EN LA CORNISA

 

La Argentina vive sobre una cornisa. La economía está parada sobre tres años de recesión y se bambolea entre la cesación de pagos, el default, y el canje de bonos por 20.000 millones que quizá permita seguir en la cornisa un tiempo más.

La sociedad se balancea entre la bronca y el hartazgo hacia un gobierno (que se pintó de “progresista” antes de asumir y terminó comandado por Cavallo) y un salto en la resistencia que transforme en acción masiva y general el odio que anida en las entrañas sociales.

El régimen “democrático” se mueve entre una decadencia general de las instituciones (desde la Presidencia y el Parlamento, pasando por la Policía, las Fuerzas Armadas y la Justicia), cuya máxima expresión es que el hombre fuerte del gobierno es el mismo autor del asalto. Ahora, puesto a policía, le resulta imposible construir una alternativa distinta a este modelo saqueador.

La Argentina está también en la cornisa a la hora de valorar su historia. Por un lado, conmemora el aniversario de la Revolución de Mayo de 1810 que desembocó en la posterior independencia burguesa del país. Por el otro, la actual situación muestra que los jirones de independencia del imperio, fueron quedando en manos de banqueros, grandes capitalistas, organismos financieros internacionales, y crece la subordinación política, diplomática y militar al imperialismo mundial, de una supuestamente independiente República Argentina.

La resistencia de los trabajadores de Aerolíneas, de Luz y Fuerza de Córdoba, de los desocupados que cortan la ruta 3 en Matanza, logrando parte de sus reclamos, son indicadores promisorios de que sectores de los trabajadores, empujados a la lucha, resisten.

Para que el empujón de la resistencia sea lo suficientemente fuerte será necesario organizar una gran lucha nacional. Esta sólo puede ser firme y continuada si se organiza desde la base de los trabajadores, en las empresas y en los barrios y aprovechando también las convocatorias que hagan distintos sectores de la burocracia sindical.

 

La clave, el ordenador de toda la situación social y política, es el agotamiento estructural de la economía organizada para el beneficio de la banca y los servicios privatizados con mercados cautivos para algunos sectores monopólicos. Todo ello con el telón de fondo de una deuda pública (no sólo externa) que se traga todo; representa, por ejemplo, un 50% más que los sueldos del Estado nacional y un 22% del presupuesto.

Hay dos hechos sobresalientes que agravan la situación. Por un lado, el marco internacional, con la locomotora norteamericana desacelerándose, lo que conlleva también un mercado internacional de capitales mucho menos fluido que en los noventa. Por otro lado, la recesión en la Argentina tiene casi tres años de instalada y los analistas más optimistas pronostican que seguirá, como mínimo, hasta el último trimestre del año.

Puede ser que Cavallo logre canjear algunos vencimientos inmediatos, pero aun en ese caso, sólo estaría pateando la pelota para adelante, con una espada de Damocles presta a caer en cualquier momento.

La banca internacional le exige a Cavallo apretar más de lo que ya lo está haciendo. Recientemente, una consultora le reclamó la baja del gasto público un 10% más, “echando a miles de empleados”, y “flexibilizando a fondo” las condiciones de trabajo.

El único indicador económico que crece, es el éxodo de capitales al exterior: US$ 100.000 millones depositados en los paraísos fiscales y en parte retornados a la Argentina para comprar bonos de la deuda a un 12 o 15%,mientras las tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos cayeron al 4%.

 

Crecen el malestar y el odio social y hay algunas luchas. El gobierno centroizquierdista se desmoronó en el momento de asumir. Es un gobierno “viejo” y repudiado por los trabajadores y el pueblo.

En este año todo avanzó a saltos. La creciente falta de legitimidad va acompañada simultáneamente por un descrédito entre los trabajadores y el pueblo. Esto se potenció en los últimos meses: el tramo final de Machinea, el interinato de dos semanas de López Murphy y la vuelta de Cavallo, por más que algunos sectores se ilusionaron inicialmente con él y con la imagen que vendía. Entre el pueblo y los pobres estas ilusiones van en picada o, más aún, se expresan como un creciente repudio social que tiene manifestaciones activas, y también como un malestar e irritación colectivos que puede derivar en paros de gremios, en el apoyo a los cortes de ruta y el rechazo a las versiones “conspirativas” que de ellos da el gobierno; en  el desprestigio de la “clase” política en general, y en cierta sensación de que son marionetas al servicio de la gran patronal “chorra”.

Esto se expresó en marzo con los paros docentes y de ferroviarios y subtes; o actualmente con el paro de técnicos de Aerolíneas Argentinas y toda su lucha. El caso más relevante es el de los cortes de luz en Córdoba, en medio de la primera gran lucha contra las privatizaciones en diez años, hoy protagonizada por los trabajadores de Epec. El secuestro policial de más de doscientos de ellos por unas horas es una demostración de los extremos a los que no duda en apelar la clase dominante frente a luchas fuertes de resistencia.

En este contexto, tiene también un lugar destacado el proceso de tomas de rutas protagonizadas por piqueteros en distintos lugares del país.

Entre ellos, tienen particular importancia los realizados en lugares que han sido centros petroleros, como Cutral Co y Plaza Huincul en el sur, o Tartagal y Mosconi en el norte, donde se procesó además un importante programa que excede ampliamente las reivindicaciones habituales. En los cortes más cercanos a Buenos Aires, incluido el actual de Matanza, la desesperación de la gente se combina con la acción de los aparatos de la CTA y la CCC que están haciendo también su propio juego.

El lugar relevante que adquirió el reclamo por la libertad de Alí en el corte de Matanza es un dato muy importante porque expresa una reacción social y política del pueblo frente a la brutal sentencia capitalista.

La homilía de monseñor Bergoglio al gobierno, en ocasión del 25 de mayo, alertando sobre los brutales privilegios y desigualdades sociales, está destinada no sólo a mejorar la imagen de la Iglesia en la población, sino también a influir sobre un gobierno que demuestra fricciones permanentes en todos los terrenos.

Con la convocatoria al acto del 31 de mayo y la posible convocatoria a un paro general por parte del sector de Moyano, éste intenta salir de los dos meses de tregua otorgados a Cavallo por todos los dirigentes sindicales al levantar el paro convocado para el 5 y 6 de abril pasado.

