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| �CON LA IGLESIA HEMOS TOPADO! |
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| Sin duda, la Iglesia Cat�lica es una instituci�n llena de historia... no muy buena. Siempre hemos podido ver a la iglesia metida en pol�tica, cuestiones de Estado, imponiendo (o intent�ndolo) sus normas, en fiestas, torturas, matanzas, colegios y hasta en la Declaraci�n de la Renta e impuestos. Desde luego, ese libro de aventuras llamado Biblia y la aparici�n del presunto hijo de Dios (al que nunca se ve) les ha venido de perlas para montar una empresa predicando por la “caridad”. |
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| La actividad m�s larga que ha desarrollado la iglesia ha sido la Inquisici�n. Cualquiera pod�a acusar a su vecin@ de brujer�a aun no teniendo pruebas, te llevaban ante el tribunal, se te juzgaba, torturaba y ejecutaba, normalmente p�blicamente. A principios de los 80 hubo una exposici�n en Toledo que mostraba una gran variedad de los instrumentos de tortura que utilizaban: jaulas compresoras, mesas de tortura, sillas de pinchos... Con la Inquisici�n tambi�n pusieron de moda la tauromaquia, as� reforzaban el miedo que el pueblo ya ten�a, y de esta manera les coaccionaban para que siguieran d�ndoles impuestos, lujos, tierras y todo lo que pidiesen. Claro, la Inquisici�n se acab�, pero parece que s�lo acab� la ejecuci�n de humanos. |
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La iglesia siempre ha sido tachada de no adaptarse a los tiempos modernos y ser anticuada, con esas ideas machistas (ninguna mujer puede acceder a cargos eclesi�sticos como el de cura, obispo, etc.), la represi�n moral y sexual, el rechazo a los homosexuales... Todo esto da�a su imagen, as� que poco a poco van introduciendo cosas m�s modernas. En las iglesias hay �rganos el�ctricos, los curas tienen buenos coches (a motor), invierten en bolsa (Gescartera), se meten a�n m�s en pol�tica y se interesan m�s que antes por el arte. Pero en este arte incluyen los toros, parece que es porque la fiesta sangrienta es moderna y tradicional a la vez, y hay que mantener “las buenas costumbres”. Hemos podido ver casos como el del ex-presidente de la Conferencia Episcopal, monse�or El�as Yanes, que en una emisora de radio le preguntaron si le gustaban los toros y �l contest� “S� me gustan, y voy un par de veces durante las fiestas de San Isidro, aunque no soy fan�tico, ni mucho menos un entendido.” San Isidro, Santa Macarena, San..., San... en religiones ancestrales tambi�n se conced�an sacrificios a los dioses, �querr�n hacer ofrendas similares para que Dios no se enfade por los miles de casos de curas pederastas?. La Iglesia bendice las plazas de toros, acepta los beneficios de ciertas corridas de toros para pagar sus “obras piadosas” y pactan sin la menor verg�enza con los toreros y dem�s rufianes del mundillo taur�filo. Pero no nos quedamos aqu�, no. Para esperpentos, los siguientes: Federico Mar�a P�rez-Estudillo es can�nigo de la catedral y capell�n de la plaza de toros de Sevilla. Asegura, orgulloso, que ha dado pases y pinchazos a novillos y que su �nica frustraci�n es no haber tomado la alternativa como torero: “Me propuse cantar misa en la catedral y lo consegu�, pero lo de torero no pudo ser”. Es el capell�n m�s famoso de Sevilla y asegura que le gustar�a ser santo. Dice que le gusta el arte y que, despu�s de su m�xima en la vida (“Amar a Dios y al pr�jimo”), est� su pasi�n por los toros. No se pierde ni una corrida en la Maestranza. Que lo beatifiquen ma�ana mismo. Y otro elemento de cuidado es �ngel Rodr�guez Tejedor, p�rroco de Titulcia (Madrid). Hizo de tercera espada en una becerrada de Colmenar de Oreja a beneficio del convento de las Agustinas Recoletas. Recibi� una cornada que le cost� 15 d�as en cama. Fue denunciado al Vaticano y al Arzobispado de Madrid por protectoras de animales acusado de “verdugo de infelices animales” y “apu�alar repetidas veces a sus v�ctimas ante los ojos at�nitos de los ni�os que lo presenciaron”. Y encima, con toda la cara del mundo, declar�: “Yo tore� para que las monjas hayan podido tener comida y calor durante el invierno.” Al principio este sujeto toreaba con sotana y esto le caus� m�s de un disgusto. Las cr�ticas contra �l y contra lo que hace no le afectan, lo arregla con un “�A m�, plin!”. |
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| Tambi�n el pasado mes de abril de 2002 se denunci� al Vaticano, al Nuncio y a la Conferencia Episcopal al obispo de Zamora, Casimiro L�pez Llorente, por su apolog�a al “toro enmaromado”, pidiendo el toro ante el ayuntamiento de Benavente. ANPBA mantiene que en los actos que tuvieron lugar en Benavente el obispo de Zamora �manifest� una conducta anticristiana al alentar el hecho de que la muchedumbre reunida en la plaza "pidiera el toro"� y que fue �un acto blasfemo que invocara a la Virgen de la Vega en relaci�n con unas fiestas que adem�s de ser crueles con los animales suponen un peligro para los participantes [la Iglesia cat�lica condena a la Gehenna del fuego al que muera en pecado mortal, algo que usted tendr� que concederme a menos que no crea en la doctrina de la Iglesia]�, seg�n palabras literales de la carta de la asociaci�n al susodicho obispo. |
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| Las se�oras monjas del pueblo de Coria tambi�n participan en las fiestas. En Coria, la “tradici�n” es vestir de dardos lanzados con cerbatanas a un toro. Los dardos llevan cintitas de colores atadas a los arpones, y las monjas de Coria confeccionan estos dardos, llamados “soplillos” diciendo que lo hacen como recurso para aumentar los modestos ingresos de su convento. Como si fabricasen armas para las guerras. |
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| Entre todo esto, Monse�or Canciani, consultor de la Santa Sede, ha declarado en Roma que quien muera en una corrida de toros “ser� privado de sepultura en lugar sagrado” y que los que asistan a estos espect�culos “ser�n excomulgados por la Iglesia”. Monse�or Canciani se basa en la bula del Papa San P�o V dictada en 1.567, bula que Felipe II se pas� por el forro, pero que sigue vigente. Dicha bula expresa la total oposici�n a las corridas de toros y condena a la excomuni�n al que participe, asista o apoye las corridas u otros festejos similares. Pero la Iglesia es muy grande, y entre unos y otros se tapan, se esconden y se protegen. |
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| �D�nde est� la caridad? Entre ellos no falta, pero �d�nde est� el amor al pr�jimo y todo eso que predican?, �d�nde est� la misericordia? |
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| �Por qu� no se financian con conciertos de m�sica cl�sica, rastrillos solidarios o cosas as�?. |
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El ejemplo del cura-torero y las monjas que confeccionan dardos, han sido extra�dos del siguiente libro: Los Cuernos del Diablo. Enrique Blanque-Bel. |
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| LiberAcci�n |
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| Este art�culo lo podr�s encontrar tambi�n en el fanzine LiberAcci�n n�4. |
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