Elecciones en la UNLP

 

El gobierno sufre un gran desprestigio en sectores de la población, producto de la crisis política y económica.

El capitalismo, para tratar de superarla, avanza descargándola sobre los trabajadores y el pueblo pobre.

El imperialismo respalda una y otra vez, por mal que le vaya, al alumno más aplicado de América latina.

La Universidad no es ajena a ese proceso y, para la Alianza y el gran capital, la universidad pública se terminó: hay que avanzar sobre la gratuidad y la masividad que caracterizaron a la educación de un siglo.

Esta tarea la facilitará la Franja Morada (FM) por ser la dirección histórica del movimiento. Y deberemos impedirla los estudiantes, desde una fuerte organización democrática, masiva y para la lucha, por fuera de los consejos, en las calles, desbordando a los radicales como a todos los aparatos reformistas que pretendan enchalecar a los estudiantes.

El movimiento estudiantil, en un año en el que no ha dado grandes peleas, volvió a delegar su futuro a las corrientes burguesas y proburguesas de la Universidad, sin modificar sustancialmente el mapa político, ni tampoco reflejar un corrimiento hacia la izquierda.

Pese a la crisis gubernamental, la Franja Morada no sufrió el derrumbe esperado aunque retrocedió, perdió el centro de Humanidades por 7 puntos contra el PCR-Cepa, que se llevó el voto antifranja luego de 12 años de conducción. Y en Bellas Artes perdió por poco margen a manos de una verdadera ensalada de frutas entre la Cepa, Forjarte (Frepaso) y el paracaidista MST.

Retuvo por escasos votos Ciencias Económicas, Derecho y Agronomía; le ganaron el Centro a los independientes “Estudiantes de Veterinaria” y se mantuvieron en Arquitectura.

En Periodismo, después de dos años, volvió a ganar el Centro y todo el Consejo Académico, la agrupación peronista Rodolfo Walsh que responde al aparato del PJ, derrotando a la agrupación independiente Haroldo Conti, luego de un año en que centraron la disputa por la conducción en una batalla gremial que dejó de lado la pelea política por la conciencia de los estudiantes.

Quebracho retuvo los centros de Ciencias Exactas, Informática y Ciencias Naturales y Museo; y ganó Trabajo Social por escasa diferencia de votos con la actual conducción “Desde el Pie” (independientes).

La Cepa (PTP-PCR) mantuvo el centro de Ingeniería, ganó Humanidades y Bellas Artes y aumentó su caudal de votos en varias facultades, siendo la fuerza que más creció en estas elecciones debido a su perfil gremialista, y acallando su pertenencia a un partido proburgués nacionalista.

En Medicina volvió a ganar la E.Co (agrupación ligada al aparato de la UCR) y en Odontología el MOI (ligado al PJ).

La izquierda, de conjunto, mantuvo el caudal de votos del año pasado, mereciendo un párrafo aparte el MST. Tras un año de apariciones esporádicas en la universidad, jugó al oportunismo absoluto detrás de su fundamento político de echar a la FM, yendo en Bellas Artes en un frente con el Frepaso (es decir, con el gobierno nacional); en Periodismo con la Conti y en Humanidades haciendo campaña permanente por lograr ir en un frente con la Cepa, lo cual lejos de redituarle en crecimiento, lo hizo retroceder.

 

“BloqueAR” y “Socialismo o Barbarie Capitalista”

 

En la necesidad de echar la mayor claridad posible en los compañeros sobre el problema del presupuesto, que está por encima de todas las propuestas gremiales, desde la Liga utilizamos la tribuna electoral para dar una clara batalla ideológica y política, y propagandizar la necesidad de organizarse en forma independiente y democrática, con una perspectiva antimperialista, anticapitalista y antiburocrática, entendiendo que cada mínima defensa de las conquistas demandará esfuerzos muy duros y violentos, ya que el ajuste no cierra sin represión.

Ante las perspectivas que vemos para el futuro de los estudiantes, marcamos con mayor fuerza cada vez, la necesidad de que la izquierda que se reclama socialista y anticapitalista, unifique fuerzas con una política principista, de manera de empezar a constituirse como polo de referencia anticapitalista.

Consideramos imprescindible una política de frentes y acuerdos en ese camino. Y así lo intentamos hasta el final, aunque la izquierda se volvió a perder entre el oportunismo, el sectarismo y la autoproclamación estéril, antes que volcarse a una salida revolucionaria, de clase, que es la única realista en el marco de lo que ofrece el capitalismo.

Por eso vimos necesario combatir todas las ilusiones que se iban escuchando a medida que avanzaba la campaña, desde las propuestas gremiales hasta las más izquierdosas que no terminan de romper con el reformismo.

Nuestra intervención partió de la premisa de que ni a los jóvenes ni a los trabajadores les queda margen alguno para el reformismo; que la barbarie capitalista es una realidad presente y palpable y por eso la salida es la destrucción revolucionaria de este orden explotador.

