“El Primer Cartógrafo de la
Península de Yucatán”
El Instituto Quintanarroense de la Cultura, a través de la Casa de la Cultura de Cancún, reafirmando
su compromiso de difundir el mayor número de textos, dentro del espacio “Libros
y más Libros”, con gran entusiasmo hoy comentamos el libro “El Primer Cartógrafo de la
Península de Yucatán” escrito por
Joseph De Guelle y publicado en coedición por Conaculta, la Universidad
Autónoma de Campeche, el Instituto de Cultura de Campeche y el Gobierno del
Estado de Campeche en septiembre de 2004.
“El Primer Cartógrafo de la
Península de Yucatán” promete varias sorpresas. Basten dos ejemplos; de un
lado, las explicaciones de Antochiw sobre las circunstancias diplomáticas europeas hacia finales del
siglo XXII y comienzos del XXVIII, que dieron un contexto particular a la
piratería y al contrabando de palo de
tinte, así como de las propias circunstancias novohispanas, que permiten
imaginar la situación política en la Capitanía General de Yucatán y de su
apremio para integrar los puntos estratégicos al sistema de fortificaciones y
vejigas. Del otro, la trascripción del Diario de De Guelle que describe en la
primera mitad del siglo XVIII una geografía penosamente habitada, de abundantes
ciénegas y lagunas de aguas bajas e insalubres; de esteros y sabanas anegados
parte del año, de islas que nacen y desaparecen al ritmo de las crecidas
de agua, de paisajes que cambiaban con estaciones regidas por la lluvia.
En singular
manuscrito nos abre un horizonte que
hoy parecería extraño, el de una región en la que abandono de los poblados parecen ser más la regla histórica que
excepción. Así, se hace referencia a un casamiento piramidal maya de algunas
antigua e incierta urbe devorada por la selva, pero también de los poblados
españoles desaparecidos y olvidados, con sus capillas e iglesias arruinadas y
de rancherías o alguna “milpa que antes había sido pueblo” restos que debieron
“haber sido solares y casas de guano, (…) caídas”, de poblados de historias imposible
por que no soportaron el acoso de los piratas, de clima o de los mortales
“fríos verdes”.
El trabajo que enseguida presentamos, se compone de dos partes
separadas, la primera relativa a su obra general que en forma resumida
fue presentada en el IX encuentro de Geógrafos de América Latina,
celebrando en Mérida en abril de 2003, y la segunda a su Diario de Viaje a
Bacalar, donde se edificó el presidio de San Felipe por vigilar y combatir a
los colonos ingleses establecidos en lo que actualmente constituye el
territorio de Belice. La edificación de este presidio forma parte del sistema
de defensa español alrededor del asentamiento inglés compuesto, además del
sistema del Golfo de Veracruz a Campeche, por el Bacalar, el Petén y Omoa.