Educación y Capitalismo

 

“Los jóvenes no pueden elegir libremente su profesión, porque las condiciones de nacimiento del hombre predeterminan su profesión, así como, en sentido general, su concepción del mundo”.

(El alumno Carlos Marx)

“Se dice que la infancia es la época más feliz de la vida. ¿Lo es realmente? Lo es más que para algunos, muy pocos. Este mito romántico tiene su origen en la literatura de los privilegiados. Para la inmensa mayoría de los hombres es la evocación de una época llena de frío, hambre y sujeción. La vida descarga sus golpes sobre el más débil y nadie es más débil que el niño”.

(León Trotski)

 

1. Educación  y reestructuración capitalista

 

La educación en su conjunto está en la antesala de una nueva ofensiva, a tono con la entrega y los ajustes que impone la reestructuración capitalista en su crisis, que se simbolizaba en la frase “la era del menemismo”, hoy perpetuada por la Alianza.

La vieja imagen de la escuelas normales, los profesorados –con el Mariano Acosta como símbolo de ambos–; de Julio Cortázar como emblema de los talentos que egresaban de sus aulas; y la universidad parida por la reforma del ’18, ya son imágenes dignas de una enciclopedia de historia. Porque el presente es el patio en ruinas del Mariano Moreno.

La caída de la educación en estos últimos 10 años tuvo la velocidad del latir de los mercados capitalistas y su crisis.

Es un fenómeno regional, latinoamericano, porque la base de la economía capitalista cambió, y esto tiende a expresarse con violencia.

Toda sociedad organiza su educación en función de su orientación más general en lo económico, político, social y cultural.

La Argentina empezó a moldear su reestructuración a partir de la venta de todas sus empresas.

Murió la economía vinculada con el aparato estatal, llegaron los capitales imperialistas a moldear otra Argentina: su educación ya no puede ser la misma.

Simultáneamente, en forma inédita para el sector, el gremio docente vive una dura desocupación generalizada, con tendencia a agravarse, a la que hay que agregar ahora lo que significaría la extensión de la edad jubilatoria.

El conjunto de los trabajadores ha recibido un duro golpe sobre sus derechos laborales y sociales. Clarín marca el estilo que se busca imponer: erradicar toda organización gremial y terminar con la más mínima conquista. En docentes, esto se expresa en el ataque al Estatuto, en la discriminación a las jóvenes casadas o a las embarazadas en las escuelas privadas. En las estatales, se privilegia el ingreso de docentes varones, y se buscan borrar las licencias por embarazo y lactancia.

Los concursos públicos para cubrir cargos son la forma “civilizada” de cubrir los puestos de trabajo, como en el puerto a principios del siglo XX.

 

2. Educación y sociedad

 

Los docentes son testigos privilegiados y al mismo tiempo víctimas de la violencia que genera el aumento de la pobreza y la falta de futuro en general.

La falta de una respuesta colectiva pone a flor de piel la guerra entre pobres y el odio se descarga entre “esclavos”.

Muchos compañeros viven la angustia de ver en los pequeños, cuál es el futuro que les espera. Y los pequeños de barrios marginados saben lo que es un arma, la droga y hasta, algunos, la prostitución.

La razón de ser de la escuela, para muchas familias, es el comedor.

La violencia se potencia entre los adolescentes secundarios.

Este es quizá un panorama conocido. Pero lo es bastante menos la violencia que se vive en las escuelas de la pequeña burguesía o clases medias.

Son muchas las escuelas privadas que dependen de las cuotas. Un porcentaje de ellas nació con la idea de plasmar un proyecto pedagógico. Pero sucumben ante los apremios económicos, que terminan marcando su vida. Tienden a bajar los sueldos y a aumentar las cuotas, lo que les hace imposible competir con las cuotas del subvencionado pulpo educativo de las escuelas católicas.

Como producto directo de la crisis social y económica, la franja de población que concurre a ellas, viene sufriendo abruptos cambios de vida, cae su status, y se expresa un alto porcentaje de padres separados. Aquellos que sostienen su estándar de vida, lo hacen con mayor exigencia hacia la escuela.

Así, los niños pueden llegar a tener un promedio de 10 horas diarias de actividad (no comparable con el ritmo de trabajo de la doble jornada de una escuela estatal). Desde pequeños, los preparan para un mundo hiperexigente. En el aula (y fuera también) los docentes cargan con las exigencias alienantes de una pequeña burguesía que el gran capital va devorando.

Niño, deja ya de joder con la pelota_

 

3.         Educación y calidad

 

Ariel Wajner es vicedirector de la escuela 196 de Rafael Castillo, y está de visita en una escuela de Nueva York como parte de un programa de intercambio.

Según Clarín del 14 de noviembre, pudo constatar que un docente primario, cuando ingresa a su primer trabajo, cobra 3.200 dólares.

“Adentro todo parece perfecto. El estado da todo y para todos: libros, lápices, crayones, cuadernos. La calefacción es obligatoria.

Tienen e invierten mucho dinero, fortunas en educación. En las aulas, una mirada argentina arriesgaría que hasta sobra material didáctico, mobiliario, juguetes, computadoras. Que quizá, con mucho menos, es lo necesario.

Aquí el director se ocupa principalmente de la tarea pedagógica, educativa. En cambio él, en Rafael Castillo, se encarga de que lleguen los fondos del comedor o de llamar a los medios para conseguir computadoras.

Su anfitrión reflexiona, ‘¿Pero entonces de qué estamos hablando, de educación o de pobreza?’.