En cuanto a la educación, pusimos el foco en que al capitalismo ya no le es funcional mantener este tipo de universidades y que avanzará hacia la privatización. Como estudiantes, debemos pelear por defender la gratuidad y la masividad y sólo así podremos hablar de mayores conquistas; al tiempo que criticamos el carácter ideológico que imparte la educación capitalista y combatimos la ilusión que pretende lograr una universidad obrera y popular, sin liquidar previamente al capitalismo y su estado.

Con estos ejes nos presentamos, con compañeros independientes. En Periodismo con la lista “Socialismo o Barbarie Capitalista”, y en Humanidades con la lista “BloqueAR” (Bloque Anticapitalista Revolucionario).

La ofensiva del gobierno sobre la universidad se intensifica. Y para enfrentar la magnitud del ajuste, el movimiento estudiantil tiene que dejar de ser espectador, dado que la dinámica del estado capitalista tarde o temprano será imponer la aplicación del arancel.

 Ni los acuerdos oportunistas y superestructurales en la FULP, ni los consejos académicos, frenarán la ofensiva del gobierno.

Sólo con la organización y participación de todos los estudiantes, que se exprese en un congreso de bases, como única instancia democrática que termine con los cuerpos orgánicos y burocráticos, podrá plantearse una lucha real desde el movimiento estudiantil, que ponga freno al ajuste.

 

Más de lo mismo

 

            Previo a las elecciones, hicimos un llamado a la izquierda socialista y los sectores independientes que se reivindican anticapitalistas, antimperialistas y antiburocráticos, para intervenir en común en la elección de Centros. El intento era avanzar hacia la conformación de un polo de izquierda, que no desconozca las normales diferencias políticas entre organizaciones, pero que defienda con firmeza los acuerdos por los que se una. Un bloque que empiece a ser referente de sectores significativos del movimiento estudiantil y que dé batalla al gobierno y los capitalistas en todos los terrenos posibles.

            Pero la izquierda hizo, una vez más, oídos sordos a esta necesidad, privilegiando el oportunismo, el sectarismo y la autoproclamación de sus propios programas y aparatos. Algunos, como el PO o el MST, creyeron que iban a arrastrar muchos votos como reflejo directo de su crecimiento electoral en la Capital. En consecuencia, directamente se negaron a toda posibilidad de frente, incluso a discutirlo.

            Por otro lado, con los compañeros del PTS, aparentemente la posibilidad de un acuerdo sano parecía encaminarse después de varias reuniones en las que habíamos llegado a un mínimo acuerdo político, que se expresó en una declaración en común.

            Sin embargo, a pocas horas de concretar lo que podría haber fortalecido una perspectiva anticapitalista, por ser precisamente un frente el que la llevara adelante, los compañeros rompieron, de hecho, el acuerdo alcanzado. En una ya muy conocida maniobra, arrancaron su campaña con miles de volantes y carteles que llamaban a votar a “En Clave Roja”, encontrándonos con la noticia de que la LSR si quería hacer un “acuerdo” debería ahora integrar la “Lista 4 - En Clave Roja”, reemplazando así el frente por  una mera cooptación. El argumento más firme de los compañeros fue que ellos son “la corriente de izquierda más reconocida de la Universidad” (aunque durante la campaña sólo le dejaron el nuevo eslogan de “la” izquierda, en la universidad.

            Lejos de sumarnos a esta reedición autoproclamatoria que ya demostró su fracaso una y mil veces, la LSR sigue convencida de que es imprescindible el debate político y los pasos prácticos hacia el reagrupamiento de las fuerzas del socialismo revolucionario, como única forma de superar la dispersión y el descreimiento. Es también la mejor política para intentar hacernos escuchar, y organizar a muchos compañeros que empiezan a ver que el capitalismo no tiene solución.                     

 

Periodismo

                         Votos    %

La Walsh         1.367   45,67

Conti                   774   25,86

ECO                   230   7,68

Aguanegra          158   5,28

FM                     147   4,91

PTS                   113    3,78

PO                                  82    2,74

LSR                    49    1,64

Blancos                60    2,00

Nulos                   13    0,43

Total               2.993    100,00

 

Humanidades

                                   Votos       %

Unite                           3.170   36,94

FM                             2.565   29,89  

Aule Utopía                   915    10,66

ECO (UCR)                  723    8,42

LA 20 (Quebracho)                  267     3,11

Blancos                         214     2,49

PTS                              202    2,35

PO                                104    1,21

IU MST                         84      0,98

Marechal (PJ)                74      0,86

Nulos                            70      0,82

BloqueAR                     63       0,73

Contraseña (F.G.)        59       0,69

ARH (MNR)                50       0,58

Frepaso                        22       0,26

Total                        8.582      100,00

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