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José Marti |
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( 1853 - 1895 ) |
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Tocando brevemente su filosofía, Martí nos
instruye en tres temas fundamentales. Primero, y a corto plazo, la libertad de
su patria. Interés por el que ofreció su vida. El segundo, la fraternidad de
los pueblos hispanoamericanos es esencial para su subsistencia económica y
cultural. Y el tercero y más profundo, el mejoramiento de los seres humanos en
nuestra civilización no debe ser contemplado como una posibilidad sino como una
realidad y por tanto debemos acentuarlo. Como parte de este último nos
demuestra su inquietud creando La Edad de Oro, un patrón ejemplar en la enseñanza
propia de los niños y "las niñas, por supuesto".
Fue admirado por los más grandes escritores de su tiempo. Manuel Gutiérrez Najera lo idolatraba y para colmo, Rubén Darío lo declaró
su padre. Y Martí, orgulloso, le correspondía aclamándolo como hijo. Y con
razón todos le respetaban y adoraban, Martí abrió el camino que ellos después
tomarían. Liberó la literatura de la pedantería en la que el Romanticismo se
había desarrollado.
Debemos hacer relucir un detalle que muchos no han sabido interpretar. Martí no
luchaba ni contra España ni contra el Romanticismo. Sus enemigos eran los
abusos y excesos de ambos. La injusticia personificaba en el Imperio Español y
la incapacidad literaria de los románticos del momento causó que el Apóstol
pusiera en marcha las revoluciones que le aplicaron el punto final a los dos.