Igualmente para completar la pintura, el director de la escuela comenta: ‘Nuestro objetivo es que la escuela sea atractiva. Queremos que sea así para que vengan más blancos’.”

En “Tribuna abierta” (Clarín, 17/11/2000) Hilda Sábato, profesora de Historia, investigadora del Conicet escribió: “En la UBA hay casi 24.000 docentes, de los cuales 17.000 reciben un sueldo y el resto trabaja ad honorem, sin remuneración. Entre los primeros, más de 6.000 son profesores, de los cuales un 40% se desempeña con dedicación exclusiva (19%) y semiexclusiva (21%). El resto tiene dedicación simple, lo que implica una labor de 10 horas semanales y un sueldo que ronda los 100 pesos por mes. Los auxiliares docentes suman algo más de 10.000, la mayoría con dedicación simple y remuneraciones aún menores que las de los profesores” (resaltado nuestro). Para cumplir con los objetivos, dice, “la tarea de un universitario requiere muchas horas de trabajo que la institución contratante debe reconocer y remunerar”.

Es muy común escuchar que la mala calidad educativa es responsabilidad de la mala formación de los docentes. Esta idea la deslizaron los distintos gobiernos con distinta intensidad, pero impregnó fuertemente el pensamiento de la sociedad.

Es real la deficiencia de la formación, pero es producto del estado de crisis que vive el sistema en todo sus niveles. Al mismo tiempo, la chatura general y la mediocridad reinante, hacen todo más asfixiante.

Sarmiento, cuando diseñó el proyecto educativo, tenía frente a sí un proyecto de país burgués con desarrollo sostenido. Subordinado a esto, existía su proyecto sobre educación.

El problema central hoy, es que el país vive en una decadencia importante y no tiene ninguna perspectiva de desarrollo en términos capitalistas.

La diferencia entre la educación en Estados Unidos y en la Argentina, es la que separa a una potencia imperialista y a un país hiperdependiente del capital financiero.

Es imposible pensar en la mejora de la educación cuando la historia de los últimos años, fue y sigue siendo la del ajuste y el recorte presupuestario en todos los rubros. Es el mismo problema que se vive, por ejemplo, en la salud.

Al mismo tiempo ninguna de las reformas llevada adelante tuvo un criterio pedagógico sino económico.

Con la existencia del noveno año, por ejemplo, se puede comprobar un efecto retrógrado hacia los pibes de 14 años.

En términos de investigación, todo lo que ocurre en el ámbito de las Ciencias de la Educación y la práctica en las aulas, van por paralelas que nunca se cruzan.

La “democracia de las ideas” tiende a cerrarse. La injerencia de la Iglesia Católica es prácticamente la de un órgano con poder de veto. Por ejemplo, en la época del Sida (y de sus propias campañas contra el aborto), está vedada la educación sexual en las escuelas primarias. Sus consecuencias, son asimilables a las del accionar de un asesino serial.

 

4. Educadores, organización y capitalismo

 

Maffei nos dijo el día que desarmó la carpa: “Por primera vez nos encontramos con un gobierno que cumple con sus promesas electorales”.

El “perfil” de centroizquierda de la Alianza se esfumó al poco tiempo de asumir. Inmediatamente formó un gabinete con amplios representantes del capital financiero. Llach diseñó su controvertido proyecto con la idea de aplicarlo de inmediato, atacando uno de los problemas que el menemismo había dejado pendiente.

El vertiginoso desgaste del gobierno lo hizo cambiar con respecto a los ritmos políticos, pero para nada cambió en su estrategia. Los contenidos y objetivos del “Plan Llach” están en una suerte de “estado latente”, en busca de un mejor momento para avanzar.

Ya desde los tiempos de la Marcha Blanca del ’88, la política de CTERA fue la del consenso. Nunca tuvo como eje organizar una encarnizada resistencia a los planes educativos de gobierno.

Por el contrario, apoyó y difundió la idea de “humanizar el capitalismo”, y siempre razonó desde el criterio de colaborar con el estado. Recientemente, la Ley de Financiamiento, consensuada con la ex-ministra Decibe, ayudó a socavar la justa simpatía que despertó en la población la causa docente y educacional (incluso gracias a la difusión que le dio la carpa), inaugurando el perverso mecanismo que un aumento salarial lo paguen otros trabajadores. Y, para colmo, se ubicó como un ente recaudador de impuestos, en lugar de como sindicato.

Su idea “humanizadora” la llevó a acompañar la llegada del gobierno De la Rúa, con los resultados que están a la vista.

Transcurridos ya más de 10 años desde aquella multitudinaria Marcha Blanca, debemos sacar conclusiones de por qué estamos en donde estamos.

No podemos mirar al estado de otra manera que la que miramos a un patrón, que debe cumplir con las recetas de ajuste para conseguir los créditos de los financistas imperialistas, y seguir bicicleteando la crisis.

La situación de los docentes de privadas, con sus constantes rebajas salariales, aumento de tareas e inestabilidad laboral, son la avanzada del mismo fenómeno que viven los estatales.

Y, al igual que la mayoría de los demás gremios del país, se vive un estado de indefensión completa en los privados, y de atomización, disgregación y desorganización sindical en el conjunto de los docentes. Las agrupaciones de oposición a la conducción de Ctera, actúan, de hecho, como “pata izquierda” de la CTA. Así, la opositora lista Rosa se vacía de activismo, por ser meramente un acuerdo electoral, que se desarma al día siguiente de las elecciones.

