Encuentro Nacional de Mujeres
Los días 14, 15 y 16 de octubre se realizó el XV Encuentro Nacional de Mujeres en la ciudad de Paraná, al que concurrieron 12.000 mujeres de todo el territorio argentino.
Se organizaron 34 talleres, de variados temas, entre ellos siete de anticoncepción, cinco de organizaciones barriales, tres de familias, dos rurales, además de aborigen, derechos humanos, desocupación, educación, etc. Aún no tenemos en material detallado las conclusiones de los talleres, pero sí la sede del próximo encuentro, que será en La Plata.
Desde lo personal, creo que las organizaciones de izquierda, no le dieron, ni le dan, la importancia que se debe a lo que significa que, de pronto, se puedan movilizar tantas mujeres, que empiezan a sacudir de sus cabezas, estructuras de pensamiento momificadas.
Esto es justamente lo que quiero resaltar: la importancia de ver la participación, por primera vez, de mujeres en este ámbito, favorable para que las mujeres piensen sus problemas individuales, pero no sólo desde una óptica individual sino social. Es ver el cambio de mujeres que se atreven a hablar, a decir lo que les pasa, en un ambiente donde son tratadas con respecto e igualdad.
"Yo nunca pensé que, por tres días seguidos, iba a aprender, a divertirme, a sentirme querida, entre mujeres". Esta es la expresión de una conocida que por primera vez participó en el Encuentro.
Al margen de que la parte organizativa no fue del todo buena, lo que primó fue la solidaridad entre las participantes, que se las arreglaron para acomodarse en los lugares pocos disponibles y apropiados. Parte del problema organizativo tiene que ver con la "interna" entre los grupos organizadores. Pero al margen de las diferencias entre éstos, lo importante es seguir manteniendo los encuentros y tratar de que crezcan nacional e internacionalmente.
Por otro lado quisiera resaltar que los sectores que venían participando desde los primeros encuentros hasta los últimos fueron variando. En este último hubo mucha participación de los sectores populares empobrecidos y por ello se expresó con mucha claridad la crisis, la falta de trabajo, es decir la realidad social. Y en este sentido se notó el esfuerzo que muchas hicieron por llegar y por quedarse, la mayoría tenía el mango justo para moverse durante el Encuentro.
En lo personal, participo de estos ámbitos porque aspiro a que la gente se organice, en pos de ir buscando el camino para el necesario cambio social. En este sentido apuesto a la radicalización de estos espacios.
Participo porque son ámbitos que permiten empezar a cuestionar el rol de la mujer en todos los ámbitos sociales, intentando romper con el lugar relegado que ocupamos. Porque abren la posibilidad, en primer lugar en nuestras cabezas, de sabernos capaces de discutir de economía, de política, de sexualidad, de crear artísticamente; y de ser capaces de corrernos del lugar de "madres" como única función en la vida.
Sabemos que ese lugar no es casual, y que está determinado socialmente por la relación capitalista explotador-explotado. Sabemos que los hombres no son nuestros enemigos: que nuestros enemigos son tanto hombres y mujeres de la clase que detenta el poder económico-político-social. Y sabemos que nuestra lucha es contra ellos, a la vez que peleamos por nuestros derechos como mujeres.
Susana (claypole)