La Torre de Doña Blanca
Leyenda aragonesa

Albarracín, es una localidad preciosa, y con una factura medieval, que fácilmente sumerge al visitante en un mundo de leyenda, una sensación que se acrecienta aún más si cabe, cuando llega el atardecer.
Por eso no es extraño, que sea un escenario ideal, para imaginar hechos extraordinarios, como es el caso de la leyenda de la Torre de Doña Blanca.
Se cuenta que la infanta Doña Blanca, emprendió la huida de Aragón, temerosa de los celos y los miedos que le tenía su cuñada, la reina.
De esta forma, llegó hasta Albarracín, donde la familia Azagra, dueña y señora de la población, le acogió con aparente hospitalidad.
Sin embargo, nadie volvió a ver con vida a la infanta, y se dice que fue encerrada en una torre de las murallas, la que aún hoy conserva su nombre, donde murió de tristeza.
Existe la creencia de que su apenada alma, todavía habita en la torre, de la que sale en las noches de luna llena, para bajar a bañarse en las aguas del río Guadalaviar