, que se considera rara o poco frecuente. El agente causal es una
bacteria cuyo nombre científico es Bacillus anthracis. El nombre anthracis
viene del griego que quiere decir carbón y el nombre carbunco o carbunclo tiene
el mismo significado con la raíz latina. En alemán es Milzbrand y en francés es
Charbon. En la forma cutánea en el lugar del inóculo aparece una placa color
negro que le da el nombre a la enfermedad. En general, ataca a animales
salvajes y a animales domésticos como vacas, ovejas, camellos y ciervos, entre
otros. Roberto Koch (1843-1910) ya se ocupó de investigar esta enfermedad a
pedido de los campesinos que le proguntaban por qué se les moría el ganado. Con
su microscopio alcanzó a ver los bastoncillos en los animales enfermos. Los
buscó en los animales sanos y no los encontró. Con sus experimentos vio cómo
los bacilos cambiaban su forma de bastón a esporas y volvían a la forma bacilar
con modificarle las condiciones en el medio de cultivo.
¿Es una enfermedad letal?
Es letal para los animales y en
los hombres sólo en las formas gastrointestinal y pulmonar, que son muy raras y
sucede cuando se la deja evolucionar sin su reconocimiento y tratamiento. El
ántrax puede presentarse en la piel después de su inóculo, generalmente
accidental, en el campo o en quienes trabajan con pelos o cueros animales. Es
una enfermedad localizada que, con tratamiento, cura siempre. La presentación
gastrointestinal ocurre cuando se come carne de animal enfermo; la respiratoria
en la vida normal es muy difícil que se dé ya que no existe en la naturaleza la
posibilidad de aspirar la cantidad de esporas en la concentración suficiente y
necesaria que cause enfermedad.
¿Por qué preocupa tanto?
¿Qué es el bioterrorismo?
Bioterrorismo es la utilización
de microorganismos, sus esporas o sus toxinas como armas biológicas. En la
época de la guerra fría las otrora potencias desarrollaron estas técnicas, que
oficialmente inactivaron después de un tratado internacional en 1975. Décadas
atrás, científicos soviéticos y norteamericanos, por separado, estudiaron
métodos para secar el ántrax y adherirlo a pequeñas partículas –5 micrones o
menos– que pudieran fácilmente entrar en las fosas nasales y alojarse en los
pulmones por aspiración. Para procesar el Bacillus anthracis y sus esporas como
arma biológica y a gran escala se requiere mucha tecnología, financiación y
protección.
El ántrax, noticia que invadió
los medios de todo el mundo, es el causado por esporas preparadas por
terroristas que hasta ahora demostraron su producción en pequeña escala. Han
matado a cuatro personas, enfermaron a algunos pocos, hicieron tomar
antibióticos a muchos miles y generaron temor a millones.
¿Qué fue lo que pasó?
El género Bacillus de bacterias
está ampliamente distribuido en la naturaleza, son contaminantes del ambiente,
se encuentran en la vegetación, el suelo, el agua y el aire. Una de las
especies de este género, el Bacillus thurigiensis más conocido por los
agrónomos, sobre todo porque está en las plantas, fue el que generó confusión. Una
cepa no confirmada se transformó en noticia y no pudo ser controlada por las
autoridades nacionales cuando la bacteria no estaba completamente estudiada.
¿Cómo se contagia el ántrax
respiratorio?
Las esporas (del griego
semilla) pueden sobrevivir por años en condiciones no propicias para su
multiplicación. Como una semilla, si se la pone en el lugar con la temperatura
adecuada, la humedad necesaria y en presencia de nutrientes, va a germinar y
multiplicarse. Eso es lo que ocurre cuando las esporas se aspiran.
De los casos ocurridos en
Estados Unidos el polvo molido del episodio de Florida fue relativamente
grotesco y por eso contaminó el suelo. El polvo del sobre del senador americano
Daschle tenía un molido más fino y generó más preocupación. Allí está la clave
del peligro.
¿Puede contagiarse de persona a
persona?
En sentido práctico se
descarta, es casi imposible.
¿Tiene tratamiento?
El ántrax en todas sus formas
tiene tratamiento. Los antibióticos que se usan son de uso corriente y se
fabrican en la Argentina. Ejemplos: penicilina, ampicilina, doxicilina y
ciprofloxina.
¿Hay vacunas para prevenir la
enfermedad?
Sí hay, pero su uso implica
algunos problemas. Si bien brindan una buena protección contra la bacteria,
también provocan muchos efectos secundarios indeseables. Por eso se recomienda
sólo en poblaciones con alto riesgo de exposición.”