Creemos necesario comenzar a tejer una red de organización que se transforme en referencia para la resistencia cotidiana. Para eso, debemos razonar al gremio de conjunto, es decir organizarnos como docentes –estatales y privados– independientemente de la afiliación sindical, dando también cobertura a los que no tienen sindicato.

Y superar las falsas divisiones a las que nos empujan las patronales, e incluso las distintas burocracias, que sólo nos llevan a matarnos entre nosotros, como se vive salvajemente en los concursos públicos.

Nuestro norte debe ser el de priorizar las coincidencias para la acción, y seguir alentando el debate sobre las perspectivas de la educación y el papel del docente en ella y en la sociedad.

Sólo un posicionamiento antimperialista, antipatronal y antiburocrático, nos puede dar el marco correcto para acercarnos a las tareas que debemos realizar.

 

HUGO

 

URUGUAY

La movida estudiantil es cosa seria

 

Tan seria que generó un aluvión de solicitudes de mano dura para reprimir la protesta. Y tan seria que el Codicén fue desbordado y tuvo que descartar una represión violenta, que no daba garantías y tendría consecuencias no del todo claras ni favorables al control de la situación_

La línea de intervención para la contención del conflicto la tuvo que definir el propio “divertido” jefe Batlle: “Con los jóvenes hay que conversar una, diez, mil veces_”.

Los “jóvenes” (a veces suelen diferenciarlos así quienes quieren alcahuetearlos y a la vez ponerles límites o condenas a su accionar como sector de esta sociedad castrante), han decidido, después de un largo aparente período de inactividad gremial estudiantil, hacer una aparición pública desafiante; nada menos que tratar de derrocar la reforma, el intento de miseria presupuestal y la represiva acta 14 y sus derivadas.

Arrancaron los de secundaria y recorrieron un largo trecho solos, sosteniendo medidas que movilizaron después –y enhorabuena– a sectores gremiales con aparente más experiencia y más cancha_ y, me atrevo a decir, con mucha más cautela, sin ofender a nadie.

En estos últimos años existió entre el estudiantado un fermental período de talleres, contracursos y encuentros, actividades que prepararon, al menos en teoría, esta movida que hoy se expresa como sorpresiva.

La iniciativa de grupos de militantes de distintas corrientes e independientes, se vio enriquecida por una inmensa masa estudiantil que no ha estado en esos debates y entra en escena con tanta fuerza y autenticidad que puede parecer, a los iniciadores de la movida, como desaciertos o rompimientos de los objetivos y planes iniciales.

Pero si la movilización se extiende, ¿podemos atrevernos a pensar que eso es lo que puede sostener mejor una negociación con un Codicén que durante estos años parecía inconmovible? Sin escapar a la polémica, confiamos en la movilización.

Un parate nada menos que a varios años de esfuerzos del faraón Rama y sus cómplices, y un parate a la intentona continuista de este gobierno, de seguir desmantelando la educación pública y su financiamiento, requieren mucha fuerza, además de inteligente negociación.

¿En qué situación de país se da esta lucha estudiantil?

Se ha impuesto en el Uruguay el empobrecimiento cada vez mayor de la mayoría de la población. Empobrecimiento económico, moral y también de capacidad de pelear y enfrentar este desastre que, día tras día, muestra el derrumbe de un país, con todas las consecuencias que esto trae.

Sin quemarnos mucho la cabeza, podemos decir que los estudiantes, además de defender a rajatabla su derecho de agremiarse y pelear, ocupando y saliendo a la calle a cortarla y a hacerse escuchar, le salen al paso a una situación de desesperanza de los mayores, sacuden la modorra derrotada de esperar y especular con futuras elecciones como única y lejana solución.

Todo el derecho tienen, y debemos apoyarlos con todo, a cortarles el mambo al gobierno y a los parlamentarios que, actuando la parodia de la democracia formal, deciden que la educación y sus educandos deben morir asfixiados de pobreza, mientras el resto del país se desmorona o desaparece en el exilio forzoso y desgarrador.

Y quienes votan ese destino, de adentro y de afuera del parlamento, tienen desvergonzadas prebendas pagadas por el pueblo, que les aseguran miles de dólares de sueldo y un futuro diseñado para unos pocos privilegiados.

Los estudiantes, como parte de una juventud muy reprimida, en su casa, en la esquina y en los centros de educación, han salido a la lucha, en un gesto de libertad saludable y contagioso. La verdadera democracia y libertad están para conquistarse. Y por eso:

¡arriba la lucha estudiantil!

 

Marcos

(Desde Montevideo - 27/10/0)

 

Sistema municipal de General Pueyrredón

CIRCO EDUCATIVO

 

            El pasado sábado se presentaron a la primera instancia de examen escrito unas 450 docentes para cubrir 14 cargos de maestras de grado. Una semana antes habían hecho lo mismo casi 800 jardineras para cubrir 52 cargos de maestra de sala y preceptora. Y, anteriormente, una gran cantidad de profesores del área artística se presentaron al examen escrito para cubrir la totalidad de 45 horas cátedra (o sea tres cargos) en todo el sistema de educación municipal de Mar del Plata.

            No bastaba saberse de memoria la bibliografía obligatoria y optativa, alrededor de 45 libros, más toda la legislación vigente (léase ley Federal de Educación). Como muchas maestras lo manifestaban, aprobar era una cuestión de suerte.

            Parece que el azar viene jugando con los trabajadores de la educación y tiene la forma de ruleta rusa.

