Huelga docente en la provincia de Buenos
Aires
Nuevas
formas de organización:
experiencias
que hay que seguir fortaleciendo
Los
docentes sabemos que las políticas de ajuste se vienen implementando desde hace
tiempo y que no son propias de un gobierno u otro sino que responden a un orden
capitalista que en esta etapa, necesita reducir sus gastos en educación y
salud.
Ya con la aplicación de la Ley
Federal de Educación vivimos las primeras pérdidas: el tercer ciclo y polimodal
sufrieron recortes en su planta funcional, tiempo después las provincias fueron
achicando sueldos y bonificaciones, flexibilizaron el “estatuto del docente”
recortando licencias, becas estudiantiles, partidas para comedores, gerenciando
servicios a manos de empresarios.
En la provincia de Buenos Aires, el
conflicto se viene desarrollando desde unos meses atrás con el atraso de pagos
a suplentes y provisionales y se profundiza durante el mes de agosto donde se
decide una quita salarial a los sueldos mayores de $ 740 pagándose el resto con
patacones o dinero ficticio, unificándose los cargos en un legajo único,
congelando la antigüedad y recortando asignaciones del salario familiar. Sumado
a esto el cierre de comedores escolares por la falta de pago a los proveedores
y el pago de solo un 20% de las becas estudiantiles. Ante tal asalto a la
actividad docente y a los sueldos, los maestros y profesores decidieron desde
un plan de lucha con paros progresivos, hasta el paro por tiempo indeterminado,
pero el sentimiento más fuerte que movilizó a los docentes fue el rechazo a las
políticas de ajuste y la defensa incondicional de la educación pública y
gratuita.
Durante las tres últimas semanas los
maestros, padres y alumnos nos hemos encontrado en asambleas, marchas y
actividades públicas en rechazo a las políticas de ajuste. Este es uno de los
procesos más ricos en calidad y cantidad que ha vivido el magisterio en la
última década, muchos docentes impulsaron por primera vez asambleas en sus
escuelas, las cuáles salieron exitosas más allá del papel que jugó la
burocracia sindical que trató de ahogar proyectos que surgían de distintas
comunidades educativas, por fuera de los sindicatos.
Los docentes que, con preocupación
no veían una respuesta acertada de las conducciones gremiales, adoptaron desde
la unidad, actividades propias para los días de paro. Por primera vez los paros
fueron votados en las escuelas, se explicaba y se debatía la situación de la
educación en particular y de la política del país en general, las actividades
públicas como clases, marchas, escraches, radios abiertas, cortes de calle,
actos paralelos a los oficiales, ollas populares, fueron una de las
características de esta lucha. La propia coordinación de escuelas por zonas
geográficas, las ideas conjuntas de docentes y padres enriquecieron aún más
este proceso, que recién comienza.
La última marcha, multitudinaria,
siendo convocada por el Suteba tuvo características distintas ya que los
docentes no se encolumnaron bajo las banderas de seccionales o listas
sindicales, sino que concurrieron con las pancartas y banderas de cada escuela.
Esto se explica por la desconfianza que sienten hoy los trabajadores de la
educación a las dirigencias sindicales a quienes ven como cómplices del
deterioro del sector y que siempre terminan negociando con los gobernantes de
turno ignorando la opinión de la base.
El levantamiento del paro por tiempo
indeterminado lo confirma; los dirigentes gremiales convirtieron de esta manera
la “lucha contra el ajuste” en “lucha por el salario” (o por lo que queda de
él), prometiendo migajas que someterán a alguna negociación con el gobierno, a
la vez también intentaron de esta manera desarticular un interesante movimiento
de autoconvocados.
Se
unieron los distintos sectores docentes y surgen nuevas formas de organización
Hoy la mayoría de los docentes no
están afiliados a los sindicatos, tal vez por eso surge la autoorganización que
contempla a los trabajadores de la educación más allá de las agremiaciones a
uno u otro sindicato, más allá de si son municipales o provinciales y del papel
docente que desempeñen. En la ciudad de Mar del Plata, y en muchas localidades
de la provincia de Buenos Aires se han formado grupo de docentes, padres y
alumnos autoconvocados. En esta ciudad se ha constituido la API (Asamblea
Permanente Interescuelas), rescatando la forma asambleística, las propuestas de
lucha que surgen de las escuelas y la democracia directa por fuera de las
estructuras sindicales.
Esta forma de organizarse tiende a fortalecer los mandatos de base,
da cabida a las preocupaciones y propuestas de los maestros e invita a
participar y expresarse a otros sectores de trabajadores, desocupados, derechos
humanos, estudiantes, etc. Sus asambleas han sido masivas demostrando que
numerosos docentes buscan espacios de debate y acción alternativos a los
sindicatos burocratizados. En oposición a la vetusta tradición sindical de las
secretarías bajo el mando de la Comisión Directiva, la API promovió y organizó
comisiones abiertas de organización, prensa, extensión, etc., con integrantes
rotativos. Este trabajo se difundió ampliamente en la prensa y se constituye
como un embrión que hay que seguir fortaleciendo y desarrollando. El gobierno
tratará de avanzar en las políticas de ajuste, lo que hace imprescindible
fortalecer estas experiencias para mejor enfrentar el próximo embate del
ajuste.
Viviana