Se desconoce quien utilizó por primera vez el termino "Leyendas celtas ". Estas han sido estudiadas como un componente importante del folklore desde hace más de cuarenta años y han formado parte de los estudios antropológicos y sociológicos.
Se han desarrollado junto y/o al margen de las tradiciones orales al uso que han formado parte de cada cultura desde el principio de los tiempos. Su aparición puede tener que ver, en oposición, con el incremento de un pensamiento en exceso racional que rechaza lo que no se puede verificar, pero que, al mismo tiempo, desea conservar el ingrediente fantástico de las cosas como parte del conocimiento de cada día, tanto o más necesario que la fria rigidez de la lógica formal.
Se originan de muy diversas maneras y están presentes en todas las formas de expresión conocidas: tradición oral, medios de comunicación, prensa (tanto la sensacionalista como la seria), televisión, radio, cine, internet.. |
Algunas de ellas son producidas deliverada y malintencionadamente para causar alarma, miedo o desacreditar.
Probablemente son fabricadas por personas que se han encontrado con una historia interesante o graciosa y buscan identificarse o ganar protagonismo al personalizarla (ya sea introduciéndose ellos mismos o a otros como personajes en la trama; así, relacionandose ellos mismos o a otros con ciertos detalles de la historia creen conseguir relevancia a los ojos de los demás o también persiguen ilustrar ideas propias apoyadas sobre algún hecho y demostrar que su personal punto de vista es correcto). También pueden ser creadas por personas que olvidan los detalles de una historia que han oído o leído y la recomponen a su manera.
Estamos predispuestos a aceptar hechos que no contradigan directamente nuestra experiencia personal y nos parecen reales porque tenemos la necesidad de incrementar nuestro conocimiento del mundo. Cuando los métodos habituales de información y conocimiento nos defraudan o fatigan recurrimos a los métodos informales para adquirir experiencias como las historias orales que oímos de otros.
Las personas encuentran particularmente creíbles las leyendas celtas urbanas porque apoyan o remarcan su punto de vista personal sobre las cosas. En un sentido general, para alguien que ve y siente el mundo como un lugar extraño e inesperado en el que suceden hechos inexplicables o curiosos a su alrededor, encontrará en las leyendas urbanas la explicación o confirmación de ello, en contra de aquellos que solo ven hechos ordinarios e intrascendentes. |