            El examen se realizó al mejor estilo tradicional. La vigilancia se manifestaba por doquier; muchas docentes expresaron que fueron tratadas aun peor que los alumnos. A esto se sumó que, previo a la instancia de examen escrito, corrieron todo tipo de versiones sobre corrupción: temarios que se habían dado a conocer, listados preferenciales, etcétera.

            Dos elementos a destacar: el sindicato mandó sus veedores, los cuales cumplieron su función casi a la par que el Ejecutivo. Por ejemplo, lejos de impugnar situaciones como que varias docentes no se pudiesen presentar porque no tenían DNI y sí cédula de la policía, acompañó toda esta farsa de que el Municipio crea fuentes de trabajo.             El otro elemento destacado fue la propaganda que hizo el gobierno comunal sobre el concurso (como si realmente fuera importante que haya 66 cargos para 2.200 docentes que se presentaron al mismo), sin explicar que el mayor déficit lo constituye el hecho de que hace casi ocho años que no se crea una sola escuela municipal.

El sistema educativo municipal fue inaugurado hace más de 35 años, como “solución” a los reclamos de los vecinos de los barrios periféricos de Mar del Plata, que iban creciendo, y no contaban con escuelas para sus chicos.

Hoy, tiene 17 escuelas EGB, 33 jardines de infantes, ocho servicios de educación posprimaria, dos escuelas técnicas (alimentación y administración) y una única escuela polimodal. En ella, dicho sea de paso, de los docentes que ejercen en Dirección y Secretaría, ninguno entró por concurso, como sí debe hacerlo el resto de los 1.500 educadores del sistema municipal.

 La Secretaría de Educación de Gral. Pueyrredon tiene una superestructura técnica administrativa política burocrática, donde ahí sí crece la cantidad de puestos (y no son con el mísero sueldo docente); tanto es así que, después de las ultimas elecciones, tuvieron que crear cargos nuevos para los integrantes de la Alianza y para que nadie de los que ya estaban –radicales– se sienta desplazado.

Después de este panorama, es fácil llegar a la conclusión que este gobierno nada va a hacer para solucionar los problemas de la educación: no tiene reparo en jugar con la miseria de los docentes, rifando 66 cargos entre 2.200, y sólo mantiene esta fachada concursal para su juego político. Es incapaz de sostener ediliciamente a las escuelas, que cada vez están más deterioradas, manifiesta su corrupción en cada asamblea para cubrir cargos suplentes e interinos y jamás nos pregunta a los verdaderos protagonistas de la educación (maestros, alumnos, padres) qué es lo que pensamos, queremos y necesitamos. Esto es así porque sus políticas poco tienen que ver con las nuestras. Ellos responden a los planes de otros organismos (BM, FMI, etc.) y de los grandes grupos capitalistas que nos están aplicando lentamente la inyección letal.

Sé lo mal que se sintieron muchas de mis compañeras ese sábado. Muchas dijeron que no debíamos haber permitido esa situación; pero imperó la necesidad absurda y la ilusión que tal vez “yo me pueda salvar” y ganar el cargo más allá de lo que le pase a la de al lado.

Ese sentimiento de bronca e impotencia debe transformarse en fuerza organizada, para que definitivamente acabemos con los atropellos y la barbarie en la educación municipal, que es la misma que la provincial y nacional. Organizarse, comunicarse, solidarizarse y actuar en conjunto pueden ser inicios de algo distinto.

 

Viviana

 

El espejo de la educación es el derrumbe en el Moreno

 

A alguien de otro planeta le puede resultar extraño el grave accidente ocurrido en el Mariano Moreno. Pero, lamentablemente, para el estado de la educación en Latinoamérica, esto es algo que podría ocurrir casi todos los días. Porque así como se derrumban los edificios de las escuelas, día tras día también se derrumba la poca educación estatal que aún sobrevive.

           

El viernes 13 de octubre (y no por obra de la “yeta”) se derrumbó parte del piso del patio en el tradicional colegio Mariano Moreno, de Av. Rivadavia al 3700 de la Capital Federal, a 10 minutos de la Casa Rosada. El derrumbe abrió un pozo de tres metros de diámetro y tres de profundidad. En él cayeron tres alumnas del segundo año que sufrieron sólo lesiones menores gracias a que la tierra les hizo de “colchón” y unos caños quedaron cruzados de un modo tal que impidieron que se les cayera material encima, lo que les hubiera provocado la muerte.

            La comunidad educativa del lugar no se vio sorprendida por este hecho ya que desde hace bastante tiempo hay aulas cerradas por temor al derrumbe, sin agua en varios baños y con algunas tejas del techo caídas por el sólo peso de alguna paloma distraída que se posó sobre ellas, entre otros inconvenientes edilicios.

            Los alumnos, padres y docentes del Moreno se movilizaron hacia la Legislatura, donde fueron recibidos por el secretario de Educación de la Ciudad, Daniel Filmus. De esa reunión, obtuvieron, por ahora, una sede de la Universidad Católica para que se puedan seguir dictando clases, la promesa de que se contemplen viáticos o micros para el traslado de los alumnos, y el compromiso de destinar una partida para la refacción del edificio.

