Las siete “P” de Farinello
El
Papa
Desde
el Vaticano emana la política: “El capitalismo puede y debe parecer humanizado”.
A partir del reconocimiento de los enormes focos de miseria, discriminación,
corrupción, armamentismo, marginación social y las múltiples plagas que emanan
de la barbarie de los explotadores, la Santa Sede desparrama ante los
explotados innumerables desvíos y engaños, por mil vías, caras y tendencias
políticas. Todos los caminos son válidos. Menos el que atente contra su falaz
premisa.
El
Padre
Luis
Farinello, “el curita de los pobres”, es un fiel exponente de las coordenadas
impartidas desde Roma. Más de 2000 años de currículum, han convertido a la
Iglesia Católica en una especialista en el engaño y el sostén de los sistemas
más bárbaros e inhumanos (hoy el capitalismo). Esto no cambia aunque alguno de
sus miembros tenga cara de bonachón y luzca estremecido ante los índices de
mortalidad infantil pero nunca por las dos mujeres que mueren por día debido a
la ilegalidad del aborto.
La
Patria
“Nuestro
compromiso es la construcción de un Estado eficiente y ético, con una fuerte
presencia productiva del país, que garantice la seguridad y la vida de nuestro
pueblo”, proclama la carta de fundación del Polo Social.
Estado,
producción y seguridad quedan garantizados.
Para
ello, el Polo convoca “a todos los hombres y mujeres argentinos”. O sea,
patrones y trabajadores, los dueños del país y los dueños de nada, Techint y
los docentes y estatales a los que se les recorta el sueldo, Fortabat y los
piqueteros, genocidas y familiares de desaparecidos. En fin, todos los
argentinos. Extranjeros pobres, ¡afuera!; como se sabe, ellos no votan.
El
Populismo
Como
siempre, es el acompañante ideal del chauvinismo. Farinello, sin uniforme pero
con sotana, intenta embaucar a millones de votantes tras un discurso
demagógico. El Padre convoca a los pobres y personas con buen espíritu a
seguirlo y a pelear por el bien común de todos los argentinos. La mística
abunda y las lágrimas también: “Me hice cura cuando un niño se murió en mis
brazos y entré en política porque fue el pedido que me hizo un moribundo”.
“No
me dejen solo. Yo tengo cojones pero los necesito a todos ustedes”, rezó desde
el escenario de la Federación de Box el 23 de julio. Eso sí: “A los candidatos
del Polo los elijo yo”.
El
Personalismo
Toda
la estructura del Polo Social está basada en la indiscutida imagen y voluntad
de Farinello. Cual monarca, decide cada una de las alianzas, acuerdos y
candidatos del Polo. En el local central, ubicado en el barrio de Congreso, un
miembro de la Junta de Organización reconoce: “Los candidatos del Polo son
sugeridos desde los diferentes locales y regionales, pero el que tiene siempre
la última palabra de quién va y quién no, es el Padre. Si a él no le gusta
alguien pone a otro y listo, no se habla más del tema”. ¿Se puede construir una
fuerza política de cambio y progreso con pequeños dictadores?
El
Polo
Las
fuerzas más importantes que integran el Polo son: Patria Libre, el Partido
Comunista (Congreso Extraordinario), un sector del Partido Demócrata Cristiano,
El Malón, la agrupación Germán Abdala, los comedores y grupos vecinalistas que
Farinello ha construido y gran cantidad de pastores evangelistas. Hay otros
grupos. Pero sobre todo hay caras sueltas que provienen de un variado abanico,
que cada vez más abanica hacia la derecha.
Algunos
de sus candidatos son el ex ultra-menemista Jorge Rachid, el “socialista”
Antonio Cartañá, el secretario general de Patria Libre, Humberto Tumini. Hay
acuerdos con Nueva Dirigencia y se hicieron intentos con Herminio Iglesias y
Seineldín, entre otros ilustres argentinos. D’Elía estuvo a punto de ser
candidato por La Matanza y Moyano ha colocado a un hombre suyo dentro del Polo,
su abogado Héctor Recalde. Incluso hay un pequeño grupo que se denomina “radicales
dentro del Polo”.
Un
Polo conformado desde este punto de partida sólo puede ser un polo negativo.
Diferentes sectores burgueses y pequeñoburgueses han puesto algún huevo en esta
canasta. Por ello, la honesta voluntad de cambio progresista de algún
distraído, está muerta antes de dar los primeros pasos.
El
Parlamento
“La
democracia tiene suficientes fórmulas y operativas como para resultar eficaz
para las soluciones que el país necesita”, decía una carta que Farinello
dirigió el 22 de mayo a los legisladores. Dieciocho años han sido suficientes
para demostrar lo contrario. A no ser que en ayuda de los parlamentarios
burgueses acuda la palabra de Dios, tal cual Farinello arrima al final de la
Carta: “El sacerdocio que la verdad bíblica y el Señor han dispensado sobre
vuestra carga de legisladores, debe hacerles recordar que ‘fueron echados del
templo los que negociaban en su casa’ (5.Marcos11;15) y a ‘aquellos que la
habéis hecho cueva de ladrones’ (5, Marcos 11;17)”.
Seguramente
no será Dios quien se encargue de echarlos. Tampoco algún intermediario
celestial embaucador, que se postula como senador por la Provincia de Buenos
Aires.
Julio
Hernández