Frente a esos paros y movilizaciones decimos categóricamente: la base debe organizarlo y aprovecharlo para organizarse. El paro hay que hacerlo posible para enfrentar al gobierno y a las patronales. Para ello, hay que transformarlo en una plataforma para la reorganización de los trabajadores. Esta no sólo es imprescindible para garantizar el paro, sino también para que tenga continuidad y, en ese proceso, posibilite la formación de una militancia, una organización y una dirección dispuesta y capaz de llevar adelante una lucha efectiva y consecuente contra las patronales y el gobierno. Para eso debe estar dispuesta también a coordinarse entre sí para ir sentando las bases para una nueva dirección y organización política y sindical, clasista, antiburocrática y anticapitalista.

Desde esa fuerza, estaremos en mejores condiciones para intentar encarar un cambio de fondo, que acabe con el poder de los capitalistas e instaure un poder de los explotados, para pelear por una sociedad socialista a escala internacional y mundial•

 

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Después de 17 Días de Corte: Un Paso Adelante en Ruta 3

 

· Los compañeros desocupados aceptaron, el pasado 23 de mayo, una propuesta que incluye 7.500 planes Trabajar de entre $ 160 y $ 200, y el compromiso de pagar los planes adeudados desde enero, prometidos tramposamente por el gobierno en el corte de noviembre y estafados hasta ahora. El mismo gobierno que no es capaz de controlar nada –ni el vaciamiento de Aerolíneas por US$ 1.000 millones– sí es capaz de imponer un ordenamiento del padrón de beneficiarios de estas sumas indignantes.

Ahora bien, ¿qué pasó en los 17 días que duró el corte en Isidro Casanova?, ¿cuáles son sus principales enseñanzas?

· Lo que pasó puede sintetizarse en dos hechos centrales. Uno, los piqueteros se mantuvieron firmes y aguantaron todas las amenazas y provocaciones del gobierno. Dos, la ministra Patricia Bullrich, decían, se jugaba al desgaste, y Mestre quería dar palos. Pero nada de eso les funcionó, porque los manifestantes no tenían otra opción que mantenerse firmes en la ruta, y eso fue lo que hicieron. Al actuar así, las vacilaciones se trasladaron al campo enemigo (el del gobierno).

En él afloraron varias tendencias y un tire y afloje que alimentó, sin querer, la fortaleza del corte, socavó la política de desgaste de la Bullrich y dificultó los palos que pretendía utilizar el ministro del Interior.

Se cumplió una ley de hierro de toda lucha obrera y popular: el secreto para que aparezcan las fisuras en el edificio enemigo radica en la firmeza, fortaleza y decisión de seguir la lucha que demostremos en los hechos los trabajadores, ocupados o no.

· Los acuerdos logrados constituyen una avería en el casco de seguridad del gobierno. Y por esa fisura van a intentar filtrarse, en un período próximo, nuevos sectores del gran ejército de desocupados, pobres y marginados por este sistema, hiperbenefactor de los hipermillonarios sin fronteras.

Por supuesto, la última palabra aun no está dicha. El gobierno quizá cumpla, quizá no. Si no cumple, encontrará una adecuada respuesta en Matanza, con los compañeros tonificados por el relativo éxito del corte de rutade mayo. En el resto del país se abre un nuevo capítulo para que miles y miles de compañeros lo protagonicen y luchen por sus más elementales derechos.

· Los socialistas revolucionariosapoyamos incondicionalmente estos reclamos y participamos en las acciones que los respaldan. Al mismo tiempo, decimos que hay que trabajar con firmeza para terminar con la división(de hecho) entre la lucha de los trabajadores con empleo y los que carecen de él: es una misma lucha y enfrenta a un mismo enemigo (las patronales y su delegado en el gobierno).

Tenemos que debatir este tema, y rechazar el engaño que pretende imponer el enemigo acerca de que cada lucha va por separado y que no se pueden ni se deben juntar. La realidad es opuesta: la unidad de las luchas es imprescindible para que haya soluciones reales para los desocupados y también para que los que hoy tienen empleo no tengan que enfrentar a las patronales con una inmensa cola de candidatos a reemplazarlos.

· Es necesario unificar ambas luchas en una. ¿Cómo? Una variante es crear comisiones de coordinación por barrios, localidades, gremios, etc. Otra, imponer que los sindicatos organicen a los desocupados de su gremio y coordinen la lucha común; para lo cual habrá que barrer a las cúpulas burocráticas mediante el protagonismo activo de los trabajadores.

Las variantes y combinaciones pueden ser múltiples. La vida dirá la última palabra. Toda lucha importante, y la del corte de Ruta 3 lo fue, replantea el problema en una escala mayor. Pero también sienta una confianza mayor en las propias fuerzas para mejor encarar una lucha común y a fondo. Son las peleas de hoy, y otras que se preparan, las que abonan el terreno para luchas generales contra el régimen de miseria y desocupación.

Jorge Guidobono

 

La Alianza apostó a un Cavallo rengo

   

La renuncia del ex ministro López Murphy hizo creer a muchos desprevenidos que sus crudas medidas fiscalistas no se concretarían, y hasta hubo quien vaticinó un viraje en el Gobierno ante el rechazo que generaron en la sociedad. Sin embargo, el arribo posterior de un viejo conocido al Palacio de Hacienda demostró que la esperanza era infundada y, de hecho, lo que se pretendía imponer sin anestesia y de un solo golpe se instituyó en poco más de un mes, con los suficientes eufemismos como para que pase por inevitable y se considere “el mal menor”.

    Así, se metió una vez más la mano en el bolsillo de los trabajadores y la clase media para seguir pagando a los acreedores externos y sus personeros locales, con una batería de ajustes que no tiene nada que envidiarle a la que intentó instrumentar el economista de Fiel en su fugaz gestión de dos semanas.