            Pero en la sede de Rivadavia al 3700 también funciona el Instituto Superior del Profesorado Joaquín V. González, al que no le adjudicaron lugar alguno para que funcione mientras se espera la refacción del edificio. Por lo tanto, el Profesorado sigue funcionando en el mismo lugar y en las mismas condiciones de peligro de derrumbe, sin agua, y hasta en sótanos muy poco saludables, a pesar de las movilizaciones a la Legislatura y los cortes de calle. Sumado a esto, recordemos que es en este Instituto donde varios docentes fueron amenazados de muerte por un grupo neonazi (ver Bandera Roja 48).

            Si bien al Joaquín le prometieron un edificio propio, no es de esperar que esto se cumpla, ya que la promesa data de hace ya 50 años, cuando funcionaba en la esquina de Av. de Mayo y San José. Parece que para el Joaquín, al igual que para los trabajadores, el sueño de la casa propia es algo inalcanzable.

                       

Preparan el camino de la privatización

                       

            No es casual que las escuelas se caigan a pedazos. Tampoco es casual que los funcionarios tomen con toda naturalidad tanto el “accidente” en el Moreno como la muerte de Silvia Roggetti, docente de Neuquén, quien falleció porque chocó con una estructura de hierro que se derrumbó (ver Bandera Roja 48).

             Es la misma naturalidad que tuvieron los medios masivos de comunicación, que sólo “informaron” del hecho el día del derrumbe y el siguiente, para luego enterrar el tema en el olvido. ¿A quién puede importarle, si miles de casos parecidos, o aun peores, se suceden cotidianamente en todo el país? Difundir las penurias y reclamos del Moreno y el Joaquín, ya no era ganancia, ¡perdón!, noticia_

            Tampoco es casual que se hable de la falta de presupuesto para justificar el mal estado de los edificios, sin establecer ninguna vinculación con el destino de los fondos que no se invierten en educación.

            Como tampoco es casual que justo ahora que se está terminando de discutir de qué manera se “consensua” la implementación de la reforma en el sector educativo, se estén vaciando y abandonando las escuelas municipales y dejando las puertas abiertas a las empresas privadas. Primero se encargarían de refaccionar las escuelas con dinero de la comunidad, y luego les pondrán un cartelito en la puerta: Prohibido Pasar, Propiedad Privada.

 

Isadora

 

Elecciones en la UNLP

 

El gobierno sufre un gran desprestigio en sectores de la población, producto de la crisis política y económica.

El capitalismo, para tratar de superarla, avanza descargándola sobre los trabajadores y el pueblo pobre.

El imperialismo respalda una y otra vez, por mal que le vaya, al alumno más aplicado de América latina.

La Universidad no es ajena a ese proceso y, para la Alianza y el gran capital, la universidad pública se terminó: hay que avanzar sobre la gratuidad y la masividad que caracterizaron a la educación de un siglo.

Esta tarea la facilitará la Franja Morada (FM) por ser la dirección histórica del movimiento. Y deberemos impedirla los estudiantes, desde una fuerte organización democrática, masiva y para la lucha, por fuera de los consejos, en las calles, desbordando a los radicales como a todos los aparatos reformistas que pretendan enchalecar a los estudiantes.

El movimiento estudiantil, en un año en el que no ha dado grandes peleas, volvió a delegar su futuro a las corrientes burguesas y proburguesas de la Universidad, sin modificar sustancialmente el mapa político, ni tampoco reflejar un corrimiento hacia la izquierda.

Pese a la crisis gubernamental, la Franja Morada no sufrió el derrumbe esperado aunque retrocedió, perdió el centro de Humanidades por 7 puntos contra el PCR-Cepa, que se llevó el voto antifranja luego de 12 años de conducción. Y en Bellas Artes perdió por poco margen a manos de una verdadera ensalada de frutas entre la Cepa, Forjarte (Frepaso) y el paracaidista MST.

Retuvo por escasos votos Ciencias Económicas, Derecho y Agronomía; le ganaron el Centro a los independientes “Estudiantes de Veterinaria” y se mantuvieron en Arquitectura.

En Periodismo, después de dos años, volvió a ganar el Centro y todo el Consejo Académico, la agrupación peronista Rodolfo Walsh que responde al aparato del PJ, derrotando a la agrupación independiente Haroldo Conti, luego de un año en que centraron la disputa por la conducción en una batalla gremial que dejó de lado la pelea política por la conciencia de los estudiantes.

Quebracho retuvo los centros de Ciencias Exactas, Informática y Ciencias Naturales y Museo; y ganó Trabajo Social por escasa diferencia de votos con la actual conducción “Desde el Pie” (independientes).

La Cepa (PTP-PCR) mantuvo el centro de Ingeniería, ganó Humanidades y Bellas Artes y aumentó su caudal de votos en varias facultades, siendo la fuerza que más creció en estas elecciones debido a su perfil gremialista, y acallando su pertenencia a un partido proburgués nacionalista.

En Medicina volvió a ganar la E.Co (agrupación ligada al aparato de la UCR) y en Odontología el MOI (ligado al PJ).

La izquierda, de conjunto, mantuvo el caudal de votos del año pasado, mereciendo un párrafo aparte el MST. Tras un año de apariciones esporádicas en la universidad, jugó al oportunismo absoluto detrás de su fundamento político de echar a la FM, yendo en Bellas Artes en un frente con el Frepaso (es decir, con el gobierno nacional); en Periodismo con la Conti y en Humanidades haciendo campaña permanente por lograr ir en un frente con la Cepa, lo cual lejos de redituarle en crecimiento, lo hizo retroceder.

