DIOS Y LA
HOMOSEXUALIDAD
La homosexualidad en general y otras desviaciones
sexuales eran austeramente castigadas en los tiempos del Antiguo Testamento-
se expulsaba y se apedreaba a los culpables en público, etc. Está claramente
especificado en la Biblia la severidad con que Dios castigaba estas
perversiones sexuales (Lev. 18.22 y 20.13). Eso, antes de la complexión del
Ministerio de Cristo en la Tierra. Ahora la cosa ha cambiado con respecto a
ciertos pecados que si bien aberrantes ante Dios, no son tan nocivos para la
sociedad como el homicidio o el robo.
Cristo murió y resucitó por el homosexual al igual que
por el criminal y por el ladrón. A todos Dios les
proporciona la manera de arrepentirse. Unos, de acuerdo con la justicia de
las autoridades (quienes son todas colocadas como autoridades por Dios)
merecen la muerte (separación de Dios por la eternidad en el infierno) y a
éstos se les predica el Evangelio en la soledad de una celda y a otros en la
libertad de su diario vivir (el homosexual o lesbiana).
Todo pecador está muerto ante Dios a no ser que a su
debido tiempo se arrepienta de sus hechos y busque salvación a través del
sacrificio magno de Cristo... ¡pero muertos estabamos TODOS antes de venir a
Cristo!
En el Nuevo Testamento, el
Apóstol Pablo llama la homosexualidad y el lesbianismo "la última expresión
de la rebelión contra Dios. Cuando las personas cambian la verdad de Dios
por una mentira, y comienza a adorar a la criatura en lugar de al Creador,
son entregados al mal. Cuando todos los valores se invierten, y aparece la
anarquía moral, los hombres se encienden "en su lascivia unos con otros", al
igual que las mujeres unas con las otras". El resultado será que ellos
recibirán en sus propios cuerpos el castigo de sus acciones (Romanos
1.22-27).
Una mentirilla, un crimen en primer grado, un estupro,
la participación en una orgía y el robo de un lápiz son todos pecados que
nos mantendrían alejados del cielo a no ser por la gracia de Dios mostrada
en el sacrificio de Cristo en la Cruz.
Es el hombre quien coloca clasificación al pecado. La
Biblia establece que "la paga del pecado es la muerte". Cualquier pecado
trae consigo la separación eterna de Dios. Note que la Biblia no establece
clasificación.
Hoy que el pecador tiene el
temor de los tiempos, debemos tratar de alcanzar a esos esclavos del pecado:
sexo, mentira, robo, crimen, estupro, malversación, rencor, corrupción,
racismo, etc. Todo pecador está dentro de nuestro objetivo.