    La generalización del IVA supone un golpe a los sectores de más bajos ingresos, al tratarse de un impuesto que no se puede dejar de pagar ya que está incluido en el precio de los productos que todo el mundo consume. Simultáneamente, el impuesto al cheque del 0,25% (también imposible de evadir) se combinó con la obligación de usar ese medio para efectuar pagos que superen los $ 1.000, lo cual no tardará en trasladarse como costo empresario alos precios finales. El tijeretazo al gasto pasó finalmente por la ANSES, que pareció elegida porque protestaría menos que los universitarios, mientras se daba vía libre a las empresas privatizadas para aumentar una vez más sus tarifas, como fue el caso del gas (ya común para esta época del año) y la telefonía celular.

En tanto, la recesión de 34 meses sigue sin perspectivas de ceder y todo indica que cumplirá los tres años, en un clima de mayor descontento, cierres de fábricas, despidos, mayor flexibilización del trabajo y conflictividad social. El blindaje ya se diluyó, las inversiones extranjeras sólo llegan al país para negocios de rentabilidad asegurada y corto plazo, y se generalizó la desilusión popular con un gobierno que se está quedando sin golpes de efecto para mostrar dinamismo en lo económico. La producción industrial cayó un 3,1% en el primer trimestre del 2001.

 

El megacanje: más espejitos de colores

   

El 28 de marzo no estuvieron en la jura del equipo económico de Cavallo el presidente ni el vice de la Asociación de Bancos de la Argentina, que nuclea a lo más granado del establishment financiero y suele acudir orgánicamente a este tipo de citas oficiales. Pero el “faltazo” no fue para nada casual. Tanto Eduardo Escasany como Manuel Sacerdote (que son, además de jefes de ABA, presidentes del Galicia y del BankBoston respectivamente) estaban masticando la bronca del día anterior, cuando el Ministro les había gritado frente a un grupo de empresarios que no aceptaría “más tasas ruinosas para el país”, en referencia al interés que pidieron los usureros para renovar los vencimientos de bonos de la deuda argentina. No contento con eso, dos semanas después emprendió contra los “jóvenes miopes” que asesoran a los acreedores del Norte y tildó de “delirante” a un profesor harvardiano de Economía por un artículo que firmó en un diario neoyorquino.

Finalmente, tras postergar la licitación con el mismo tono belicoso y esperar en vano que la calificadora JP Morgan bajara el riesgo país (que llegó a los 1.300 puntos básicos), Mingo tuvo que resignarse y darle el OK al viceministro Daniel Marx para que desembolse, el 8 de mayo último, el 12,44% para patear 90 días hacia delante el pago de los pasivos. Esta tasa no sólo es muy superior a esas “ruinosas” que se rehusaba a pagar, sino que es la más alta que paga el país desde que se rumoreaba la cesación de pagos en tiempos de Machinea.

Es ése el marco en el cual se prepara ahora el “megacanje de deuda”, que no es otra cosa que patear todavía más lejos el pago, pero potenciado por la imagen de deudor incobrable que tiene el país. Porque si no bajaron la tasa de interés para una simple licitación de Letras del Tesoro, no tienen por qué hacerlo con la enorme masa de dinero que se pretende posponer, a menos, claro, que el ofrecimiento sea jugoso. Y ese ofrecimiento es la Ley de Crédito Público que, de aprobarse, garantizaría la refinanciación con el monto total de la recaudación impositiva nacional, lo que implica pagar antes a los tenedores de bonos que a los jubilados y empleados públicos. Es la última hipoteca posible, la de los impuestos que todavía no pagamos.

 

Quieren llenarnos la canasta de monedas

   

Otro proyecto de Ley, el que pretende incluir al euro en la Convertibilidad y que éste sirva de respaldo a la mitad de cada peso, ya fue aprobado en Diputados, y se supone que el Senado hará lo propio, aunque hayan decidido demorarlo unas semanas. Lo que se ha dicho de esta iniciativa y sus objetivos no aclara lo suficiente el panorama y deja afuera algunas reflexiones necesarias.

La parte de la historia que sí conocemos es que los debilitados industriales y agroexportadores están pidiendo a gritos un cambio monetario ante la revalorización del dólar (y del peso, que está atado a él) y el abaratamiento de las importaciones. Se arguye que la Argentina comercia con Brasil y Europa, y que las monedas de ellos son “más competitivas” en el mercado de bienes internacional. Y no es sino para atender esos pedidos que se dice impulsar esta “ampliación de la Convertibilidad”.

No obstante, el segundo de los dos artículos que tiene la futura ley aclara que la entrada en vigencia del promedio entre las dos cotizaciones será a partir de que el euro alcance al dólar (hoy se compra a US$ 0,89). Entonces, ¿cómo va a hacer más competitivas las exportaciones si el euro va a tener una tendencia al alza y, probablemente, genere una sobrevaluación que encarezca la producción argentina para los compradores en dólares? Y si lo que sepretende es vender al Viejo Continente ¿por qué no dejar al peso como está y cuando el euro supere al dólar y al peso, los productos nacionales serían automáticamente más baratos para el tenedor de euros?

La respuesta a esas preguntas la saben, claro, no solamente el Ministro sino quienes tienen puestas sus fichas en la devaluación, como el flamante presidente de la Unión Industrial, José I. De Mendiguren, que sacude su calva de alegría ante la perspectiva de exportar más, ya que el famélico mercado interno corre una coneja que se aleja cada vez más. Y la clave de esa respuesta está en que la canasta es un eufemismo para instalar la devaluación como tema de discusión pública, como algo posible. Sí, la devaluación, esa que todos creían desterrada para siempre como la fiebre amarilla pero que, en realidad, desapareció sólo momentáneamente y a costa de un aumento de la deuda pública y privada de US$ 62.000 a casi  170.000 millones durante el menemato.

 

Sin salida

   

Ante esta situación crítica, y sin un plan verdadero para salir del pozo, Cavallo duerme cada día menos, pero no por el remordimiento de haber llevado al país al 15% de desocupación y a más de siete millones de sus habitantes a la pobreza absoluta. Está intranquilo porque sabe que el imperialismo deja caer a sus lugartenientes cuando las papas queman. Porque conoce los casos de Fujimori, Collor de Melo y tantos otros pícaros latinoamericanos, y porque tiene el antecedente cercano del efímero López Murphy, que se había preparado toda la vida para el cargo que ocupó por quince días.