 

“BloqueAR” y “Socialismo o Barbarie Capitalista”

 

En la necesidad de echar la mayor claridad posible en los compañeros sobre el problema del presupuesto, que está por encima de todas las propuestas gremiales, desde la Liga utilizamos la tribuna electoral para dar una clara batalla ideológica y política, y propagandizar la necesidad de organizarse en forma independiente y democrática, con una perspectiva antimperialista, anticapitalista y antiburocrática, entendiendo que cada mínima defensa de las conquistas demandará esfuerzos muy duros y violentos, ya que el ajuste no cierra sin represión.

Ante las perspectivas que vemos para el futuro de los estudiantes, marcamos con mayor fuerza cada vez, la necesidad de que la izquierda que se reclama socialista y anticapitalista, unifique fuerzas con una política principista, de manera de empezar a constituirse como polo de referencia anticapitalista.

Consideramos imprescindible una política de frentes y acuerdos en ese camino. Y así lo intentamos hasta el final, aunque la izquierda se volvió a perder entre el oportunismo, el sectarismo y la autoproclamación estéril, antes que volcarse a una salida revolucionaria, de clase, que es la única realista en el marco de lo que ofrece el capitalismo.

Por eso vimos necesario combatir todas las ilusiones que se iban escuchando a medida que avanzaba la campaña, desde las propuestas gremiales hasta las más izquierdosas que no terminan de romper con el reformismo.

Nuestra intervención partió de la premisa de que ni a los jóvenes ni a los trabajadores les queda margen alguno para el reformismo; que la barbarie capitalista es una realidad presente y palpable y por eso la salida es la destrucción revolucionaria de este orden explotador.

En cuanto a la educación, pusimos el foco en que al capitalismo ya no le es funcional mantener este tipo de universidades y que avanzará hacia la privatización. Como estudiantes, debemos pelear por defender la gratuidad y la masividad y sólo así podremos hablar de mayores conquistas; al tiempo que criticamos el carácter ideológico que imparte la educación capitalista y combatimos la ilusión que pretende lograr una universidad obrera y popular, sin liquidar previamente al capitalismo y su estado.

Con estos ejes nos presentamos, con compañeros independientes. En Periodismo con la lista “Socialismo o Barbarie Capitalista”, y en Humanidades con la lista “BloqueAR” (Bloque Anticapitalista Revolucionario).

La ofensiva del gobierno sobre la universidad se intensifica. Y para enfrentar la magnitud del ajuste, el movimiento estudiantil tiene que dejar de ser espectador, dado que la dinámica del estado capitalista tarde o temprano será imponer la aplicación del arancel.

 Ni los acuerdos oportunistas y superestructurales en la FULP, ni los consejos académicos, frenarán la ofensiva del gobierno.

Sólo con la organización y participación de todos los estudiantes, que se exprese en un congreso de bases, como única instancia democrática que termine con los cuerpos orgánicos y burocráticos, podrá plantearse una lucha real desde el movimiento estudiantil, que ponga freno al ajuste.

 

Más de lo mismo

 

            Previo a las elecciones, hicimos un llamado a la izquierda socialista y los sectores independientes que se reivindican anticapitalistas, antimperialistas y antiburocráticos, para intervenir en común en la elección de Centros. El intento era avanzar hacia la conformación de un polo de izquierda, que no desconozca las normales diferencias políticas entre organizaciones, pero que defienda con firmeza los acuerdos por los que se una. Un bloque que empiece a ser referente de sectores significativos del movimiento estudiantil y que dé batalla al gobierno y los capitalistas en todos los terrenos posibles.

            Pero la izquierda hizo, una vez más, oídos sordos a esta necesidad, privilegiando el oportunismo, el sectarismo y la autoproclamación de sus propios programas y aparatos. Algunos, como el PO o el MST, creyeron que iban a arrastrar muchos votos como reflejo directo de su crecimiento electoral en la Capital. En consecuencia, directamente se negaron a toda posibilidad de frente, incluso a discutirlo.

            Por otro lado, con los compañeros del PTS, aparentemente la posibilidad de un acuerdo sano parecía encaminarse después de varias reuniones en las que habíamos llegado a un mínimo acuerdo político, que se expresó en una declaración en común.

            Sin embargo, a pocas horas de concretar lo que podría haber fortalecido una perspectiva anticapitalista, por ser precisamente un frente el que la llevara adelante, los compañeros rompieron, de hecho, el acuerdo alcanzado. En una ya muy conocida maniobra, arrancaron su campaña con miles de volantes y carteles que llamaban a votar a “En Clave Roja”, encontrándonos con la noticia de que la LSR si quería hacer un “acuerdo” debería ahora integrar la “Lista 4 - En Clave Roja”, reemplazando así el frente por  una mera cooptación. El argumento más firme de los compañeros fue que ellos son “la corriente de izquierda más reconocida de la Universidad” (aunque durante la campaña sólo le dejaron el nuevo eslogan de “la” izquierda, en la universidad.

            Lejos de sumarnos a esta reedición autoproclamatoria que ya demostró su fracaso una y mil veces, la LSR sigue convencida de que es imprescindible el debate político y los pasos prácticos hacia el reagrupamiento de las fuerzas del socialismo revolucionario, como única forma de superar la dispersión y el descreimiento. Es también la mejor política para intentar hacernos escuchar, y organizar a muchos compañeros que empiezan a ver que el capitalismo no tiene solución.                      

