Noticia desde el ayer

ENFRENTAMIENTO CUBA-EE.UU

  

EMBARGO ECONOMICO CONTRA LA ISLA DECRETADO POR TRIBUNALES NORTEAMERICANOS A UN AÑO Y MEDIO DEL TRIUNFO REVOLUCIONARIO

Ccs (esp., carlosmartel, dic/1960). Desde enero de 1959 el gobierno revolucionario cubano ha sido objeto de críticas desde diversos países de América y Europa, con relación a excesos visibles en el manejo político de la oposición cubana, que en su caso se ha tratado de una intensa depuración o exterminio político, principalmente por los numerosos juicios sumarios contra ex-funcionarios del viejo régimen batistiano, que concluyeron en la aplicación de la pena de muerte por fusilamientos que se han calculado en unos 4.000 entre 1959 y 1960.

¿Pero cuando y cómo comenzó la guerra económica?. Se sabe que en el mes de junio de 1960 las transnacionales petroleras Standard, Texaco y Shell, se negaron a refinar petróleo soviético que llegaría a Cuba por virtud de un convenio comercial suscrito por ésta con la URSS en el mes de febrero de 1960. Este convenio ruso fue una reacción en cierta forma precipitada y arrogante de Fidel Castro ante  su fracaso estratégico de no haber logrado obtener del gobierno venezolano un convenio similar de suministro de gobierno a gobierno, en el mes de enero de 1960.

En efecto Castro se había entrevistado en enero de 1960 con el Presidente electo de Venezuela, Rómulo Betancourt, líder de un partido izquierdista venezolano y cofundador del Partido Comunista de Costa Rica. Betancourt iba a tomar posesión el 13 de febrero de 1960, y le había replicado a Castro que el Estado venezolano era dueño efectivamente de los yacimientos pero la producción y comercialización la controlaban las transnacionales petroleras debido a concesiones que habían obtenido años atrás en los gobiernos autoritarios de Gómez, Medina Angarita y Pérez Jiménez, y que si bien el nuevo gobierno iba a reiniciar una política de No más concesiones petroleras ni mineras, y que se trataría de convencer a los árabes para una alianza por la defensa de los precios (lo cual se ha logrado en el mismo año 1960 con el acuerdo de fundación de la OPEP), y que si a la vez se iba a fundar una empresa petrolera estatal;  también en las circunstancias del momento era imposible convenir un intercambio de gobierno a gobierno entre Venezuela y Cuba, porque Venezuela no podía nacionalizar en forma inmediata la industria, la cual representaba el 90% del ingreso fiscal y casi la totalidad del ingreso de divisas; mucho menos con la crisis financiera que ya se ha previsto por la gran fuga de capitales y la deuda dejada por Pérez Jiménez de unos 4.000 millones de dólares. No es lo mismo, arguyó Betancourt, nacionalizar dos vetustas refinerías en Cuba que estatizar una producción que representa el 46% de las importaciones petroleras de los EE.UU. La misma Cuba recibía en ese momento petróleo de las transnacionales desde Venezuela.  Castro le había dicho a Betancourt que estatizaría las empresas batisteras y norteamericanas, y éste solo le recomendó que lo hiciera indemnizándolas o con la promesa de indemnización para disminuir las consecuencias dentro de los EE.UU. El encuentro había sido tenso pero amistoso. Betancourt se dio cuenta que con una Cuba radicalizada y amenazante los EE.UU. estarían tan ocupados con ella que descuidarían las presiones que habían montado contra la política venezolana de no concesiones petroleras ni mineras que había sido decretada en 1945 por Betancourt, suspendida por el dictador Pérez Jiménez. También se dio cuenta que con el caso de Cuba los EEUU chantajearían al resto de la América Latina.

Castro regresó a Cuba y sacó de la manga el as escondido del petróleo soviético, pacto que al firmarse ocasionó que las transnacionales petroleras cortaran los suministros que venían haciendo desde los yacimientos venezolanos. México se negó a suministrar petróleo a Cuba, excepto una pequeña cuota, con el alegato de que su producción si acaso alcanzaba para su propio consumo, y se ha dicho que Canadá hizo lo propio.  Al cortarse los suministros, Castro amplió el pacto con la URSS para la totalidad de suministros petroleros de la isla.