    La enfermedad financiera que padecen las cuentas se podría curar a través de una extracción, aunque sea parcial, del dinero que se llevan los beneficiarios de las privatizaciones de la última década. Ellos, los ganadores del sistema, son los que tienen que someterse, pero no podemos esperar nada que se acerque a esto de parte de un gobierno que cuida sus intereses como propios.

    El modelo que implantó Cavallo con la dictadura, hace más de veinte años, cuando era un joven de 34 años ya presidente del Banco Central, es el que se está agotando hoy. La economía nacional, que monitoreó durante todo este tiempo, se está disolviendo entre sus dedos, al tiempo que las contradicciones se hacen cada vez más evidentes. Y su carrera profesional, que acompañó el auge y la decadencia del neoliberalismo en la Argentina, llegó a la cumbre –no casualmente– en el peor momento para la situación material de la mayoría.

    ALBA MERQUINNI

 

Un vendaval sobre las instituciones y los partidos

 

La Alianza estalló. El centro del poder reside en Cavallo, un ministro, en un régimen presidencialista.

El Frepaso está virtualmente separado de la Alianza, ampliamente desflecado y en proceso de nuevas rupturas y virtual extinción. Fernández Meijide anunciando que se “jubila” (de hecho) y Alvarez haciendo algo así como una jornada de meditación en el Tibet, son el emblema de esta bancarrota de la estrella mediática de la política de los noventa, que se precipitaron más rápidamente aún de lo que ascendieron.

El flanco de centroizquierda quedó, por ahora, vacante.

La UCR está gravemente escindida, aunque no formalmente rota. Parece que la maldición divina para la Argentina es la existencia de los “entornos” presidenciales, con o sin brujo incluido.

Hay comités radicales que tienen carteles en Capital que dicen: “Este no es nuestro gobierno” o, “Se fueron nuestros ministros”.

Sabemos que es un partido centenario y muy zorro viejo. Pero el tiempo no parece jugar a su favor. Faltan dos años y medio de gobierno y se vienen verdaderas arremetidas contra la universidad y la educación. Seguirá goteando su ya raleada militancia estudiantil y nada asegura que no existirán rupturas de distinta índole y magnitud. El reciente plenario convocado por Storani y Sigal (ligado a Cafiero chico) y el acto de la Carrió que fue más lejos aun, son indicios de ciertos reacomodamientos en curso. Si éstos no se producen y provocan aunque sea algún reverdecer, así sea efímero, la UCR se tiene que preparar para añorar el 15% de los votos de Massaccesi en el ’95.

La única jugada de fuste para el gobierno es meter preso a Menem y a buena parte del gobierno anterior (teniendo a Cavallo en el propio, lo que obviamente lo dificulta). Sería una jugada muy arriesgada, una especie de salto sin red que, de darse, habría que ver cuánto duraría su efecto en la opinión pública y qué otras derivaciones y/o salpicaduras pueda ocasionar.

Esa es una de las espadas de Damocles que tiene sobre su cabeza el peronismo. Por más que para la interna del PJ se saltaría una valla, no es muy seguro que lo que le pase a Menem no salpique a sus dos ex vicepresidentes, Duhalde y Ruckauf y, más en general, a todo el PJ. Este se encuentra feudalizado e indiferenciado del gobierno nacional. Tiene a su favor que las próximas elecciones serán por provincias y que sumarán votos así estén completamente peleados.

Pero la crisis también llega a las provincias. Y, a veces, hasta las luchas, como en Epec de Córdoba.

El hecho central es que todas las provincias están fuertemente endeudadas: Corrientes en 1.500 millones (casi como Paraguay), una cifra similar a la de Córdoba y en mayor proporción La Rioja y otras provincias. Las provincias –Buenos Aires incluida, que adeuda 3.000 millones– son el blanco preferido para hacer recortes que, en lo fundamental, ya se hicieron en la Nación.

Como elemento común más general podemos decir que los mecanismos de hegemonía están bastante maltrechos en las formas truchas de esta democracia capitalista. Porque no son sólo los partidos los que se encuentran bajo sospecha, sino todas las instituciones. Ni que hablar del parlamento, que delegó el grueso de sus poderes en Cavallo, sino también de la sospechada justicia, la policía y las Fuerzas Armadas por un sinnúmero de casos y cosas. El contrabando de armas y el lavado son una bomba de tiempo que, explotando o no y por distintas razones, pueden provocar un terremoto político.

En un sentido amplio maduran las condiciones para la caída del gobierno, sea con un adelantamiento de las elecciones, como se juega Moyano con la convocatoria hecha hoy (16) a una marcha el 31, que tiene como eje implícito la renuncia y el adelantamiento de las elecciones, en una jugada pro Ruckauf –al que Moyano responde en política– y al servicio del cual podrían estar las direcciones de algunos de los cortes, como la CCC, de estrecha relación con Moyano.

Tampoco es casual la aparición en estos días de algo que está más verde: un intento populista al estilo Chávez o variantes similares. Hace poco estuvo aquí el coronel Gutiérrez, miembro de la efímera junta ecuatoriana de enero del 2000. Por algo reaparece también ahora Seineldín, así sea con la promesa del indulto.

Conclusión: hay un alto nivel de descomposición en las alturas, algunos indicios de resistencia parcial y fragmentada (Aerolíneas, Epec y el corte en Matanza) y peligros de manipulación de ésas y de otras luchas por corrientes burocráticas proburguesas.

jorge guidobono

 

 

Farinello: El Papa del Polo Social

 

Parte de la mitología teocrática afirma que el Papa romano es infalible. Al margen de que no lo creamos así los ateos y tampoco los seguidores de otras religiones, esto es válido para los partidarios del rey de Roma o de su barrio vaticano.

Pero parece salirse del ámbito vaticano y excederlo. Así, por ejemplo, Farinello afirma en Clarín del lunes 14 de mayo:

“A veces hay algunas personas que vienen, que te hablan, que parecen una maravilla, pero vos te das cuenta de que no tienen el espíritu que tengo yo de hacer una cultura política nueva… El encargado de la mística en el Polo soy yo. La lista de diputados, en esta oportunidad, en que estamos en las etapas fundacionales, la voy a hacer yo”.

