La política de la Liga Socialista
Revolucionaria antes las elecciones de octubre
En medio de una descomunal crisis
capitalista mundial, se presenta la próxima trampa electoral del 14 de octubre.
Más que nunca, será un mero episodio sin trascendencia dentro de la tragedia cotidiana
que se vive en las calles, y a la que será necesario seguir combatiendo con
redoblada fuerza el día 15.
La Liga Socialista Revolucionaria
(LSR) concibe su participación electoral en el estilo de la que logramos el año
pasado con la presentación de una lista en común con el MAS en la Capital. Y
sobre esa misma base hemos realizado en común un acto/debate el último 1º de
mayo, y seguimos dando impulso, con ellos y otros compañeros, a ámbitos de
encuentro socialista.
Con miras a la participación electoral,
la LSR se proponía realizar la tarea de juntar las 4.000 firmas requeridas para
la obtención de su personería en la capital federal. Sin embargo, ante el hecho
de que Luis Zamora anunciaba su regreso a la política, y mediando su solicitud
de apoyo para lograr presentarse en las próximas elecciones, optamos por
sumarnos a su recolección de firmas (tarea en la que también colaboraron los
compañeros del MAS). Tuvimos en cuenta su trayectoria intachable como diputado
socialista y una base –aunque mínima– de acuerdo con sus postulados generales
anticapitalistas, antimperialistas, internacionalistas y por el socialismo.
Realizamos esa actividad por medio de una declaración que expresaba:
“La LSR realiza esta actividad de
recolección de firmas para una organización que no es la propia, en primer
lugar por razones democráticas: la legislación estatal limita la participación
de distintas corrientes de pensamiento en las elecciones. En segundo lugar,
estamos convencidos de que es necesario desarrollar en la práctica una nueva
cultura democrática, antiburocrática, de convivencia fraterna entre socialistas
revolucionarios que pueden tener distinta opinión sobre muchos problemas pero
que privilegian coincidencias de fondo muy superiores. Por eso la LSR, en lugar
de privilegiar la obtención de su propia personería electoral, colabora para
que los compañeros de Autodeterminación y Libertad puedan superar las
antidemocráticas trabas impuestas por la justicia electoral de los capitalistas”.
Fue así que la LSR contribuyó con
alrededor de 3.300 firmas a la presentación de Luis Zamora.
Simultáneamente
aportamos diversas propuestas en torno a cómo encarar la campaña electoral,
resumidas en una carta de fecha 2 de julio (“Algunas ideas básicas para
conformar un frente, bloque, o como se llame, del socialismo revolucionario”)
que le hicimos llegar a Autodeterminación y Libertad y a los compañeros del
MAS. En ella decíamos:
“El objetivo de la intervención
electoral es utilizarla como una palanca de relanzamiento del socialismo
revolucionario y de su reagrupamiento, sea de viejos compañeros provenientes
del MAS, o de nuevos y jóvenes compañeros de vanguardia, en la acción o en el
cuestionamiento así sea parcial del capitalismo y de algunas de sus lacras.
Partimos de la premisa de que la abrumadora mayoría del activismo/militancia
por el socialismo revolucionario no se encuentra organizada en los
agrupamientos actuales sino, en lo fundamental, dispersa, atomizada, y actuando
(o no) en forma individual. Y creemos posible y necesario trabajar por
construir un ámbito que facilite y propicie el despliegue creativo de un
protagonismo en común, que vería así potenciadas sus fuerzas.
”Naturalmente, el propósito es poder
dirigirnos hacia las masas, entablando un diálogo con ellas, con un mensaje
que, entendemos, podríamos sintentizar en “revolución socialista o barbarie
capitalista”. Tratamos de conseguir militantes, y votos, pero allí no se agotan
nuestros propósitos.
”Como definición más general,
tenemos que hacer un bloque sobre aquellos grandes problemas en los que estamos
de acuerdo y educarnos en que tener disidencias no es una tragedia sino el
producto natural de un organismo que está vivo y sano. Dicho de otro modo, que
es una plaga a desterrar el pensamiento único y el partido (o lo que sea)
monolítico.
”En esta fase de construcción de
bloque (movimiento, federación, o como se llame), se impone una fórmula:
caminar juntos en los acuerdos y respetar las diferencias en los puntos en que
las haya. Y la experiencia, la vida y el diálogo en común, dirán cuáles se
superan, se maduran, se mantienen, etcétera…
”Esto es parte de un problema
central: ir construyendo una cultura opuesta al verticalismo cuasi militar y al
pensamiento único, que impusieron el stalinismo en el mundo y el peronismo en
la Argentina. También en relación a esto la vida es la que dirá la última
palabra sobre cómo avanzar responsablemente; cuándo hay que detenerse o hacer
los justos movimientos tácticos de retroceso que no signifiquen que saltan
todos los tapones por cuestiones esencialmente irrelevantes (máxime si uno las
considera dentro de una perspectiva histórica y no acosado por el
inmediatismo).