Entre tanto, el Congreso de los EE.UU. ya venia considerando la disminución de la cuota de importación de azúcar de Cuba, pero hasta ese momento los numerosos amigos de la isla que los tenía en el Congreso gringo, habían logrado que no se tomara ninguna decisión. Fidel Castro había calculado que como los importadores de azúcar hacían buenos negocios con el azúcar cubano, se encargarían de impedir cualquier medida contra la cuota azucarera. Falló en sus cálculos. El desafío en el asunto petrolero ocasionó que el resto de la cuota azucarera que quedaba de 1960 -unas 700.000 Tm-, fue suspendida por el Congreso norteamericano. Inmediatamente la URSS ofreció a Cuba adquirir esas 700.000 TM, mientras el Che Guevara logró un convenio con China Comunista para la adquisición de 500.000 Tm/a para los siguientes cinco años, es decir hasta 1965, que al parecer incluyó unos préstamos de China a Cuba con cero interés, lo cual viene a formar parte del enfrentamiento Chino-Soviético por dominar el escenario cubano.

Fidel repostó el 6 de agosto de 1960 y estatizó el grueso de las inversiones norteamericanas en Cuba (la compañía de electricidad, la telefónica, tres centrales azucareros y dos refinerías de petróleo). El decreto incluso contuvo una consideración que la opinión norteamericana tuvo que ver como una insolencia: Las estatizaciones pueden tener la contrapartida de indemnización solo contra los excedentes de azúcar vendida a los EE.UU. por encima de los tres millones de Tm en los años siguientes.

En septiembre de 1960 Castro continuó y estatizó la subsidiaria de la empresa gomeras, la cadena de tiendas Minimax, y las oficinas de bancos norteamericanos. Siguió la confiscación de las dos tabacaleras, y el 14 de octubre estatizó 400 compañías nominales, de las cuales solo 20 eran norteamericanas.

En respuesta, las empresas acudieron a tribunales norteamericanos demandando a Cuba indemnizaciones, y los tribunales de EEUU decretaron el 19 de octubre una medida de embargo a todas las exportaciones hacia Cuba con excepción de medicinas y algunos alimentos. El embargo no se originó en una medida de gobierno, sino en una decisión judicial.

Castro el 25 de octubre repostó nuevamente estatizando 166 compañías norteamericanas mas bien nominales que quedaban en Cuba, y que eran of shores de cierta frecuencia en el Caribe.

En estos cinco meses (junio-noviembre) de guerra económica de 1960 emergió un proceso casi inconsciente de radicalización cubana, azuzado por la URSS pero impulsado por los EEUU,  lo que ha logrado insertar a Cuba en la estrategia de la guerra fría y ha servido a Castro para obtener una bandera de ultranacionalismo para gobernar a Cuba sin rendir cuentas. Hasta estos momentos el gobierno había expropiado a batisteros que se habían enriquecido con dineros mal habidos del juego, la prostitución y la corrupción administrativa. En mayo de 1959 se había dictado una Ley de Reforma Agraria mas bien tímida y que no tenía repercusión alguna ya que si bien se aprobaba redistribir la escasa tierra isleña, la comercialización del azúcar y su derivados se reservaba al Estado; y también se había dictado un decreto de congelación de alquileres urbanos y de tarifas de electricidad. Había libertad de prensa y televisión, y partidos políticos. La revolución devino en una rauda estatización por obra del enfrentamiento con los EE.UU. No obstante, Castro es un escándalo mas que una real controversia económica y política. Solo a los filósofos franceses se les ocurre hacer un ícono del gobierno cubano. El ultranacionalismo le ha servido a Castro para liquidar a sus adversarios internos. Lo que pasó entre junio y noviembre de 1960 es todo el contenido de la revolución cubana, retórica aparte.

EPILOGO: ¿Fidel Castro se envolvió en la fantasía de verse dentro de aquel mundo de desarrollo industrial de la URSS y los países del este de Europa (en la propaganda del bloque soviético)?. ¿Creyó que Cuba sería sembrada de chimeneas industriales y en un país de tan poca población brotarían de las piedras leche y miel?.Quizá. Pero Cuba ha sido tratada por la URSS como un país mas del tercer mundo. El audaz emplazamiento de tecnología nuclear se vino abajo cuando Nikita Kruschov reculó ante el  bloqueo de la marina de EE.UU.  Los generales del Kremlin le habían hablado muy claro al Primer Secretario Soviético: No vamos a matarnos por una isla del Caribe.  El pueblo cubano ha hecho sin embargo un enorme esfuerzo para construir una sociedad socialista, a costa de incalculables sacrificios que no fueron redituados ni en términos económicos ni en libertad política ni en democracia verdadera.  Años luego, cuando EE.UU. suministró a la URSS una inmensa cantidad de trigo para solventar la crisis que los soviéticos tenían con la pérdida de sus cosechas por las heladas, todo el mundo empezó a comprender que la guerra fría era en realidad un entendimiento de las grandes potencias para someter al resto del planeta.

Hosted by www.Geocities.ws

1