La Caída de Milosevic

y la Transición en Serbia

 

La oposición, utilizando las elecciones presidenciales y convocando a la movilización obrera y popular, acabó con 13 años del régimen procapitalista, nacionalista y dictatorial de Milosevic. Ahora la transición se efectúa bajo el control del imperialismo europeo y la OTAN –que ha integrado a Serbia en la ONU– con los componentes del estado intactos, especialmente el ejército y la policía. Asumió un gobierno provisorio bajo el mando del electo presidente Kostunica, que realizará elecciones parlamentarias anticipadas. Este gobierno es integrado también por el Partido Socialista de Milosevic. La explotación y la opresión sólo cambió de cara.

 

            Desde las páginas de Bandera Roja hemos venido analizado los acontecimientos acaecidos en los territorios de la ex Yugoslavia. Como socialistas revolucionarios, sostenemos que la salida de fondo es la Federación Socialista Balcánica que respete el derecho de autodeterminación de los pueblos. Esencialmente, declaramos que no hay ninguna solución nacional, étnica o religiosa al proceso desarrollado en la península Balcánica, que nada tuvo, ni tiene que ver con una revolución democrática o de algún otro tipo. Sí tuvo y tiene que ver con la restauración capitalista y, especialmente, con la intervención de los imperialismos yanqui y europeos, especialmente después de la caída del Muro de Berlín y de la desintegración de la URSS.

            Las migraciones internas en el país de los denominados “eslavos del sur” (Yugoslavia) y las guerras, son producto exclusivo de la voracidad, rapiña y criminalidad del imperialismo capitalista que utilizó todas las lacras de la explotación y opresión que subyacían bajo la loza del régimen del stalinismo de los Balcanes: el titoísmo. Y se “balcanizó” Yugoslavia, con el argumento de los “derechos humanos” que debían expresar “democráticamente” las “aspiraciones nacionales, étnicas y religiosas de los pueblos”.

            Milosevic en Serbia, Tuchman en Croacia e Izvegovich en Bosnia, llevaron adelante estos mandatos. Debían crearse estados, debían crearse ejércitos, debían transformarse las fronteras internas en externas y, en consecuencia, hacer guerras. Si no bastara, los imperialismos capitalistas, organizados en la OTAN y liderados por Estados Unidos, añoraron el operativo “tormenta del desierto”, cercaron y golpearon con hierro y fuego a Serbia y Montenegro, e invadieron y ocuparon Kosovo, convirtiendo esta provincia en protectorado en vías de transformarse en el “estado Albano-Kosovar”. Esa secuencia de destrucción no acabó en ese momento con el carnicero de Milosevic, pero lo sembrado minó a su régimen. Ahora, hacen eclosión los factores de presión externos combinados con los internos.

            La transición del estado serbio está en marcha. Es que la restauración capitalista deben hacerla los más confiables. De ahora en más, se completa la obra imperial de “proteger” a los nuevos estados que surgieron de la guerra civil que desmembró Yugoslavia. Cambiará la administración, es probable –también– que algún personaje del viejo régimen termine en la corte internacional de la Haya, juzgado por crímenes de guerra. Pero el ejército, como columna vertebral del estado, es inamovible.

 

a. aten

 

Cómo procesó los acontecimientos parte de la Comunidad Europea

Reproducimos extractos de corresponsales de la prensa imperialista del Reino Unido y Alemania.

 

29/9. “_El Ejército de Yugoslavia y la policía de Serbia, últimos soportes del régimen autócrata de Slobodan Milosevic, lanzan un mensaje conciliador y dejan entrever, de forma más o menos velada, una cierta disposición para aceptar el triunfo del candidato presidencial de la Oposición Democrática de Serbia (DOS), Vojislav Kostunica. "Creo que Milosevic no ordenará intervenir contra el pueblo y respetará su elección", dijo el jefe del Estado Mayor del Ejército".

            “_En declaraciones a la cadena de televisión France 3, afirma Pavkovic: "Creo que el presidente Milosevic no ordenará nunca al Ejército intervenir contra el pueblo y que respetará su elección. El problema es cómo saber qué hará la otra parte". A la pregunta de cómo reaccionaría si recibe la orden de intervenir, responde Pavkovic: "El Ejército está por completo fuera de la esfera política y no ha interferido nunca en la política". Según el general, "las elecciones se organizan para que alguien las gane. Nosotros aceptaríamos los resultados, sean como sean". Para Pavkovic, "no hay motivo para que el Ejército dispare contra el pueblo. Sólo intervendrá en caso de agresión extranjera".