Digamos que es simplemente el mismo argumento que, en política, usa cualquier dictador, pequeño o grande: un Bonaparte que neutraliza la izquierda y la derecha y sólo pone a sus incondicionales, a quienes manipula tranquilamente.

Construir una fuerza que se proponga una perspectiva de cambio y progreso, como quieren muchos de los que adhieren al Polo Social, mediante una metodología propia de monarcas, dictadores o jefes que no deben rendir cuenta de sus actos, es incompatible con la creación de una fuerza política popular.

Si se funda sobre esa base, saque pocos o muchos votos, no constituirá ningún cambio de progreso en el panorama político del país.

J. G.

 

Lavado: las cajas, las urnas y los citiprivatizadores

 

El fuerte ruido que provocó la investigación del Senado de Estados Unidos, ha ido subiendo sus decibeles en la Argentina. Pero, al tiempo que creció la lista de los presuntos implicados en el lavado de US$ 4.500 millones, la resonancia producida por las ocho cajas con información sobre las trafi-transacciones, fue relegando casi hasta el silencio al Citibank. El escándalo del lavado pasó, como por arte de magia, a ser casi exclusivamente un problema argentino.

El proyecto presentado por los diputados Elisa Carrió y Gustavo Gutiérrez para el inicio de la investigación, dice expresamente que “se examinarán los documentos emergentes de la investigación realizada en los Estados Unidos para establecer los ilícitos cometidos solamente en el territorio argentino”. El único problema, es que desde aquí será imposible conocer la real dimensión del asalto efectuado en la década menemista. No se puede concebir a Menem sin Bush padre, ni al Federal Bank sin el Citibank, ni al lavado sin la lavandería de la banca estadounidense.

Los nombres que ya han sido mencionados incluyen desde testaferros menemistas (y el propio Menem) hasta el jefe de Gabinete de la Alianza, Chrystian Colombo, al cual Carrió amenazó desde su banca: “Voy a probar que Colombo, desde la presidencia de Macrovalores, hacía circular dinero con el Federal Bank de Moneta”. El propio embajador en Estados Unidos, Guillermo González fue acusado por Gutiérrez de “impedir que el Senado norteamericano envíe toda la documentación, puesto que faltan las carpetas de Mercado Abierto, propiedad de Aldo Ducler (hombre vinculado a Palito Ortega)”. Recordemos que el lavado ya hizo rodar la cabeza de Pedro Pou como jefe del Banco Central, y que el ex prófugo Moneta tal vez sea ex libre en poco tiempo. Ninguno de los sectores implicados (todos) sabe cuál es el límite real de una apuesta que se redobla permanentemente.

Ha comenzado un campeonato de denuncias cruzadas, que seguramente se acentuará durante la campaña electoral, puesto que el plazo de actuación de la comisión investigadora (once diputados de los diferentes bloques) se extendió hasta el 5 de diciembre. Seguramente se irán orejeando, al compás de la crisis y de las elecciones parlamentarias, los nombres que convenga revelar de los que aparecen en las más de 100.000 operaciones bancarias registradas en las cajas. Pero, a diferencia de la caja de Pandora, luego de las calamidades, lo seguro es que no se encontará esperanza alguna. Lo más probable es que nos convoquen a otras cajas (las urnas electorales) para definir quién administrará la gran caja recaudadora que se va tragando nuestras vidas.

Carrió parece decidida a encontrar responsables. Utilizó su banca para denunciar (oralmente) que “el 70% de los nombres y empresas que aparecen en los listados, son los mismos que se beneficiaron hace veinte años, y gracias a Cavallo, con el traspaso al Estado de la deuda privada, y con las privatizaciones posteriores”.

La diputada ambiciona, según dice, “construir un capitalismo serio como el de Francia o el de Estados Unidos”.

Pero cuando Carrió se escandaliza tanto por lo “poco serio” del capitalismo nativo, parece ignorar su propia investigación y en qué lugar se originó: en la banca del “muy serio” imperialismo norteamericano. Ya el 1º/8/99, La Nación publicaba extractos del trabajo de Víctor Ego Ducrot (El color del dinero, Ed. Norma): “Si resulta tan fácil descubrir el accionar del Citibank de Buenos Aires es porque no se trata de otra cosa que constatar lo que es de público conocimiento”. Más recientemente, el diario español El Mundo (9/4/2001) publicó detalles de las millonarias transacciones que bajo el gobierno de Menem se efectuaron entre Telefónica, Moneta y el Citibank.

Quizá la confusión de la diputada, sirva para comprender por qué siempre se detiene, en sus airadas amenazas investigatorias, ante el portal del Citibank. Pareciera que al entrar en la puerta giratoria de ese banco, sólo se pudiera salir de ella a los pocos segundos y un tanto mareado.

Julio Hernández

 

Contrabando de armas:

al servicio del imperialismo

 

El escándalo del contrabando de armas a Croacia y Ecuador en plenas guerras, entre los años 1991 y 1995, vuelve a la escena nacional en proporciones mayúsculas como producto directo de la crisis política y económica que atraviesa a los distintos sectores y pandillas burguesas. La lista de ex funcionarios involucrados, los indagados y los que están a la espera, puede asombrar a cualquiera.

Contra la idea que intenta explicar el “destape” por la independencia de la fiscalía y los jueces que investigan la causa, los que hoy “patean el tablero” de la inmensa red de impunidad son a la vez parte de los intereses en juego. Y junto a la cada vez más desmentida interpretación de que en el contrabando “todas las pistas terminan en Menem”, la llamada asociación ilícita tiene en el imperialismo yanqui su origen y protagonista.

 

Más allá de las declaraciones hechas por De la Rúa acerca del respeto absoluto por la independencia de la justicia, los camaristas que dispararon el reinicio de las investigaciones sabían que iban a provocar un verdadero revuelo, si no en todo el PJ, porlo menos dentro de las filas del menemismo. Pero el revuelo fue un poco más allá, y la causa llega a salpicar a los funcionarios del gobierno aliancista.

La orden que la Sala II de la Cámara Federal le dio al juez Urso fue que investigue y llegue hasta los niveles superiores del Estado, dejando claro que hay decisión de tocar lo más alto del tejido nacional de “contrabandistas”.

