LA
HISTORIA DEL ZAPATERO REMENDON Y EL DIABLO
Leyenda
aragonesa

Cuentan que a un pueblo del
Alto Aragón acudió un zapatero remendón por nochebuena. Se le dió
hospedaje y en medianoche observó, estando en la cama, que dos mujeres de
la casa levantaban una baldosa, sacando un ungüento. Se frotaron con él y
dijeron “por encima de rama y hoja, a bailar al Turbón” e
inmediatamente salieron disparadas por la chimenea. El pobre zapatero se
levantó de un susto, y decidió imitarlas. Se untó y dijo “Por
entremedio de rama y hoja, a bailar al Turbón”. El caso fue que se
equivocó al decirlo y en vez de volar sobre los árboles fue entre las
ramas. Así que llegó todo malherido al Turbón y allí se encontraban
cientos de brujas esperando a adorar al demonio.
Había una fila india y
todas las brujas acudían a besarle el trasero al demonio. Así que
intrigado al zapatero le llegó el turno y no le apeteció dárselo, así
que le pinchó con una aguja de zapatero. El demonio dio un respingo, pero
no dijo nada. Al poco el jefe de las brujas dijo de nuevo “Otra vez a
adorar al Demonio” y Satanás, asustado empezó a mirarle de reojo al
zapatero y este, al mismo tiempo, empezaba a divertirse con el invento.
Cuando le volvió a tocar besar el trasero del demonio este le dijo “tu
pasa, pero no me beses, o al menos, afeitate el bigote”.