FRANCISCO "PACHO" CORTES
DIRIGENTE SOCIAL CAMPESINO Y DEFENSOR DE LOS DERECHOS HUMANOS
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-Comité
de solidaridad por la libertad de Pacho Cortés-
Presentación
del Comité
Quiénes
Somos?
Somos
un colectivo de personas preocupadas por las arbitrariedades legales y la
privación de libertades que se va desarrollando como norma jurídica en Bolivia
para cualquier/a campesino/a que se organice para exigir el cumplimiento de sus
derechos y el respeto a la vida. Somos un grupo que ve cómo la lucha contra las
drogas y el terrorismo en Bolivia no es otra cosa que una manera de criminalizar
los movimientos sociales que tienen amplia convocatoria en muchas regiones y
pueblos de este país.
El
caso de Francisco “Pacho” Cortés y sus cómplices en la organización de un
supuesto ejército guerrillero, Carmelo Peñaranda y Claudio Ramírez, es el más
claro ejemplo de la imposición de la política antiterrorista norteamericana en
Bolivia. El supuesto ejército guerrillero ELNB no ha cometido ninguna acción
ni emitido comunicado alguno, por la sencilla razón que no existe. Si algún
complot se pone en evidencia en este caso, es el del gobierno de Gonzalo Sánchez
de Lozada en contra de la protesta legítima de la sociedad civil, el cual opera
por medio de la estrategia de hacer encajar dentro del rótulo de
“terrorismo” la organización social desde abajo, sin acatamiento alguno por
las normas jurídicas vigentes por la Constitución boliviana, ni importancia
ante las posibles consecuencias de sus operativos policiacos-mediáticos. La
pobreza de las evidencias de la fiscalía demuestra el desespero político que
motivaba al gobierno anterior, con el fin de mantenerse en el poder, aunque
fuera recurriendo a las explicaciones más inverosímiles sobre la realidad
boliviana.
En
Bolivia hay movimientos sociales poderosos, organizados y ansiosos de lograr un
cambio significativo en el orden político, económico y social. Ellos fueron
quienes expulsaron a Sánchez de Lozada en octubre 2003 y ahora apoyan al
gobierno de transición de Carlos Mesa. Ha llegado la hora de que la
criminalización de los movimientos sociales dé lugar a una política de
negociación y discusión democrática sobre el porvenir del país. Mientras
Francisco “Pacho” Cortés, Carmelo Peñaranda y Claudio Ramírez sigan
detenidos sin cargos y bajo pruebas irrisorias, mientras la criminalización de
los movimientos sociales siga vigente como política impuesta por la embajada de
EE. UU, no se podrá hablar de democracia ni de derechos humanos en Bolivia. Es
por eso que trabajamos por consegir la libertad de Francisco Cortés y con ello
desmontar la pieza clave que permite sostener este montaje político que ya
cuenta con más de una decena de campesinos detenidos y, mientras el silencio
nacional e internacional al respecto se prolongue, podrán ser muchos más.
La
Paz, enero 2004