La misma fiscalía que provocó las primeras declaraciones del ex interventor de Fabricaciones Militares, Luis Sarlenga, tenía bien claro que sólo un par de nombres alcanzaba para apuntar contra una red nacional mafiosa que en noviembre de 1995 (durante la jefatura del general Balza) optó por volar Fabricaciones Militares de Río Tercero para justificar los cañones que faltarían, a los cuales –para contrabandearlos– se les borraba toda huella de los escudos del Ejército que los identificaban. Después de aquel hecho, hubo una catarata de asesinatos, no sólo las siete o más muertes que provocó la explosión, sino una serie de “suicidios” y “caídas de helicópteros”. La imagen de Sarlenga saliendo de los tribunales con un chaleco antibalas habla de los códigos manejados por el poder para explicar cómo se dirime la cuestión.

La citación a Menem a declarar en julio, fue respondida conjuntamente desde el PJ con una demostración de repudio a la persecución contra su partido. Y pese a que el PJ fue el mayor responsable del tráfico de armamentos, la legitimidad del gobierno de la Alianza viene en caída libre, lo que lo empuja a disparar artillería pesada sobre la oposición en el intento de mantener, pasado octubre, el dominio del Estado.

Pero también salta a la vista la responsabilidad del imperialismo norteamericano.

La venta del material bélico a Ecuador fue uno de los motivos que hicieron saltar la ficha, cuando el gobierno de ese país demandó al Estado argentino por entregarle pólvora vencida. Pero este acto de piratería no era un hecho aislado, ni mucho menos el primero.

La piratería comandada por Menem se gestó al servicio de los intereses de Estados Unidos en los Balcanes, para lo cual se dispusieron a agilizar los“trámites”. Croacia fue, durante años, el destino de cañones y fusiles. Si en cualquier rincón del océano se puede detectar sin ninguna dificultad un barco velero, a la VI Flota que ocupaba el pequeño Mar Mediterráneo “se le pasaron por alto” 4.500 toneladas de armamento entre 1991 y 1994, que iban en 270 contenedores de los buques de la empresa naviera Croatia Lines.

No vamos a especular sobre cómo se dirimirá el desenlace de la crisis interburguesa que estamos presenciando. Lo que sí es necesario reafirmar –contra la parcializada visión que intenta explicar que la causa llega sólo hasta Menem– es que detrás de todo gran negocio, está el imperialismo norteamericano. Esta realidad, no encuentra soluciones por las vías “legales” ni cualquier otra que pretenda evitar enfrentarla de la única forma que pueden castigarse los responsables: revolucionariamente, contra el imperialismo y sus mafias locales.

 

PEDRO (La Plata)

 

 

Gobierno, FMI, Iglesia y empresas, listos para un gran ajuste educativo

Asignatura Pendiente

   

En los próximos meses seremos espectadores o tal vez partícipes de cómo el capitalismo es capaz de minimizar y también destruir sus propias obras, léase sistema de educación escolar masivo y gratuito. Estos sistemas tienen sus orígenes en los procesos de conformación de los estados capitalistas y se consolidan durante el siglo XX. La burguesía tuvo como principal objetivo en el campo educativo el formar ideológicamente a los ciudadanos, explicar sus leyes, hacerlos obedientes al sistema y –como lo expresaba Foucault– “disciplinar sus mentes y sus cuerpos”. Pero la historia nos muestra que nada es lineal sino dialéctico, y los sistemas educativos fueron utilizados también por los trabajadores y sus hijos, en su favor, en pos de mejorar sus vidas mediante el acceso a la educación en todos sus niveles. Y los docentes, al igual que muchos trabajadores, lograron combinar principios vocacionales con conquistas sociales.

    Desde hace ya algunas décadas las cosas son distintas. La derrota que han sufrido los trabajadores en el proceso de contrarrevolución a escala mundial, expresado en la globalización económica y la brutal concentración de la riqueza, sumadas a la irrupción de nuevas tecnologías de comunicación, informatización y producción fabril, y a la propia crisis del sistema capitalista, hacen que los estados nacionales, principales controladores del sistema también deban reestructurar y achicar en campos como el de la educación y la salud pública.

    Hoy la escuela ya no se erige como la principal herramienta de control social formativo ideológico, sino que compite con los medios masivos de comunicación (Gran Hermano, Susana Giménez, Marcelo Tinelli, Mariano Grondona). Por otro lado, ya no tiene que formar abundante mano de obra capacitada en un mundo con grandes niveles de desocupación y subocupación. Por ello, el sostenimiento del sistema educativo constituye un gasto que el capitalismo no está dispuesto a mantener.

    Esta es una tendencia mundial, con algunas especificidades según los países.

    En la Argentina el sistema se viene reformulando hace décadas (a partir del ’55 se acrecienta la privatización) y durante el gobierno de Menem, en el ’93, asistimos a una reforma decisiva; la implementación de las leyes Federal y Provincial de Educación y su similar universitaria, la Ley de Educación Superior.

Los gobiernos han logrado, con mucho esfuerzo, imponer un sistema que implica la destrucción de la escuela secundaria, el achicamiento de las plantas funcionales y la primarización de los contenidos curriculares. Pero si bien la tendencia actual va en ese sentido, aún no han logrado su aplicación total en el país (objetivo que tenían propuesto para el año 2000). Esto se debe a las luchas con las que trabajadores de la educación y estudiantes enfrentaron las medidas de ajuste. Durante esta transición renunciaron 11 ministros de Educación, entre provinciales y nacionales, quienes fueron incapaces de llevar a cabo de manera integral las medidas que demanda el FMI.

    Hoy, la mayor crisis capitalista requiere medidas de ajuste rápidas y concretas. Lograda medianamente la reestructuración del sistema escolar, se suman dos nuevas instancias que se llevarán a cabo simultáneamente: la pérdida de la estabilidad laboral de los trabajadores docentes (700.000 en todo el país) y el gerenciamiento y tercerización de los sistemas de educación (en principio, Tercer Ciclo de la EGB y Polimodal), junto al arancelamiento de la universidad estatal.

