VI Encuentro nacional Contra la Represión Policial e Institucional
El pasado 25 de noviembre se realizó en la ciudad de Córdoba este sexto encuentro organizado por la Coordinadora Antirrepresiva de Córdoba y Unidhos (Unión por los derechos humanos) y en el cual participaron distintas regionales de Correpi, Unidhos, Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Familiares de victimas de "gatillo fácil", distintas organizaciones barriales y sociales, CTA, PL, PRL, MAS, PO, PTS y LSR.
La discusión se dividió en varias comisiones:
Comisión 1: Represión, Criminalización y Judicialización de la pobreza, el conflicto social y la protesta social. Discurso de Seguridad y Mano Dura: Elaboración del contra discurso.
Comisión 2: Rol de los organismos de Derechos Humanos ante la problemática actual.
Comisión 3: Internacional: Plan Colombia, Justicia Internacional, Solidaridad con los pueblos.
El debate en la comisión 1 giró en torno a un documento base (presentado por los organizadores del Encuentro), que denunciaba la continuidad del aparato represivo, la agudización de la pobreza debido a una política de hambre y exclusión por parte del Estado, la penalización de la protesta social, el discurso oficial de la seguridad adjudicando a los pobres la delincuencia, la creación de cárceles como respuesta represiva ligada a la "Tolerancia Cero" y " Mano Dura", la justicia clasista, la pobreza que afecta a todos los países de Latinoamérica y una salida de ligazón de los organismos antirrepresivos con las luchas populares.
En el debate se expresó una interpretación de clase de la realidad y la necesidad de acabar con el sistema capitalista, único responsable del "gatillo facil", la pobreza, la exclusión, la persecución y la agudización de la represión en los sectores populares.
Al mismo tiempo, hubo acuerdo para impulsar la exigencia de castigo y el escrache a todos los culpables del "gatillo fácil", promoviendo la realización de actividades comunes.
Hubo una gran preocupación por la libertad de todos los presos políticos y la anulación de los más de 2.500 procesos contra los luchadores. Se acordó impulsar actividades en común por la libertad de los presos políticos.
El trabajo de la comisión 2 se dividió en dos partes: la primera era la clasificación y diferenciación de los distintos organismos de derechos humanos. Se caracterizaron tres grupos: a)los derechos humanos como escudo del imperialismo y los gobiernos para "justificar" la intervención militar y represión contra los pueblos; b) los que pretenden unificar, sin ninguna diferenciación de clase, la violación a los derechos humanos y con cualquier tipo de acción agresiva (mala atención en alguna oficina de servicios o ejemplos similares). Y, c) un tercer grupo, en el cual estarían incluidos los organismos convocantes y participantes de este encuentro. En él se adopta una denuncia antisistémica y se considera violación a los derechos humanos todo hecho que, desde el poder del aparato de Estado, se cometa contra la población. Se hizo hincapié a que el término impunidad es bastardeado por el Estado burgués, entendiendo por impunidad los que libra a la clase dominante de toda responsabilidad ante sus propios crímenes, utilizando todas las instituciones del Estado en su favor.
El otro tema tocado en esta comisión es la libertad de los presos políticos en todo el mundo y el desprocesamiento de los luchadores populares. Se hizo mucho énfasis en la libertad de los presos de La Tablada en sus 82 días de huelga de hambre, así como también a Raúl Castells (cuyo juicio comenzó el lunes 27) y Emilio Alí.
La comisión 3 discutió la problemática internacional en torno a un documento presentado por el compañero Osvaldo González.
En el debate se acordó caracterizar al Plan Colombia como una necesidad del imperialismo yanqui para dominar la región; denunciar a la OTAN y su papel de fuerza de dominación, la pelea interimperialista entre Estados Unidos y Europa para la dominación económica de Latinoamérica, la denuncia al Estado sionista.
Nuestros planteos tuvieron eje en el común denominador de la falta de justicia y los atropellos a los Derechos Humanos, dado que tienen su origen en el sistema capitalista. No puede haber democracia cuando el 20% de la humanidad no tiene agua corriente, el 40% no tiene cloacas, hay casi mil millones de desocupados y al aumento de la pobreza la respuesta que se da es menos libertades democráticas y represión. Como lo demuestran entre algunos ejemplos los casos de Clarín y sus despidos y el hecho que sufrieron los trabajadores en Córdoba durante una asamblea que fue gaseada con lamgrimógenos.
Se planteó de la necesidad de unir la lucha por los derechos humanos con la movilización y las luchas actuales con un claro perfil anticapitalista, antimperialista y antiburocrático.
En el plano internacional, resaltamos el hecho de la mentira de la democracia cuando el país de la "democracia" (Estados Unidos) no puede saber quién es su presidente después de 20 días pasados de que se votó. Al mismo tiempo denunciamos al Plan Colombia como la jugada del imperialismo yanqui para militarizar la región y disputársela en la pelea interimperialista con Europa por el dominio de Latinoamérica.
La actual condición del proletariado mundial en los distintos planos que planteamos se debe al avance de la degradación y a la barbarie que sufre el sistema capitalista, como se expresa en forma terrible en la virtual anulación de la vieja ley de 8 horas para gran parte de los trabajadores en actividad.
Queremos remarcar que todas las discusiones tanto en las comisiones como en el plenario de cierre, donde se leyeron las conclusiones de cada comisión, se dio en un marco de fraternidad y respeto a todas las posiciones de los distintos organismos de derechos Humanos, sociales y organizaciones políticas que participaron.
Isadora