“MIRANDO AL PUERTO DE PAYO
OBISPO”
El Instituto Quintanarroense de la Cultura, a través de la Casa de la Cultura de Cancún, reafirmando
su compromiso de difundir el mayor número de textos, dentro del espacio “Libros
y más Libros”, con gran entusiasmo hoy comentamos el texto “Mirando al Puerto de Payo Obispo” escrito por la licenciada Elvira Aguilar, y publicado en coedición por el Gobierno del Estado y el
Instituto Quintanarroense de la Cultura.
El libro “Mirando al Puerto de Payo Obispo”, corresponde al trabajo de Elvira
Aguilar, en los que recupera tradiciones propias de la capital de Quintana Roo.
Los doce textos que conforma esta obra nos recrea con pasajes que conviven con
la historia de la ciudad de Payo Obispo, hoy Chetumal.
Esto no resulta casualidad. Como
en sus otras narraciones, Elvira Aguilar explora en su primera novela el
llamado “realismo mágico”, que si bien con Gabriel García Márquez alcanzó
notoriedad mundial, tiene antecedentes notables, como Elena Garro con
“Recuerdos del porvenir”, y epígonos talentosos, como Eliseo Alberto con “La
eternidad por fin comienza un lunes”.
Sigue esta tendencia con
aportes personales, con ingenio y autenticidad. Quizá influye en este detalle
de autenticidad el hecho de que Chetumal, como la mítica Macondo, es una ciudad
con apenas cien años (y un poco más) de existencia, de manera que el paisaje,
las costumbres, el sentido de pertenencia, son literalmente flamantes para sus
pobladores, y de ahí la intensidad de su visión del entorno.
Elvira Aguilar nació en Chetumal, Quintana Roo. Estudio la licenciatura en ciencias de
la comunicación en la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Realizó el diplomado en
letras que ofrece la Escuela de Escritores de la Sociedad
General de Escritores Mexicanos (SOGEM), en la ciudad de México. Se ha desempeñado como productora,
guionista y conductora de radio y televisión.
En 1992 participó en el
libro colectivo “Con licencia para escribir”. En 1997, con motivo de las
fiestas del centenario de la ciudad de Chetumal, publicó el libro de cuentos “Mujeres de sal”, y en 1999
el volumen de cuentos “Donde nunca pasa nada”.
Elvira Aguilar, ha sabido crearse una sólida reputación con sucesivos
libros de cuentos, en los que permite al lector acercarse a “las tradiciones
propias de la capital de Quintana Roo”. De ahí que su lectura es bien
recomendada para todo el público.