”(…) El éxito de esta apuesta estará
dado no por cuántos votos saquemos (lo que obviamente no sería un dato menor)
sino por si somos capaces de parar sobre sus pies a la izquierda que hoy está “cabeza
abajo” y ha perdido de su brújula el norte estratégico de la lucha por el
poder. En lo fundamental, vemos una izquierda que ha perdido, abandonado y/o se
ha alejado de esa orientación estratégica y ha sido cooptada por el régimen
democrático burgués.
”La experiencia viva dirá si quienes
hoy aparecemos como dirigentes lo seguiremos siendo o no. O si –tal como es
imprescindible apostar, pero sin hacer populismo barato– nuevas generaciones
más capaces van tomando ‘la posta’, no en una guerra generacional sino en una
compleja articulación de distintas experiencias e historias, que es condición
imprescindible articular, sin excluir procesos que son parte de una misma
cadena que arranca hace 150 años, se continúa hoy, y seguirá tejiendo sus
eslabones –la veamos o no– hasta la derrota definitiva del imperialismo y el
capitalismo en el planeta. (…)
”La campaña electoral habría que
armarla sobre idea básica de que la única solución realista a los padecimientos
actuales es la revolución socialista, por más difícil y terrible que ello sea,
pero siendo conscientes de que es la única forma de impedir la continuidad de
la barbarie capitalista que, en continuo avance, amenaza la existencia misma
del planeta.
”Concebimos una campaña a la
ofensiva ideológica contra el capitalismo y no de llorosos desilusionados por
el supuesto fracaso del supuesto socialismo.
”Lo que fracasó a todas luces en el
mundo es el capitalismo. Cinco o seis siglos de colonización en América latina,
Africa y Asia, donde vive el grueso de la humanidad, lo demuestran. Diez
millones de niños muertos de hambre o por enfermedades curables significan que
tan solo cada cinco años, se tienen las mismas víctimas que en el equivalente a
la segunda guerra mundial, sin necesidad de que aparezca el hongo nuclear sobre
Hiroshima.
”Hay, además, guerras por todos
lados. Y habrá más: en Colombia, en el genocidio sionista, en los 20 países
(sobre 53 que existen) que están en guerra en Africa, en el sur de Asia (con la
India y Pakistán con el dedo dispuesto en el gatillo atómico), en la
multiplicación descomunal de bases militares yanquis en América latina, en los
Balcanes transformados en base militar de la Otan. (…)
”Hay que encarar una verdadera
guerra por la cabeza de los trabajadores y el pueblo, en contra de sus enemigos
(que son los nuestros) que disparan sobre esas mismas cabezas con toda su
artillería sin encontrar oponentes, que desnuden y cuestionen todos y cada uno
de sus actos.
”Con ese mismo criterio hay que
encarar la política en el terreno nacional. Hay que decir que la burguesía
argentina fue, es y será, no sólo explotadora sino ladrona y parasitaria.
”Desde aquel origen hasta la crisis
de hoy, esto no tiene arreglo mientras quede en manos de la burguesía. Y los
últimos 25 años lo demostraron trágicamente. Los US$ 100.000 millones que la
burguesía nacional fugó hacia los paraísos fiscales han conducido a esta
situación donde un 30% de trabajadores carece de empleo, y unos 14 millones
viven por debajo del nivel de pobreza…
”A casi dos siglos del 25 de mayo de
1810, la actual Argentina no sólo rifó el virreynato sino que es aun más
dependiente que en aquel lejano entonces.
”Esta tragedia sólo puede intentar
resolverse cambiando de manos el poder. No se trata de un mero cambio de
gobierno: la centroizquierda triunfó hace muy poco, y ahora gobierna Cavallo.
Hay que destruir el poder de los explotadores y de su Estado.
”Hay que organizar el poder de otra
clase social (la de los explotados y oprimidos).
”Hay que barrer a los monopolios y a
la banca e instaurar un poder de nuevo tipo, obrero, popular,
latinoamericanista e internacionalista.
”En contra del discurso del enemigo
de clase que fogonea la guerra de pobres contra pobres (fomentando la
xenofobia), debemos hacer alarde de que somos hermanos, ciudadanos de América
latina y el mundo y que nuestra única patria es la clase trabajadora y
explotada: del color, origen étnico o religioso que sea.
”Creo que esto podría sintetizarse
en algo así como “Guerra al capitalismo, aquí y en todas partes, para que haya
paz entre los pueblos”.
