ARI: Está sonando aquella vieja canción
No
se quiere quemar. Lilita no quiere arriesgar nada en su carrera hasta la banda
presidencial y optó por no presentarse como candidata el próximo 14 de octubre.
Para qué exponerse antes de tiempo si las encuestas la presentan como una
figura presidenciable.
Con
o sin ella, la música propuesta por Alternativa para una República de Iguales
(ARI) es la misma: “Con la democracia se come, se cura y se educa”. Vieja
canción, entonada por nuevos intérpretes. O no tan nuevos: los integrantes del
ARI conforman una cooperativa entre alfonsinistas “insatisfechos” y viejos
amigos de esta corriente como Alfredo Bravo y las princiales figuras del
Partido Socialista Democrático (PSD). La CTA también forma parte importante de
este conglomerado, contribuyendo con varios candidatos, entre ellos el
integrante de la conducción nacional, Alberto Piccinini, y Ariel Basteiro,
titular de la Asociación del Personal Aeronáutico.
El
capitalismo humano y sin corrupción que propone el ARI, es tan posible como que
la investigación del lavado iniciada por Lilita consiga el cierre del Citibank
de Nueva York, por ser el principal gerenciador de la millonaria estafa, o que
esta noble institución bancaria decida donar todos sus bienes malhabidos para
terminar con la muerte por hambre de millones de habitantes en el planeta.
Una “República
de Iguales” no fue, no es, ni será posible dentro del capitalismo. “Se come, se
cura y se educa”, aquella vieja canción alfonsinista, no es actualmente
tarareada por ningún desempleado, empleado de sanidad, estatal, ni docente de
la Argentina. Entre ellos, y tantos otros sectores, el nuevo hit es “hambre,
balas y miseria dentro del capitalismo”.
Ante
la actual crisis, los radicales, frepasistas, “socialistas democráticos” y
sindicalistas que integran el ARI proponen volver a confiar que “otro mundo es
posible” sin cambios revolucionarios. Votar por ellos, presentados como
candidatos honestos y con buenas intenciones, sería suficiente como para
comenzar a andar ese ilusorio camino hacia una República de Iguales.
¿Pero
honestidad y preocupación por las desigualdades sociales no eran los ejes de la
campaña de la Alianza en octubre de 1999? ¿La variante de centroizquierda que
proponía el Frepaso no es idéntica a la que propone Lilita? Varios de los
candidatos del ARI fueron protagonistas destacados de aquella tramposa ilusión
que terminó con Cavallo como el hombre de mayor poder en el gobierno. La real
viabilidad de las propuestas de Elisa Carrió y el ARI surge simplemente con
hacerse una pregunta: ¿Qué será de la vida de Fernández Meijide y Chacho
Alvarez?
Julio
Hernández