 

Ley de profesionalización

 

    En los primeros días de abril los operadores internacionales, a través del ministro de Educación Andrés Delich, entregaron a los principales gremios docentes el borrador de la Ley de Profesionalización docente. Los principales puntos implican la reducción del gasto en Educación, y esto conlleva a reformas como la del régimen de licencias (enfermedad, maternidad, exámenes) y se revisan las correspondientes a enfermedades laborales (tareas pasivas, carpetas por psiquiatría).

El acceso al sistema se haría a través de proyectos renovables y no por el actual sistema de calificación por puntaje. Estos proyectos deben ser aprobados por el director y el inspector del área, lo cual motiva que aquellos docentes que no sean “amigos” o que tengan diferencias políticas queden sin trabajo, lo que significa una fuerte presión en torno a la libertad de cátedra o expresión. A la vez, los propios directivos y docentes serán evaluados anualmente para poder mantener su fuente laboral y deberán capacitarse continuamente en cursos privados para poder demostrar que su“capital cultural” aumenta.

El período de vacaciones se acortará para llevar los días reales de clase a un piso de 200. En lo salarial se propugna la diferenciación, se perderían las bonificaciones por antigüedad, ruralidad y/o zona, o tareas desfavorables. Se anexaría al básico una bonificación por productividad según el presentismo y las propuestas innovadoras que realicen la escuela y el docente.

Las escuelas serán descentralizadas y crearán sus propios Proyectos Educativos Institucionales, que definirán los contenidos y el perfil de la propia institución y de los docentes que trabajarán en ella.

 

Ningún espacio de concertación

 

Como se podía esperar, la conducción de la Ctera pide un espacio de concertación para debatir este proyecto y negociar nuestro Estatuto.

 No debe existir espacio posible para algún intento de derogar las conquistas de los trabajadores de la educación y achicar el presupuesto educativo y/o privatizar y arancelar la educación. Los docentes no debemos dialogar con quienes intentan empobrecernos aún más y, con esto, a las generaciones futuras.

Lejos del diálogo y concertación proponemos el trabajo de concientización por escuela. Es necesario que todos los compañeros docentes conozcan estas medidas y se preparen para enfrentarlas. Ya no se trata sólo de defender las condiciones salariales y laborales del sector sino también el acceso a la educación formal de millones de niños.

A la vez, debemos coordinar nuestras acciones (en muchos distritos hay luchas parciales por el cierre de cursos) e integrarnos a esas demandas de docentes, padres y alumnos. Los delegados, en las escuelas que los haya, deben lograr que esta red muy incipiente pueda desarrollarse, más allá de las propuestas de las conducciones actuales del gremio que nos llevarán a un callejón sin salida. En las próximas jornadas de capacitación obligatoria, debemos lograr un espacio para discutir el proyecto de ley.

Junto con la defensa de nuestras conquistas y el intento de evitar el ajuste, los trabajadores debemos entender que el sistema capitalista jamás nos permitirá una educación de excelencia para las mayorías de excluidos y explotados; por eso debemos delinear nuestro propio proyecto, sustentado en las bases de una educación universal, científica, crítica y socialista.

Viviana y Jorge  (Mar del Plata)

 

 

Universidad:

Delich prepara el ataque

 

En el número anterior de Bandera Roja, nuestro análisis se centraba en el recorte del 62% del presupuesto educativo planteado por el efímero Ricardo López Murphy. ¡Qué paradoja!: entre esa publicación y esta nota cambió el ministro de Economía (otra vez Cavallo está entre nosotros), cambió también el ministro de Educación, el flamante joven ex militante de la Franja Morada y ex presidente de la Fuba, Andrés Delich. Pero todo sigue igual, o mejor dicho, peor. Si bien Delich no plantea el recorte del presupuesto de una manera tajante, al estilo López Murphy, el ataque a la Universidad y a la educación de conjunto sigue intacto e intenta implementarlo por otras vías.  Veamos cómo:

 

Comisión de descuartizadores

 

A partir de la “propuesta” de “debatir” el ingreso a la universidad, Delich conformó una “comisión de expertos” que reformará la actual Ley de Educación Superior (LES). Comandada por otro viejo conocido, el ex ministro de Educación Hugo Juri, la Comisión Nacional para el Mejoramiento de la Educación Superior plantea como tema fundamental, a la hora de ajustar, el ingreso irrestricto. La Comisión (en la que también participa el re-re-reelecto rector de la UBA, Oscar Shuberoff) determinará qué tipo de profesionales necesita el país en los próximos diez años y, a partir de ello, se “premiará” a las instituciones que sigan esta línea, de restricción del ingreso, con mayor presupuesto.

“Se va a premiar a las instituciones imaginativas que hagan lo que hace falta”, sentenció Juri (Clarín 13/4/2001). En Córdoba ya hay un cupo de 600 ingresantes por año a la carrera de Medicina, y se intenta que ese ejemplo sea ley en todas las universidades. Estas, a su vez, deberán buscar otras formas de financiamiento asociándose con empresas interesadas en invertir para su propio beneficio. Ya existen casos: en la Universidad Nacional de Córdoba, Motorola invierte US$ 1 millón por año para la formación de 500 ingenieros electrónicosa cambio de patentes de futuros productos. ¿Esto no viola la autonomía universitaria?

La respuesta de Juri es categórica: “El Ministerio de Educación no puede intervenir en la libertad académica de las universidades, por su autonomía. Sin embargo, puede reorientar la asignación de los recursos”.

La restricción del ingreso se aplicaría también a los Institutos de Formación Docente del país (1.200 en total) a partir de un examen de ingreso. Pero también se intenta restringir el egreso. La cantidad de profesionales egresados abarrotan el mercado laboral, imposibilitado de absorber ese caudal de trabajadores. Es por ello que, con argumentos de supuesta excelencia académica, se intentará evaluar a los egresados; y las carreras que no lleguen al promedio estipulado serán cerradas.

La “comisión de expertos” tiene entre sus metas el diseño de estrategias para flexibilizar la estructura de la educación superior. Entre ellas la creación de Colegios Universitarios que evitaría que los alumnos ingresen a la universidad apenas terminen el secundario.