”Tiene mucha importancia lo que
algunos –como Autodeterminación y Libertad– llaman el problema de construir
organizaciones políticas, sindicales o sociales independientes de la burguesía.
Estamos convencido de que ello sólo será posible en guerra mortal contra la
burguesía en todos los terrenos (incluyendo el de sus agentes burocráticos).
Sin claridad acerca de esto, los propósitos se convertirán en una mera forma de
utopismo apto para que la ideología dominante de la época –la de la clase
dominante en esta época– inficcione, penetre y neutralice el pensamiento y la
acción del puñado de revolucionarios conscientes que pretendemos ser parte dirigente
de los miles de millones con quienes queremos colaborar a la victoria en la
descomunal tarea por la destrucción de la clase dominante, de su poder, de sus
instituciones de dominación, de su ideología; tarea, insisto, que sólo millones
y miles de millones de explotados y oprimidos podrán consumar.
”Hay que tomar las próximas
elecciones como una palanca para la reconstrucción del socialismo
revolucionario; con una política y una estrategia que intentan aprovechar esta
oportunidad y/o coyuntura para dar una respuesta centrípeta y revolucionaria al
proceso centrífugo y contrarrevolucionario que vivimos.
”Nos parece vigente, hacia la
próxima campaña electoral, seguir expresando esta política (en el sentido en
que lo venimos intentando ya en diversas oportunidades entre la LSR y los
compañeros del MAS). Desde la LSR no vemos ninguna razón para no seguir actuando
en bloque con el MAS para dar impulso a estos propósitos.
”Razonamos con criterios políticos y
buscamos avanzar lo más ampliamente posible. En función de ello es que
decidimos ser parte de la consecución de firmas para Autodeterminación y
Libertad.
”Desconfiamos implacablemente de la
justicia burguesa, y actuamos en consecuencia.”
Lamentablemente,
estos propósitos no parecen tener cabida, por ahora, en los proyectos del
compañero Luis Zamora; en cuya campaña pierden relevancia los aspectos
anticapitalistas y socialistas.
Parece haber un punto de
coincidencia muy profundo que une a las listas de la izquierda que se presentan
en esta ocasión. Su discurso se parece más al de corrientes nacionalistas como
Patria Libre, el PCR-CCC, el cura Farinello y muchos otros.
Lejos de alentar entre los
trabajadores un mínimo de conciencia anticapitalista e internacionalista, los
representantes de IU y PO validan, de hecho, esos sentimientos nacionalistas.
Todos juegan, objetivamente, el papel de una “corriente de izquierda” del
peronismo. Ese es el mismo sentido que tiene la propaganda del PTS sobre un
supuesto “partido de trabajadores” que encarnaría la independencia de clase,
pese a carecer, desde el vamos, de una política socialista y revolucionaria.
En última instancia, el común
denominador es el de una fuerte adaptación al régimen democrático burgués.
Lejos y olvidados parecen haber quedado los tiempos en que Luis Zamora utilizó
su banca para repudiar ante todo el país la presencia de Bush padre (entonces
presidente de Estados Unidos).
Por todo lo dicho, no vemos en las
distintas listas de la izquierda que se presentan a estas elecciones, alguna
propuesta que tenga puntos de contacto –aunque sea mínimos– con una campaña
claramente anticapitalista y socialista y, mucho menos, con una voluntad de
enterrar una práctica de aparatos, que ya demostraron su fracaso aquí y en el
mundo; lo que no se modifica si logran ocupar algunos asientos más en las
legislaturas. De ahí nuestra propuesta de voto programático.
Con los compañeros del MAS, venimos manteniendo una relación
fraterna y respetuosa, y muchas coincidencias políticas y de intervención
práctica en diversos procesos, cosa que no dudamos seguiremos haciendo, e
intentado avanzar y profundizar ese camino.
Por
estas razones, lo llamamos a expresarse en las urnas, utilizando esta boleta:
Elecciones
del 14 de octubre de 2001
VOTO
POR:
• Dejar de pagar la deuda pública que
contrajeron los capitalistas
• Repartir las horas de trabajo a
salario pleno
• Expropiar la banca, el comercio
exterior y todos los monopolios
• Expropiar a las grandes fortunas que
vaciaron el país y meter presos a sus dueños y sus familias hasta que no
regresen los capitales
• Separar a la Iglesia del Estado
• Disolver los aparatos represivos y
castigar a los asesinos de ayer y de hoy
• Romper todos los tratados militares
con Estados Unidos y expulsar a todas sus misiones
• Por la reconstrucción del socialismo
revolucionario
• Por una sociedad en camino al
socialismo, necesariamente vinculada a nuestros hermanos latinoamericanos, para
luchar por ella a escala continental y mundial
Revolución Socialista o más Barbarie Capitalista