 

1/10. El corresponsal inglés Timothy Gorton Ash, en su artículo denominado "El perfil de Kostunica" escribe: . . . La primera vez que nos vimos, en la época de las grandes manifestaciones contra Milosevic, en 1996-1997, me llevó a un viejo restaurante en el centro de Belgrado y me dijo que tenía verdadera fe en Yugoslavia. La Yugoslavia original, es decir, el reino unitario, dominado por los serbios, que existió en el periodo de entreguerras (su padre era oficial del Ejército Real). Fue –me dijo–, o debería haber sido, un ejercicio de construcción nacional al estilo británico bajo una monarquía constitucional. No había más que ver que el rey había dado a su hijo mayor un nombre serbio, al segundo uno croata y al tercero uno esloveno, igual que los monarcas británicos llaman al heredero príncipe de Gales". . ."La mayoría de los demás nacionalistas de la antigua Yugoslavia consideraría que eso es ver todo de color rosa. Pero no, Kostunica me dijo que no creía en la restauración de la monarquía. Aparte de todo lo demás, explicó, el pretendiente al trono, el príncipe Alejandro, prácticamente no habla serbio. Cuando se reunían, tenían que hablar con él en inglés, que el doctor Kostunica habla con fluidez. Lo que defendía entonces era la necesidad de un "federalismo asimétrico" como solución para Kosovo, Montenegro y Vojvodina y, tal vez, también para la República Serbia en Bosnia. Y me explicó con detalle sus planes para la "regionalización" de Yugoslavia.

            Con aburridísimo detalle, debo decir".  "Así pues, ¿es, como dicen nuestros periódicos, un "nacionalista moderado"? ¿Qué es exactamente un "nacionalista moderado"? Algunos viejos yugoslavos, asombrados por su firme apoyo a los serbios en Bosnia y Kosovo, dicen que es tan malo como Milosevic. Unos incluso dicen que su nacionalismo está más arraigado que el del poscomunista y oportunista Milosevic"... "Tras la adopción del sistema pluripartidista en el país, en 1989, Kostunica fue uno de los fundadores del Partido Demócrata (DS), que abandonó en 1992 para fundar el DDS, una formación pequeña que aglutina a la pequeña burguesía nacionalista de la capital yugoslava. Kostunica fue diputado en el Parlamento serbio en dos legislaturas, de 1990 a 1997, año en que su partido boicoteó las elecciones parlamentarias".

 

2/10. “_No es una derrota mínima la que ha admitido Milosevic, sino por un margen suficiente para indicar que el líder de la oposición, Kostunica, puede ser el ganador de la segunda vuelta. Pero la oposición, que ha sacado conclusiones de lo ocurrido en Perú –con trampas, Fujimori robó las dos vueltas, aunque se declaró en cabeza en la primera–, no quiere entrar en un juego perverso con el que Milosevic quiere, ante todo, ganar tiempo, pese a las dudas europeas al respecto, pues algunos consideran que la oposición debería acudir a esa segunda vuelta y ganarla, en vez de dejársela a Milosevic. La oposición no quiere segunda vuelta. Ha sentido, correctamente, que el viento estaba girando, que el juego había cambiado. Y con las masivas movilizaciones, dirigidas hacia una huelga general, en un contexto diferente a las de 1996-97, pretende hacer caer a Milosevic del poder, después de que éste hubiera caído en su propia trampa: no sólo se ha deslegitimado en las urnas, sino que puede haber entrado en un proceso de pérdida de respeto y de miedo".

 

7/10. “_La diplomacia alemana trabajaba ayer intensamente para hacer irreversible la "autoliberación" del pueblo serbio y evitar que ésta sea puesta en peligro por las incógnitas que aún quedan por despejar, entre ellas la actuación y el destino de Slobodan Milosevic. Para atender al primer punto, Alemania daba pasos para que la Unión Europea suprima cuanto antes las sanciones, comenzando por el embargo de los carburantes, e impulse un plan de ayuda urgente para reconstruir el país. Para despejar las incógnitas, el canciller Gehard Schröder, recurría a su relación privilegiada con el presidente de Rusia, Vladímir Putin. Por la mañana, conversó por teléfono con Putin, así como con el presidente francés, Jacques Chirac, y el estadounidense, Bill Clinton”.

 

4/11. “_El Gobierno federal yugoslavo, que dirigirá de forma interina (se supone que hasta el próximo verano o todo lo más hasta otoño) los asuntos puntuales de la federación serbio-montenegrina, está listo. La coalición gubernamental de excepción entre la Oposición Democrática de Serbia (DOS), el Movimiento para la Renovación Serbia y el Partido Popular Socialista (SNP), dirigido por el socialista Zoran Zizic, tendrá como viceprimer ministro a Miroljub Labus, un destacado economista del grupo independiente G-17, que en realidad controlará las tres carteras técnicas que han sido otorgadas al Partido Socialista”.

 

 

 

 

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