Estos colegios dictarían carreras de tres años de duración formando fundamentalmente para el trabajo. Un importante número de materias de grado pasarían al ciclo de posgrado (obviamente arancelado). No es casualidad que la “comisión de expertos”  tenga seis meses para la presentación de su informe, fecha en la cual vence el plazo para la reforma de los planes de estudio estipulado en la LES. Como parte de ello, el pasado 9 de mayo todo el Consejo Superior de la UBA, con la sola excepción del claustro estudiantil, resolvió volver a sersometida a examen por la Coneau (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria). Cabe aclarar que su principal función es la evaluación de las carreras, la aprobación de los planes de estudio y de los títulos.

La flexibilización de la estructura universitaria afecta también a la planta docente, reduciéndola al mínimo y flexibilizándola al máximo. En Psicología, por ejemplo, cesantearon a 80 profesores de prácticos repartiendo al alumnado entre las comisiones que sobrevivieron, con la consiguiente superpoblación y la obvia dificultad del docente para trabajar.

Una de las últimas “propuestas”/ataque de la Comisión se relaciona con el intento de arancelamiento. “El que tiene dinero paga”, sostuvo Juri refiriéndose al arancel para estudiantes con padres que ganan más de $ 3.000 por mes. Se aplicaría a partir de una sobretasa del 1 al 2% sobre el impuesto a las Ganancias.

 

Bombas de humo

 

Dentro de este cuadro, la Defensoría del Pueblo porteño denunció ante la Justicia casos sobre irregularidades en el otorgamiento de planes “Nuevos Roles Laborales” (ver “Otra de la Franja”) y Delich pidió que la Justicia vaya a fondo en la investigación. Mientras están barriendo con las conquistas estudiantiles de casi un siglo, como el ingreso irrestricto y la universidad gratuita, quieren ponernos a discutir lo corrupta que es la dirigencia de la Franja Morada. ¡Gracias ministro por la ayuda a los estudiantes!

Por otro lado, la aceptación de cualquier propuesta de arancelamiento –así recaiga sólo en un sector de estudiantes, los “más pudientes”, en este caso– equivale a recostar la cabeza sobre la guillotina. Si se acepta como “normal” que algunos estudiantes paguen, de hecho se abre la puerta para que todos deban hacerlo y en un futuro cercano. Siempre vendrán por más. La conquista de la gratuidad es una e indivisible, nos pertenece a todos y no debe ser negociada sino defendida.

Si queremos dar una pelea en serio, debemos ser conscientes, a la vez, de que no será este gobierno el que nos libere de la corrupta dirigencia estudiantil. Debemos ser partícipes y protagonistas todos los afectados: estudiantes universitarios, docentes, no docentes, estudiantes terciarios y secundarios, y todo aquel dispuesto a defender uno de nuestros principales derechos: la educación.

 

CELESTE

 

Otra de la Franja

 

Días pasados se dio a conocer otro gravísimo hecho de corrupción en el que está implicada la agrupación juvenil radical Franja Morada. Claro que esto no sorprende a nadie. Es sólo una ratificación de lo que todos sabemos. La mafia Morada actúa entre nosotros. Y es una mafia de verdad.

Ahora, junto con el Gobierno de la Ciudad, han creado una red de financiamiento de militantes políticos a través de los planes “Nuevos Roles Laborales”; que eran programas de capacitación para los desocupados, con subsidios de $ 200 mensuales.

Según la defensora del Pueblo porteña, Alicia Oliveira, más del 15% de los 5.500 planes otorgados fueron a parar a las universidades, en su mayoría a manos de militantes de la Franja y, en menor medida, del Frepaso; además, casi 900 afiliados al radicalismo porteño también se hicieron acreedores a dicha ayuda económica, por lo que esta estafa no compromete sólo al sector universitario aliancista sino a la UCR y al Frepaso en su conjunto.

Los planes eran adjudicados por la Dirección General de Micoemprendimientos de la Ciudad de Buenos Aires a ONG truchas que los repartían en mano. Estos subsidios debían ser otorgados a desocupados que vivan en zonas de gran vulnerabilidad social y sólo uno por familia. Los militantes radicales no sólo no cumplían con estos requisitos sino que, además, anotaban a todos sus parientes. También existen muchos casos de beneficiarios que al momento de cobrar los subsidios trabajaban para el mismísimo Poder Ejecutivo Nacional.

Los dirigentes de la Franja Morada salieron a declarar que, efectivamente, algunas personas pertenecientes a sus filas (¡¡¡algunas!!!) fueron beneficiadas con estos programas, pero que iban a ser “separadas de sus funciones”. Mientras tanto, nada hace suponer que la investigación continúe hasta las últimas consecuencias, ya que la misma se está centrando sólo sobre algunos de los que han recibido dichos planes, omitiéndose conscientemente la posibilidad de investigar a quienes los han otorgado a través de ONG ficticias, y a sabiendas de su inexistencia.

El propio jefe de Gobierno de la ciudad, Anibal Ibarra, se excusó diciendo que “estos subsidios fueron entregados por la conducción anterior”; pero no pasa por la mente de nadie implicar a la conducción anterior, cuya cabeza era el actual presidente de la Nación y, luego, el Sr. Olivera, hoy presidente del Banco Nación.

Con esto se ve que aunque algunos rostros cambien, el aparato mafioso radical se mantiene casi intacto, con apenas unos rasguños. Hoy, en la universidad, la  burocracia estudiantil nos sigue estafando mediante cientos de “proyectos” como éste, que se emprenden a través de los organismos que ellos manejan. En este instante, ellos siguen aniquilando la ya precaria universidad pública.

Debemos entender que, a pesar de los superficiales cambios que pueda llegar a haber, ellos seguirán con sus robos y traiciones al movimiento estudiantil y que no hay futuro posible para el conjunto de las facultades si no eliminamos de raíz esteárbol podrido que se mantiene mediante fraudes y corrupción.

La única salida es barrerlos de las facultades organizándonos desde las bases para combatir a estos tristes personajes que lucran con nuestras necesidades y nuestros sueños. Barrerlos para que la Universidad esté al servicio de los estudiantes en serio, y no de los cánceres que colaboran en destruirla.

LEO

 

 

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