 

Periodismo

                         Votos     %

La Walsh          1.367   45,67

Conti                   774   25,86

ECO                   230   7,68

Aguanegra           158   5,28

FM                     147   4,91

PTS                   113    3,78

PO                      82    2,74

LSR                    49    1,64

Blancos                60    2,00

Nulos                   13    0,43

Total               2.993    100,00

 

Humanidades

                                   Votos        %

Unite                           3.170    36,94

FM                             2.565    29,89  

Aule Utopía                    915    10,66

ECO (UCR)                   723    8,42

LA 20 (Quebracho)      267     3,11

Blancos                         214     2,49

PTS                              202     2,35

PO                                104     1,21

IU MST                         84      0,98

Marechal (PJ)                74       0,86

Nulos                            70       0,82

BloqueAR                     63       0,73

Contraseña (F.G.)        59       0,69

ARH (MNR)                 50       0,58

Frepaso                         22       0,26

Total                        8.582       100,00

 

En Filosofía y Letras (UBA)

Crece el Espacio Para la Izquierda

 

Del 9 al 13 de octubre se votó en Filosofía y Letras. Hasta ahora, las elecciones se realizaban los primeros días de noviembre. Pero este año, la Alianza adelantó las correspondientes a Juntas Departamentales, gracias al manejo político que posee en el Consejo Directivo, que es el que decide. Y el Centro de Estudiantes, hasta ese momento dirigido por el MST, acompañó la decisión, adelantando también las elecciones de la organización gremial de los estudiantes, para hacerlas coincidir con las obligatorias de Juntas, rompiendo así lo que era una tradición en la Facultad: no “atar” la elección gremial a la de autoridades. Este hecho hizo que aumentara la participación estudiantil en las urnas, votando casi 4.500 personas contra 2.800 que lo hicieron en el ’99.

La Alianza hace ya un par de años que no gana el Centro de Estudiantes, aunque estuvo muy cerca en el ’99 perdiendo por algo más de 20 votos en una elección parcialmente polarizada.

Este año, los diez meses de gobierno nacional no la ayudaban en nada. El impuestazo, la rebaja de sueldos, la reforma laboral, el escándalo en el Senado y el portazo de Chacho, entre otras cosas, no la colocaban en una situación fácil. Asimismo es importante señalar que el Partido Socialista Popular (PSP) se presentó separado de la Franja Morada, ya que rompieron su alianza en Filosofía y Letras a principios de año por diferencias en la política llevada adelante en la Facultad.

No obstante, la Alianza tenía elementos a su favor. El desgaste de algunas agrupaciones que dirigen el Centro hace varios años, los ilegibles e incompletos apuntes que imprimen, y el escándalo por un supuesto fraude (de $14.- en una factura trucha) del MST, eran elementos a explotar. Por ello, los ejes de la discusión que impulsó durante las elecciones fueron el escandalete de los $14.- y la necesidad de un Centro que dé “mejores servicios”, campaña a la que se sumó el Frente Amplio Estudiantil (FAE), desde la conducción del centro.

La Alianza ganó en la mayoría de las Juntas Departamentales, en Historia logró la minoría apelando al fraude. Pero volvió a perder en las elecciones de Centro, y por algo más de 300 votos, lo cual adquiere mayor significación por el alto número de votantes que, en principio, es un elemento que juega en su favor, al ser la corriente mayoritaria en el conjunto de la UBA.

El resultado total se repartió en tres: FAE, Alianza y las siete listas restantes.

Ganó el FAE, encabezado por La Mariátegui, e integrado por el MST, Patria Libre-Venceremos, la Walsh y Lupa. Este combinado antiAlianza, se armó sobre la base de un principio repetido en los últimos años: sumar agrupaciones, para repartir los cargos. En este rejunte contra la Alianza, el MST perdió espacio de antemano en relación con años anteriores, entregando la presidencia del Centro (que ejerció durante el último año y medio) a La Mariátegui.

Esta agrupación tiene una política básicamente academicista, encauzada en las vías institucionales, peligrosa en tiempos de reforma inminente. Ante el avance de la vicedecana, con su “manual del buen reformador” (ver Bandera Roja N° 49), La Mariátegui encarriló la discusión a través de cada carrera, en lugar de hacerlo de conjunto, y puso el foco en cuál es el mejor plan de estudios posible, cuando la discusión necesaria es cómo frenar la reforma que nos quieren imponer.

Párrafo aparte merece Patria Libre-Venceremos, quienes fueron literalmente echados hace un par de años de la conducción del Centro (que compartía con el MST y el PTP) por un escándalo desatado a raíz de un faltante de plata en la Secretaría de Apuntes. Más recientemente, cuando la Franja impulsó la campaña por el supuesto fraude de los $14.-, repudiaron por igual a la Alianza y al MST y, ahora que son parte del frente que ganó las elecciones, proponen “cambiar el Centro desde adentro”.

Con todo este panorama, creemos que el voto al FAE fue un voto contra la Alianza, pero no claramente de izquierda, ya que la lista la encabezaba una agrupación de perfil academicista y toda la discusión era por mejores servicios, con un alto grado de despolitización.

 

La izquierda trotskista

 

Pese a que se presentaron por separado, diferenciándose a los ojos de muchos estudiantes tan sólo por sus iniciales, las agrupaciones de la izquierda trotskista lograron, en conjunto, más de un 11% de los votos.

Un amplio sector del estudiantado expresó, de este modo, que no basta con que no gane la Franja, sino que es necesario un Centro que impulse la organización para enfrentar a la reforma.

