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Su nombre esta vinculado a la primera organización de las relaciones
exteriores de Venezuela y de la Hacienda Pública nacional. Fueron sus padres
el español Santiago José Michelena y María Teresa Rojas Queipa y Natera. Con
apenas 16 años se incorporó como soldado a la causa emancipadora, pero herido
en combate, se retiró a Valencia para recuperarse de las lesiones sufridas.
Hecho prisionero se le traslada a Coro, donde considerando su edad, se le
deja en libertad a condición de que abandonara el país. Entre 1813 y 1819
residió en Filadelfia (Estados Unidos), tiempo que aprovecha para completar
su formación en derecho, economía y comercio. Posteriormente se traslada a La
Habana (Cuba), donde se incorporó como empleado a una casa de comercio. En
1821 regresa a Venezuela y se radica en La Guaira, población en la ejerce el
cargo de síndico procurador, servicio al cual se dedicaba en 1824, cuando fue
elegido representante por la provincia de Caracas ante el Congreso de la Gran
Colombia. Residenciado en Bogotá hasta 1826, fecha en que cesaron sus
responsabilidades parlamentarias, concursó y ganó el cargo de cónsul y agente
fiscal de la Gran Colombia en Londres.
En 1828 regresó a Caracas, y posteriormente fue nombrado oficial mayor de
Hacienda y Relaciones Exteriores. En mayo de 1830 fue seleccionado para
integrar el primer gabinete ministerial de José Antonio Páez
como secretario de Estado en Hacienda y Relaciones Exteriores, encargándose
de la organización de la Nueva Hacienda Pública Nacional. El 6 de mayo de
1833, el presidente Páez lo designó enviado especial y ministro
plenipotenciario ante los gobiernos de Nueva Granada y Ecuador con el fin de
proceder al arreglo definitivo de los asuntos correspondientes al pago de la
deuda pública exterior de los Estados que habían integrado la Gran Colombia.
En este mismo cargo, negoció con la Nueva Granada la concertación de un
Tratado de Amistad, Alianza, Comercio, Navegación y Límites. El 23 de
diciembre de 1834, se llegó a un acuerdo entre los países integrantes de la
Gran Colombia (Colombia, Ecuador y Venezuela), mediante el cual se distribuían
los compromisos de la deuda pendientes en cantidades proporcionales a la
población estimada de cada una de las naciones involucradas. En relación a
las negociaciones con la Nueva Granada (Colombia), las mismas fueron
discutidas el 14 de diciembre de 1833 entre Michelena y Lino de Pombo,
encontrándose una fórmula de equilibrio por medio de lo que se denominó el
Tratado Michelena-Pombo, cuyos términos debían ser propuestos a los gobiernos
respectivos para su ratificación. Luego de someter sometido a consideración
por parte del Poder Legislativo venezolano, el 10 de febrero de 1834, el
tratado fue remitido con observaciones del Senado a la Cámara de
Representantes y ésta, en resolución fechada el 7 de abril de 1835, se
pronunció en contra de la mayor parte de su contenido.
De nuevo en Venezuela, Michelena fue nombrado de nuevo secretario de Estado
en los despachos de Hacienda y Relaciones Exteriores (29.3.1835). Se
desempeñaba en este cargo, cuando se produjo la Revolución de las Reformas y
el posterior derrocamiento de José María Vargas.
Derrotada la revolución por el general Páez, éste se comprometió a mantener
en sus grados militares a José Tadeo Monagas
y los demás jefes y oficiales que habían participado en dicha sublevación.
Sometido el asunto a discusión por parte del Consejo de Gobierno y el
gabinete, Santos Michelena se opuso al indulto a los insurgentes, lo cual no
obstante, fue aprobada por la mayoría; lo cual produjo su renuncia a la
Secretaría del Estado, el 19 de noviembre de 1835, retirándose a la vida
privada. Sin embargo, a comienzos de 1836, aceptó ser ministro
plenipotenciario de Venezuela encargado en Estados Unidos de afinar los
detalles del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación recientemente
suscritos con ese país. Al regresar a Caracas, a fines del mismo año, convino
en ocupar el cargo de alcalde segundo de la ciudad, al que renunció para
retirarse a un fundo agrícola de su propiedad en Maracay.
En 1837, el vicepresidente Andrés Narvarte, encargado del Poder Ejecutivo, lo
llamó para que desempeñara de nuevo la Secretaría de Estado de Hacienda y
Relaciones Exteriores, cargo que aceptó. En mayo del mismo año, renunció a la
Secretaría de Estado para aceptar el nombramiento de enviado especial y
ministro plenipotenciario de Venezuela ante la Nueva Granada, misión que
cumplió hasta principios de 1840 cuando regresó al país para presentarse como
aspirante a la vicepresidencia de la República. En junio de 1840, fue elegido
consejero de Estado, cargo que desempeñó paralelamente a la vicepresidencia
de la República. Para 1844 fue postulado para la Presidencia de la República,
en competencia con Diego Bautista Urbaneja y Carlos Soublette,
resultando electo este último. Nuevamente en 1845, fue nombrado enviado
especial y ministro plenipotenciario ante las Cortes de Gran Bretaña, Francia
y España y encargado de canjear en Madrid las ratificaciones del Tratado de
Reconocimiento, Paz y Amistad entre Venezuela y España. Renunció a esta
misión antes de empezar a cumplirla, al considerar el carácter itinerante del
compromiso. Luego de esto, se dedicó de nuevo a sus intereses privados hasta
1848, cuando fue elegido representante por la provincia de Caracas ante el
Congreso Nacional. Recibió una herida de arma blanca en el asalto perpetrado
contra este órgano el 24 de enero de 1848, muriendo el 12 de marzo siguiente,
a consecuencia de las lesiones que sufrió.
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