1976 - 24 DE MARZO - 1999

¡Repudio al genocidio capitalista! ¡No a la impunidad pasada y presente! ¡Libertad a los presos políticos! ¡Basta de ataques a las libertades democráticas!

Este 24 de marzo por la mañana, en Puerto Madero, se inaugurará el “monumento al desaparecido”. Los responsables de que ninguno de los genocidas de la dictadura militar esté preso, inaugurarán el monumento con las mismas manos con las que firmaron las leyes de Punto Final, de Obediencia Debida, el Indulto a los militares y la posterior derogación de las mismas leyes. Las mismas manos con las que aplaudieron la “autocrítica” de Balza y la incorporación de los genocidas a las instituciones “democráticas” (Bussi, Rico, etcétera). Este supuesto homenaje orquestado por las dirigencias del PJ y la Alianza, no es más que el nuevo intento de poner un definitivo Punto Final en la memoria colectiva, para allanar el mismo camino represivo que están obligados, y dispuestos, a continuar. Igual sentido tienen los burdos arrestos domiciliarios de Videla, Massera y otros cinco genocidas. Pero el genocidio “no cierra” en la sociedad. En primer lugar porque por más medidas simbólicas que tomen, el genocidio camina por las calles. Se expresa tanto en la libertad de que gozan todos sus ejecutores (militares y civiles) como en el desconocimiento del paradero de niños nacidos en cautiverio. Se expresa en los diez años en prisión que llevan más de 20 presos políticos como producto del intento de asalto al cuartel de La Tablada, condenados en juicios aberrantes y sin que jamás se hayan aclarado los fusilamientos y desapariciones ocurridas durante la represión de ese intento. Se expresa en la lucha inclaudicable que han llevado adelante por más de 20 años las Madres de Plaza de Mayo, y se expresa en la organización de HIJOS desde hace cuatro. Se expresa en las múltiples manifestaciones populares desde la vuelta a la democracia, en el activismo constante de luchadores por los derechos humanos y de las organizaciones de la izquierda. Pero fundamentalmente, el genocidio “no cierra” porque sus principales problemas no están en el pasado sino en la creciente andanada represiva y antidemocrática del presente y la que se preparan a profundizar en el futuro inmediato. No hay reconciliación posible para la sociedad, con la impunidad de la misma institución militar que asesinó a Carrasco y que voló Río Tercero para “tapar” las pruebas de su contrabando de armas. No hay reconciliación posible con la Policía que actúa con total impunidad para cobrarse la vida de Bru, Núñez, Bulacio, Borón, Guardatti y toda una lista que crece día tras día, encontrando siempre a sus víctimas entre la juventud pobre. No hay reconciliación posible con la Justicia que avala los indultos, que ampara la impunidad, que cierra los casos de Carrasco y de Cabezas. No hay reconciliación posible con un Parlamento que legaliza la xenofobia, desatando una “caza de brujas” contra los inmigrantes y restituye con redoblado vigor los viejos edictos policiales poniendo al pueblo trabajador en “libertad condicional”. No hay reconciliación posible con gobernantes que quieren instaurar una monarquía absolutista, con ministerios que ordenan el despliegue de 500 efectivos policiales en las villas miseria, para entrenamiento de sus cuerpos de elite y para disciplinamiento de la sociedad. No hay reconciliación posible en una sociedad donde se mueven intereses de clase irreconciliables. La ceremonia que realizarán en Puerto Madero es, en verdad, una lápida sobre los compañeros desaparecidos, y un homenaje para los dirigentes políticos de la clase dominante: para el PJ y la Alianza, por continuar, consecuentemente, el curso abierto con la dictadura militar, de desmantelamiento de toda conquista obrera y democrática. Flexibilización laboral y represión van de la mano, y son tareas que deberá profundizar quien dirija el aparato estatal tras las próximas elecciones. Para ello se preparan. Lamentablemente, algunos organismos de derechos humanos acompañarán al gobierno en Puerto Madero, al tiempo que convocan también a un acto y festival por la tarde en la Plaza de Mayo. Entendemos que muchos limitan su visión del 24 de Marzo, a la conmemoración de un hecho del pasado. Pero el 24 de Marzo es una fecha que simbólicamente une pasado y presente. Es la memoria viva del pasado, para ser capaces de reconocer la represión del presente y avizorar las perspectivas que se preparan hacia adelante. Este presente y esas perspectivas, hacen imprescindible trabajar por la más amplia, unitaria y multitudinaria movilización en la Plaza de Mayo. Y al mismo tiempo es imprescindible que, dentro de ella, marchemos en común todos quienes entendemos esta urgencia vital de dar batalla contra la andanada antidemocrática actual. La LSR, junto a otras organizaciones políticas de la izquierda y agrupaciones por los derechos humanos, convoca a movilizarse el 24 de marzo, encolumnándose tras HIJOS y por las consignas: ¡PJ y Alianza, responsables de la impunidad! ¡Castigo a los asesinos de ayer y de hoy!

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