Desde la LSR y el MAS, consideramos necesario y positivo darle continuidad al trabajo común iniciado en mayo, en ocasión de las elecciones en Capital. Por ello decidimos presentarnos bajo la misma consigna “Socialismo o Barbarie Capitalista”, Lista 13, con la convicción de que la barbarie capitalista la vivimos todos los días y que sin la destrucción de este sistema de explotación, lo que nos depara la vida es más barbarie. A partir de este marco general, acordamos en una serie de puntos que exceden ampliamente los límites universitarios.

En el plano internacional hicimos campaña contra la intervención yanqui en Colombia y contra la colaboración de Argentina en la militarización de América latina.

En lo nacional, acordamos en la necesidad de luchar por la libertad de los presos políticos de La Tablada, de Emilio Alí y Raúl Castells, por el cese de las persecuciones y el desprocesamiento de más de 2.500 luchadores populares y contra el ajuste y la represión, que son dos caras de la misma moneda: el capitalismo.

En relación con la política universitaria implementada desde el gobierno (el actual y el anterior) en consonancia con el Banco Mundial, creemos imprescindible batallar contra la reforma de Shuberoff, la Ley de Educación Superior y cualquier proyecto arancelatorio; y por la gratuidad y la masividad de la universidad, logros de la reforma del ’18 que vienen siendo avasallados. Al mismo tiempo, alertamos que ello sólo será posible con una organización de los estudiantes que sea masiva, participativa, democrática y para la lucha.

Las condiciones en las que pudimos hacer la campaña para dar a conocer nuestras propuestas a los estudiantes fue muy precaria. Cuestiones objetivas, como trabajo y estudio (época de parciales), achicaron mucho la posibilidad de conversar e intercambiar ideas con el grueso de la gente y hacer campaña pasando por los cursos.

A pesar de las condiciones adversas, la lista “Socialismo o Barbarie Capitalista” obtuvo 110 votos (casi 2,5%).

Este resultado, que excedió las expectativas y posibilidades de ambas agrupaciones por separado, es consecuencia del camino comenzado en ocasión de las elecciones de Capital, del trabajo de ambos durante los últimos años en la Facultad, y de la tradición del MAS. En medio de tantos discursos que proclaman la unidad pero no la practican, la lista de la LSR y el MAS daba una muestra práctica de que esta unidad es posible, si se funda sobre el respeto a los puntos de acuerdo y a la independencia de cada fuerza para propagandizar el conjunto de sus posiciones.

Pero sobre todo, creemos que existe un espacio importante para una política que exprese la vital necesidad de terminar con el capitalismo, que es este presente de barbarie, impulsando la pelea por el socialismo como única alternativa de progreso.

Queda por delante, entonces, encarar una tarea en común, de organización de una amplia corriente anticapitalista y antimperialista en la facultad, que transforme este espacio en fuerza organizada: para defender las conquistas que nos quieren terminar de quitar y fortalecer el camino hacia un cambio revolucionario de la sociedad. Porque el futuro, sin socialismo, es más barbarie.

 

Elecciones de Centro

 

FAE                       1.576         35,30%

Alianza                   1.253         28,12%

PTP- La Corriente    381          8,55%

MNR (PSP)             302          6,77%

PO                           252          5,65%

PTS                         159          3,56%

FEL                         144          3,23%

LSR-MAS               110          2,46%

Indoamericanos (PJ)  41           0,92%

Blancos                   163           3,65%

Nulos                        74           1,66%

 

MOLOTE

 

¿Fe de erratas o grosería política del PO?

 

El periódico del Partido Obrero, Prensa Obrera (Nº 686, 2/11/2000, pág. 11) publica el artículo “Balance de las elecciones” (en la UBA). Bajo el subtítulo “La izquierda_ del Chacho” se nombra a la “izquierda democratizante” que se “camufló” (al decir del PO) en frentes en distintas facultades. Al llegar a la facultad de Psicología, incluyen a la LSR en el frente que conformaron Patria Libre, IU y el PTP. Nada más lejano a la realidad.

La LSR, previo a las elecciones, publicó un volante dirigido “A los estudiantes de Psicología y a las corrientes socialistas y revolucionarias” (12/9/2000). En él proponíamos un acuerdo democrático, sobre la base de puntos mínimos, que explicitábamos (“contra la reforma educativa de la Alianza, contra los atropellos a las conquistas del movimiento estudiantil, por aumento de presupuesto, u otros”). Y decíamos: “Por esto, llamamos a todos los estudiantes independientes y organizaciones que se reivindican anticapitalistas y socialistas (como el MST, PO y el PTS) a conformar un frente o bloque anticapitalista para intervenir con más fuerza en estas elecciones”.

Dicho llamamiento sólo obtuvo una respuesta, la de IU, que nos dijo: “Súmense al frente”_ eso sí, sin discutir nada. A ese planteo contestamos que no. Por un lado, porque tenemos diferencias –para cualquiera visibles, salvo para el PO– con corrientes como el PTP y Patria Libre y también con el MST. Y, por otro lado, porque ésa no es la forma en que concebimos un bloque o frente que sea útil para los estudiantes y sus reivindicaciones.

 No es la primera vez que desde las páginas de Prensa Obrera se calumnia a la LSR en torno a hechos, cuando no absolutamente distorsionados, directamente mentirosos. Le volvemos a decir a los militantes del PO lo que ya les hemos repetido en varias ocasiones: no es un buen método discutir con falsos argumentos, a veces directamente inventados. Y menos entre revolucionarios.

 

Militantes de la LSR en Psicología (UBA)

 

 

 

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