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Casas de interés social. ¡Antisociales! Por Luis Martínez Wolf . (www.barloventeando.com)
La semasiología o semántica, ha permitido cierta laxitud en el real significado de las palabras, una que ha derivado hacia muchos campos es “Social”, va desde la doctrina o interpretación de una corriente política como es el socialismo, hasta el identificado con el sentimiento filantrópico, esto ultimo me causa molestia, pues ha sido mal empleado por gobiernos demagógicos que usan el vocablo para engañar a los gobernados, últimamente esta muy socorrida la expresión “Casas de interés social”, se pretende significar la casa del pueblo humilde, al que se dificulta el crédito.
Hoy me tomé la molestia de analizar la propaganda de una comercializadora, se autollaman constructora, me dejaron perplejas las “Gangas”, una vivienda tradicional de dos recamaras a precio de introducción, desde $285000.00, construida en un lote de 90 mt2 y con 60.62 m2 de construcción, si el terreno de antiguos humedales del Tejar lo venden a mil pesos metro, resulta que el metro de construcción lo dan a 3216.00 mt.2 , un poco caro pero hay gangas de la misma constructora.
Se ofrecen viviendas cuádruples, supongo cuatro casitas condominio, pues en un terreno de 180 metros cuadrados en piso superior 49.12 mt2 y planta baja de 48.60 mt2 cada dto. En 173,100.00, por raras razones, el metro cuadrado de construcción sale en $3561.00.
El metro cuadrado de construcción en esta clase de proyectos industriales de muchas viviendas de interés social, debiera andar, considerando las razonables utilidades en dos mil o dos mil quinientos pesos, por lo que la ganga ofrecida no lo es tanto y pierde el carácter de interés social, el asunto se convierte en una soberana transa cuando entra la pléyade, tumulto de intermediarios que sacan raja en la operación.
Muchos de los créditos que se canalizan a la construcción de viviendas, tiene origen preferencial de bancos internacionales o nacionales de fomento en que la tasa de interés anda en 5-7 %, pasa por un banco central o de segundo piso, por un comercial o de primer piso, por una Sociedad Financiera de Objeto Limitado, SOFOL, y lo ejecuta la Compañía constructora, no tomo en cuenta la parte de los lideres, sindicatos, funcionarios públicos, notarios y sobre todo, los coyotes que entran al banquete social. Al final de cuentas, la tasa de interés anda en el 15 % o mas, pagado a 25 años es una transa antisocial, pero el humilde tiene casa.
Independientemente de lo antisocial de los precios unitarios de las casas de interés social, resulta que todo el ahorro nacional, privado y publico, en lugar de canalizarse a proyectos de verdadero interés social, incluida la vivienda realmente barata, toda la jugada se hace para dar lustre a políticos demagógicos, enriquecer a banqueros extranjeros e incrementar el enorme capital de contratistas amafiados con funcionarios. Pagamos todos, una obra social que justamente valorada, no lo es. ¡AGUAS!
Mayo 17 del 2006
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