AEGIR Y RAN
Mitoliga nordica

Aegir era el poderoso gigante que gobierna los mares. Era venerado y temido al mismo tiempo por los marineros, pues era rápido en la cólera, y se elevaba con frecuencia en la superficie llevando destrucción a los barcos, que tomaba en su mano y arrastraba hasta las profundidades de su reino.
Ran era la hermana y esposa de Aeger. Era la diosa de las tormentas, y con frecuencia hundía los barcos y atrapaba a los marineros en sus redes. Los llevaba hasta su reino, donde los sanaba y los cuidaba. Así, mientras los que mueren en tierra firme debían ir a Hellheim, el frío mundo de los muertos, o mientras quienes morían en batalla eran llevados por las valquirias al Valhalla, quienes fallecían en el mar se conviertían en súbditos de Ran. Ella disfruta con el oro, y los marineros solían llevar objetos de este metal para ganarse su favor
Aeger y Ran tenían nueve hijas de cabellos pálidos, las olas, que vestían de blanco y cubrían sus rostros con velos. Al llamado de su padre golpeaban las islas rocosas, los acantilados y las playas, y empujaban los barcos para provocar su naufragio.
Aegir era una de las divinidades más poderosas de la mitología nórdica. Sin embargo, a pesar de pertenecer a la raza de los gigantes era amigo de los ases, a quienes visitaba con frecuencia. Era bien recibido en Asgard, y agradecía la amistad invitándolos a grandes festines en su palacio, situado cerca de la isla de HleseyEn estas fiestas la cerveza corría libremente y el alimento nunca faltaba. En vez de fuego, el palacio está iluminado con oro brillante colocado en el suelo. Los dioses eran atendidos por los criados de Aegir, Elde y Fungeng. Este último fue asesinado por Loki, pues se enfureció al ver cómo era alabado por los ases