LEYENDA DEL MONTE DE GUARA
Por la carretera de Huesca a Barbastro, en el tramo desde el Estrecho Quinto hasta Angües se puede observar como el monte de Guara tiene aspecto de un hombre muerto. Todo ocurrió cuando las montañas tenían pasiones humanas.
Había un hombre, Gabardón, que tenía una hija, Gabardiella, que como él, le encantaban los montes. Gabardiella se enamoró locamente de un monte, el monte Gratal. Su padre no lo deseaba porque era pequeño, feo y sin vegetación. Así que se las apañó para evitar que se volviesen a ver. Pero ella fue al encuentro con el Gratal.
El padre acudió al monte de Guara para evitar que se reencontrasen. Cuando llegó los separó de un manotazo e hizo correr de entre ellos el Flumen por la Foz del Salto de Roldán.